Fonda Marina
Foto: Alejandra Carbajal

Los mejores restaurantes de mariscos en la CDMX

La Ciudad de México te lleva de viaje a la playa a través de los mejores platillos con frutos del mar

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A lo mejor la pureza de los wellness bars en la CDMX te saca el sentido playero, pero si visitas estos restaurantes de mariscos en la CDMX la sensación al paladar dejará que viajes. Uno que otro platillo de estas opciones te enseñará cómo sobrevivir la cruda, ten fe en las salsas extra picosas.

Estaría bien si los 20 mejores tacos al pastor de la CDMX se pueden preparar también con camarón, ¿no? De todas formas asegúrate de seguir el instinto de tu antojo, nunca se sabe cuándo terminarás en algún restaurante 24 horas.

Recomendado: Las mejores garnachas de la CDMX.

Marisquerías en la Ciudad de México

Yemanyá
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos
  • Roma
  • precio 3 de 4

A diferencia de su hermano, Agua y Sal, el nombre de este nuevo restaurante del chef Rodrigo Estrada no salta a primer plano como comida de mar, pero vaya que la hay: Yemanyá significa diosa o madre del agua, y aquí mismo se le evoca a través de un menú armado con pescados, mariscos y frutas tropicales. A pesar de que el interior de techos altos se rodea por paredes de concreto y celosía oscura, está muy lejos de sentirse como un espacio apagado, todo lo contrario: tiene elegancia relajada, mucha vida gracias a la vegetación y un área de terraza que te acoge con techo de foquitos colgantes. En el muy extenso menú se ven tanto guiños caribeños como influencias peruanas y brasileñas bajo la tutela de lo mexicano. Hay una santísima trinidad de salsas que quise enfrascar para llevármelas a casa: de chile cuaresmeño con cacao, chile de árbol con mango y habanero con piña; infalible probarlas con las tostadas de maíz azul. De las entradas frías no faltan los ceviches —el mero mero conocimiento del chef—, pero para zafarse de repetir sabores tienen un tiradito de kampachi cuya salsa de calabaza con coco envuelve el paladar en sentidos aterciopelados, cremosos y sumamente tropicales, tan inusual que da sorpresas con cada bocado. Para dar entrada a lo caliente, hay un cumplidor taco al pastor de totoaba en adobo de chile guajillo y bañado en un puré de piña asada cuyas propiedades aciditas dan la magia y rebajan cualquier picor, pero sin quitar el encanto natural de la salsa. Habrá mu

Avenida La Tizona
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos
  • Roma

El nombre se debe a una avenida del puerto de Mazatlán en la que había una casa de verano que anualmente se convertía en un punto de reunión para amigos. Por ello, en Avenida La Tizona se trajeron las joyas gastronómicas de Sinaloa a la capital con la intención de hacerte sentir como en las calles de Culiacán. Es un lugar pequeño con luces neón y fotografías de la costa de Los Mochis. Entre las especialidades de la casa está el pastor de camarón: tortilla de maíz hecha a mano, camarones al pastor y guacamole de la casa muy bien emparejado con pizcas de cebolla, cilantro y piña asada con canela. También está el taco larry, carnitas de pulpo sobre una cama de arroz rojo y aderezo de tamarindo; tiene un tono más agridulce por la cebolla morada que resulta en contrapeso al sabor del pulpo; empieza con ese tono naranjoso de las carnitas, pero conforme comes el taco se disfruta más la consistencia del marisco. En Avenida La Tizona manejan productos frescos, ya que los mariscos llegan tres veces por semana desde Sinaloa. El auténtico sabor del mar se presenta con un ceviche de camarón preparado con clamato, jitomate, pepino, cebolla, limón y chile serrano. Ninguno de los sabores se opaca entre sí y tiene la cantidad justa de camarones para no dejarte con hambre. No te pierdas la negrita, salsa que es de una marisquera exclusiva de Los Mochis, Sinaloa, y que otorga un toque extra a los totopos con salsa de jitomate; pídela si la cruda es de esas que se notan aunque traigas lentes de

