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Portada de un libro con una persona debajo de una sábana
Foto: Cortesía Candaya

La INDIEpedia: El placer del terror y el horror

Desde Verónica Gerber, hasta Solange Rodríguez; estas autoras hispanas te pondrán los pelos de punta con sus relatos.

Por Enrique Saavedra
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Estos son los días en los que el miedo, el espanto y el encuentro entre vivos y muertos se vive como una celebración. Claro que, en tiempos como el que atravesamos, se hace justo y necesario aceptar que el horror y el terror no son exclusivos de los últimos días de octubre ni de los primeros de noviembre; no cuando en este año, si algo ha estado presente en todas partes del mundo a través de la enfermedad, el encierro y sus múltiples derivados, son precisamente el horror y el terror.

Esta temporada que gira en torno al Día de Muertos ha permitido que, en el caso de la literatura, haya especiales acercamientos a estos géneros y temáticas, principalmente a través de las conferencias y charlas virtuales que se han efectuado en los eventos literarios virtuales dedicadas a discutir ampliamente sobre la correspondencia entre las ficciones que aluden a lo inquietante, lo inexplicable y lo siniestro, con la realidad de un mundo que hasta antes de resguardarse de un virus salía a las calles para exigir el final de feminicidios y abusos viejos y nuevos, sociales y políticos.

La presencia de autoras como María Fernanda Ampuero, Ave Barrera, Liliana Colanzi, Verónica Gerber, Mariana Enríquez, Mónica Ojeda y Fernanda Trías, entre otras, ha sido una constante al trazar esta relación. Obviamente, al leerlas y escucharlas aparece una pléyade de autoras universales que las preceden y que siguen siendo causa de fantasías y pesadillas en sus lectores: Shirley Jackson, Silvina Ocampo, Maria Luisa Bombal, Amparo Dávila, Inés Arredondo y Joyce Carol Oates, por mencionar algunas.

María Fernanda Ampuero, espléndida cronista ecuatoriana, publicó en 2018 su primer libro de cuentos, Pelea de gallos, y la fuerza de sus páginas sigue retumbando con la exploración que hace del terror emanado de los pequeños y grandes abusos de poder del día con día, esas violencias que han sellado la vida de muchas mujeres de Latinoamérica. Publicado por la española Páginas de Espuma —distribuida en México por Colofón—, fabulosa editorial que lo apuesta todo por el cuento y el relato.

Esto nos recuerda la labor de otra editorial hispana, Candaya —distribuida en México por Tabaquería—, que ha editado a otras dos autoras ecuatorianas jóvenes: Solange Rodríguez, quien escribe acerca de espectros que resultan más corpóreos que etéreos en los relatos de La primera vez que vi un fantasma y Mónica Ojeda con sus dos celebradas novelas: Nefando —editada en México por Almadía—, sobre las sorpresas que se encuentran al descender a lo profundo de la internet, y Mandíbula —que ojalá pronto se edite por acá—, en la que la convivencia en un colegio de señoritas trastoca el deseo sexual en hambre de venganza.

De Ecuador saltamos a Bolivia con los relatos de Nuestro mundo muerto de Liliana Colanzi, publicados aquí por Almadía, en la que las atrocidades de hoy se entienden a partir de costumbres ancestrales. Almadía también editó un libro insólito: La compañía, en éste Verónica Gerber dialoga con el mayor cuento de horror de la literatura mexicana, “El huésped” de Amparo Dávila, logrando horrores nuevos al presentar a una mujer atrapada por una institución o empresa que le impide salir de la ciudad y de sí misma.

Otro clásico perturbador, Farabeuf de Salvador Elizondo, es punto de partida para que la también traductora Ave Barrera despliegue una narración tan entrañable como estremecedora. Ganadora del Premio Lipp de Novela 2018 y publicada por la tapatía Paraíso Perdido, Restauración instala el terror al sur de la Ciudad de México, en donde una restauradora de arte va develando la violencia machista que ha habitado desde siempre en la antigua casona cercana al Parque Hundido en la que vive y trabaja.

Finalmente, el horror y el terror cotidianos tienen uno de sus más claros ejemplos en el trabajo de dos de las más elogiadas narradoras argentinas: Samanta Schweblin y Mariana Enríquez, autoras de sendos relatos y novelas sumamente apreciadas por lectores y especialistas. En México, Samanta está presente con los relatos de Pájaros en la boca y la novela Distancia de rescate —nominada al Premio Man Booker— gracias a Almadía, mientras que Mariana lo está con Alguien camina sobre tu tumba, editada por Antílope.

A diferencia de títulos escalofriantes como Las cosas que perdimos en el fuego, Los peligros de fumar en la cama y Nuestra parte de noche —Premio Herralde de Novela 2019—, Alguien camina sobre tu tumba presenta un lado más amable de la autora, aunque sin dejar de perturbar: se trata de exquisitas crónicas en las que Enríquez deja constancia de su visita a diversos cementerios alrededor del mundo y de las historias de muerte y de vida que resguardan. En estos días en que los cementerios estarán cerrados, tal vez podamos visitarlos a través de los pasos de Mariana. 

