El chef Eduardo García de Máximo Bistrot Local dará a conocer sus recetas en clases personalizadas

Platicamos con el genio gastronómico de Máximo Bistrot Local, uno de los mejores restaurantes del mundo para saber de qué van sus clases de cocina
Chef Eduardo García 2
Foto: Alejandra Carbajal
Por Bernardo Robredo |
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"Las artes culinarias son un tema que tenemos frente a la cara, más que una moda, es parte de la economía de la ciudad." 

¡No nos basta con comer en los restaurantes! Queremos saber cómo logran esa magia para descubrir si somos capaces de replicarla. El chef Eduardo García no se durmió en sus laureles y se subió al tren de las clases de cocina para develar los ingredientes, las técnicas y los tips que sólo él conoce de sus restaurantes Máximo Bistrot Local, Lalo! y Havre 77; por cierto, de los mejores restaurantes de la CDMX y el mundo. Caímos a su cocina por la mañana para averiguar qué está tramando.

¿Por qué decidiste dar clases?
La gente se merece que le enseñes lo que sabes hacer, lo hago porque me encanta la cocina y me divierto bastante. La cocina es un alimento esencial para la vida y el alma, pero también tiene una parte terapéutica de felicidad para estar solo o con muchas personas. Cocinar te saca de cualquier mundo caótico para llevarte a un mundo ¡wow!

Como una tendencia actual, ¿por qué crees que la gente quiere tomar clases con los mejores chefs de la CDMX?
Tanto comensales como estudiantes se interesan en las artes culinarias porque es un tema que tenemos frente a la cara, más que una moda, es parte de la economía de la ciudad. Todos llevamos un chef en nuestro interior y siempre queremos compartir un estilo propio, subir el videíto o la receta, incluso cuando son reinventadas de otros chefs.

¿Qué tipo de clases das?
No son clases temáticas, salvo para Día de las Madres, Día del Padre y Día de Muertos. Las hacemos unas dos veces al mes. Es algo casero con una cena de hasta 10 recetas de 7-10pm. Al final comes cuatro tiempos con maridaje, cerveza, agua y todo lo que quieras de tomar. El 3 de mayo vamos a trabajar comida para las mamás, lo que les gusta, o para el papá unos asados, como un rib eye entero rostizado. El 10 de mayo haremos algo simbólico, un regalo para las mamás y para los hijos.

¿Qué actividades se hacen en este proyecto?
Platicaremos de ingredientes, sales, grasas y utensilios, luego analizaremos todo el proceso de preparación y las técnicas. Posteriormente les enviamos a todos las recetas para complementar las notas que se tomen al momento.

¿Podemos saber qué recetas enseñarás?
No es un menú planeado. Hay quienes piden saber las recetas antes de tomar la clase, pero no lo hacemos porque quiero que la gente comprenda que las recetas no tienen que ser tan clavadas o concretas. Transformaremos platillos de diferentes maneras, en la cocina se vale cambiar de opinión. Quiero que la gente se acerque sin miedo, que no digan “el lechón es muy difícil, ¿cómo lo voy a hacer?”. No me gusta que haya predisposición y que aprendan las mil maneras de trabajar el ingrediente. Trato de hacer un menú balanceado: sopa, ensalada, ceviche, braseados, horneados y postres.

¿Qué tanto participa la gente?
Tengo la idea de construir una cocina más amplia en la que la gente se pueda involucrar más, la cocina de Lalo! no se presta para eso, esto es más demostrativo.

Algunos dirán que les parece caro, ¿qué valor tienen estas clases?
Cuestan $3,200. No es barato porque utilizamos los mismos ingredientes de Máximo Bistrot Local, Lalo! y Havre 77. Todo se hace al momento, es una inversión que hacemos en el mejor producto orgánico y natural y también es el tiempo que les toma a nuestros cocineros la producción.

¿Qué beneficios adquirimos?
No todos pueden pagar a menudo las cuentas de los restaurantes de alta cocina, con este tipo de actividades aprendes a hacer esta comida en casa. Siempre hago recetas de mis restaurantes, como el dip de berenjena o el lechón confitado de Máximo. Por ejemplo, estamos esperando a que entren bien las lluvias para incorporar hongos, setas, lechugas y vegetales verdes. Se pueden hacer peticiones especiales y las trabajamos.

¿Quiénes frecuentan tus clases?
Hay de todo. En su mayoría gente local, también extranjeros y cocineros de restaurantes de provincia que buscan conocer lo que hacemos nosotros y aprender a expresarse mejor. Están diseñadas para todo tipo de público, desde aquellos que desean tener un primer acercamiento con la cocina, hasta quienes quieren practicar su montaje de platillos. Hay estudiantes que han tomado todas las clases, ahora cocinan en casa y ya no vienen a comer al restaurante (ríe).

Para quienes nunca han comido en tus restaurantes, ¿qué les recomendarías pedir?
Si nunca has venido a Máximo Bistrot Local la opción es el menú degustación, bastante barato para lo que probarás: seis tiempos, cuatro salados y dos dulces por $900. En Lalo! hay que desayunar los chilaquiles y para comer la hamburguesa, pero ven entre semana porque el fin de semana hay que esperar mucho. En Havre 77 hay cosas únicas en Latinoamérica, la verdad preparamos la mejor sopa de cebolla, pato confitado y ostras que llegan frescas varias veces a la semana según la variedad.

Conoce las fechas:  Clases de cocina con Eduardo García

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