Bocagrande BBQ
Foto: Alejandra Carbajal

Restaurantes y cafés en la Condesa

Los mejores lugares para comer en esta colonia de la CDMX

Escrito por
Time Out México editores
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Antiguamente, esta zona era una gran hacienda que pertenecía a María Magdalena Dávalos y Orozco, una mujer reconocida por su capacidad para administrar brillantemente sus negocios y tener una posición acomodada al tener el título de condesa. 

Actualmente, la Condesa es una de las colonias más populares de la CDMX y le rinde homenaje con su nombre a la que alguna vez fue dueña de ese espacio. Entre sus peculiaridades encontrarás el famoso Parque España y el Parque México. La música no podía faltar, alberga algunos de los mejores lugares para ir a conciertos en la Condesa o fiestear a lo grande en los antros y bares en la Condesa

La comida es otro tema importante y este barrio ofrece opciones imperdibles para que te vayas con la barriga llena y contenta, te pasamos la lista de los mejores lugares. 

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Lugares para comer en la Condesa

  • 4 de 5 estrellas
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 Castizo, sigue la línea de su hermano de Catorze, en Polanco, de salirse del típico restaurante español formal y por eso está entre los más instagrameables. Su belleza comienza desde la casona de la Condesa que lo acoge, pasando por la barra de cocteles y un salón principal que parece jardín, con miles de hojas colgando del techo. Los salones de arriba para alrededor de 20 personas tienen una vibra retro, que da una cierta nostalgia.  Aunque es cocina española tradicional, juegan un poco con sabores locales e incluso asiáticos. La entrada de flores de calabaza rellenas de queso trufado, con soya-miel y terminadas con queso parmesano es una perfecta representante de su cocina. Pero si te quieres ir al lado más español, prueba sus arroces. El de codorniz es muy balanceado porque se prepara con arroz de Calasparra, hongos cremini, alioli negro y blanco y un toque de aceite de trufa. Nos cuentan que esta receta del chef Álvaro Crespo ha soprendido mucho al público mexicano que no estamos acostumbrados a un arroz con las notas dulces que toma del ajo negro o el fondo con jerez donde se cuece.  En los postres tienen una tarta asturiana (que seguro conoces porque se ha puesto de moda en Instagram) pero aquí le dan un giro de la casa al agregarle chocolate blanco. Ojo que es bastante dulce. Un tip: los jueves en la noche son de trova en vivo. 

  • 4 de 5 estrellas
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Mucho de lo que sabemos de Bélgica tiene que ver con comida: waffles, chocolate, papas fritas, cervezas robustas. Y, como descubrimos en Frituur, esa es apenas la punta del iceberg. Este bonito lugar, hermano del food truck de hotcakes La Poffería, ofrece desayunos, snacks, cenas y postres típicos de Bélgica y Holanda. ¿Por qué esos países? porque Glenn Van Damme es originario de Zelanda, una provincia holandesa a quince minutos de la ciudad de Brujas, en Bélgica. Hace poco más de cuatro años que vive en México, pero fue desde la pandemia cuando decidió junto con Gypsy Lara dar a conocer los platillos originales de aquellos lares.  Primero tenía que probar lo que los está dando a conocer: las papas fritas con distintos toppings. Pedí las Frites con stoofvlees, que van con un estofado de res preparado con cerveza belga Brugse Zot Dubbel, y las acompañé con esa misma cerveza. ¿Cómo consiguen la textura perfecta de las papas? Me explicaron que están hechas según la tradición flamenca, con doble fritura, primero en grasa animal y una segunda más caliente para que estén crocantes por fuera. El estofado va servido con una buena porción de mayonesa casera que no le roba protagonismo; es espeso y toma el dulzor de la cerveza oscura. Tip: cómelo en cuanto te llegue para que puedas sumergir las papas fácilmente.  Otros snacks muy sabrosos fueron el Kaaskroketten (como una empanada frita de quesos holandeses) y el Scampikroketten, unas barritas de camarón con un toque de guajillo. El c

