Natas Wines
Foto: @jp_tavera
Foto: @jp_tavera

Wine bars en la Ciudad de México

El mejor vino es el que a ti te gusta. Prueba desde una copa hasta varias botellas en estos bares de la CDMX

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Con el paso de los años, el vino se ha normalizado (no que fuera anormal, sino que ya nos dimos cuenta de que no tenemos que ser expertos para disfrutarlo). Y en ese camino, los wine bars han jugado un papel muy importante: nos han enseñado que no tenemos que gastar mucho, podemos ir de tenis y hasta podemos disfrutar de nuestra copa a pie de banqueta.

Aquí creemos que el peor enemigo del vino es el esnobismo que existe a su alrededor, por eso te invitamos a ponerte tus jeans, tus tenis y a echarte una copa en estos lugares que te harán sentir cómodo y feliz. Estos son los mejores bares de vino de la CDMX.

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Dónde tomar vino en la CDMX

  • Bares de vino
  • Condesa
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Encontrar vinos a buen precio en la Condesa ya no es imposible. Ya existía como tienda de vinos y productos gourmet en Mazatlán 154, pero La Fiambrería acaba de abrir un segundo espacio, un wine bar mucho más grande y cómodo.

Aquí su intención es hacer crecer una comunidad interesada en el vino en toda su extensión, para eso tienen un piso entero de experiencias y catas, incluso organizan viajes a las zonas vitivinícolas.

No solo el tamaño del lugar aumenta, también las etiquetas disponibles. Obviamente ofrecen vinos de todo México (más o menos la mitad del inventario) además de bodegas muy interesantes de Francia, Argentina, Australia o Italia, lo mejor es que encuentras muchas botellas entre 300 y 500 pesos. 

Si quieres caerle a las catas ($500) son todos los jueves a las 7pm; algunas muy creativas como Maridaje Literario, que conjunta un club de literatura y vinos. Mientras que los domingos podrías toparte con un menú de burbujas y chilaquiles –así como escuchaste– nos aseguran que los espumosos acompañan perfectamente este almuerzo mexicano.

También creció el menú de cocina española, prueba la tortilla o los platos artesanales de cocina española como la fabada o la paella.

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  • Bares de vino
  • Cuauhtémoc
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Si decides hacer caso a tu doctor y tomarte una copita de vino al día (o dos), Somma tiene una amplia selección de vinos en un ambiente acogedor, así como una tradición florentina muy antigua, las ventanas de vino. Esta era la forma como los comerciantes de vino evitaban  los contagios durante las epidemias medievales, sacando las copas por una pequeña ventana. Aquí lo recrearon para rendir honor a esa práctica. 

Si prefieres pedir por copeo, puedes hacerlo; el sommelier te ayudará descifrar tu antojo. Con su guía, terminamos la velada con una copa de Whispering Angel, un vino rosado provenzal muy completo, seco pero suave, el final perfecto para una velada tranquila, pero llena de posibilidades. Nos hubiera gustado una atención un poco más especializada y mayor información sobre los vinos disponibles, pero estoy segura de que eso mejorará.

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  • Bares de vino
  • Condesa
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

¿Qué es?

¿Otro bar de vino en la Condesa? Así es. Manarola es un wine bar y tienda que ofrece una propuesta interesante para quienes disfrutan de este fermentado y buscan conocer etiquetas distintas. Este espacio nació como showroom de Vernazza Wine, Spirits, Food & More, lo cual se nota en la selección que tienen en sus anaqueles y también en los precios, que, en realidad, son accesibles.

¿Por qué nos gusta? 

Su carta incluye vinos de Francia, Italia, España, Alemania, Austria, Portugal, México, Argentina, Chile, Nueva Zelanda, Estados Unidos y Australia. La mayoría son de pequeños productores, con una clara inclinación hacia lo orgánico y biodinámico, aunque también hay opciones veganas certificadas y hasta vino natural. Es un buen lugar si quieres explorar etiquetas poco comunes o aprender más sobre otras regiones vinícolas. Además, el servicio es agradable y el equipo siempre está dispuesto a compartir contexto sobre cada botella.

