El Samurai
Foto: Alejandra Carbajal

Restaurantes y cafés en Nápoles/ Del Valle/ Narvarte

Dónde comer en las colonias de la zona centro sur de la CDMX

Escrito por
Time Out México editores
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Estas tres colonias de la Ciudad de México tienen grandes secretos culinarios y de entretenimiento: puedes encontrar las mejores panaderías en la Narvarte, beber una chela fría en los mejores bares de la Nápoles o pasearte por la Del Valle, pero cuando de hambre se trata, debes acudir a los mejores restaurantes y cafés de estas zonas.

Restaurantes y cafés en la zona

María Fortunata
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Pastelerías y reposterías
  • Narvarte

Sin duda la Narvarte es una de las colonias que resguarda grandes joyas para darle gusto a esos antojos dulces, y una de ellas es María Fortunata, un increíble taller de postres con un toque girly y sofisticado que los sorprenderá con cada una de las creaciones de Marisol Martínez, una repostera apasionada por el mundo del chocolate que decidió darle vida a sus sueños tomando como inspiración a su abuela -o su nonna, como le llaman en su familia-. Lo que me encanta de este lugar es que desde que entras percibes una vibra muy relajada que invita a darle rienda suelta al antojo; puedes pasar por algún postrecito de la vitrina, disfrutar de un reconfortante chocolate caliente con lavanda o encargar un increíble pastel para esa ocasión especial. Su carta es dulce, deliciosa y cambiante (hay sabores de temporada para que no te aburras), podrás encontrar una gran variedad de postres individuales, pasteles, galletas, panqués, bombones, y buenas opciones de bebidas como chocolate de mesa con diferentes toques de sabor, la barra de cafés, matcha, golden milk, chai y limonadas. Las delicias que se robaron mi corazón y que son un verdadero must to eat en María Frotunata, son el eclair de maracuyá, el cheesecake de cabra con frutos rojos y la paleta de avellanas; ¡qué agasajo disfrutarlos con un latte tradicional o de lavanda! si son fans del chocolate tanto como yo, les recomiendo apapacharse con el chocolate caliente 65% cacao con cardamomo y una galleta de plátano con nutella: amarán

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Zona Metropolitana

¿Conocen a Mandrake el mago? Probablemente no, porque este personaje era el héroe de un cómic del mismo nombre que comenzó a editarse en 1934. Y de alguna manera la jerga de los médicos se apoderó de este superhéroe, y lo convirtió en la figura del doctor cuando no está en el hospital: “¿En dónde está la doctora Ramírez?, se fue de mandrake”. Y la doctora Ramírez está echándose un café, en Mandrake. La historia de Café Mandrake comenzó en la zona de hospitales, en Tlalpan, con sus fundadores Jimena Jiménez y Alfonso Moreno. Ahí pusieron la primera sucursal que fue acogida con cariño por las y los médicos que se iban de mandrakes a Mandrake. Hoy, esa sucursal sirve como tostadora y centro de producción para las otras dos sucursales que tienen. La novedad es el café que está en Insurgentes Sur, y que seguro se va a convertir en uno de los consentidos en la Del Valle. El lugar está en una cuchilla, atributo que el arquitecto Carlos Ramírez aprovechó muy bien, pues dispuso la barra del lugar en la parte más ancha y, en la parte angosta, un sillón con una mesita en donde te puedes sentar a trabajar o a echar chisme. Afuera hay solo dos mesas, por si prefieres tu café al aire libre. Pero lo principal en Mandrake es el grab and go. La onda aquí es un gran, pero gran grano, ejecutado perfectamente, y sí, de especialidad, pero sin llegar a ser de esos que tienen miles de métodos de extracción o cientos de granos distintos. Aquí quieren hacer café bueno, pero que te lo puedas echar en

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  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Heladerías
  • Del Valle
  • precio 1 de 4

