Foto: Alejandra Carbajal

Restaurantes y cafés en Anzures

Estos lugares componen la propuesta gastronómica de Anzures

Escrito por
Time Out México editores
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A pesar de su cercanía y similitud con Polanco, esta zona tiene sus propias propuestas para comer y beber con toda la variedad que ofrece la CDMX.

Restaurantes en Anzures

  • Restaurantes
  • Anzúres

¿Ya fuiste a Beefbar? Si no, te contamos que, cuando se trata de cortes de carne, aquí se las saben de todas, todas. La onda es un ambiente elegante, y la especialidad son los filetes wagyu, los cortes black angus y la carne Kobe. Y, ¿saben qué se puede hacer con buena carne? ¡buenas hamburguesas! y esa es la propuesta del chef Alfredo Reyeros para este Burger Fest. Podrás probar cinco hamburguesas, todas hechas con ingredientes de primera como carne certificada y pan hecho en casa. Podrás probar la Hamburguesa High Choice, hecha con pan negro con semilla de girasol, arúgula, queso azul y portobellos; la Hamburguesa Wagyu en pan kayser que va con jitomate cherry, chimichurri y queso panela de cabra o la Hamburguesa Poblana que va servida en pan brioche y acompañada de aderezo de rajas poblanas, elote dulce, jitomate deshidratado y tocino. Si te sientes muy elegante, no te pierdas la Hamburguesa Foie Gras, que va en pan brioche con foie gras, compota de cebolla, naranja en dulce, aderezo de trufa y hongos shitake. Si prefieres no comer carne, prueba la hamburguesa vegana que va con un hongo portobello, alioli, pico de gallo con tofu y menta, chips de camote y lechuga francesa. Definitivamente, este es el menú que ningún amante de las hamburguesas se querrá perder, así que pásale y prueba burgers hechas con los mejores cortes de carne. Te recomendamos: Dark kitchens de hamburguesas en la CDMX

Beefbar
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Steakhouse
  • Anzúres
  • precio 4 de 4

Cuando en los dos miles el empresario y CEO, Riccardo Giraudi, trajo el concepto restaurantero de Beefbar lo concibió como una ruptura de los códigos tradicionales. El objetivo: darle a los comensales un lugar para comer carne de altísima calidad sin necesidad de traer corbata ajustada. Desde Honk Kong, hasta París, Tulum y Monte Carlo, el Beefbar de México lo encuentras dentro del Camino Real Polanco, en un espacio donde predominan los detalles en vidrio, los espejos y toques de madera, además es de los Beefbar con cava de vinos más grande. ¿Lo más importante? el certificado oficial de carne Kobe, misma que se negocia con el gobierno de Japón para obtener permiso de ofrecerla bajo los mejores estándares. El menú se reduce a tres bases: street food (pequeñas porciones para compartir con prductos hechos con Kobe); carnes (cortes elegidos por el mismo Giraudi, desde wagyu de Australia, hasta Kobe de Japón); y platillos para todos los gustos, entre pasta, risotto y pollo orgánico. En cocina está el chef Alfredo Reyeros, quien estuvo en Sud 777 y encontró en Beefbar un reto personal y profesional al trabajar con tanta carne. De la street food exclusiva en México hay lechón y brisket con mermelada de la casa, pero no te pierdas las tres kobe & angus mini burgers con crema de trufa, la carne deliciosamente suave se fusiona con tonos ahumados. En el raw bar elaboran los platillos al momento en que los pides, como un fresco y acitroso tiradito de hamachi que sabe playero y sofisticad

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Tianguis de la Anzures
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Anzúres
  • precio 1 de 4

Una buena opción para comer antojitos ricos por Polanco sin gastar más de 50 pesos es el tianguis de la Anzures. Por su locación, este mercado es consentido de los godínez del área para matar el hambre del "viernes casual". ¿Unos taquitos? Que no te confunda la multitud del puesto a la entrada en Eucken, esos son para novatos. Date la vuelta a la izquierda y camina hasta el de los Hermanos García, quienes sirven carnitas estilo Michoacán, por taco o por kilo, además de costilla, chamorro, lengua, lomo, buche... Justo a la derecha de ese puesto están las mejores quesadillas del mercado, de masa azul. Las hay de papa, rajas y huitlacoche. Pero lo que no te puedes perder es el postre. Camina al fondo (del lado izquierdo del mercado) hasta el puesto de panes de nata y pide uno de guayaba. Me atrevo a decir que está igual o más bueno que la galleta de guayaba con queso de Pan Comido. Dan ganas de regresar por uno todos los viernes. También venden de elote, de piña y de nata con queso. Otra alternativa decente para cerrar con algo dulce son los plátanos fritos de al lado de las quesadillas de masa azul, frente a un puesto de películas piratas y otro de barnices de uña. Bueno, rico y barato. ¿Algo más, marchante?

