Cocina mexicana
Foto: Mattza Tobón
Foto: Mattza Tobón

Restaurantes de comida mexicana

La comida de todos los estados de la república es la que compone la gastronomía de la CDMX

Publicidad

Descubre las loncherías, las mejores tortas ahogadas y chiles en nogada en la Ciudad de México.

Comida mexicana en la CDMX

  • Panaderías
  • San José Insurgentes
  • precio 1 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Hogaza Panadería Gourmet Restaurante
Hogaza Panadería Gourmet Restaurante
La expresión “huele a pan” toma un sentido completamente diferente cuando pasas por esta panadería, especialmente entre 1 y 3pm, pues es la hora de la comida de los oficinistas en la zona de Barranca del Muerto. La calle no sólo huele a pan, sino que huele a toda la gama de aromas que un horno puede expedir; como especias, levadura y alguna salsa. Esto se debe a la bipolaridad de la Hogaza, porque de ser una panadería en Plateros (a la vuelta), expandió sus horizontes para ofrecer más delicias que combinen perfectamente con un pan fresco y recién horneado en este restaurante. Ahora puedes disfrutar de ambas modalidades.  Todos los panes como cuernitos, baguettes, pasteles y tartas de la panadería, también los puedes adquirir aquí. Este restaurante tiene una terraza con un par de mesas y en el área interior unas cuantas más para que comas y bebas café chiapaneco recién hecho. El menú es como el de una fonda y los precios lo sustentan. Para desayunar hay chilaquiles con pollo o huevo, a 40 pesos. Tienen todas las posibilidades de revoltura con huevos: con chorizo, salchicha, tocino y hasta espinacas. Si tienes el estómago delicado pide un plato de frutas surtidas con queso cottage. En realidad, yo probaría los molletes porque el pan es excelente y en el menú los anuncian con “con pico de gallo y un toque de especias”. Para comer la cosa se pone aún mejor, hay ciabattas con jamón de pavo, serrano y de pechuga; probé la de salami artesanal con queso manchego y quedé mucho más...
  • Mexicana
  • Zona Metropolitana
  • precio 1 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Birria Rafa
Birria Rafa
Don Rafa y su familia preparan todos los días alrededor de 20 kilos de birria de borrego estilo Michoacán. Lo ideal es pedir una orden que cuesta 65 pesos y acompañar de tortillas hechas a mano. La receta que ofrecen no es muy salada ni especiada, si la pides con cebolla y cilantro la sopa queda perfecta. Haz tus propios tacos con la carne suavecita que se cocinó lentamente o un taco de aguacate con salsa martajada de chile cuaresmeño y serrano. También puedes pedir por tacos o en tostadas y obviamente, un consomé extra para ponerle limón y unos chiles de árbol secos bien fritos.
Publicidad
  • Mexicana
  • Zona Metropolitana
  • precio 1 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
El Huarache Azteca
El Huarache Azteca
Pareciera que han estado entre nosotros durante siglos, pero la historia de los huaraches está muy bien documentada y no han cumplido ni los cien años. Resulta que son invención de la señora Carmen Gómez Medina, quien tomó un tlacoyo y lo llevó al límite, agrandándolo de tamaño y friéndolo en aceite o manteca. Como Pokémon, el tlacoyo evolucionado recibió el nombre de lo que más se le parecía: un huarache. Esto ocurrió cerca del mercado de Jamaica, donde sus hijos siguen sirviendo huaraches en decenas de variedades, y donde también hay más oferta de huaraches para que puedas escoger sin miedo. La casa del huarache primigenio no se queda atrás en las propuestas de huaraches. Desde 1935 en la calle de Torno, donde todavía quedan talleres con torno, este local sirve huaraches originales rellenos de frijoles espectaculares, como si fueran maneados.  Hay muchas opciones y para ir a la segura es algún huarache que lleve queso Oaxaca, que llega derretido y para comerlo hay que estirarlo y estirarlo. El huarache campestre, lleva champiñones y de las dos salsas que te ofrecen, no decepciona para nada.
  • Mexicana
  • Polanco
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Jacinta Comedor
Jacinta Comedor
Además de mantener el alto nivel de la cocina centrada en los vegetales de Sud 777 (número 11 en los 50 Mejores Restaurantes de América Latina), el chef Edgar Núñez ahora confirma su dominio de los platos tradicionales mexicanos en Jacinta, un cálido local con detalles artesanales en barro y madera. Entre lo que probé —se puede pedir a la carta o en comida corrida de tres tiempos (no mariscos), por 380 pesos—, quedé encantada con las gorditas de cola de res, con relleno generoso y una masa a la vez tierna y crujiente, elaborada con maíz que ellos mismos nixtamalizan. La cercana competencia sería el ceviche de caracol, o los huevos rotos con mayonesa de ajo y chipotle, ganadores si de curar la cruda se trata. La margarita frapé de pepino, cedrón y jengibre, aromática y digestiva, es de lo más recomendable en bebidas. El huachinango zarandeado (para dos) estuvo muy sabroso para taquear, pero me arrepentí un poco de no haber escogido la lengua en morita como plato fuerte; de verla pasar se me hizo agua la boca y me dicen que es de lo más pedido. El postre fue un arroz con leche perfecto, no batido, no empalagoso, con un sutil toque especiado y cubierto de finas supremas de cítricos. El servicio en Jacinta es eficiente, se nota un gran cuidado por los detalles y los sabores afinados de su bien armado menú siempre te dejan con ganas de regresar. 
