Marisquería Julichi
Foto: Time Out México
Foto: Time Out México

10 restaurantes para comer mariscos en la CDMX

No importa que no sigas una doctrina de cuaresma, siempre caen bien unos mariscos sabrosos

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Por si no lo sabías, este año el período de cuaresma comenzó el 5 de marzo. Es época de evitar los restaurantes carnívoros, y sustituirlos por unos picosos aguachiles o explorar los menús de la gran oferta de comida vegana que hay en la CDMX.  

Entre los mejores restaurantes de mariscos elegimos para ti 10 propuestas divertidas y frescas para que aproveches lo mejor de la temporada. 

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Marisquerías para visitar en cuaresma

  • Mariscos
  • Popotla
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Conocimos el puesto marisquero más popular del 2026 y tenemos que advertirte, a Julichi sí o sí hay que llegar temprano o con mucha paciencia. Si no quieres encontrar taaanta gente, te recomendamos ir entre semana, solo ten en cuenta que la fila se cierra todos los días a las 2pm, esto con el fin de que todos los comensales encuentren el menú completo. ¿Por qué tanto revuelo? dos razones: el tamaño de las porciones y la calidad de los productos de mar, que aunque sea a pie de calle puedes comer con toda confianza. De hecho el chef, Julián Martínez, tiene una distribuidora (Bellmar) que surte mariscos a importantes restaurantes de la ciudad. 

Marisquería Julichi tiene una carta breve y llena de joyitas, desde el taco gobernador, el aguachile verde o los especiados camarones cajún ¡aguas que sí pican!; si mueres de hambre, pide los Tostilocos, que se sirven con una montaña de atún, mango y camarón crudo y cocido, aunque nuestra gran favorita es la Tostada Pistacha, con una base de pistache troceado, salsa marisquera, suficiente pesca fresca del día y aguacate.

Para acompañar, hay aguas de limón o jamaica –nos quedamos con el antojo de una miche pero es vía pública- pero nos fuimos con el gran sabor de boca del Pacífico. ¿Te aventarías la fila para probarlos? 

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2. Crudería Culichi

El norte playero y picoso resucita a la CDMX cada semana cuando Pepe Ibarra arma sus pop ups. Encuentras frecuentemente sus delicias sinaloenses en Dr. Bestia o como invitado en distintos bares y restaurantes. 

Ig: cruderiaculichii

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3. Costa Rosa

Mariscos, vino y sol es lo que necesitas estas vacaciones si no sales de la ciudad. El diseño de toques rosas de este espacio te encantará para ir con amigas a devorar desde aguachiles, tostadas o cocteles hasta platos como crema de almeja o risotto de mariscos. 

Atlanta 175, Noche Buena. Dom, lun-jue 1-9pm, vie-sáb 1-10pm. 

4. Don Sireno

Si has comido un taquito de pescado en una carreta frente al mar de Ensenada sabes que es algo especial. Los chicos de la taquería El Compita abrieron ahora Don Sireno para remontarnos a Baja California en un pequeño local en la Cuauhtémoc. 

Aquí la cosa es sencilla: tres taquitos, uno de camarón enchilado, otro de camarón con costra de queso y frijolitos, y el de pescado rebozado que es tan grande como tu antojo de playa. 

Échale sin miedo complementos como col, cebolla encurtida, crema y salsas de la casa al gusto, solo vete con cuidado con la salsa roja; aunque los puedes pedir de maíz, lo más auténtico es en tortilla de harina, y ya que estamos en modo primaveral, acompaña con una cubana helada. El mar te lo deben, pero el sazón norteño no falta. 

Río Pánuco 176, Cuauhtémoc. Mar–dom 11am–6pm.

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5. Caracol de mar

En su nueva ubicación en la Condesa, este restaurante ha reunido elogios de decenas de foodies desde su reciente apertura. Aguachiles, pescado a la talla o pulpo a la parrilla, pero todo muy adornadito para que no te falte la foto del recuerdo en tu feed. 

Campeche 340, Condesa. Lun-vie 12-8pm, sab-dom 11-8pm. 

6. Amistad

Mariscos sonorenses desenfadados donde hemos probado uno de los aguachiles más picosos de toda la ciudad. Si quieres revivir de una cruda o solo eres un master del picor, ¡arre!, si no también prueba sus burritos o su taco prieto, con queso asadero y tortilla de harina. 


Ignacio Esteva 18 B, San Miguel Chapultepec. Mar-dom 1-7 pm

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  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Tal vez conoces a Mi compa Chava de sus días de dark kitchen. Quizá te quedaste con las ganas, porque todo se acababa tan pronto que jamás alcanzaste. Cualquiera que sea el caso, te tenemos buenas noticias: tu marisquero de confianza, Mi compa Chava (a.k.a. Salvador Orozco) acaba de abrir su restaurante en la Roma.

Cuando llegué, me enamoraron tres cosas: el frasquito de chiles chiltepín que ponen en la mesa junto con su molino (así, sobre la mesa); la espectacular carta de bebidas y las playeras de los meseros que recuerdan a la cultura popular de Sinaloa (mi reino por una playera de Malverde, dicen que pronto estarán a la venta).

En esa era de delivery, ya habíamos probado la Señora Torres, que sí le hace honor a su nombre, porque es una torre gigante de callo de hacha, camarón crudo y cocido, pulpo, atún aleta negra, cebolla, pepino, aguacate y su salsita marisquera de chile morita. Y aunque te la súper recomendamos, esta vez prefrimos probar otras opciones de su menú.