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  • 4 de 5 estrellas
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A estas alturas, ya sabemos que el matcha no es la panacea que va curar todos nuestros achaques como nos hicieron creer cuando se puso de moda hace unos años. Una vez que pasó la fiebre de sus propiedades, quedamos los que simplemente amamos su sabor.  El matcha es uno de esos ingredientes que, si te gusta, te gusta mucho y estás dispuesto a probarlo en todas sus presentaciones (háganme presidenta de este club). Lo que no sabía es cuán delicado era su cultivo hasta que platiqué con Min Kim, directora de Matcha Mío, en su nuevo local en la Condesa.  Min me cuenta que el matcha que utilizan (y distribuyen bajo el nombre Matcha México) proviene de la región de Hadong-gun, en Corea del Sur, donde se cultiva de forma orgánica desde hace 1,300 años. Matcha México trabaja con alrededor de 20 productores, por lo que la producción anual depende mucho de las condiciones del clima y el desarrollo de la planta a la sombra. La misma Min viaja una vez al año para estar al pendiente de ellas (la mayoría son mujeres) y de la calidad del producto.  El nuevo espacio en la Condesa al que mudaron Matcha Mío es más pequeño que el anterior, pero luce una cara más cálida donde predomina el tono verde en alusión al té. Esto es porque están en proceso de abrir sucursales en otros puntos de la ciudad, fuera de Roma-Condesa (síguelos en redes para conocer las próximas ubicaciones).  Por lo pronto, son ya un referente para probar matcha en todas sus formas, desde la ceremonial, únicamente con agua, hast

  • 4 de 5 estrellas
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Emprender un proyecto con amigos puede salir muy bien o muy mal, y mucho del éxito depende de que todos los involucrados compartan la misma obsesión. En el caso de Hule, es la música.  Apenas entré, lo primero que pensé fue “¿qué estamos oyendo?”. Si vienes a este café, ven preparado con teléfono en mano para shazamear todo lo que escuches, tus playlists te lo van a agradecer. Esta tienda de vinilos/ barra de café abrió en noviembre pasado (así es, es otro valiente proyecto de pandemia) y poco a poco se ha ido haciendo un punto de reunión para una comunidad de melómanos que intercambian, compran y hablan (casi todo el tiempo) de vinilos. ¿Te suena la vibra de High Fidelity? Es algo así pero con buen café y un patiecito coqueto.  Algo importante es que no venden discos nuevos, toda la selección de viniles a la venta viene de colecciones antiguas cuya curaduría la hace el equipo de Hule. Los géneros abarcan desde funk, jazz y rock hasta salsa y rarezas perdidas de la música popular mexicana. Antes de revisar los estantes con joyas de los Ángeles Negros, Héctor Lavoe, Tracy Chapman, Miles Davis, Prince o los Kinks, pedí un chai latte que me sorprendió por su abundancia y por la bella taza que lo contenía, hecha por artesanos oaxaqueños.  El menú se ha ido moldeando desde la apertura, pero me cuentan que se inclina hacia la sencillez sin pretensiones de un diner. Aunque admiten que todavía no llega a su cara final, ya hay algunos favoritos. El cremoso y equilibrado dip de alcacho

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  • 5 de 5 estrellas
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Llegué a Anónimo Restaurante un viernes por la noche (con reservación, por supuesto). Lo primero que me impresionó y me llenó de gozo fue ver la esquina de Atlixco y Michoacán, en la Condesa, nuevamente viva. Ahí caminaba por entre las mesas Klaus Albert, el jefe de cocina (y que ha trabajado en restaurantes de la talla de The French Laundry y El Celler de Can Roca, ahí nomás) siempre con una botella de vino en la mano, con la que rellenaba las copas de los comensales. “¿Vino?”, me preguntó. Yo afirmé y le pedí un blanco; “¿funky o normal?”, continuó el chef. Yo, con seguridad, pedí un vino funky. Y es que Anónimo es otro de los muchos lugares en donde las copas se llenan de vino natural; aquí tienen hasta 130 etiquetas exhibidas en un refrigerador. Cuando quieres un vino, te asomas, y te recomiendan. La onda de la cocina es lo tradicional italiano (pastas y pizzas hechas en casa) pero con el toque propio de Klaus. Y para que veas que aquí las recetas sí sorprenden, pídete la Ensalada César, a lo mejor una de las ensaladas más aburridas de este y todos los universos (a juicio de quien esto escribe, por supuesto, y que los tijuanenses me perdonen), pero que en Anónimo es una joya llena de lechugas crujientes, aderezos bien balanceados y, por supuesto, una cantidad generosa de queso parmesano. Luego de la ensalada, había que hacer espacio para los carbohidratos. Probamos una pasta carbonara con guanciale y yema; monchosa, reconfortante y, por supuesto, completamente hecha en ca