Publicidad
  • Mexicana
  • Cuauhtémoc
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Aquí he probado el mejor caldo de res de toda mi vida. Que algo tan doméstico como un consomé de res servido en un restaurante logre múltiples dimensiones en el paladar, y te revele lo que siempre pensaste que debía de ser ese potaje pero nunca lo había alcanzado, habla en verdad mal de tus abuelitas, con perdón. Lo bueno es que tus abuelitas seguramente comieron aquí, cuando eran unas niñas y acompañaban a sus abuelos. También es muy posible que ya desde entonces trabajaran aquí los mismos meseros que ahora te atienden. Este establecimiento ofrece comida mexicana desde 1860. Para darnos una idea, en ese año era presidente Benito Juárez. Se trata del restaurante más antiguo de la ciudad, la muy tradicional y añeja Hostería de Santo Domingo, con su piano que tocó Agustín Lara (y que sigue tocando las de Agustín Lara), con sus murales de la vida antigua de la urbe, su talavera, su papel picado colgando del techo, su vitral, sus autógrafos de celebridades de hace décadas, y sus chiles en nogada monumentales en tamaño y sabor, de los que recomendamos pedir únicamente media porción, porque la porción completa es inacabable. Chiles que, a diferencia de muchos otros lugares que sólo los sirven en septiembre, se pueden pedir en cualquier época del año, y han trascendido su fama hasta autodenominar a este viejo edificio colonial, exconvento de Santo Domingo, la catedral del chile en nogada. La espera afuera por una mesa por más de una hora es también parte de la tradición, así como...
  • Mexicana
  • Zona Rosa
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Abrir taquerías está de moda y pareciera que deben de ser aesthetic, si no, no cuenta. Fuimos a ver si el caso de Taquería La Estrella es diferente. El chef Tomás Bermúdez quiso evocar a las taquerías de su tierra, Durango, por lo que La Estrella es su manera de homenajearlas.  La vibra: Para entrar deberás bajar unos escalones y ya adentro, indudablemente, te contagias de la vibra del lugar: música ranchera, grupera, cumbias, de todo. No  faltan las sillas plegables como en unos XV años y las mesas de metal. En mi caso, todo me llevó a mi niñez comiendo tacos con mi papá.  Para abrir bocado, probé un Vampiro de asada, lo que en la CDMX conocemos como volcán. La carne es muy suave, está bien sazonada y el crujir de la tostadita es música para tus oídos.  Toda la carne con la que trabajan es de Durango y están comprometidos con su calidad. Para atreverme a probar cosas diferentes, probé el taco de mollejas, que por favor no lo dejes enfriar porque sino pierde su magia y puede ser grasoso. El plato: Ahora sí, viene el que fue mi taco favorito, el taco chilaca. El chile chilaca es la versión fresca del chile pasilla y va relleno de queso. El de La Estrella es maravilloso porque tiene muchísimo queso y el chile está muy suave. Es un taco de chile relleno, pero sin capear, aunque la calidad de los quesos es sorprendente. Las salsas pican para alguien que no come mucho picante, pero le puede faltar punch para los amantes del picor extremo.  Como postre, probé el flan y aunque no...
Publicidad
  • Mexicana
  • Cuauhtémoc
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
El corazón puesto en un menú que honra la memoria no se puede esconder. De Savvia primero hay que mencionar el espacio, cuyo diseño integra arquitectura, familia y geografía de forma impecable y limpia sin dejar de ser cálido gracias a las fotografías de generaciones pasadas. A cargo del diseño está el despacho WORC, el elemento principal es una mesa en forma de media luna que invita a reunirse en comunidad o conocer nuevas personas. Lo siguiente es hablar de la cocina de la chef Kiara Mosqueda, quien en un menú corto nos devuelve a los guisos de las abuelas con un toque original, para muestra los envueltos de calabaza en salsa espesa de piña tatemada. Con sus notas picantes y ahumadas, la salsa me recordó al olor del la piña del agave al cocinarla en el proceso del mezcal.   Seguimos con las gorditas de nata con albóndigas, se sumergen en un caldillo de jitomate que no esconde su hechura lenta. De los fuertes, nos decidimos por las chuletas con puré de papa y una mermelada que va cambiando de fruta de temporada, en nuestro caso fue de guayaba. Cerramos con el postre de gaznates, en el que te puedes imaginar el placer de bañarlos en chocolate líquido.   A la cocina se suma un interesante menú de bebidas que rescata la tradición al utilizar tejuino, cacao o rompope, y adaptarlos al ahora. De martes a viernes hay un menú del día de tres tiempos ($200 pesos aprox.), ya que cualquier día es una ocasión especial para disfrutar de este hermoso espacio.  Te recomendamos: Costa...