¿Qué pedir? 

Puedes pedir una copa del vino blanco o tinto del día —o botella— ahí, pero también puedes comprar vino para llevar, lo que convierte a Manarola en una buena opción si buscas agregar alguna novedad a la cava de tu casa. Y a diferencia de algunas propuestas, no cobran descorche si compras algún vino de casa y te lo tomas ahí mismo. Esto parecería normal, pero en una de las zonas más gentrificadas como es la Condesa, créeme, no siempre pasa.

La comida es sencilla: tapas y casual food pensadas para acompañar el vino. No deslumbra, pero funciona. Lo que sí suma es el ambiente tranquilo: ideal para una date sin molestias y sin prisas. 

  • Vida nocturna
  • San Miguel Chapultepec
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Con el éxitazo que están teniendo lugares como El Micky, la San Miguel Chapultepec es el nuevo barrio que está en boca de todos. Mucho del atractivo de esta zona es que está fuera del herbidero de bares de la Roma-Condesa-Polanco; por lo que todavía conserva las virtudes de las colonias viejas: comercios con décadas de historia, vecinos que se saludan y calles tranquilas por la tarde.  

Todo ello forma parte del encanto de esta nueva vinata de barrio, que, con todo y que fue abierta hace un par de meses, llegó a nuestro listado de los mejores bares del 2022. Aunque el local se veía pequeño e inocente por fuera, una vez dentro descubrí que es más grande de lo que pensaba, o quizás fue el efecto causado por los espejos que hay por todas partes, incluso en el techo, y que hacen que los cientos de botellas exhibidas en las paredes se dupliquen al infinito. 

No hay mesas particulares, sino que debes hacerte un lugar en las barras del interior, cosa que se presta para platicar con los vecinos ¿de qué? de vino, naturalmente, pero sin faroleos. Brutal quiere que le entres al vino de la forma menos acartonada posible. 

Una vez sentadas, nos explicaron las botellas que tenían abiertas para copeo o nos ofrecieron abrir una nueva en caso de que no nos convencieran. Empezamos con una copa de vino naranja en lo que nos aclimatábamos y pedimos unas aceitunas cerignola para picar, con un aliño de aceite y sal marina que fueron un manjar. 

Ahora sí, ¿qué está brutal en Brutal? varias cosas. Para empezar, su selección. Tienen muchas etiquetas raras, vinos naranjas, tintos o espumosos, orgánicos o de pequeños productores de varias regiones de mundo. Cada botella tiene indicado el precio y van desde los $350 pesos. Ten en cuenta que si quieres consumir toda la botella en el lugar, el descorche está en $250. 

La carta de alimentos se compone de una decena de botanas bien curadas para maridar según el vino que elijas. Aunque si vas con hambre, te recomiendo preguntar por el sándwich del día, el plato más monchoso que vas a encontrar con charcutería y quesos de muy buena calidad. Además de vinata, Brutal también es tienda de ultramarinos, así que antes de irte échale un ojo a la sección conservas y productos gourmet. 

Te recomendamos: Wine bars en la CDMX.

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  • Bares de vino
  • Condesa
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

El boom de los wine bars en la Ciudad de México es innegable, por suerte. Atrás quedaron los tiempos donde lo único que se tomaba en la mesa eran destilados y cerveza. Hoy encontramos opciones que valoran y promueven el vino mexicano y otras latitudes históricamente vinícolas.

Natas Wines nació como una distribuidora de vinos durante la pandemia. David, su creador, se dedicaba a la música, pero con la llegada del Covid-19, se fue a vivir a Ensenada. Como buen francés es amante del vino, y al llegar a la Baja, no dudó en alzar la copita. Poco a poco fue conociendo a los productores de la zona, aunque lo que más le atrajo fue el vino natural, una “tendencia” cada vez más aceptada, a pesar de los prejuicios.