Si te asomaras al local donde está ubicado Glace seguramente no te imaginarás los sabores y la calidad de helados que vas a encontrar. Esta heladería está en un localito en la Del Valle, y solamente tiene la barra de helados al fondo, para que compres tu vaso o tu cono y te lo lleves para caminar por la Del Valle. Pero si entras al lugar te darás cuenta de que aquí el gran diferenciador son los sabores del helado. Lo primero que llamó mi atención fue un sabor que nunca había probado, y cuya existencia no me había pasado por la cabeza ni una sola vez: helado de sal. Seguro ya te entró la duda, pero sí: este helado se come de postre. La base sabe un poco entre leche y vainilla; tiene una consistencia cremosita deliciosa que patrocina la crema orgánica con la que este helado está hecho. Mientras comes, te vas encontrando por ahí granitos de sal de mar, suficientes como para que en cada cucharada te toque alguno, pero no demasiados como para saturar tu paladar. Encima, este helado lleva un poquito de caramelo, que le da una textura más crujiente y que ayuda a equilibrar el sabor de la sal, ¡una delicia! aunque si no eres de sabores fuertes a lo mejor este helado no será para ti. Otra delicia que por la temporada me tocó probar fue el helado de nogada. Yo soy de las que opinan que la nogada nació siendo y siempre debió de ser un postre para preparar con ella uno de estos deliciosos postres con nogada (queso, crema, nuez, jerez y azúcar… ¡pónganselo a un pastel!) y con este helado,

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Valle

Quién diría que entre el ir y venir a Maria Fortunata, una de mis tiendas de postres favoritas, encontraría este increíble spot para darme gusto con mis antojos preferidos. Bastó con echar un vistazo a su menú para convencerme de entrar y disfrutar la experiencia; la palabra clave fue: “chilaquiles”, mi mayor y más grande placer cuando del desayuno o brunch se trata.  El espacio se compone de una cocina abierta con una gran barra que resguarda algunos ingredientes, las comandas y chispazos de naturaleza en forma de plantas; un mix and match del mobiliario que rodea la banqueta como una escuadra, en los que destacan la madera, el mármol y la herrería; me fascina el bañito de sol al medio día y lo cómodo del lugar para disfrutar la experiencia a cualquier hora. Larga vida a los restaurantes que son all day breakfast, y Vlüm no es la excepción. Dentro de su menú destacan una variedad de emparedados, opciones saludables como su tosta nutricional (pan de 14 granos, aguacate, huevo estrellado, queso de cabra y pesto), antojos dulces como sus waffles belgas (con queso crema, nutella y/o coulis de frutos rojos) y platos monchosos como el desayuno de la casa (huevo estrellado, salchicha asada, tocino, panela, jitomate asado, champiñones, aguacate, frijoles puercos, papas campesinas, chilaquiles sencillos y pan tostado).  Pero la estrella del lugar es ese plato que me motivó a entrar: los chilaquiles, ya sean en versión crunchy o aguaditos; puedes elegir entre cinco salsas y seis prote

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Valle

“¡Pásele!, ¿de qué le damos?, ¿cuántos le damos?”, el pregón mágico de Izta (hija de Don Quique), que sí o sí los hará detenerse más de una vez en esta concurrida banqueta de Avenida Coyoacán. Tacos de Canasta Don Quique es un pequeño negocio familiar con casi 60 años de servicio. El local se compone de una pequeña mesa de madera con una canasta, rebosante de deliciosos tacos de canasta, ese manjar callejero que nos deleita en cada mordida cuando la prisa o el antojo apremian; sus actuales propietarios son Izta y Ramón, un alegre matrimonio que pertenece a la tercera generación de una familia de taqueros, y que te atenderán con una actitud muy amable y servicial. Su carta de tacos de canasta es corta y puntual: papa adobada con chorizo, papita sola, frijol, y mis favoritos, los de chicharrón y mole verde, todo a siete pesitos. Los tacos se sirven calientitos y súper bien servidos y siempre con el pilón, porque sin picante no hay paraíso. Para los amantes del chile, cuentan con una espectacular salsa de guacamole (mi favorita), llena de grandes tropiezos de aguacate, cachitos de cebolla y chile serrano, también tienen unas rajas con zanahoria en escabeche, cuyo juguito es lo máximo, además de la ya clásica salsa verde cocida bien picosa. Y, si se enchilan, pueden bajarse el picor con algún refresco de cola o un jugo embotellado.   Se sabe que seguimos en pandemia, pero que no cunda el pánico: en Tacos de Canasta Don Quique cuentan con servicio para llevar (sean zero waste y ll