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Botánico es lo que nunca esperaste encontrar en pleno Alfonso Reyes: una casona inmensa, con un gran jardín al centro, todo lleno de cactáceas y con un arroyito al centro. Ahí, en ese espacio al aire libre con mesas de madera amplias y tonos tierra, podrás sentirte fuera de la CDMX, pero sin salir de La Condesa. En Botánico la onda son las porciones chicas para que puedas probar más cosas. Puedes ir para la comida o la cena o disfrutar del domingo de brunch. Acá los platos en carta dependen de los proveedores, por eso te darán el menú impreso con la fecha de ese día. Pero, claro, procuran tener sus platillos icónicos siempre. Además se nota que le ponen mucha importancia a los ingredientes que usan, pues todos los nombran en su menú. Nosotros probamos el brunch y nos enamoramos de las mimosas, la carta de vinos y de cervezas artesanales y, sobre todo, del toast de trucha salmonada con queso de cabra con miel y encurtidos y de la quesadilla de suadero de wagyu (inserte emoji de uñitas pintadas) y salsa de aguacate. Por supuesto, el imperdible de ese medio día de domingo fue el french toast, una rebanada gruesa de pan, con una crema de plátano riquísima encima. La carta deja ver, también, que las verduras son cool. Prueba de ello es la variedad de ensaladas que hay para la hora de la comida o la cena, como la ensalada de vegetales orgánicos o el hummus de garbanzo con flor de brocolini y flatbread. Pero, para los carnívoros, tienen la imprescindible hamburguesa con queso holand

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  • 4 de 5 estrellas
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Si lo que buscas es una mezcla de diseño, arte y gastronomía contemporánea, sin duda Niich será el spot perfecto para darte gusto; la cocina del chef Saúl Carranza cobra protagonismo con sabores inspirados en las vibras oaxaqueñas, acompañado de técnicas de cocina internacionales que dan como resultado increíbles platillos.  Algo a destacar de este nuevo rincón en la Condesa, es que se encuentra alejado del corazón de todo el bullicio de esta icónica colonia y te invita a desconectarte bajo un ambiente tranquilo, entre colores cálidos-neutros, paredes altas con un mix de decoración moderna y rústica que a la par de la buena selección musical, garantizarán el que disfrutes la experiencia.   Lo fantástico de este lugar es que hay cabida para todos los gustos y antojos, seas vegetariano, vegano o el más carnívoro, aquí se te dará gusto. Algo característico de Niich, es que muchos de sus platos se prestan para ir al centro, recreando esas mesas abundantes en donde lo más importante es compartir. Aquí los ingredientes hablan por sí solos por su cuidada selección y origen, dando resultado a delicias como el cremoso hummus de alubias con pan de brasas, las crujientes zanahorias rostizadas, las lechugas asadas con yuzu, o la col rostizada con miso. Parecen muchos vegetales, pero créannos, no extrañarán ni un gramo de proteína animal. Para los meat lovers, dos imperdibles son el delicioso lechón con mole mancha mantel, que terminará en taquitos con tortilla de mano recién hecha, y la

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Asiática contemporánea
  • Condesa
  • precio 2 de 4

