Durante siglos, la imagen de la mujer indígena ha sido moldeada por miradas externas: idealizada, silenciada, convertida en símbolo o en paisaje. Disputar la mirada no busca embellecer esa historia o volverla cómoda. La nueva exposición del Museo Nacional de Arte propone algo más complejo y necesario: revisar cómo se construyó ese imaginario visual, quién lo produjo y qué consecuencias sigue teniendo hoy.
Con esta muestra, el MUNAL cierra su programación de 2025 con una apuesta crítica que atraviesa cinco siglos de arte en México y plantea una pregunta central: ¿cómo hemos mirado —y seguimos mirando— a las mujeres de los pueblos originarios?
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Un recorrido crítico por cinco siglos de representaciones
Disputar la mirada. Imaginarios visuales de las mujeres indígenas reúne 148 obras de 84 artistas en formatos que van de la pintura y la escultura a la fotografía, el grabado, el textil y el tapiz. Nos gusta que la exposición se construye como un recorrido histórico que permite identificar continuidades, rupturas y tensiones en la representación de la mujer indígena desde el periodo virreinal hasta la producción contemporánea.
El proyecto no parte de la neutralidad: reconoce que las imágenes son dispositivos de poder y que muchas de las representaciones que hoy consideramos “clásicas” fueron fundamentales para fijar estereotipos vinculados al territorio, la maternidad, el trabajo manual o la alegoría nacional. La exposición invita a observar esas imágenes con distancia crítica y a preguntarse qué discursos sostienen.
Del canon artístico al trabajo en territorio
Uno de los ejes más relevantes de la muestra es la forma en que dialogan artistas históricamente canonizados —como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Tina Modotti, Lola Cueto, Nahui Olin, Olga Costa o Mariana Yampolsky— con creadoras indígenas y contemporáneas como Citlali Fabián, Mitzy Juárez o la tejedora Xaneri Damián.
Parte del trabajo curatorial se desarrolló en diálogo con la escena artística de Oaxaca, lo que desplaza el centro de la narrativa y rompe con la idea del museo como único lugar de legitimación.
Cuatro núcleos para desmontar un imaginario
La exposición se articula en cuatro núcleos temáticos que permiten leer las imágenes desde categorías históricas persistentes:
- Reimaginar un origen, que explora la relación entre mujer indígena y territorio.
- Engendrar la tierra, centrado en la maternidad y el sentido creador.
- Bruñir el cuerpo, dedicado al rostro, el cabello y la indumentaria como lenguajes visuales.
- Reconquistar el fuego, enfocado en el trabajo, la producción manual y las alegorías femeninas vinculadas a lo colectivo.
¿Por qué nos llamó tanto la atención?
Disputar la mirada es una invitación a pensar el presente: cómo se construyen hoy las identidades, qué imágenes seguimos reproduciendo y qué voces han quedado fuera de la conversación. La exposición propone que sean las propias mujeres —desde la creación artística y la gestión cultural— quienes planteen las preguntas.
¿Hasta cuándo estará?
Disputar la mirada. Imaginarios visuales de las mujeres indígenas puede visitarse hasta el 5 de julio de 2026 en las salas del segundo piso del MUNAL.
Sabemos que esta exposición puede llamar menos la atención que otras que actualmente están en el museo, como Bajo el Signo de Saturno o Circo. Fascinación popular, pero nos parece muy importante conocerla y visitarla. ¿Cuándo irás?
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