Suso Silva, director de Circo de los horrores, revela detalles del nuevo show

Te contamos los detalles de Cabaret maldito, la próxima entrega de la controversial puesta en escena española
El circo de los horrores: Cabaret maldito
Fotos: Raúl Fernández
Por Alejandro Ortiz |
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La llegada a México a finales de 2016 de la puesta en escena española Manicomio: Circo de los horrores, marcó una clara línea con el publico mexicano que definió el límite de temas que estamos preparados para tocar como sociedad. Se trató de un espectáculo cómico con habilidades circenses y musicales cuya temática se centró en la locura, con personajes divertídamente sexuales, cínicos, groseros y melévolos. Esto último les costó la cancelación de su presentación en Monterrey a través de manifestaciones religiosas y sociales, por tratarse de una obra supuestamente no apta para el público. No obstante, fueron un hit en la CDMX y regresan con un nuevo show, Circo de los horrores: Cabaret maldito, el cual ya tiene varias funciones llenas (SALA Corona). Nos acercamos a la producción general, Rafael González y el director artístico Suso Silva, quien en 2003 recibió el Premio Nacional de Circo por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España, para saber qué hay detrás de este nuevo espectáculo. 

¿Cómo nació el concepto de Circo de los horrores?
Suso Silva: 
Trabajé durante muchos años en circos pequeños, tradicionales y convencionales donde encontré un tipo de público que no era el mío. Siempre he hecho humor para adultos y ahí tenía que trabajar para niños; el mundo de los niños es uno muy delicado. Soy bastante cabrón, mal educado e incorrecto, tengo un idioma que no es el correcto para los niños y en los circos tradicionales no entraba lo que yo necesitaba para desarrollar mi bagaje artístico y cultural. Busqué el tema que le podía interesar a un chaval entre 20 y 40 años. Siempre ha ganado el terror por goleada, mucho más que la comedia, las aventuras, y lo romántico; es importante contar una historia, el público joven es mucho más exigente. 

¿Te sientes identificado con el personaje de Lucifer?
Suso: No es que me identifique, es parte de mí. No interpreto a personajes que no tengan nada que ver conmigo, evito esos retos. También soy el loco del manicomio, el triste, terrible y desahuciado de Nosferatu el antiguo, un personaje bastante humano. No es una bestia, es un pobre hombre. Cabaret maldito se fundamenta en que es un lugar sin reglas, sin normas, tabúes, política, banderas ni religión, en donde todos somos válidos; algunos pequeños, enanos, gordos, feos, gays, travestidos, lesbianas y tatuados.

En esta nueva puesta en escena, ¿qué montajes veremos?
Rafael González: 
Todo el elenco artístico es nuevo, con excepción de Lucifer (Suso), el maestro de ceremonias, el hilo conductor y el nexo viviente en nuestro show. Vas encontrar maniobras con cuchillos, patines, contorsionistas, equilibristas, todo un elenco artístico de nivel circense. Luego, es el añadido de las artes como música en directo, cantantes en directo, bailarines, cómicos, y por primera vez, metemos un show de monologuistas; el público no tendrá tiempo ni de pestañear.

¿Cuál ha sido tu inspiración para crear teatro de terror?
Suso: 
Yo no soy fanático de nada la verdad, hay gente que me encanta, como Guillermo del Toro, está mucho más loco que yo; Tarantino desde Abierto hasta el amanecer (1996)  y todos esos momentos de vampiros. Jack Nicholson como actor en El Resplandor (1980) me parece brutal; Stanley Kubrick es uno de mis directores preferidos; y en la literatura, Edgar Allan Poe en sus relatos cortos; H. P. Lovecraft influyó tanto en mi literatura de cuando tenía 16 o 17 años, me empapelé, lo leí todo.

¿Qué reto enfrentan al presentar la misma obra en diferentes culturas alrededor del mundo?
Rafael:
 Intentamos no modificar para nada el guion o la creación del show. Adapatamos más que por censura, buscando que el público lo entienda de la mejor manera posible. Si en México hay que cambiar tres palabras, pues las cambiamos para que se transmita lo que queremos comunicar. No buscamos una adaptación meramente lingüística; el alma de Cabaret Maldito es la que es y traemos el show creado en España para que lo disfruten los mexicanos. 

Suso:
 ¡Romper los tabúes! Conseguirlo con el carabet aquí, en Italia, en China y en Japón, sin normas, sin reglas, sin pantallas ni religiones. Tu condición sexual o política no importa, mientras seas lo suficientemente abierto para vivir una experiencia de este estilo. También hablar de sexo con las parejas cerradas, con los machitos mexicanos y españoles, por el tema de la posesión, “cuidado con mi chico que es mío”. Vamos a ver hasta dónde somos capaces de llegar.

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