Paulina Chavira
Foto: Cortesía Paulina Chavira

¿Por qué decirle sí al lenguaje inclusivo?

Una manera de incluirnos a todes es utilizando el lenguaje igualitario

Por Alberto Cervantes
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La asesora lingüística y periodista, Paulina Chavira, profundiza sobre el lenguaje igualitario y cómo es que las personas construimos nuestras propias normas y formas de expresarnos.

¿De qué manera el lenguaje puede invisibilizar a personas de la comunidad LGBTTTI?
Aunque haya voces que digan lo contrario, lo que no se nombra, no existe. Necesitamos palabras para nombrar realidades y creo que si no tenemos palabras específicas, sí pueden invisibilizar, sin ninguna duda, a personas que forman la comunidad LGBTTTIQ+.

¿Por qué cuesta trabajo entender que es la sociedad la que marca la pauta para que el lenguaje cambie o evolucione?
Sí ha habido un cambio desde los noventa, en el que trata de ponerse más esa idea de que la academia está para observar el lenguaje, estudiarlo, no tanto para imponerlo. Han repetido mil y una veces que en realidad somos quienes hablamos, los que establecemos cuál es la lengua y cómo se usa. Pero eso lo dicen por un lado y por el otro salen a decir qu no necesitamos el lenguaje igualitario o inclusivo porque ya tenemos el masculino genérico y es una ridiculez que se pongan a utilizar arrobas, equis o la e, por ejemplo.

¿Crees que es necesario un pronunciamiento a favor del lenguaje inclusivo desde la academia?
No sabes cuántas veces me han compartido esta noticia que la Academia Francesa de la Lengua prohibió el lenguaje igualitario… pues la francesa, aquí hablamos en español (risas).

Muchas personas creemos que hay otras alternativas y que a diferencia de lo que se piensa, que es una destrucción del lenguaje, es simplemente su evolución y mientras más personas busquemos expresarnos de una manera igualitaria, tarde o temprano eso va acabar permeando en las mismas instituciones que hoy niegan que sea necesario algo así.

¿Ves al lenguaje inclusivo como algo exclusivo de la comunidad LGBTTTI o piensas que ya está permeando en el resto de la población?
Creo que está permeando hacia la población en general, aunque en la comunidad LGBT está pegando más fuerte porque es patente y es necesario dicho cambio de expresión. Además, han tenido muchísima creatividad y este ímpetu de cambiar… Yo no formo parte de la comunidad y aun así creo que necesitamos hablar de manera igualitaria pensando que todas somos personas y a partir de ahí pertenecer a una comunidad u otra, pero al final lo que nos une es que somos personas.

¿Qué podemos hacer los medios de comunicación al respecto?
Justo reflexionar cómo estamos usando el lenguaje. Es algo que a mí me ha parecido muy evidente desde que empecé con aquella campaña de 117 errores en 2013, que parece que quienes trabajamos en los medios de comunicación olvidamos ese papel y ese compromiso y esa responsabilidad que tenemos para transmitir conocimientos sobre la lengua, las palabras que escogemos, cómo redactamos, cómo nos expresamos, eso también permea en la sociedad.

Yo entiendo que hay muchos medios que dicen cómo voy a escribir con una equis o un arroba; no te tienes que ir ahí, hay muchas otras alternativas, en lugar de estar usando el masculino genérico, puedes utilizar otras formas de redacción. Cuando estaba en el New York Times, desde 2019 intentamos que todos los artículos que publicábamos no tuvieran una marca de género y entonces cualquier persona que la leyera pudiera sentirse identificada con eso que estaba leyendo. Habrá otros medios que digan sí yo voy por la equis, o yo voy por la e.

¿Qué diferencia hay entre gente y todes? 
Ninguna. Más allá de hablar del lenguaje incluyente no sexista, el que se te ocurra, a mí me gusta hablar del lenguaje igualitario. Las personas, no el hombre, no el ser humano. Puedes hablar de una persona gay, transexual, una persona con discapacidad. La base son las personas y de ahí empezar a utilizar esos sustantivos epicenos. Dentro de estos se encuentra persona, gente, criatura, personaje, víctima, son estos sustantivos que tienen un género gramatical femenino o masculino, pero que no tiene que corresponder realmente con el género como concepto o identidad de la persona. Lo mismo que persona pasa con gente, que es femenino, pero incluye. Con el todes, lo veo es que la “e” nos sirve como un maravilloso marcador neutro.

Hay quienes dicen persone y no me causa ningún conflicto, además es súper interesante cómo las academias están negadas a que esto ya está ocurriendo, ni si quiera hablan del tema. Entonces es una gran oportunidad para quienes hablamos, nos permite formar nuestras propias normas.

¿Qué le dirías a esas personas que son “defensores” del español?
Las entiendo, yo también soy defensora del español. En algún momento de mi vida también pensé que el masculino genérico bastaba y sobraba, pero que también el mismo contacto, análisis, estudio y cercanía que he tenido con la lengua en los últimos años me abrió los ojos. Esto me hizo dar cuenta que la lengua cambia y no podemos mantenerla igual que hace siglos, incluso no podemos mantenerla igual respecto a como estaba hace apenas unos cuantos años.

Recomendado: En busca de un lenguaje igualitario para la comunidad LGBTTTIQ+.

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