Bangkok
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Thai
  • Anzúres
  • precio 2 de 4

Hay alegría al hallar un lugar de cocina regional con sazón autóctona. Al interior de Galerías Plaza de las Estrellas (un centro comercial un poco godínez, por no decir, anodino), Bangkok, el restaurante tailandés más viejo de ciudad, cumple con su cometido: ofrecer sabores nativos y preparaciones apegadas a su cocina tradicional. La cocina es pequeña. No obstante, de ella emergen platillos que gustan por su polifonía gustativa en cada preparación, una premisa básica en la cocina tailandesa. Dulce, salado, ácido y amargo recorren el paladar en cada bocado. Leche de coco, curry verde y rojo, té limón, arroz al vapor y tallarines, chile y aceite de cacahuate son los ingredientes que se combinan en los platillos más tradicionales de Tailandia. Pareciera una combinación aleatoria (y alegre) de elementos, pero la construcción de los guisos más representativos es más o menos así: una base de tallarines o arroz al vapor, porción de proteína (cerdo, pollo, res o camarones), verduras (champiñón, brócoli, rabos de cebolla cambray, zanahoria) y salsa (de soya, de pimienta, curry rojo o verde, de coco, de cacahuate, de tamarindo, agridulce). En todo momento, la cocina de Bangkok juega con los elementos a su disposición y el resultado es que, seguro, regresarás con gusto. En el menú encontrarás el phad tai, una mezcla de tallarines tailandeses, pollo, camarones, rabitos de cebolla cambray y salsa de cacahuate. El arroz khao phad saparot, uno de los clásicos de su cocina, llega a la mesa e

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  • 5 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Japonesa
  • Anzúres
  • precio 4 de 4

Masaharu Morimoto rompió con la alta cocina japonesa al modernizarla. Creó un concepto al tomar la esencia de los platillos tradicionales y combinarlos con ingredientes occidentales. Es uno de los chefs más importantes a nivel mundial, por eso, por ser el mejor en el programa Top Chef America y por haber sido el chef ejecutivo de Nobu. Su restaurante en la Ciudad de México se mantiene al mismo nivel que sus homónimos en Nueva York, Filadelfia y Waikiki. Dentro del menú destacan el Morimito sashimi (una torre de sashimi de toro sellado, salmón, anguila, atún y hamachi acompañada de cinco salsas), el rock shrimp tempura (tempura de camarón con kochujan picante y aioli de wasabi) y el spicy king crab (cangrejo de Alaska, aioli tobanjan, microcilantro y soya dulce). Hay una buena selección de sakes para acompañar la comida y deliciosos postres para terminarla.La simplicidad y elegancia de la decoración va de la mano con la perfección de cada platillo. El estilo es simplemente fuera de lo convencional, pareciera que todo está estrictamente colocado y seleccionado, no hay un solo error en la decoración, los espacios son amplios y dan cierta privacidad a cada una de las mesas. Techos de madera, pisos de mármol, toques sutiles de color y la estudiada entrada de luz son características de un lugar diseñado por Tadao Ando, uno de los arquitectos más reconocidos de Japón, quien forma parte del equipo de expertos del que se ha rodeado Masaharu para la construcción de sus restaurantes.

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Anzúres

Los ojos de María Félix conquistaban a los hombres que caían rendidos ante su fuerza y carácter. Agustín Lara le compuso una canción que es melcocha pura, pero que le da el nombre a esta cantina restaurant. Un piano rojo hace pensar que en cualquier momento puede aparecer "el Flaco de Oro" a cantar. Imposible haberse equivocado de lugar con el inmenso mural de mosaicos venecianos con los retratos incrustados de "la Doña". El ambiente rojo y seductor te hace pensar que la presencia de la diva se siente en cada rincón, que incluso tiene un salón para 15 personas para cuando desees un poco mas de privacidad.Como buena cantina, además de una buena selección de tequilas, música ranchera, ficha, tele para los partidos de futbol y cubilete, gozan de botana compuesta esencialmente por tacos. Y de taco me como unos de lengua, de chilorio, chicharrón prensado o unos de chamorro aunque aproveché el festival de enchiladas. Te dan un papelito impreso con las opciones para que escojas el relleno, salsa y guarnición. Las maría bonita son para que te acuerdes de aquellas noches, María, bonita, María del alma, porque son una bomba de sabor. Tortilla rellena de quesillo, tasajo, cecina de cerdo bañada con salsa de chipotle sobre una cama de lechuga acompañado de guacamole. Estas sí son enchiladas.

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • India
  • Anzúres
  • precio 3 de 4

La variedad de restaurantes especializados en comida india en la Ciudad de México no es muy amplia. El Tandoor definitivamente sobresale como uno de los mejores. La comida –una fusión de platillos de Paquistán e India– mantiene el sazón y toque tradicional de los platillos de esos países. Ofrece una amplia variedad de entradas, sopas, pollos, carnes, pescados y mariscos, especialidades de arroz y platos vegetarianos.Como buen restaurante de cocina india y haciendo alusión a su nombre, la cocina de Riaz Ahmad Siddiqui, dueño y chef desde hace 15 años, se caracteriza por tener un horno tandoor donde se preparan varias de las especialidades del lugar como el Chicken Tikka Masala o los Nan, panes rellenos de queso, ajo y otros sabores. Decorado con esculturas y detalles estilo indio (como las sillas y manteles) y videos de películas Bollywood en las pantallas, este lugar es ideal para abrir el paladar a nuevos sabores. No puedes dejar de probar las Vegetable Pakoora (tortitas de harina de garbanzo con verduras y especias) y el Chicken Julfrezi (pollo con curry y jengibre). Para beber, una deliciosa Lassi, yogurt con especias como cardamomo o sabor a mango, aunque si te gusta el vino tienen opciones de México, Chile, Francia y España.Cuando llegue la hora del postre, el Rus Malai (postre de leche) y el tradicional Gulab Jaman (bolitas de leche y queso con miel y cardamomo) saciarán tu antojo junto con uno de los diferentes tés o el típico Chai.Casi todas las porciones son perfecta

