El Samurai
Foto: Alejandra Carbajal

Restaurantes y cafés en Nápoles/ Del Valle/ Narvarte

Dónde comer en las colonias de la zona centro sur de la CDMX

Escrito por
Time Out México editores
Publicidad

Estas tres colonias de la Ciudad de México tienen grandes secretos culinarios y de entretenimiento: puedes encontrar las mejores panaderías en la Narvarte, beber una chela fría en los mejores bares de la Nápoles o pasearte por la Del Valle, pero cuando de hambre se trata, debes acudir a los mejores restaurantes y cafés de estas zonas.

Restaurantes y cafés en la zona

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Nápoles

  Hoy es el Día del Perro, además salió el sol, cantan los pájaros. ¿Ya sabes qué snack le vas a regalar a tu lomito luego de llevarlo a pasear? Local de Paletas es una nueva paletería pequeña pero muy instagrameable en la Nápoles con opciones para todos los gustos, incluso los perrunos.  Tienen dos paletas para perros hechas de caldo de pollo o de res, con una carnaza en lugar de palito. Para humanos hay más de 25 sabores, desde las que no tienen azúcar, hechas sólo con frutas naturales, pasando por las endulzadas con estevia como la de matcha-coco o taro, hasta las nada dietéticas pero muy antojables rellenas de chocorrol o gansito.  Para el precopeo de verano, échate una con alcohol de jamaica-mezcal, carajillo o baileys y si eres del team que le pone chilito hasta a los postres, tienen unas de de sandía o mango con chile, que puedes rematar echándole encima más chamoy o chilito en polvo al gusto, (quisiese, pero la gastritis...). Además, cada mes hay cuatro sabores nuevos, aprovecha en julio la de clericot o algodón de azúcar mientras acompañas a tu perrhijo en su día especial.  Te recomendamos: Las mejores heladerías para mascotas en CDMX. 

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Álamos

Garnachas bien fritas, salsas de las que pican y chelas de a litro. Así es Garnacha Capital, el nuevo lugar en la Álamos que te curará de todos tus pecados y te llenará de gozo el corazón. En Garnacha Capital, la onda es sencilla: sopes, gorditas, tacos, nachos, chilaquiles, quesadillas y gringas con diferentes toppings como chicharrón, cochinita, longaniza o suadero. Estas recetas, con la cantidad justa de grasa y de crunchyness, y acompañadas de una michelada escarchada con pulpa de fresa o sandía y acompañadas con gomitas, papitas o pica fresas ya se antojan como el plan idean para cualquier domingo. Pero si a eso le sumas el espacio pequeñito pero instagrameable –te va a encantar el letrero de neón- y la playlist ganadora (nostalgia por el Pride a más no poder), tendrás como resultado una experiencia increíble, que a lo mejor recuerda a las ferias urbanas, de esas en donde puedes comprar tus espiropapas (que aquí también venden) y tu chelota. Garnacha Capital se suma a las opciones que nos hacen ver que los placeres culposos no existen, y que no necesitamos manteles largos para tener experiencias culinarias ricas; necesitamos salsas picantes, un servicio amable y fraterno y escuchar Vouge mientras nos echamos la segunda miche. No te pierdas este lugar, que se convertirá en refugio, y que se presta para comer o pasar la tarde con cerveza en mano. Te recomendamos: Las mejores micheladas de la CDMX

