Viñedo, Vinos Encinillas
Foto: Cortesía Vinos Encinillas

El panorama de los vinos de Chihuahua y dónde comprarlos en la CDMX

La sommelier Joanna Vallejo se fue a conocer la escena vitivinícola de Chihuahua. Pásale y entérate

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Chihuahua está agarrando monte, como dicen allá; es decir, que está tomando rumbo. En este caso, a hacer vino de calidad, auténtico, y tan prometedor que asusta.

Aunque el estado se ha caracterizado por ser productor de manzana y nogal, el Sistema Producto Vid Chihuahua A.C. me compartió la grave situación por la que atraviesa su agricultura, pues la cantidad de agua que se requiere para regar el nogal una semana alcanzaría para regar la vid por un año entero. Es por ello que el apoyo del gobierno está enfocado hacia este noble cultivo. Y los beneficiados seremos todos los amantes del vino mexicano.

Además el kilo de uva para vino se vende en $34, mientras que el de manzana a $5, y aunque el nogal se vende en $150, su costo de producción muchas veces supera las ganancias, poniendo de nuevo a la vid como un producto prometedor.

La proyección del estado es tener, en 10 años, unas 3,500 hectáreas de vid plantadas. Para ponerlos en una perspectiva más completa, pensemos que Ensenada, el lugar con mayor producción en México hoy en día, tiene 2,795 hectáreas plantadas. Por lo que probablemente hablar de vino mexicano en algunos años será hablar de vino de Chihuahua.

 Foto: Cortesía Vinos Encinillas 

El turismo en el estado también está teniendo un impulso importante por parte del gobierno, lo hemos escuchado con El Chepe, un tren que atraviesa 350 km en nueve horas; va desde Los Mochis, Sinaloa, hasta las Barrancas del Cobre, zona Tarahumara. A mí siempre me han causado una emoción especial los viajes en tren, y este proyecto nos tiene a varios mexicanos a la expectativa y atentos a cuando El Chepe incluya en su trayecto la oferta culinaria y vinícola que tiene Chihuahua. Presiento que aceleraría rápidamente la transición agrícola por la que están pasando, y harían más provechoso su impulso al turismo.

Hoy Chihuahua tiene nueve vinícolas formales; las más sobresalientes o de mayor producción son:

Encinillas, con 75 hectáreas plantadas y una capacidad enorme de crecimiento.

Casa Establo, ubicado en la Sierra de Encinillas, con cinco etiquetas tintas.

Pinesque, que ya ubicamos por su vino cinco de Pinesque, ganador en varios años de medallas en el Concurso Mundial de Bruselas.

Viñedos Palomino, quienes el año pasado ganaron medalla de plata con su vino La Casona, también en el Concurso Mundial de Bruselas, y oro en México Selección.

Pasado Meridiano Gran Reserva 2015, un monovarietal de Cabernet Sauvignon por la Vinícola Pasado Meridiano. 

PECUS 2016, monovarietal de tempranillo, e IKKÁ 2016, Syrah/Shiraz y Cabernet Franc, por Vinos Santa Clara, que no ha salido al mercado.

 Foto: Cortesía Vinos Encinillas 

Con todos estos logros en tan solo 26 años de historia vinícola, me parece que los productores chihuahuenses están teniendo un happy problem: la calidad que producen supera su capacidad de producción.  

El estado es tan prometedor que la bodega L.A. Cetto, la más grande del país, ubicada en Baja California, ya compró una significante plantación en Chihuahua, e incluso enólogos como el reconocido Doctor Víctor Torres Alegre de la vinícola Torres Alegre y Familia han asesorado proyectos de la bodega chihuahuense Encinillas. Yo misma durante mi colaboración con Casa Establo percibí un esfuerzo muy consciente por hacer vino que demuestra una tipicidad con el suelo, una imagen e historia que apetezca al consumidor y una expresión enfocada en un microclima.

Y es que en Chihuahua existen los seis microclimas, definidos según la escala Winkler (clasificados como Ia, Ib, II, III, IV y V; del Ia al IV se pueden producir desde vinos de gran calidad hasta vinos para consumo cotidiano, a.k.a. vinos de mesa, aceptables, y en la V solamente vinos de mesa), una caracterización desarrollada en California de variación en horas frías y horas de calor. Chihuahua llega a tener una variación térmica de 35ºC durante el día y 20ºC en la noche. En todo el territorio donde se siembra vid se hacen vendimias desde julio y hasta octubre, dependiendo la región, y aunque es en la Sierra de Encinillas donde se concentra su mayor producción, recordemos que estamos hablando del estado más grande del país; por lo tanto, las diversas zonas que pueden producir vino de calidad, lo hacen con estilos marcadamente distintos unos de otros.

Las variedades de vid que mejores resultados están dando son, en el caso de las tintas, Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah y Malbec y en el caso de las blancas, las gratas sorpresas se han dado con las cepas Malvasía y Gewürztraminer.

Don Gilberto Pinoncely, quien llevaba el cluster vitivinícola de Chihuahua, me confesó que aún no hay un estilo definido en el estado, su concepto se sigue creando entre más aprenden y mayor edad van adquiriendo las parras. Notan que son vinos especiados, en su mayoría ensambles, y con características olfativas complejas y de calidad.

Yo creo que con un poco de paciencia, dejando crecer las vides, aprendiendo como hasta ahora de los países que tienen más trayectoria haciendo vino, pero sobre todo dejándose sorprender por este suelo que ya conjuga altitud y latitud, es que naturalmente nos encontraremos con su propio estilo e identidad, dando inicio a un nuevo vino mexicano, elegante, típico, y tan prometedor que asusta.

Joanna Vallejo, Sommelier a la carta sommelieralacarta.com FB: Sommelier a la Carta

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Megacero, de Vinos Encinillas
Foto: Cortesía Vinos Encinillas

Megacero, de Vinos Encinillas

Este vino es un elegante ensamble de Merlot, Syrah y Cabernet Sauvignon. Tuvo un reposo de 16 meses en barricas. Acompáñalo con un asado de bodas o unas enmoladas. 

Mercado de vinos, $705

Alma de serpiente, de Casa Establo
Foto: Cortesía

Alma de serpiente, de Casa Establo

Este ensamble de Syrah, Cabernet Franc, Merlot y Malbec tiene aromas a frutas como fresa, cereza y zarzamora y también a especias. Irá de maravilla con un corte de carne. 

Consíguelo en www.casaestablo.mx. $230

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5 de Pinesque, Bodegas Pinesque
Foto: Cortesía

5 de Pinesque, Bodegas Pinesque

Este ensamble de Syrah y Cabernet Sauvignon huele a cereza, canela y especias. Es la opción para acompañar una pasta a la boloñesa o tu pizza favorita. 

Cómpralo en www.pinesque.com. $395 

Pecus, de Vinos Santa Clara.
Foto: Cortesía

Pecus, de Vinos Santa Clara.

Este elegante Tempranillo pasó 24 meses en barrica y 24 en botella antes de llegar a los anaqueles. Será un gran acompañante de una paella o un sandwichito de brisket. 

Cómpralo en Mercado de vinos, $690

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La Casona, de Vinos Encinillas
Foto: Cortesía Vinos Encinillas

La Casona, de Vinos Encinillas

Esta mezcla de Cabernet Sauvignon y Merlot es el ejemplo de un gran vino a un gran precio. Es la opción perfecta para la carnita asada. 

Cómpralo en Mercado de vinos, $555 

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