Telar Amuzga
Foto: Cortesía Telar Amuzga

Conoce a Telar Amuzga, el colectivo de mujeres indígenas que hace maravillas en telar de cintura

Rebozos, huipiles, blusas y manteles y caminos de mesa son la especialidad de Telar Amuzga

Por María Fernanda Segura
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La ropa tradicional mexicana es un deleite para la vista, ya que cada una de las piezas nos narra una historia única, de esta manera descubrimos la magia que tiene México y sus colores.

Telar Amuzga inició en el año 2005 cuando Angelina salía de su lugar de origen para vender las prendas que ella misma hacía. Así, lo que empezó como algo muy familiar, pronto se convertiría en un punto de trabajo para varias mujeres amuzgas en Xochistlahuaca, ubicado en la región Costa Chica, Guerrero.

“El telar es el material en el que se trabaja y Amuzga es nuestra cultura. Podemos decir que tanto el telar como el huipil son elaborados por mujeres. Esa es la razón del nombre del proyecto”, platica en entrevista Vicente Apóstol, hijo de la representante del grupo, en donde actualmente trabajan 30 mujeres.

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Cada pieza hecha por ellas conlleva un arduo trabajo que requiere incluso años. “Nosotros trabajamos con algodón coyuchi y algodón verde, ya que son los que se cosechan en la región. Los que se encargan de la siembra son los esposos o las mismas compañeras, pero la espera es larga, ya que por ejemplo, el algodón coyuchi se siembra en mayo y se cosecha hasta enero. Después de recolectarlo, se sigue un proceso para poder convertirlo en hilo: primero se tiene que limpiar, se le dan unos golpecitos para que esponje y posteriormente se empiezan a hacer fibras muy delgadas. Finalmente hay unos que se pintan, y otros que no, como el algodón verde que sólo se hierve, se tiende y se seca”, explica Veronica, quien forma parte del grupo.

La especialidad de Telar Amuzga son los huipiles de algodón. El tiempo que requieren para hacerlo depende del modelo, ya que por ejemplo, el más básico que no lleva muchos brocados, es de dos meses. Sin embargo, hay piezas tan elaboradas que requieren más de un año. Otro dato importante que ha hecho que nos enamoremos más del proyecto es que este telar de cintura es teñido con tintes naturales, lo que significa que todas sus pinturas están hechas de raíces, flores y plantas.

Sus rebozos también son inigualables, ya que los elaboran uniendo hilo por hilo, este proceso tarda más de un mes. Asimismo, encontrarás bordados de punto de cruz, blusas, manteles, caminos de mesa y hasta fundas para almohadas. Así que estamos seguros que más de un producto te robará el aliento.

Puedes checar las prendas en su perfil de Instagram y escribirles si deseas comprar algún modelo. Y no te preocupes, aunque la sede está en Guerrero sí cuentan con entregas en la Ciudad de México y envíos a todo México. 

Recomendado: Mujeres indígenas que están dejando huella en la Ciudad de México y La cosita chula, una plataforma online que aydua a los artesanos mexicanos.

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