Los archivos del horror

Teatro
Los archivos del horror con José Ramón Berganza
Foto: Cortesía de la producción

Time Out dice

Experiencia terrorífica en la que El Archivero te irá sumergiendo en las historias más espeluznantes de la humanidad

Una madre caníbal, un payaso asesino serial, un radiólogo excesivamente enamorado y una comunidad de suicidas desfilan frente al espectador, mientras éste escucha los compases propios del jazz de los años veinte y disfruta de un martini o un gin tonic.

La voz y el cuerpo de un actor y anfitrión fungen como archivos vivientes que se abren, se despliegan y cierran frente a los ojos y oídos de un público ávido de pasar una noche de centro nocturno, tomar una copa y vivir un espectáculo que lo entretenga, aunque de paso lo confronte con sus miedos y terrores personalísimos y colectivos, ancestrales y actuales, míticos y cotidianos.

La dramaturgia y dirección de Los archivos del horror están a cargo de Fernando Villa, cuya  trayectoria teatral está anclada en la comedia, el cabaret y la impro. Villa dirige a José Ramón Berganza, una de las presencias jóvenes más constantes y cada vez más pulidas de nuestro teatro, quien además de dar la bienvenida y narrar los relatos, se convierte en los personajes de los mismos, recurriendo a su propio archivo de recursos y herramientas actorales.

La interpretación de José Ramón está complementada con rutinas de magia e ilusionismo que hacen todavía más digeribles los horrores evocados. A decir del productor Sergio Mingramm, “queremos que la gente se asuste con todo aquello que pueda representar un horror: desde el vecino, hasta una mala pasión. El narrador, que es el archivista, abre la sesión, como en los antiguos programas de miedo... Cada historia está separada por pausas para que el público pueda pedir algo de comer o de beber.”, explica.

Los productores de Los archivos del horror apuestan por el diseño escénico de Emilio Zurita y el auditivo de Alejandro García; este último, impedirá que ni en el baño la gente se olvide de que está inmerso en este espectáculo. “El cupo máximo es de 50 personas, las mesas están separadas, así que al ser un espectáculo de miedo y tener una atmósfera narrativa, visual y auditiva tan peculiar, el espectador se va a sentir vulnerable y va a sentir más el miedo”, declara Mingramm con una divertida sonrisa.

Recomendado: Obras de teatro para celebrar Día de Muertos y Halloween.

Detalles

También te puede gustar
    Best selling Time Out Offers