Ahora, radicado en CDMX, Natas es el espacio donde exhibe esos tesoritos. Solamente encontrarás vinos naturales, una buena oferta de etiquetas nacionales, como La Casa Vieja, Figura, Pijoan, Altos Norte, Radicante, Bichi, entre otros. Sobre todo vinos de la Baja, aunque también de otras latitudes mexas. Del otro lado de la tienda/bar están los franceses como Bobinet, Olivier Cohen, Domaine Padié o Domaine Rivaton. Siempre hay cuatro opciones por copeo: blanco, rosado, naranja y tinto.

El lugar tiene apenas cuatro mesas, es informal, perfecto para ir a echar la copita con tu bestie o llevar a tu date. La iluminación es tenue, íntima. La música es ecléctica y tienen un programa mensual con varios selectores y DJs invitados. Lo único que echamos en falta fue algún snack para acompañar, aunque periódicamente realizan colaboraciones con proyectos amigos como bodegas, productores y chefs. 

  • Roma
  • precio 2 de 4
  • Crítica de Time Out

Vigneron es la palabra francesa que designa a la persona que hace el vino y que cuida la tierra. A modo de homenaje a ellos, esta tienda y pequeño restaurante que acaba de abrir en la Roma lleva su nombre.

Yo no sé si a ustedes les pase, pero a mí el discurso de los sommeliers trajeados y que van cargando su tastevin (esa cosa metálica que llevan en el cuello y que parece cenicero), me cae un poco mal por pretencioso. Toda esa pretensión y esa jerga especializada termina por alejarnos a nosotros, la banda entusiasta, que queremos tomarnos nuestra copita en santa paz y sin que nadie nos regañe.

Pues bien, banda entusiasta: demos gracias por Vigeron, que es un lugar a gusto, nada pretencioso y, por si fuera poco, con grandes vinos y a muy buenos precios. Aquí ofrecen etiquetas francesas y españolas, todas producidas de manera orgánica (es decir, sin usar pesticidas) o biodinámica (todos los productos utilizados en el proceso provienen de la naturaleza y no han tenido ninguna intervención industrial; además, el calendario astronómico rige las fechas de siembra y cosecha de la uva).

Ahora, tal vez estarás pensando: “yo no sé nada de vino, ¿y me quieren mandar a un lugar con vinos orgánicos y biodinámicos?”. ¡Sí!, porque acá hay profesionales y expertos que pueden guiarte en tu compra y ayudarte a decidir la mejor opción para ti. Se vale que vayas a comprar tu botella y te la lleves a tu casa o que te quedes ahí a echarte tu copita y comer alguna de las glorisas y súper artesanales opciones de Nogal Nogal, encargados de la cocina de Vigneron durante un año.

Ahora, si de casualidad tú eres un sommelier trajeado y estás leyendo esta nota mientras contemplas tu tastevin con incertidumbre; no te preocupes, porque en Vingeron también hay opciones para gente como tú. El sommelier a cargo es Mario Luna, ganador del concurso Joven Sommelier Mexicano 2017 y súper experimentado en sommeliería y servicio, a pesar de su corta edad. Él se las sabe de todas todas y podrá ayudarte a encontrar la etiqueta que nunca has probado y que te va a sorprender, y no sólo eso: te lo va a servir en la copa indicada, te lo va a decantar si es necesario y te hará todo el protocolo de servicio, ¡mientras viste jeans!

Ahora, esto es lo que debes de saber sobre los vinos: estas etiquetas no las vas a encontrar en canales comerciales (es decir, no están en el súper, ni en grandes cadenas, solamente aquí). Entonces, quizá no encontrarás las opciones de menos de $200 que a veces elegimos para la vida cotidiana, pero sí de entre $500 o $600; considerando que estas etiquetas son producidas de manera responsable, que son opciones únicas y que recibirás una atención súper personalizada, vale la pena, ¿no? Y claro, si te quieres echar el aguinaldo, hay opciones súper premium. El cielo es el límite.

Ir a Vigneron es experimentar el vino en un lugar en donde procuran un ambiente súper relajado, pero cuidan hacer el servicio correctamente. Además, tiene una cocina muy bien equipada para ofrecer residencias temporales a proyectos gastronómicos, como ocurre actualmente con Nogal Nogal; nuestra recomendación: la ensalada de lechuga tatemada con un aderezo de mostaza antigua y su queso grana padano, y el pork grilled cheese sándwich que viene con queso taleggio, arúgula, cebolla caramelizada y lo acompañan con pepinillos hechos en casa.