Publicidad
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Valle

Sabemos que la propuesta gastronómica en la CDMX es muy amplia, aunque algo focalizada, pero para que no digas que sólo hay buenos lugares en Polanco o la Condesa, te contamos de El Peladito, un restaurante de mariscos que acaba de pimpear la sucursal que se encuentra en nuestra queridísima colonia Del Valle: menú, espacio y concepto, todos renovados. El Peladito es un lugar que comenzó con una idea base: la tradición y el estilo gastronómico sinaloense. Mariscos, picante, tragos e, indispensable, la música. Respecto al lugar, podemos decir que es lo suficientemente amplio como para ir con amigos, familia, la persona con la que te traes ondas (guiño, guiño) o, ¿por qué no? ir solito. El restaurante cuenta con dos pisos y dentro de los mismos diferentes áreas; unas más iluminadas, otras más amplias, algunas con que se prestan para la fiesta -como la que tiene canta bar-. La atmósfera fue otra de las cosas que cambió, si habías visitado anteriormente el lugar, habrás notado que sólo sonaba banda, pero al escuchar a los clientes, los trabajadores se dieron cuenta que podían cambiar a todos los géneros guapachosos (salsas, cumbias, una que otra rolita pop, banda, etcétera). Los fines de semana tienen DJ. Así que siempre te la vas a pasar bomba. Ahora sí, sobre nos trajo aquí: de entrada probamos la tostada culichi, hecha con camarón cocido y crudo, callo de almeja, pulpo, pepino, cebolla morada, cilantro, salsas negras y aguacate. Para el plato fuerte, compartimos: camarones zara

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Narvarte

Imagínate esta delicia: comerte el arroz que se quedó pegado a la paellera luego de que ésta estuvo calientita por horas. El resultado es una capa de arroz tostado, crujiente y, cuando se hace bien, que no sabe a quemado (¿será el equivalente valenciano a los tacos de cochinada?). Y en honor a esta absoluta delicia es que existe Socarrat Arrocería, el lugar de cocina española en la Narvarte. Te súper recomendamos ir a Socarrat en jueves, sábado o domingo, porque es cuando hacen paella. Pero acá no la hacen al estilo defeño; es la auténtica española, más roja que amarilla y con un franco sabor a mariscos frescos. Además hacen paella vegetariana bajo pedido. También tienen las súper españolas tapas, raciones y croquetas (otro imperdible). Y si la comida rifa, el mood rifa mucho más: el lugar es informal, con mesas en la banqueta, en plena Narvarte. Así que comer comida española auténtica de una calidad increíble, acompañada de unas cañas y unos tintos, sin dejar empeñados los riñones, es posible. Si no has ido a Socarrat, deja todo lo que estás haciendo, y corre para allá. Una experiencia deliciosa, honesta y bien hecha. Lo malo: cuando salgas de ahí, no vas a querer otra cosa que no sea comprar tu vuelo a Valencia. Te recomendamos: Contracorriente

Publicidad
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Zona Metropolitana
  • precio 1 de 4

Por definición, la costra es una cubierta o recubrimiento duro que se forma sobre la superficie de una sustancia húmeda o blanda. En el caso –más atractivo- de la panadería, ésta es creada a partir de harina y agua, dando como resultado la masa madre. Y de ahí viene el nombre de una de nuestras panaderías favoritas, Costra, que está estrenando sucursal en la Narvarte. Este spot fue creado hace seis años por el chef Erick Magaña con la finalidad de fascinarnos con los mejores ingredientes e incorporar una de las técnicas más queridas de la panificación: el uso de la masa madre. Para quienes son amantes de los pecadillos culposos creados por Costra, tal vez no saben que la panadería se mudó hace dos meses a solo unas cuadras de la ubicación original, así que no les vaya a dar el soponcio si no encuentran su panadería de confianza. Contrario a la típica panadería de esquina que siempre está retacada de bollería y repostería, en esta sucursal la propuesta es a través de pequeñas repisas iluminadas y empotradas al muro mostrando como ejemplo una sola pieza de cada variedad de las que se producen en el día. Cuando eliges tu pan, lo toman de un contenedor cerrado y te lo embolsan. De esta manera conserva mayor tiempo su frescura. Diariamente se hornean 450 piezas, por lo que tal vez no siempre tengas la suerte de encontrar la variedad de tu elección. Pero eso sí, lo que elijas estará de rechupete. Probé la barra de cereales hecha a base de masa madre, que ha sido rociada de cabo a r