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Treze con Z
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos
  • Lomas de Chapultepec
  • precio 3 de 4

Este lugar no está a la vista, debes bajar unas escaleras que te llevarán a una recepción con estilo fresco y moderno. Treze con Z, del chef Francisco Campuzano, es de cocina muy a la brasas pero con un concepto goloso. Encontrarás tonos en verde que bañan delicadamente algunas sillas y marcos de ventanas, discretamente decorado por plantas y luces bajas que dan un toque cálido. Pero lo que más robó mi atención —y corazón— fue el mural al fondo hecho por la artista mexicana Sofía Castellanos, que fusiona el concepto del lugar: cómodo, natural  y funcional. En la bien surtida sección de coctelería puedes elegir entre un mezcal preparado estilo margarita —de manzana, tamarindo, frutos rojos o maracuyá— o jugo de piña escarchado old fashion con tajín, limón, naranja, tequila y soda de limón. Como primera parada fue un aperitivo de lechuga rebosada y aderezo de chipotle crujiente, cortesía de la casa que te ambienta en la mezcla de sabores. Disfruté de un papardelle con mariscos que se deshizo en mi boca en cuanto lo probé: la mantequilla y toques de limón que sazonan la pasta, el pulpo, los camarones y mejillones hacen que desees seguir comiendo aún cuando la porción es bastante generosa. Terminé con el volcán treze de chocolate y avellanas que desde el olor anticipa una gran promesa: el chocolate amargo y caliente se derrite con las avellanas dentro de una galleta alta y con fondo. Los sabores de la tierra y mar aterrizaron en un espacio que gusta de ver a comensales felices.

Nacú
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos
  • Guadalupe Inn
  • precio 1 de 4

Veracruz goza de una gastronomía única con platos especiales como el chilpachole, caldo con chile chilpaya, camarón y jaiba. En la CDMX es muy difícil encontrar un restaurante que refleje todo ese potencial, pero en Nacú lo logran. Es de esos lugares que te llaman la atención sí o sí, no solo porque está en un estacionamiento, sino porque parece una terraza para desahogarte del bullicio de la ciudad. Es como una palapita en la playa, sin la playa, ja. Para abrir apetito empieza con un taco de camarones a la diabla, debo decir que para mí le faltó un poco de picor, pero su salsa de habanero lo puede componer todo. Otra opción es la tostadita de ceviche negro con pulpo, camarón, pepino y habanero, pero lamentablemente tampoco sentí el picor, aunque está muy rica. El taco de pulpo a las brazas lleva aguacate, jitomate y cebolla que aportan otra textura al pulpo y a las tortillas azules. Si pides este taco, deberás comerlo luego luego porque la tortilla se deshace rápido. Acompaña tus platillos con su agua de sabor que cambia cada día o con una cerveza. Lo padre de Nacú son todas las opciones para comer y que puedes disfrutar desde las 9am, entre semana tienen comida corrida y todos los días hay paquetes con arroz y plátano, alguna sopa, caldo o cóctel y un plato fuerte como filete de pescado al mojo de ajo (cámbialo por otra cosa por unos pesos más). En fin de semana seguramente te tocará compartir la mesa, es parte de la experiencia, Nacú te ayudará en tus momentos para crudear

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Campobaja
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Roma

Desde Ensenada, Baja California, llega la cocina de los chefs Ezequiel Hernández y Alejandro Zárate con lo mejor de dos mundos: mariscos y antojitos caseros. La carta es clara y sin pretensiones, ofrece ceviches, sashimis, aguachiles, burritos, pulpo, ostiones, almejas y erizo (sólo en temporada). De entrada pide los sopes de cangrejo, son de maíz azul y la combinación de frijoles con el cangrejo a la mexicana hará que regreses una segunda ocasión. Para el plato fuerte, prueba los ostiones campobaja (horneados con espinaca y queso azul) y el alambre de camarón.  Si vas en fin de semana, no olvides hacer reservación.