Te aseguramos que, de salida, se te pegarán un par de botellas de vino para disfrutar en casa. ¡Salud!

Te recomendamos: Wine Bar by Concours Mondial de Bruxelles

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  • Bares de vino
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Si buscas etiquetas mexicanas y del Valle de Guadalupe aquí las encontrarás. Puedes probar y aprender de los maridajes con chefs y sommeliers invitados. 

  • Bares de vino
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • Crítica de Time Out
Loup Bar
Loup Bar

Uno de los temas en boga en el mundo del vino son los vinos naturales, que van más allá de las uvas orgánicas, pues se elaboran con procesos artesanales y llegan a la mesa tal como vinieron al mundo; salvajes, sin filtrar, sin sulfitos ni aditivos y con la menor intervención tecnológica posible. Beberlos es aventurarse en una nueva paleta de sabores, ya que de lote a lote es difícil mantener la consistencia, pero cada vez más vinicultores y cocineros se inclinan por ellos. En México, uno de los pioneros fue Jair Téllez (Amaya, Laja), con sus Bichi Wines, y ya hay bares especializados en ellos, como Le Tachinomi Desu y Loup, a cargo del chef Joaquín Cardoso (Hotel Carlota). La carta de bebidas incluye pocas etiquetas, pero hay buenas opciones, como el Coelemu Gordo Blanco, un chileno seco, frutal y con buena acidez (192 pesos por copa) o el refrescante Pipeño rosado (120 por copa), ambos de Louis-Antoine Luyt; además de un par de mezcales, sodas y cervezas.

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  • Condesa
  • Crítica de Time Out

Llegué a Local 1 gracias a recomendaciones de amigos (a pesar de estar sobre Álvaro Obregón, este wine bar no es muy conocido en nuestra ciudad, mas que por aquellos que viven en el reducido nicho de los vinos naturales). Lo que yo quería era un lugar en donde pudiera sentarme en una terraza o algún espacio abierto –atributo que se ha convertido en uno de los más importantes durante la pandemia- y pasar el rato con una copa de vino para mientras trabajaba o platicaba a gusto. Y, muy importante: que fuera pet friendly. “Ve a Local 1”, me recomendaron, con seguridad. Ahí llegué y encontré todo lo que buscaba.

Local 1 es lo que es: un wine bar especializado en vinos naturales. La decoración es sobria, solamente una barra y un muro en tonos oscuros y algunas repisas en donde se exhiben botellas de vino. La barra, ubicada al centro del lugar, se extiende tanto por la parte interior del bar como hacia la terraza. Y, los ventanales ayudan a que, aunque te sientes adentro, tengas una ventilación suficiente y te puedas sentir seguro.

En el menú hay vinos naturales. También tienen mezcal In Situ, un proyecto mezcalero artesanal que solamente encontrarás en Oaxaca y aquí, en Local 1 (¡hay mezcales de diez agaves diferentes!), y chelas artesanales. Cuando fui tenían a las queretanas Hércules, fresquitas y de barril.

Cuando llegué y me acomodé en mi mesa, llegó un sommelier a preguntarme qué quería tomar y le ofreció agua a mi perrito, que sí pudo ir conmigo. Le pedí al profesional en vinos una recomendación: quería algo ligero, refrescante para la tarde calurosa y, sobre todo, rico pero sencillo. Él, confiado, llegó con una copa flauta y me sirvió un espumoso, Brutal Bestial Ancestral 17, unas burbujas españolas hechas con levaduras nativas (en los vinos tradicionales, las levaduras se inoculan, es decir, se añaden, en una cantidad específica y también en un tipo específico, en cambio las levaduras nativas son aquellas que vienen con la uva o que están en el ambiente). Cuando lo probé, no pude evitar sonreír. “Es lo que buscabas, ¿no?”, me dijo el sommelier.