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Valle

Punto de Encuentro es un rincón instagrameable en la del Valle Norte que además de pimpear varios feeds de Instagram, también resguarda mil historias que han sido acompañadas de una barra de café y una excepcional panadería, aquí les cuento más detalles. A inicios de la pandemia, descubrí esta acogedora cafetería que se volvió mi escape después de estar varios meses en total encierro. La decoración del lugar es con mosaicos y paredes blancas a las que adorna una necesaria dosis de naturaleza gracias a los árboles y plantas que decoran el lugar. El mobiliario es de metal, madera y esponjosos acentos en sus asientos que hacen de este spot con tintes nórdicos un lugar de paz tan necesario en esta caótica pero fascinante CDMX. El café Punto de Encuentro no se creó para fanfarronear; pude platicar con uno de sus creadores, quien comenta que “no nos consideramos una barra de especialidad, aunque varias veces nos meten en esa canasta”. Es decir, el café aquí es modesto, pero delicioso —nada de métodos de extracción, solamente tazas ricas—; ese que te invita a sentirte en casa sin estar en ella, que te incita a generar vínculos con quienes lo compartes, que te deja disfrutarte si lo bebes a solas o que te echa porras cuando de trabajo se trata.  Parte del mood que busca transmitir Punto de Encuentro y que de verdad se siente en cada rincón es la calidez y la convivencia, de ahí el nombre. El ambiente es de lo más random; un día puedes encontrarte un grupo de ciclistas cargando energí

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Valle

Caminando por la Del Valle nos encontramos un par de mesitas afuera de un local. Las ganas de sentarnos a pasar ahí la tarde fueron irresistibles; el lugar está a unos pasos del Parque de Pilares, y la paz que se siente ahí es suprema. La Divina Crepa es, por supuesto, un lugar de crepas, pero tiene opciones súper originales de crepas dulces y saladas y de bebidas también (crepas con una radiografía de jamón y dos greñitas de queso: hasta nunca). Aquí tienen las crepas que ya conoces como la de Nutella o queso crema, pero también algunas más creativas. Nosotros nos enamoramos de la de azúcar y mantequilla, para hacerle honor a esos días de guardería en los que el esperadísimo snack a la hora del recreo era un sándwich de mantequilla y azúcar. Pero para algo más sustancioso, el imperdible es el de strudel de manzana. Imagínate el relleno calientito y con sabor a canela de un pay de manzana. Pues eso, pero en crepa. Y si eso te sedujo, prepárate para nuestra próxima recomendación: una crepa de cheesecake estilo New York de frutos rojos. Lo rico es que todas las frutas son naturales, y el relleno que les ponen a las crepas es abundante. De las crepas saladas, la favorita fue la caprese, que ofrece una alternativa para satisfacer el antojo pero de una forma un poco más ligera; va rellena de queso mozzarella, jitomate y una salsita súper rica de vinagre balsámico. Para cuando el hambre es canija, pide la de pollo hot BBQ. Si, una crepa de BBQ con el sabor ahumado y agridulce justo

  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Zona Metropolitana
  • precio 1 de 4