Flor de Maguey
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mexicana
  • Anzúres
  • precio 1 de 4

La Anzures puede ser muy monótona para quienes no la habitan, pero es muy triste cuando la ponen en la sombra de Polanco. Por suerte para muchos, Flor de Maguey se ubica en una esquina accesible para el flujo de ambas colonias, en Gutemberg y Lafayette. Completamente rústico al resto del paisaje, este restaurante anuncia su nombre en letras hechas de soga y un aviso de que hay cocina artesanal. Parece una cabaña del bosque que se asoma de un pequeño edificio amarillo, con terraza techada y helechos de decoración. El menú se enfoca en la cocina oaxaqueña. El caldo de piedra me gustó para considerarla en mi lista de sopas favoritas, sabe a cocción lenta con pescado, camarón y jitomate, ligeramente picante. Lo calientan en la mesa con piedras calientes que introducen al plato, llevando la sopa a un pronto y efectivo hervor. Claro que hay mole (muy tradicional), memelas y tacos de gusano de maguey, chapulines, escamoles y chicatanas, aunque insectos sólo en temporada. Si no llevas mucho presupuesto las tortas son para ti (entre 55 y 85 pesos). No me pude terminar la de tasajo con mole pues venía muy bien servida, y en conjunto con la sopa no hubo espacio para el postre. De lunes a viernes ofrecen comida casera y corrida por $90 con la que después de la sopa del día ofrecen unas enchiladas, un picadillo o el platillo que a la cocina se le antoje. También hay desayunos con huevos (hay enmolados), enchiladas de amarillito y chilaquiles típicos. Ojo, porque no hay muchos lugares para

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  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos
  • Anzúres
  • precio 2 de 4

Conforme te vas acercando al restaurante por Bahía de las Palmas, el olor a mariscos y pescados del mercado de Anzures se adueñan de tus sentidos. Llegando al restaurante, meseras que visten trajes típicos blancos con toques coloridos te invitan a olvidar el caos capitalino para entrar a una atmósfera familiar de fiesta jarocha. Desde 1956, la familia Lara conserva en este recinto el sazón de la auténtica comida veracruzana. Entre colores y mariachis, pruebas un agua de guanábana natural y tortillas hechas en la fonda. No hay un sólo conservador en los platillos: definitivamente nos olvidamos del DF. ¿Qué pedir? Nuestra feliz experiencia nos hace recomendar la mojarra a la talla y el plato jarocho, que incluye siete indispensables: sopes, pellizcadas, tamal de elote, tostadas de pollo, gorra de frijol, empanadas de queso y un entremés, todo en porciones módicas. Ambos, sin faltar en ningún momento a las recetas tradicionales, nos recuerdan por qué sólo Veracruz es bello. Este es el lugar ideal para llevar a visitantes de otros países y quedar bien, dándoles una probada de lo que es el puerto mexicano.

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Cafés
  • Anzúres
  • precio 1 de 4

Unos meses después de su apertura y el inicio de su servicio los sábados, este lugar va encaminado a convertirse en un auténtico consentido de barrio para quienes trabajan o viven en la Anzures. Debe ser por esa sombreada esquina en la que está, su cuidada y armoniosa decoración con elementos vintage y mobiliario de madera que te hace sentir a gusto tan pronto entras y, claro, las opciones de bebida, panes o bocadillos que tiene. Todo bajo la misma línea: nada de pretensiones o estridentismos (ni siquiera en el volumen de la música que suena de fondo), pero sí un ambiente que se antoja, más que para pasar sólo por un café o algún otro brebaje caliente o frío, para disfrutar con regularidad un apacible rato a cualquier hora, en sus mesitas de afuera o su amplio interior. Sobre todo porque aun entre semana a la hora de la comida, no pareciera que a un par de cuadras estén la caótica avenida Mariano Escobedo y Polanco. Más allá de las reglamentarias opciones de café y chai (de polvo), aquí encuentras tisanas (más de una veintena de variedades frutales o herbales) y preparados como chamoyadas o sodas italianas (agua mineral con tu elección de jarabe, como fresa, kiwi o moras). Éstas últimas, se sirven en vaso grande y con la dosis exacta de sabor para refrescar el paladar y no para empalagarlo. En cuestiones panosas, además de los típicos chocolatines, croissants y panqués, en la carta hay brownies de chocolate y pan de plátano con chocolate y nueces, pero cada día puedes probar

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