Dentro de nuestra adorada Condesa existe un lugar que mientras más te acercas más te sientes en otro continente. Todos hemos visto películas futuristas inspiradas en ciudades de Japón, con neón, madera o bambú y enormes imágenes en las paredes. Y así se siente Suuwaii, con una propuesta que abarca lo mejor de la comida asiática. El lugar cuenta con dos pisos, que a pesar de estar en el mismo lugar se sienten diferentes entre sí. En la planta baja, la iluminación pone el mood con las paredes llenas de imágenes asiáticas, la cocina abierta para que puedas ver cómo preparan tu comida, y una barra. En el piso de arriba -que aquí entre nos, es nuestro favorito-, se siente el cambio, la luz entra menos y los letreros neón empiezan a lucir. Este piso alberga un bar con un balconcito lleno de plantas. Algo que a nosotros nos encantó del lugar fue que, al estar la cocina cerca de los comensales, el aroma de tu comida mientras la preparan se siente sutilmente en el ambiente. Nosotros tuvimos la oportunidad de probar los buns, una “tortilla” de masa al vapor (pan bao) a la cual le ponen ingredientes variados. Nosotros elegimos el de pollo frito: con pollo marinado en soya, sweet chili, zanahoria en escabeche, cilantro y ajonjolí. La joya de la corona y por la que vamos a regresar -sí o sí-, es el de pork belly: con pancetta de cerdo glaseada, cacahuate tostado, cebolleta y salsa de sweet chili. Una entrada balanceada en toda la extensión de la palabra. Además de eso, en el menú vas a en

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  • Restaurantes
  • Heladerías
  • Condesa
  • precio 1 de 4

Caminando por La Condesa conocí a la heladería más rosa e instagrameable de la zona. Y lo mejor es que también es vegana, zero waste y usan solo productos naturales y de temporada. Esta heladería que tu feed de Instagram y tu corazón necesitan es Nieve de Olla. Esta heladería, que vive dentro de una casona gigante, es tan bonita que no te vas a querer ir nunca. Tiene mesas afuera, perfectas para pasar el rato en compañía de tu perrito, y adentro, que son tan cómodas que se antojan para instalar ahí tu oficina por un día. Desde ahí tendrás una vista increíble al taller, donde hacen todos los helados que han hecho felices a tantos. Y además de tener un gran diseño, en Nieve de Olla también tienen preocupaciones sociales y medioambientales: compran a productores locales, usan solo ingredientes naturales (nada de estabilizantes, colorantes o saborizantes) y no generan desperdicios. Por eso, si vas por tu helado para llevar te lo darán en cono o en canastita; las cucharas están hechas de una mezcla de cereales que te puedes comer (y, sí, aguantan a que te comas tu heladito sin deshacerse). Y, si vas por helado para llevar, te lo darán en un frasco de vidrio que puedes llevar en tu siguiente visita para que te hagan un descuento. Y, lo más importante, los sabores de los helados son tan ricos como originales. Como solo usan productos naturales, en Nieve de Olla las opciones cambian dependiendo de la temporada. Así aprovechan lo más fresco y rico para producir estos helados, que no t

  • 4 de 5 estrellas
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Si un extranjero te preguntara cuál consideras que es el platillo representativo del streetfood mexa seguro responderías, sin dudar, que el emperador indiscutible es el taco. Y así como nosotros tenemos al taco, otras culturas tienen a su ícono de la cocina callejera. Para los israelíes, el rey del streetfood son las pitas, y eso fuimos a probar a Bar Pita, el nuevo local de cocina israelí en la condesa. Bar Pita deja sentir su personalidad callejera desde su apariencia: es un local pequeño, en una de esas calles de la Condesa que todavía se sienten habitacionales. Tiene afuera unas mesas hechas con tablones y huacales y sillas plegables de plástico. El local consta de una barra y, tras ella, una diminuta cocina desde donde Isaac Sar-Shalom prepara las más tradicionales recetas israelíes (con el toque mexa, por supuesto), y Avidan Lebenthal se encarga de atender a los clientes. Lo primero que pensé cuando llegué a Bar Pita fue: “qué poco conozco de la cocina israelí”; claro que, seguramente igual que tú, había probado las pitas y algunos otros platillos del Medio Oriente que también participan de la cultura alimentaria de Israel como el falafel o el shawarma. Pero estos últimos dos no figuran en el menú de Bar Pita. Porque, ahora entiendo, hay muchas cosas más que probar. Empezamos el viaje a Israel pidiendo varios sides: unos ejotes salteados en aceite de oliva y sazonados con sal de mar, ralladura de limón y zatar. Se escucha sencillo, pero el sabor era sorprendente. La aci

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