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Portada del libro Vindictas
Foto: Libros UNAM

De vindictas y sátiras

Qué hacer

A principios de 2019, la escritora Ave Barrera viajó hasta Xalapa para buscar, sin éxito, un ejemplar de El lugar donde crece la hierba, primera novela de Luisa Josefina Hernández, extraordinaria novelista, dramaturga y teórica teatral a quien Sergio Galindo le publicó este título en la Universidad Veracruzana, en 1956. La imposibilidad de hallar el libro en el siglo XXI llevó a Barrera a proponer una nueva edición; su deseo tuvo eco en la escritora Socorro Venegas, directora de literatura de la UNAM, quien aceptó reeditar esta y otras cuatro novelas de autoras del Siglo XX que no han gozado del justo reconocimiento y elogio que su obra merece.

Así, a finales de 2019, junto a Luisa Josefina Hernández, las mexicanas Marcela del Río, María Luisa “La China” Mendoza”, Tita Valencia y la argentina Tununa Mercado regresaron a las mesas de novedades de las librerías, dispuestas a recuperar terreno, a conquistar a una nueva generación de lectores y a insertarse en una conversación que mucho ha cambiado —o lucha por seguir cambiando— desde los tiempos en que publicaron sus novelas. Las cinco son las primeras integrantes de la colección Vindictas de Literatura UNAM, que en pleno confinamiento ha sumado a la argentina Vlady Kociancich y la costarricence Yolanda Oreamuno.

Estas Vindictas son narradoras, periodistas, dramaturgas, investigadoras y, junto a otras mujeres ya rescatadas por otras editoriales —como Inés Arredondo, Amparo Dávila, Guadalupe Dueñas y Josefina Vicens por el Fondo de Cultura Económica o, aunque no están disponibles en México, la colombiana Marvel Moreno y la chilena Marta Brunet por Alfaguara— conforman un canon alterno o un anti-canon, o más bien una nueva ruta para entender la literatura mexicana y latinoamericana del siglo XX, la cual, lo sabemos, estuvo dominada por escritores.

Novelas como La cripta del espejo de Del Río, La octava maravilla de Kociancich, De Ausencia de “La China” Mendoza, La ruta de su evasión de Oreamuno y Minotauromaquia de Valencia, abordan universos que hoy resultan plenamente vigentes en sus temáticas y recursos narrativos. Obras femeninas y feministas que trascienden épocas y latitudes. Destacamos la inclusión de En estado de memoria de Mercado, editada originalmente por la propia UNAM, pero ya descatalogada: anunciada como novela, lo que resguarda sus páginas es un exquisito libro de relatos que son a su vez memorias o crónicas autobiográficas fascinantes.

El impacto del proyecto fue tal que pronto encontró resonancia más allá de las letras impresas y llegó a la televisión en una serie dedicada a explorar la trayectoria de importantes artistas de diversos ámbitos. Ahora, trasciende fronteras y hace alianza con la editorial española Páginas de Espuma: Vindictas, cuentistas latinoamericanas, que está saliendo ya a librerías, es la reunión de otras veinte autoras del Siglo XX reivindicadas como imprescindibles, entre ellas la uruguaya Armonía Sommers, la puertorriqueña Rosario Ferré y las arriba mencionadas Moreno y Brunet.

La riqueza de leerlas es doble al hacerlo a través de la mirada de sus pares jóvenes: Jazmina Barrera, Gabriela Damián Miravete, Nora de la Cruz, Claudina Domingo, Lola Horner y las propias Barrera y Venegas, autoras mexicanas cuya obra es un recordatorio de que la literatura ha cambiado y será difícil que intenten silenciarlas o relegarlas. Por cierto, la presencia en este grupo de la ecuatoriana Natalia García Freire hace desear que pronto se pueda tener en México su novela Nuestra piel muerta. Y es de desear que las Vindictas sigan recuperando el lugar que les corresponde en las librerías, bibliotecas y en los estantes de los lectores de hoy, de este y muchos lares.

Sirva esta Indiepedia dedicada a las reivindicaciones para celebrar la reaparición de Sátira, libro entre lo clandestino y lo sublime que recoge la poesía más experimental y corrosiva de Salvador Novo, ese controvertido arquitecto de nuestra cultura que dedicó sendos sonetos, décimas y coplas para bocabajear a figuras como Frida Kahlo, Diego Rivera, Pita Amor, Xavier Villaurrutia y, por supuesto, a sí mismo.

Publicada por Alias Editorial y editada por Jaime y Pablo Soler Frost, esta Sátira no es solamente una evocación sin tapujos del Novo maledicente, ese de las anécdotas que aún se relatan de boca en boca; es también un homenaje a la etapa como editor del escritor y periodista Alberto Dallal, cuya edición de 1970 fue el punto de partida de esta que llega a las librerías en pleno 2020, enmedio de una situación en la que seguramente Novo tendría mucho qué decir y, más aún, satirizar. Dallal ya no edita. Por fortuna, Alias, bajo la dirección del artista Damián Ortega, sí.

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