Agustín Argüello Ghost, la sombra del amor
Foto: Cortesía de la producción

Agustín Argüello y el reto de protagonizar Ghost, la sombra del amor

El musical está de regreso, su protagonista te da algunas razones para no perdértelo

Por Jacqueline Molina
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Existen varias adaptaciones de musicales al cine y pocas del cine a los musicales, como es el caso de Ghost, la sombra del amor. Las artes escénicas son impensables sin el contacto y sin duda la nueva normalidad ha llegado a los escenarios y el teatro musical no se ha rendido, por lo que Mejor Teatro trae de regreso el musical estrenado —con pocas funciones— el año pasado en nuestro país.

Platicamos con el protagonista de Ghost, la sombra del amor, Agustín Argüello, quien nos cuenta sobre la adaptación teatral del éxito cinematográfico, su experiencia en esta reapertura de los escenarios y los retos que ha enfrentado.

¿Qué fue lo que pensaste la primera vez que viste este musical o cuando leíste el libreto?
Ya había visto la película cuando era chico y me gustó mucho, sin embargo no la había disfrutado tanto como cuando vi la obra. Cuando vi la versión española, que es la que montamos, dije “wow esto es otra cosa”, es mucho más ágil, más entretenida, teatral con trucos, con buena velocidad en los textos, que a diferencia de la película en la que el lenguaje cinematográfico además de ser visual se toma mucho su tiempo. La obra incluso dura menos que la película y eso que la obra tiene canciones y momentos extendidos que no están en la versión original. En los primeros quince minutos ya pasaron cinco escenas y creo que eso al público que no está tan acostumbrado al teatro, se va a sentar y decir “orale, si parpadeo ya me perdí tres textos” lo que la hace aún más entretenida.

Foto: Cortesía de la producción

¿Cuáles son los retos actorales e interpretativos a los que te enfrentaste en Ghost, la sombra del amor?
Nos dirigieron con cronometro, literal, porque tenemos que ir a la velocidad de las canciones y el texto intermedio entra en el escaso tiempo de la canción. La velocidad es reto, que como actor uno lo que tiende a hacer es alentar todo para tener el proceso emocional que el guion y la dirección te piden. Y aquí todas esas emociones tenían que estar presentes, pero con una velocidad mucho más rápida que es como realmente se vive la vida: uno recibe una información y no se queda procesando treinta segundos y se emociona, no, se emociona directamente.

¿Cómo fueron los ensayos con todo el elenco en esta nueva normalidad?
Cantar con el cubrebocas es algo que no se lo deseo ni a mi peor enemigo. Todos los ensayos fueron así; fue difícil porque a veces no sabíamos que emoción nos estaba dando la otra persona y aunque era una dificultad extra al final terminó siendo algo padre porque muchas de las personas que nos ven en el teatro están tan lejos que no nos ven la cara, solo nos escuchan. Entonces ese acento en la actuación vocal y verbal que tuvimos que hacer para que nuestros compañeros y la dirección supiera a dónde estamos llevando al personaje nos ayudó a que la obra se vea y se sienta. Incluso los besos no se habían ensayado y ya faltaba una semana, pero lo bueno es que Daiana Liparoti (coprotagonista) y yo nos conocemos desde hace mucho y tenemos una química más allá de los personajes que hacemos.

Las apariciones y desapariciones, ¿cómo fue que lo lograron?
Los ensayos técnicos de ilusionismo fueron montados por un mago ilusionista europeo, quien tiene patentado todos los trucos que se utilizaron. Para nosotros fue de las cosas más complicadas de ser dirigidos porque debíamos ensayarlo, grabarlo y enseñárselo al mago y el daba el feedback al día siguiente. Al ser la parte más impactante de la obra era en lo que más teníamos que trabajar, de lo que más nos sentimos orgullosos y lo que más aplauden.

Sin duda Ghost, la sombra del amor es de las mejores formas de regresar al teatro después de la pandemia, es una obra ligera, entretenida, emotiva; lloras y ríes y al mismo tiempo que tienes un show visual que no te esperabas. Además de ser una obra apta para todas las edades, la música y la interpretación de todos los involucrados harán que salgan impresionados. Así como el amor mágico en Ghost, la sombra del amor, el teatro ha buscado la forma de llegar a nosotros y seguir tocando nuestros corazones con esta puesta.

Ghost, la sombra del amor. Teatro San Rafael: Virginia Fábregas 40, San Rafael. Jueves 8pm, viernes 5 y 8pm, sábados 5 y 8pm, domingos 1:30 y 6pm. $660-$1,500. 

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