CARNE

Gay y lésbico
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Time Out dice

La primera noche de CARNE, un club homosocial leather en la CDMX

“Yo soy carnicero y fabrico cuero y a tu piel escasa le faltan los pelos, a veces pienso en ponerte cuero, pero yo también tengo sentimientos”, cantaban los Illya Kuryaki and the Valderramas en su disco debut de 1991. Era "Fabrico Cuero", una apología velada a la sub cultura leather del colectivo gay que envuelve masculinidad exacerbada: cuero, sudor y pelos sin desodorante, que mas allá de su incorrección funcional para estos tiempos deconstructivistas, es inofensiva.

La fiesta CARNE será un grupo de hombres que se la pasan bien raspándose entre ellos y con las fantasías y los arneses bien puestos. La fantasía leather podrá ser dominante y quizás hasta tóxica, debido la sobrevaloración que se hace a todos aquellos rasgos que supuestamente definen la virilidad, pero su efecto es inofensivo para el resto que no comulgan con su fascinación por el cuero y la testosterona extrema. La idea detrás de CARNE es la de montar un club homosocial que rinda un posmoderno tributo a las raíces de la subcultura leather que, a pesar de su posible egocentrismo varonil, fue absoluto para visibilizar la diversidad de un colectivo que no se ajustaba a la expectativa hetero, y en el caso de la intensidad erótica endémica del brillo leather nurtrida de hombres, decisiva para discutir y luchar por el problema de VIH.

CARNE propone definirse a partir de una serie de fiestas celebratorias de la virilidad enfundada en fantasías de looks que describen sus distintas facetas: arneses de cuero, gorros de policía, cadenas punk, botas industriales y demás accesorios fetichistas se darán cita en esta noche que promete lujuria sin censura. Todo eso en buena parte por las mezclas de los djs invitados para esta apertura; Jason Kending, que desde Nueva York trae beats de auténtica reivindicación house que hace recordar cuando los clubes leather eran la vanguardia del dancfloor y el epicentro underground al que había que hundirse para que los bugas supieran el sabor de la tendencia. En las tornamesas también harán destreza de platos Etienne y Mexican Jihad.

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