De Cruco, no te puedes perder tres cosas: la dona de maple, la concha de vainilla y el croissant relleno de Nutella. Esta panadería en la Narvarte tiene piezas de pan que serán la mejor arma para combatir a un día lluvioso. Eso, y una taza del café de Chiapas que te puedes tomar en capuccino, latte, americano o para pimpear tu chai. Cruco recuerda a las panaderías de la esquina; es un local chiquito y que tiene en la ventana todas las piezas de pan exhibidas para que, cuando pases por ahí, se te antoje y sí o sí tengas que entrar. Ahí, acomodados para tu placer visual, verás croissants, conchas, donas, strudels, rollitos de queso, bisquets, orejas y, para que te armes tu torta, bolillos. Por supuesto, el pan lo hacen todos los días: tienen una fábrica en donde lo producen y luego lo llevan a la sucursal. Así que, entre más temprano llegues, más frescas estarán las piezas. Lo que nos encanta del pan de Cruco es que no escatima en su sabrosura: las conchas son grandes y están completamente cubiertas de azúcar, los croissants tienen harto relleno —hay de higo, almendra, Nutella o chocolate—, y algunos hasta tienen más del relleno encima. En el local solo tienen un par de mesitas afuera para que te sientes a disfrutar de tu pan y tu café; es el lugar perfecto para ponerte al día con algún cuate y platicar largo y tendido. Además, como las mesas están afuera, es una opción muy segura para que te sigas cuidando en un lugar muy tranquilo y muy cómodo. Pero, por supuesto, para manten

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Nápoles

Así como Italia no podría imaginarse sin el olivo y su aceite, en México sucedería lo mismo sin el maíz y su tortilla. El taco, antojito preparado ya sea con tortilla de maíz o de harina de trigo, que siempre se rellena con algún guisado y se acompaña de salsa, ha sido degustado por lo menos desde hace dos mil años y su consumo es parte del ADN de todo aquel que presuma ser mexicano. No tengo memoria de algún paisano que no se haya dado en algún momento de su vida una orden de pastor con todo, unos campechanos o los de cochinita con su cebolla morada y salsa de habanero. Pues ahora imagínatelo, pero más saludable y amigable con el medio ambiente, y sin perder la magia que ocasiona apretar el guisado que guarda la tortilla, levantar el meñique y acabarte de una mordida por lo menos la mitad de tu taco. Hablamos de Tacomido, la más reciente propuesta de la familia Pan Comido, una alternativa que incluye a veganos, vegetarianos, carnívoros; hay alternativas para todas las dietas: los platillos que hay en la carta son tan atractivos a la vista y fáciles de comer por quienes no estamos familiarizados con el veganismo que sin dudarlo podría frecuentar si trabajara o viviera en la zona de la Nápoles y más allá. En la carta hay una gran variedad de tacos, hay de pastor hecho con carne de soya, cilantro, cebolla y piña. Los de milanesa llevan papas fritas y cebolla y están elaborados con seitán, que es un preparado a base de gluten de trigo rico en proteínas. Los de suadero tienen com

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Zona Metropolitana

Sobre Ixcateopan hay un letrero pintado a mano sobre una tabla de madera que reza una promesa invaluable: micheladas bien muertas (¿cómo no pararse ahí?). A ese letrero lo acompañan otros más: tacos, tostadas y cocina de mar. El lugar, en plena Narvarte, está decorado con flores, plantas, un flamingo inflable gigante y una pérgola que te cubrirá de las inclemencias del clima, ya sea de los rayos del sol o de la despiadada lluvia. El lugar es Contracorriente, una nueva marisquería que, en su menú, tiene opciones que se alejan de las recetas tradicionales, y que al mismo tiempo conserva la onda marisquera, pero con toquecitos modernos y cool en su ambiente. Aquí te reciben con un caballito de caldo de camarón, perfecto para empezar a hacer hambre o para los domingos de resurrección. De ahí tienes que probar la pescadilla, que va servida sobre un vaso de caldo de camarón, lo suficientemente ancho para que puedas meter ahí tu pescadilla y chopearla en el caldito (¿cuál cruda?). De ahí puedes seguirle con un ceviche o un aguachile; las recomendaciones son el ceviche de atún, que viene con cubitos de jícama y sandía y un aderezo de chile en polvo (sí, como los chilitos que le ponemos a los vasos de fruta picada) o el ceviche de camarón con quinoa en salsa de aguachile. Y si prefieres los aguachiles, aquí tienen verde y negro. La opción sin mariscos es un ceviche súper ganador de garbanzo que viene con su cebollita, jitomate, pepino y cilantro picados. Tip: si te gusta el picante, p

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