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Valle
  • precio 2 de 4

Si algo disfruto mucho de la Del Valle es su tranquilidad y la paz que me da caminar por sus amplias calles arboladas. Así fue como conocí Café C, la esquina más consentida y concurrida del condado, con una verdadera joya instagrameable: su arte latte 3D; ya sea que tu bebida lleve una familia de hermosos michis, divertidos cerditos o tiernos perritos, es imposible no derretirse de amor al recibir cada taza. El increíble talento de Manolo Huerta, barista principal de este lugar, hizo posible que ahora podamos disfrutar de las bebidas más kawai, cuya magia está en la leche espumada. Pero Café C es mucho más que solo bonitos y deliciosos lattes, también cuenta con una extensa carta de alimentos disponible para todo tipo de antojos; si son de los que aman los desayunos todo el día, aquí serán felices con los chilaquiles rojos con huevito estrellado o el tecolote C (icónico mollete con chilaquiles rojos o verdes, dos huevos estrellados, cebolla, queso y crema), ¿Prefieren algo dulce?, el banana bread french toast o los hot cakes chocoholic son un verdadero must. Si son más de antojos internacionales, la garantía está en su espectacular avocado toast, el grilled cheese y la shakshuka.  Café C también piensa en la gente fit, y para eso cuenta con opciones equilibradas como las reconfortantes sopas (no te pierdas la de jitomate rostizado), frescas, los bowls saludables, los sándwiches abiertos en pan de hogaza artesanal, y algunos platos fuertes como la arrachera marinada, el pollo

Publicidad
María Fortunata
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Pastelerías y reposterías
  • Narvarte

Sin duda la Narvarte es una de las colonias que resguarda grandes joyas para darle gusto a esos antojos dulces, y una de ellas es María Fortunata, un increíble taller de postres con un toque girly y sofisticado que los sorprenderá con cada una de las creaciones de Marisol Martínez, una repostera apasionada por el mundo del chocolate que decidió darle vida a sus sueños tomando como inspiración a su abuela -o su nonna, como le llaman en su familia-. Lo que me encanta de este lugar es que desde que entras percibes una vibra muy relajada que invita a darle rienda suelta al antojo; puedes pasar por algún postrecito de la vitrina, disfrutar de un reconfortante chocolate caliente con lavanda o encargar un increíble pastel para esa ocasión especial. Su carta es dulce, deliciosa y cambiante (hay sabores de temporada para que no te aburras), podrás encontrar una gran variedad de postres individuales, pasteles, galletas, panqués, bombones, y buenas opciones de bebidas como chocolate de mesa con diferentes toques de sabor, la barra de cafés, matcha, golden milk, chai y limonadas. Las delicias que se robaron mi corazón y que son un verdadero must to eat en María Frotunata, son el eclair de maracuyá, el cheesecake de cabra con frutos rojos y la paleta de avellanas; ¡qué agasajo disfrutarlos con un latte tradicional o de lavanda! si son fans del chocolate tanto como yo, les recomiendo apapacharse con el chocolate caliente 65% cacao con cardamomo y una galleta de plátano con nutella: amarán

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Zona Metropolitana

¿Conocen a Mandrake el mago? Probablemente no, porque este personaje era el héroe de un cómic del mismo nombre que comenzó a editarse en 1934. Y de alguna manera la jerga de los médicos se apoderó de este superhéroe, y lo convirtió en la figura del doctor cuando no está en el hospital: “¿En dónde está la doctora Ramírez?, se fue de mandrake”. Y la doctora Ramírez está echándose un café, en Mandrake. La historia de Café Mandrake comenzó en la zona de hospitales, en Tlalpan, con sus fundadores Jimena Jiménez y Alfonso Moreno. Ahí pusieron la primera sucursal que fue acogida con cariño por las y los médicos que se iban de mandrakes a Mandrake. Hoy, esa sucursal sirve como tostadora y centro de producción para las otras dos sucursales que tienen. La novedad es el café que está en Insurgentes Sur, y que seguro se va a convertir en uno de los consentidos en la Del Valle. El lugar está en una cuchilla, atributo que el arquitecto Carlos Ramírez aprovechó muy bien, pues dispuso la barra del lugar en la parte más ancha y, en la parte angosta, un sillón con una mesita en donde te puedes sentar a trabajar o a echar chisme. Afuera hay solo dos mesas, por si prefieres tu café al aire libre. Pero lo principal en Mandrake es el grab and go. La onda aquí es un gran, pero gran grano, ejecutado perfectamente, y sí, de especialidad, pero sin llegar a ser de esos que tienen miles de métodos de extracción o cientos de granos distintos. Aquí quieren hacer café bueno, pero que te lo puedas echar en