  • Mexicana
  • Roma
  • precio 1 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Maíz de Cacao
Maíz de Cacao
Antojitos de la Huasteca en un rincón de la Roma, así llega Maíz de Cacao con una carta destinada a saborearse desde su lectura. Se asumen también como un centro de investigación y degustación del maíz y del cacao con el objetivo de llevar conciencia a través del paladar. Las mesas son para compartir y en la cocina abierta, Chá y el resto del equipo se asoman entre ollas y comales de barro. Nixtamalizan, muelen y preparan las tortillas con maíz criollo, incluso me tocó ver cómo pelaban el cacao. Al inicio llegaron unos esquites con chile seco y ajonjolí, montaña de tiernos granos y queso fresco con el picor que vigoriza a la lengua. De la sección tamalera agarré el chokotamali. Un tamal de maíz con trozos de nuez y canela que me recordaron a la calidez de una posada, con relleno de chocolate amargo para rematar la dulzura con fortaleza. El cacao líquido para deleite de los amantes de este ingrediente: anatolia con agua; el chiste es pedirlo sin endulzar para agarrar todo su amargor y disfrutar las partes troceadas al fondo de la taza. Doña Julia, una de las cocineras, nos dijo que uno no puede estar de malas porque el comal no jala, y así de sincera se siente la comida: es remembranza y tradición a bocados.
Publicidad
  • Mexicana
  • Zona Metropolitana
  • precio 1 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Carnitas El Pinzán
Carnitas El Pinzán
En lo personal, no hay nada más provocador que el sonido que emite el chicharrón después de rociarle unas gotas de limón. Caminando por el pasillo verás esta delicia en grandes cantidades en una vitrina y bajo el calor de los focos; de inmediato sabes que este establecimiento es uno de los mejores en carnitas de la Central de Abasto. La carne maciza y surtida reposa también a la vista mientras unos taqueros cortan más y otros pican cebolla. Probé el taco de buche, porque es en este tipo carne en donde puedes conocer la calidad de la carne y el cocimiento. Los sirven en doble tortilla, de tamaño tradicional para las carnitas que es un poco más grande que la tortilla taquera que acostumbramos en la CDMX, hechas ahí mismo con una máquina tortilladora. La carne estaba muy suavecita y poco grasosa, aunque con el debido sabor exquisito a manteca. Después del buche entró El Pinzán en mi lista de lugares favoritos para comer carnitas, luego descubrí que la carne no estaba seca y volví a palomear mi lista.   En la mesa te preparas tus tacos con cebolla, cilantro, salsa roja y amarilla; como tú lo quieras. Aunque vayas sin hambre, sin duda podrás pasar a El Pinzán por un taquito de carnitas, y unos 20 pesos de chicharrón para llevar. Te recomendamos los mejores lugares para comer en la CEDA.
  • Mexicana
  • Roma
  • precio 1 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Sobre la calle de Campeche y junto al mercado de Medellín se encuentra este pequeño consulado yucateco. Es un restaurante familiar, relajado y en sus mesas disponen el semáforo de salsas de chile habanero: verde, amarilla y roja –de menor a mayor intensidad–. Las manitas de cerdo en escabeche o al pibil son una excelente manera de avisarle al hambre que pronto quedará satisfecha y para entrar de lleno al juego puedes pedir unos panuchos de cochinita pibil o de relleno negro. La carne de puerco de la cochinita está suave y desmenuzada, queda especiada de manera muy fresca pues no se les pasa la mano con el achiote y el toque de laurel está en su punto. También probamos el relleno negro en torta, ese guisado yucateco de carne de cerdo color azabache que en la boca sabe a especias sureñas, ligera y con un dejo ácido al final que encanta a los paladares. Le ponen unas rebanadas de huevo cocido que son el moño del regalado sabor de la cocina yucateca. La sopa de lima con pollo desmenuzado es rotunda en potencia cítrica, concentrada, sustanciosa y las tiras de tortilla frita le dan la textura crujiente a las sensaciones tersas de la receta; el plato es una porción completa, si eres de estómago pequeño no la consideres como una mera entrada. Otra de sus especialidades es el chamorro al pibil. Por 125 pesos te llega a la mesa la pierna del cerdito cocinada despacio y con la carne lista para separarla del hueso sin esfuerzo alguno. El sabor lleva toda la carga de aromas de la...
Recomendado
    Noticias más recientes
      Publicidad