La Mendoza, madre de la casa de vogue House of Mamis

Platicamos con la comadrona encargada de enseñar las mejores poses de vogue en House of Mamis
La Mendoza, madre de House of Mamis, ofrece clases de vogue en Punto Gozadera
Foto: Alejandra Carbajal
Por Silverio Orduña |
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La cultura del voguing actúa contra la misoginia. Eduardo Mendoza, la madre (líder) de House of Mamis, remarca que lo femenino es lo que más se aprecia y se aplaude en este baile.

Nacido de los ballrooms neoyorquinos en los ochenta, el vogue se asumió desde un principio como una práctica de resistencia. Gays latinos, negros y trans construyeron esta danza estilizada y festiva como contrapeso a la escena blanca y discriminatoria.

La pose es lo que cuenta y cada día se posa más en la Ciudad de México. House of Mamis es un joven grupo de practicantes de vogue que entrenan su cuerpo para irrumpir en la pista y reconfigurar las formas tradicionales de mirar las condiciones de género.

Foto: Alejandra Carbajal

Mendoza afirma que el voguing es para todas las corporalidades, pues su estética no requiere de un físico determinado, sino de una actitud de aceptación y confianza. “Es un espacio seguro para los gays, donde no se discrimina, puedes ser quien quieras y llevar tu personaje a la pista de baile”.

Con una formación en el diseño de modas, y su proyecto de ropa Dulce o Truco, Mendoza decidió enfocarse este año en su casa de vogue. Para él, esta práctica fomenta el feminismo y desdibuja las fronteras entre lo masculino y lo femenino.

Además de enfatizar las posibilidades del cuerpo y su gozo. “Se te quita el prejuicio, la misoginia, de pensar que lo afeminado está mal y tiene que ocultarse. Porque incluso en la comunidad gay se sigue apreciando la masculinidad. El voguing es un proceso de liberación y empoderamiento al exaltar lo femenino”.

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