Me quedé platicando con él y me contó que a Local 1 asisten los ñoños del vino natural, que ya saben qué pedir y van por ello. Pero también tienen muchos clientes que no le saben al vino, y para eso está él, para recomendarles algo que les guste o lo que lo que necesitan en ese momento. Así como yo necesitaba las burbujas que me sirvió.

En Local 1 hay vinos por copa o por botella; tienen opciones mexicanas, por supuesto, y también italianos, alemanes, franceses y españoles, junto con algunos de República Checa (¿has probado vinos checos?), austriacos y chilenos. Para acompañar puedes pedir tablas de quesos y, como en tu bar o cantina de confianza, cuando llegues te pondrán tu bowl de cacahuates.

Este wine bar se robó nuestros corazones porque logra algo a lo que muchos bares de vino –a mi juicio- deberían aspirar: a Local 1 vas a pasarla rico. Este bar no busca sentirse superior a ningún otro, y eso lo hace ser mejor que muchos. Aquí sí: échate tu copa, pregunta todas tus dudas y luego déjate llevar por la fiesta —esto último cuando las condiciones sanitarias lo permitan— y elige la bebida que quieras; ningún sommelier levantará la ceja.

Debes de saber que Local 1 es tanto wine bar como galería de arte, pero por la pandemia no han podido montar exposiciones. Seguramente cuando el semáforo epidemiológico lo permita, regresaremos a este lugar para ver arte y beber vino. 

Y, para que se te vaya antojando, te vamos a decir los cinco vinos que, sí o sí, tienes que probar en Local 1. Recuerda que los vinos naturales son producciones pequeñas, así que si cuando vayas ya no tienen alguno de estos, pregunta por otra opción, seguro tendrán algo delicioso para ti. 

Espumoso: Brutal Bestial Ancestral 17

Este espumoso hecho de una uva llamada Bobal está hecha por dos arquitectos italianos que se reinstalaron en Barcelona. Ahí elaboran vinos frescos, aciditos y refrescantes. Perfectos para una tarde calurosa.

Vino blanco: Indigeno Bianco

Este vino hecho en Abruzzo, Italia, hecho con la uva Trebbiano D’Abruzzo, de la bodega Cantina Indigeno, es la opción perfecta para comenzar: refrescante, ligero y feliz, así como las estancias en Local 1.

Vino naranja: Marto Weiss

Este vino alemán, hecho por el joven productor Martín Wörner, tiene aromas a jengibre y jazmín. Sus sabores cítricos y tropicales lo hacen una súper opción para una tarde calurosa.

Vino rosado: Octágono

Prueba este rosado guanajuatense que está hecho con la variedad Rosa del Perú. Huele a frutos rojos, cereza y jamaica y va perfecto con tus taquitos favoritos.

Vino tinto: Merak

De este vino de Cava Garambullo, una vinícola de San Miguel de Allende, solo se hicieron 300 botellas. Sus notas complejas a flores y vainilla te van a encantar.

Te recomendamos: Vigneron

  • Zona Rosa
  • Crítica de Time Out

El lugar sirve todos los vinos y espirituosos medallados y, lo mejor de todo, los sirve sin pretensiones.

El Wine Bar by Concours Mondial de Bruxelles está dividido en salas; cada una de ellas está pensada para ser una experiencia diferente. En la primera hay 18 opciones de vino por copeo que van cambiando cada semana y, para que puedas probar más etiquetas, sirven copas desde 50 hasta 150ml. Se vale pedir una copa, ser libre, y caminar por el resto del wine bar.

La siguiente sala es la wine library, llena de todos los vinos y destilados mexicanos medallados por el Concurso Mundial de Bruselas. Ahí, los vinos están para leerse: tienen un código, como en las bibliotecas de la infancia, y en la parte de atrás está toda la información del fermentado: variedades, regiones de producción y qué medalla obtuvieron en el concurso.

De ahí, hay que subir al segundo piso, en donde están los vinos y espirituosos del resto del mundo; cerca de 250 etiquetas. La intención es que, en el transcurso de un año, entre tres mil y tres mil 500 etiquetas hayan sido descorchadas en este bar. ¡Imagínate, tendrías que tomarte 10 copas distintas cada día para probar todos los vinos del año!

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