Los barcos
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos

Este restaurante de mariscos es uno de los más famosos de la zona de Zapopan, tanto por su sazón, como por la frescura de sus ingredientes—gracias a que se encuentra dentro del Mercado de mar, punto de venta de productos del mar—. Al entrar te percatas de su esencia familiar; en sus dos pisos cuenta con mesas azules y sillas rojas para mínimo cuatro personas. Su carta es básica; cocteles, ceviches y platillos guisados —que van desde la el clásico filete al mojo de ajo, hasta la piña rellena—. Cuando me senté, el mesero me recibió con una cervecita de 200 ml —cortesía de la casa—, que me alivió el calor y me abrió el apetito. Comencé con un consomé de camarón que llegó en un jarrito de barro; era espeso y bien condimentado. A la primera cucharada me percaté de las cabezas de camarón molidas, que le dan textura y sabor al caldo. Para disfrutar del día soleado, pedí un aguachile de camarón "Buenazo" y un coctel de pulpo. Mientras llegaba subí al segundo piso para ver el pequeño escenario que tienen, justo donde tocada una banda de norteño que interpretaba canciones de la banda setentera, El Acapulco tropical —imagínense la fiesta que había—. Cuando volví me fui directamente sobre el aguachile; camarones en mariposa con pepino, cebolla y bastante chile de árbol, macerado en salsa negra. Estaba fresco pero muy picante —perfecto para la cruda—. Los cocteles son estilo Jalisco, en lugar de ponerle salsa de tomate, le ponen caldo calientito y jitomate, cebolla y cilantro picados, eso

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  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos
  • Condesa
  • precio 2 de 4

El concepto transforma cocteles y platillos clásicos en anzuelos que te atrapan en las enormes aguas de restaurantes de la Condesa. Como el merito gin con ginebra, cítricos, pepino, romero, jugo de arándano y cardamomo; te abre el apetito de inmediato. Si eres fan del mezcal prueba el mejaizcal con jarabe de jamaica y piloncillo perfumado con anís estrella. Lo sirven escarchado con sal de gusano. Como parte del recibimiento de la casa te sirven un poco de fondo de camarón con jaiba, tiene muchísimo sabor pero no lo dejes enfriar porque pierde su toque. Las tostadas de atún llevan aderezo de cilantro, chile y vinagreta de ajonjolí, el sabor del aderezo era casi imperceptible pero el chile le cambia el sabor al atún y le da personalidad a la tostada en conjunto. La sirven con rábanos encima que le dan un toque crujiente. El ceviche de atún lo preparan con achiote, aguacate y ralladura de naranja, se plantea como una receta que rompe los esquemas de un ceviche tradicional, pero lo encontré insípido. El favorito fue el pescado zarandeado, de tamaño ideal para compartir. Es acertado el cuidado que le ponen a la limpieza del pescado para que no encuentres espinas. Lo sirven con arroz y tortillas hechas a mano, muy chiquitas y gorditas. Para el postre hay elote con dulce de leche, o un flan de queso cremoso, servido con caramelo y un ligero sabor a quemado. Encontré que El Merito de Mar tiene otros ganchos para sus comensales además del suavecito pulpo a las brasas: la salsa de cac

La Guerrerense
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos
  • Condesa
  • precio 4 de 4

