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¿Cuál es la diferencia entre prep y pep?
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¿Cuál es la diferencia entre PrEP y PEP?

Las diferencias más importantes entre los tratamientos para prevenir la transmisión del VIH

Por Edgar Vargas
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“No hay pedo, hay PEP”, me dijo mi novio mientras salía del cuarto oscuro con una sonrisa de oreja a oreja. Unas horas después hacíamos fila en una clínica para que le dieran el tratamiento correspondiente. Después de contestar un amplio cuestionario sobre sus prácticas sexuales y una charla de sensibilización por parte del personal, salió con una bolsita de plástico con cuatro pastillas de color rosa que decían PEP (Profilaxis Post-Exposición).

No es como la pastilla del día siguiente

Pensé que era igual de milagroso como la pastilla del día siguiente; es decir, te la tomas y santo remedio. Pero si así fuera, ¿por qué sigue habiendo tantos casos de transmisión de VIH? Como tuve muchas dudas, me acerqué a mi mejor amigo, el científico y activista Astron Martínez de la asociación Divu A.C. Él lleva años trabajando con el tema de VIH-SIDA y me platicó las diferencias más importantes y todo lo que hay que saber sobre el PrEP (profilaxis pre-exposición) y PEP (profilaxis post-exposición), los medicamentos que nos ayudan a prevenir la transmisión del VIH.

La principal diferencia entre PrEP y PEP

Para empezar, la diferencia fundamental entre PrEP y PEP, es que el primero se toma antes y el otro después de haber tenido contacto con el virus del VIH. El PEP es un medicamento antirretroviral que se toma después de una posible exposición al virus y se utiliza en situaciones de emergencia. 

En cuanto al PrEP, hay que saber que existen dos tipos: el “PrEP normal”, en el que se toma una pastilla a diario durante el tiempo que dure el tratamiento y el “Prep on demand”, que consiste en una tomar una pastilla antes de tener contacto con el virus y otra durante los dos días posteriores a la exposición. Este último es algo muy nuevo en nuestro país, pero los resultados han demostrado que es bastante efectivo, siempre y cuando exista la famosa adherencia: seguir el tratamiento según las indicaciones de los especialistas en cuanto a dosis y tiempo, esto porque debe haber suficiente concentración del medicamento en el cuerpo para que pueda ser efectivo.

Son distintos químicamente

Estos medicamentos también son distintos a nivel químico: La PEP —que es el mismo que usan algunas personas que viven con VIH—, lleva una sustancia química llamada Efavirenz, que está relacionada a casos de alucinaciones. Como el PrEP no tiene esta sustancia, es más amigable con el cuerpo; es decir, tiene menos efectos secundarios, pero no por eso la libra de no tenerlos ya que ambos tratamientos pueden generar náuseas, descalcificación de huesos y aumento de la creatinina —una sustancia en nuestro cuerpo que en alta concentración puede indicar que los riñones no están haciendo su chamba—. Debido a eso, estos medicamentos no se recomiendan para personas con problemas de osteoporosis, enfermedad renal o que estén tomando esteroides.

¿Cómo acceder a los tratamientos?

Para el acceso a ambos tratamientos, lo primero que debemos considerar es que en México la aplicación del PrEP y PEP sigue siendo parte de un protocolo experimental. Todas las personas que están recibiendo alguno de estos medicamentos son parte de este protocolo, y aunque sí se puede conseguir de manera gratuita, hay que tener en cuenta que no siempre habrá disponibilidad, pues se trata de un programa extra al del VIH-SIDA habitual y el sector salud debe priorizar el medicamento a las personas que ya viven con el virus. Vaya que mi novio corrió con suerte.

La lección es que no es como la pastilla del día siguiente, hay que tener adherencia al medicamento y no hay que dejar de lado el uso del condón, realizarnos pruebas cada tres meses, y escuchar las campañas de sensibilización, porque todas estas consideraciones siguen siendo parte de la estrategia para detener la propagación del VIH. 

¿Quiénes son candidatos?

Algo muy importante es que este estudio está dirigido a hombres homosexuales, por lo que casi, casi, solo pueden tomar PrEP on demand los que van a tener relaciones sexuales como pasivo. No se recomienda el PrEP on demand para personas que tienen prácticas sexuales como activo, vaginales o para mujeres transexuales; no se ha estudiado el efecto en dichas poblaciones. Por otro lado, el PrEP normal es más abierto y puede ser usado por más poblaciones. 

También existen versiones genéricas de estos tratamientos que son más baratas que las de patente y cualquier infectólogo familiarizado con el tema las puede recetar. No hay que olvidar que además se debe llevar un seguimiento de mínimo tres meses, monitorizar la creatinina, la descalcificación y que no se haya contraído VIH durante el tratamiento porque puede resultar contraproducente.

Fue muy bueno haberme acercado a Astron Martínez para resolver mis dudas, pues los activistas de base y las organizaciones civiles especializadas son la mejor opción para recibir información acerca del VIH-SIDA. Ellos son quienes están mejor preparados y cuentan con datos actualizados.

Recomendado: Lugares de apoyo para personas trans en la CDMX.

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