Para empezar, la almeja chocolata que, según indica en la carta, fue buceada a 23mts de profundidad por Tito (un pescador), en la Bahía Magdalena de Baja California Sur. Venía con pico de gallo y un gotero con salsa marisquera, de esas que mezclan la Maggi con la Inglesa, para que tú controles la dosis de sabor extra.

Le seguimos con un Chocomil; y no, nada tiene que ver con el chocolate en polvo. Se trata de un ceviche que viene con camarón cocido, caracol chino, callos de lobina y de hacha, salsa coctelera —pero ojo: hecha en casa, no de ese cátsup honestamente feo de las marisquerías— y aguacate que sirven con el ajonjolí de todos los moles, galletas saladas. Y para el huequito, le entramos a una tostada de sierra que venía con aguacate y salsa marisquera.

Todos los mariscos eran frescos, cosa que un capitalino agradece, y mucho. Además las salsas están deliciosas, potentes, picosas cuando deben de serlo y, sobre todo, se les nota su manufactura casera.

La carta de bebidas no falla. Tienen un par de vinos blancos mexicanos (los fabulosísimos Piscis de San Luis Potosí y Silvana de Viñas Pijoan, opciones marisqueras infalibles); algunos rosados y otros tintos. También cocteles como la Compa Miche, una michelada con mezcal espadín, clamato y cerveza que seguro te curará de todo mal, o el Mochis Spritz, hecho con Mistela Pijoan, cítricos, Prosecco y top de agua mineral; elegante, fresco, equilibrado y súper rico. También están las imprescindibles micheladas o la hiper sinaloense agua de cebada. Y no te pierdas el agua de naranjita.

La experiencia de Mi compa Chava es marisquera, 100%. Cuando entres al lugar sentirás la camotiza de los meseros, escucharás los platos chocando unos con otros, la conversación del vecino y el camión del fierro viejo pasando por la calle. A esta sensación la acompañan los mariscos (muy) frescos y las salsas hechas para acompañar a cada plato, pero dándole protagonismo al producto: aquí, lo importante es el camarón, el pulpo o el callo. La ejecución es impecable, sí; pero definitivamente las estrellas del plato son los insumos del mar.

Te garantizamos que no habrá lugar para curártela, comenzar el fin o entrarle rico a un plato de mariscos estilo Sinaloa que compita con Mi compa Chava, donde todo sabe a cuidado y cariño. Tip: reserva antes de ir. 

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8. Culichilango

Esta marisquería, como el nombre lo indica, traen lo mejor de Culiacán a la capirucha. Si le entras a todo, aquí no hay una sino tres torres de mariscos diferentes. Todas llevan la base de pulpo, callo de hacha, camarón crudo y cocido, atún, pepino y aguacate; de ahí, si te gusta lo agridulce, hay una que lleva rodajas de mango y salsa negra, otra que va bañada en salsa macha que pica lo suficiente y va coronada de zanahoria y pepino rallados, y la tercera que ostenta un baño de salsa verde, como de aguachile. Todas alcanzan para dos a tres personas.

Universidad 275, Narvarte. Lun-jue 12-8pm, vie-sáb 12-10pm, dom 12-8pm. 

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  • Mariscos
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
La Docena
La Docena

De Guadalajara nos llega este restaurante de mariscos que seguramente impondrá una nueva moda, no sólo por su calidad gastronómica, sino también por su servicio. Como si llegaras a casa de un amigo. Si vas en fin de semana tendrás que anotarte en lista de espera, pero créenos, valdrá la pena la corta espera.

  • Mariscos
  • Polanco
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

No hace falta ser muy perspicaces para intuir que el nombre hace alusión al mar; lo que uno no adivinaría nunca es que este establecimiento ofrece doce variedades de sal provenientes de todo el mundo: sal blanca de Coyuca, sal rosada de los Andes Peruanos, flor de sal de Coyutlán, sal negra de Hawaii, sal Maldon, sal de Chipre, sal gris de Guerande, sal roja de Alaea, sal ahumada de Alderwood, flor de sal de Guerrero Negro, sal rosa del Himalaya y sal de gusano de Oaxaca. 

El restaurante ostenta una decoración algo ecléctica; tiene el piso de pasta que se usaba en el siglo XIX y que se ha vuelto a fabricar combinado con azulejos tornasoleados en las paredes –digamos que dan una sensación de alberca–, un par de refrigeradores viejos de colores vivos y perfectamente restaurados, recuerdan a un lugar para comer mariscos en el Acapulco de los cincuenta, las mesas con acabado de mármol y base de metal negra parecen antiguas y se complementan con un recipiente pequeño de vidrio en forma de gallinita que contiene los diferentes tipos de sal.

Si te gusta el sabor ahumado y los esquites, lo más recomendable es pedir el ceviche a la leña con calamares, camarones y mero sazonado con cebolla morada y chile cuaresmeño además del incomparable sabor que le dan los elotitos asados.

Otra opción, aunque no es muy abundante, es pedir la degustación de ceviches para probar poquito de todo: el Agua & Sal, muy dulce con salsa de piña, cacahuate y aceite de ajonjolí; el de atún en salsa de tamarindo y soya con pepino, aguacate y cebolla morada; por otro lado el peruano, mucho más acidito con lenguado en leche de tigre, choclo, cancha y camote cocido, y finalmente el delicioso veracruzano hecho con mero en salsa de cilantro, pepino, cebolla y chile jalapeño. Para el postre, la mejor opción son los rollitos de plátano con ralladura de coco acompañados de helado de vainilla y café espresso.

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