La señora Sabina Bandera, también conocida como la Güerita o la Guerrerense, se ha convertido en una institución de la cocina de mar de Baja California. Todo comenzó en 1960 cuando su suegro Alberto Oviedo fundó la carreta que hoy se identifica mejor como un emporio del mediterráneo mexicano.   En realidad, Sabina es originaria del estado de Guerrero, en donde se dedicaba a los derivados de leche, y no fue hasta su llegada a Ensenada que entró en el mundo de los mariscos frescos. Con su talento creció la carreta a restaurante, pronto a una comercializadora y ahora tiene una extensión en la CDMX; sin mencionar los reconocimientos, entrevistas y menciones que ha recibido en publicaciones internacionales. El poder de los mariscos se siente en las tostadas. Encontrarás la famosa de caracol y la singapur de jaiba con camarón, pulpo y callo y la campechana; pero también están el refrescante ceviche guerrerense y el coctel de caracol que es uno de los más pedidos en la carreta (y favorito personal). No podía faltar la fama de doña Sabina en la CDMX con sus más de 10 salsas emblemáticas que también están a la venta. Escápate un rato a uno de los lugares que causó furor en Ensenada ahora con sucursal en la Condesa y con suerte te podrás tomar una foto del recuerdo con la estrella detrás de las recetas.

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El Submarino
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mariscos
  • Zona Metropolitana
  • precio 1 de 4

Caminaba por la Narvarte cuando encontré algo que me llamó la atención: unas luces azules me invitaban a descubrir qué era ese lugar que desde afuera se notaba pequeño y acogedor. Resultó ser un restaurante que me transportó a las profundidades del mar en un submarino, con todos los colores y la iluminación que encontrarías en las aguas hondas del océano. Me sentí en un sumergible resguardada por las láminas de sus paredes e incluso con equipamiento de misiles, las ventanas eran peceras que dejaban ver la vida acuática. Si con esto no se te antoja el pescado y los mariscos, entonces no eres susceptible a las provocaciones sensoriales. En El Submarino caben 24 pasajeros a bordo, más cuatro tripulantes encargados de guiarte en la travesía marítima. Su menú es amplio y costero. La opción más llamativa son los combos de comida corrida que incluyen agua, arroz, shot de caldo, guarnición y tu plato fuerte, que puede ser filete de pescado, pulpo, camarón, mojarra o pollo (el toque terrestre por si ya tuviste suficientes olas con el resto de la experiencia).   Para ordenar enciende el interruptor que activará los torpedos nucleares. Bueno, en realidad sólo prenderás una luz que llamará a los meseros a tu mesa, pero el chiste es seguirle la onda al concepto, así que imagínalos como marineros navales listos para seguir tus órdenes y ganar la batalla del hambre. Las aguas varían de sabor dependiendo el día. Hay jamaica o tamarindo y otras como perejil con chía. Ahora que si quieres un t

Centralito
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Polanco
  • precio 4 de 4

En pleno Polanquito, el fulgor de unas letras luminosas me hizo subir unas escaleras de caracol hasta llegar a Centralito, el restaurante-bar hermano de Central Central (Santa Fe). Te impactará su cava de vinos, es lo primero que te recibe. Si te toca sentarte en la terraza tal vez lo que te deslumbre sea el muro tapizado de botellas de licor, desde tequila, ron hasta mezcal, todas las opciones que te imagines te hacen ojitos desde los anaqueles. La decoración tiene detalles vintage, y pantallas gigantes, que son ideales para disfrutar de partidos de futbol (me tocó ver la Champions League) o cualquier evento deportivo. Lo primero que me ofreció el mesero fue una cerveza para recibirme y abrir el apetito. Pedí una oscura y la carta, que es amplia y variada, tienen un apartado importante de tapas y motnxis, pero la estrella son los mariscos. Hasta tienen una barra especial con la pesca del día. De entrada, opte por una orden de tostadas de pulpo, son pequeñas pero nutridas, con un pulpo muy suave acompañado de pepino, cebolla morada y un pedazo de aguacate. Cumplidor, pero nada que hiciera revolotear mi paladar. De plato fuerte me fui con la recomendación del chef: un pozole de mariscos. Este sí provocó fuegos pirotécnicos en mi ser. La salsa, hecha de una mezcla de chiles guajillo, ancho y puria, tenía el sazón ideal para bañar el pulpo, las almejas y los camarones que nadaban con los granos de maíz, pequeños pero suaves y de buena consistencia. Este experimento se llevó mis

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