Publicidad
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Heladerías
  • Del Valle
  • precio 1 de 4

Si te asomaras al local donde está ubicado Glace seguramente no te imaginarás los sabores y la calidad de helados que vas a encontrar. Esta heladería está en un localito en la Del Valle, y solamente tiene la barra de helados al fondo, para que compres tu vaso o tu cono y te lo lleves para caminar por la Del Valle. Pero si entras al lugar te darás cuenta de que aquí el gran diferenciador son los sabores del helado. Lo primero que llamó mi atención fue un sabor que nunca había probado, y cuya existencia no me había pasado por la cabeza ni una sola vez: helado de sal. Seguro ya te entró la duda, pero sí: este helado se come de postre. La base sabe un poco entre leche y vainilla; tiene una consistencia cremosita deliciosa que patrocina la crema orgánica con la que este helado está hecho. Mientras comes, te vas encontrando por ahí granitos de sal de mar, suficientes como para que en cada cucharada te toque alguno, pero no demasiados como para saturar tu paladar. Encima, este helado lleva un poquito de caramelo, que le da una textura más crujiente y que ayuda a equilibrar el sabor de la sal, ¡una delicia! aunque si no eres de sabores fuertes a lo mejor este helado no será para ti. Otra delicia que por la temporada me tocó probar fue el helado de nogada. Yo soy de las que opinan que la nogada nació siendo y siempre debió de ser un postre para preparar con ella uno de estos deliciosos postres con nogada (queso, crema, nuez, jerez y azúcar… ¡pónganselo a un pastel!) y con este helado,

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Valle

Quién diría que entre el ir y venir a Maria Fortunata, una de mis tiendas de postres favoritas, encontraría este increíble spot para darme gusto con mis antojos preferidos. Bastó con echar un vistazo a su menú para convencerme de entrar y disfrutar la experiencia; la palabra clave fue: “chilaquiles”, mi mayor y más grande placer cuando del desayuno o brunch se trata.  El espacio se compone de una cocina abierta con una gran barra que resguarda algunos ingredientes, las comandas y chispazos de naturaleza en forma de plantas; un mix and match del mobiliario que rodea la banqueta como una escuadra, en los que destacan la madera, el mármol y la herrería; me fascina el bañito de sol al medio día y lo cómodo del lugar para disfrutar la experiencia a cualquier hora. Larga vida a los restaurantes que son all day breakfast, y Vlüm no es la excepción. Dentro de su menú destacan una variedad de emparedados, opciones saludables como su tosta nutricional (pan de 14 granos, aguacate, huevo estrellado, queso de cabra y pesto), antojos dulces como sus waffles belgas (con queso crema, nutella y/o coulis de frutos rojos) y platos monchosos como el desayuno de la casa (huevo estrellado, salchicha asada, tocino, panela, jitomate asado, champiñones, aguacate, frijoles puercos, papas campesinas, chilaquiles sencillos y pan tostado).  Pero la estrella del lugar es ese plato que me motivó a entrar: los chilaquiles, ya sean en versión crunchy o aguaditos; puedes elegir entre cinco salsas y seis prote

Recomendado
    También te puede gustar
      Publicidad