[category]
[title]
Reseña
Si hay un lugar al que regresamos y donde nos sentimos casi como en casa, es nuestra fonda de confianza. Estos espacios representan mucho más que cocina casera: son tradición, recetas familiares y puntos de encuentro. Con eso en mente abrió Fonda Primario, un restaurante en la Cuauhtémoc que busca convertirse en ese refugio donde los sabores conocidos se sienten como un abrazo. Además va emparejado con Billares Lerma, porque si hay otra tradición adolescente, además de hacerte un taquito de sal, es irte de pinta a jugar billar.
En Fonda Primario la especialidad son los tacos de guisado: chile relleno, suadero en pasilla, milanesa, cecina, chicharrón y huevos ahogados son algunas de las opciones que componen el menú. Si vas a comer, también te tocará el caldito del día y algo de la barra de ensaladas, además de platos fuertes como chiles rellenos o chamorros confitados, todo acompañado de tortillas hechas en casa.
Los fines de semana también hay desayunos. Puedes comenzar con un panecito tradicional como un beso, un polvorón o una orejita, y un café de olla, para después seguirle con unos chilaquiles o un huarache.
Fonda Primario funciona de manera independiente a Billares Lerma; es decir, puedes visitar solamente uno o lanzarte a conocer ambos. En el billar hay otro menú de alimentos, pensadas para el plan botanero: sándwiches, papitas, aceitunas o salchichas preparadas que puedes acompañar con una cheve, margarita, mezcalita o la muy obligatoria cubeibi mientras te echas una partida de lisas contra rayadas.
Sabe bien que aquí conviven dos conceptos que nos regresan al pasado mientras que nos presentan un plan que se siente novedoso. Porque al final, alrededor de la mesa de la fonda o la mesa del billar los vínculos se estrechan.
Te recomendamos: La Jua, tortas y guacamayas monchosas en la Juárez
Discover Time Out original video