Restaurantes en la Del Valle

Descubre las delicias que guarda esta colonia con estos restaurantes

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Lugares para comer en la Del Valle

  • Cafés
  • Del Valle
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Esta es una de las cafeterías más bonitas que he visto y no es clickbait. La casa de diseño de muebles y objetos decorativos, Mool, abrió un espacio que funciona a la vez como cafetería y showroom de sus piezas más lindas. La casa es bastante grande, con distintos cuartos y hasta una terraza trasera rodeada de plantas; puedes ocuparlos todos según te acomodes para estudiar, trabajar, echar el chisme con tu amix en los sillones y hasta echarte a tomar un descanso (¡hay hasta una recámara en el piso superior!). Lo que buscan es que, mientras tomas tu latte o tu strawberry matcha, habites los espacios y te enamores con la calidad de los objetos, cosa que no es difícil con el estilo tierno y amigable que los caracteriza. Luego de pasear por toda la casa probando cada asiento como ricitos de oro, nos instalamos cerca de la ventana con luz natural como sacada de un cuadro.   Para comer hay un menú con desayunos o platilllos que funcionan a cualquier hora del día. Al menos los dos que probamos fueron súper saciadores: la hamburguesa con cebolla caramelizada, muy jugosa y acompañada de papas a la francesa; y el Burrito Sabanero, relleno de arroz, milanesa de pollo, frijoles y col morada, complementado con salsa tártara y salsa verde que –gracias al cielo– picaban lo suficiente.  Nos aventuramos después con el Frenchie Toast. Si bien es muy lindo para la foto, teníamos la reserva de que fuera más fuerte el factor visual que el sabor, pero al probarlo este temor se esfumó; lleva una...
  • Mexicana
  • Del Valle
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Tacos Félix es esa taquería que respira tradición, pero que cocina con estándares de alto nivel: maíz criollo de verdad, carne de muy alta calidad y procesos que respetan cada ingrediente. Se trata de tacos exquisitos, con la calidad como regla y no como excepción. Desde el primer bocado queda claro: la carne es la protagonista absoluta, se siente en cada mordida jugosa, en cada textura suave que no necesita más que limón y salsa para brillar. Si vas por primera vez, prepárate: hay imperdibles que definen lo que es Tacos Félix. El taco de trompo de picaña wagyu carboniada es la joya de la corona, es puro ingenio taquero: un trompo de wagyu cross que logra deliciosas lajas de carne con ese sabor que nomás Tacos Felix sabe darle para lograr suavidad, explosión de sabor y un corte tierno que se deshace al morder. El taco de costilla high choice al suadero. Este es una verdadera oda al taco, short rib de 4 huesos cocinada al estilo suadero, con grasa sabrosa y todo el flow de la plancha.  Y qué tal un taquito de asada de arrachera con o sin costra, imagínate el sabor de una arrachera norteña jugosa, al carbón y sellada a la plancha, o envuelta en costra de queso con salsa de cilantro. Si vas con amigos, el 1/4 kilo de brisket ahumado por 12 horas es la elección ganadora. Carne jugosa, tierna, llena de aroma, servida con su montaña de mochomo de papas y tortillas comaliadas para que cada quien arme su taco perfecto. Y para cerrar con broche dulce, te recomendamos el Triffle de...
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  • Barbecue
  • Del Valle
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
En este nuevo restaurante hay cabida para todos. Un smokehouse y wine garden que llega a la Del Valle, muy cerca del parque Arboledas. Si eres de los encajar el colmillo en un sándwich con receta original, debes visitar este espacio muy cool. Los vinos son importantes acá. Su selección se basa en productores pequeños y vinos de baja intervención de varias partes de, principalmente, Chile y Argentina. Pero sólo unos pocos los puedes probar por copa, el resto se vende por botella. Además de eso, hay cervezas artesanales y algunos cocteles. Plotz es un patio bonito, de esos que buscas cuando quieres reunirte con tus amigos después de no verlos por varios meses debido a las ocupaciones de la vida. A este gran espacio se suma un menú que sigue en construcción, pero que básicamente incluye comidas que realmente les gustan a los chefs, inspirado en sus infancias. Detrás de la cocina se encuentran Luis Solano y Germán Caraballo (Arda). Además se les unió Diana Ruiz, a quien conocieron en su primer restaurante. Ahora, dejan de lado las servilletas de tela por las de papel. Su idea es tener un ambiente familiar en el que incluso los perros estén a gusto. Sobre la comida, probamos: el betabel asado —que contrasta con el queso de cabra sobre el que está montado—, tacos de brisket con costra de queso monterrey y el sándwich de pastrami con chucrut, queso suizo, mostaza chida y aderezo ruso. Sin embargo, los esquites, el brisket y el tortiglioni pesto fueron nuestros preferidos. El...
  • Del Valle
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
La Del Valle es una linda colonia pero, no se puede negar, comparada con su vecina la Narvarte, se queda corta en opciones para comer y beber. Ahí está la taquería árabe Alay Alay, el bar Kaito o la icónica Fonda Margarita dando la batalla, pero apenas se está ampliando la oferta en esta zona sureña. Así llega Michi Sando, la nueva joya del chef Andrés Gallegos.  La carta es breve: los reyes son los sandos (sándwiches de estilo japonés) que fusionan la cocina asiática con la mexicana, aunque también encuentras ramen o una clásica sopita miso.  Antes de pedir, date un minuto para apreciar los detalles kawaii que hay por todo el lugar. Desde los hermosos gatitos de cerámica para colocar tus palillos o las ilustraciones de gatos que visten en las paredes, este lugar te hace sonreír. Y es que “michi” no solo hace referencia al amor universal por los felinos, sino que en japonés significa “camino”, así que también vendría a ser algo así como “el camino del sando”.  Ahora sí, de entrada probamos las michi tiras, que son tiras rebozadas de pollo con una salsa ligeramente picante.  Advertencia: ten en cuenta que las porciones aquí son extra-monchosas. Uno solo de estos sandos bastará para saciarte, además, por si fuera poco, van acompañados de papas fritas o bolitas de papa. El chef Andrés Gallegos (a quien quizás recordarás por sus videos foodies en Instagram) consolidó su pasión por la gastronomía asiática y la colocó entre sendas rodajas de pan de caja esponjoso que preparan in...
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  • Del Valle
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Sabemos que la propuesta gastronómica en la CDMX es muy amplia, aunque algo focalizada, pero para que no digas que sólo hay buenos lugares en Polanco o la Condesa, te contamos de El Peladito, un restaurante de mariscos que acaba de pimpear la sucursal que se encuentra en nuestra queridísima colonia Del Valle: menú, espacio y concepto, todos renovados. El Peladito es un lugar que comenzó con una idea base: la tradición y el estilo gastronómico sinaloense. Mariscos, picante, tragos e, indispensable, la música. Respecto al lugar, podemos decir que es lo suficientemente amplio como para ir con amigos, familia, la persona con la que te traes ondas (guiño, guiño) o, ¿por qué no? ir solito. El restaurante cuenta con dos pisos y dentro de los mismos diferentes áreas; unas más iluminadas, otras más amplias, algunas con que se prestan para la fiesta -como la que tiene canta bar-. La atmósfera fue otra de las cosas que cambió, si habías visitado anteriormente el lugar, habrás notado que sólo sonaba banda, pero al escuchar a los clientes, los trabajadores se dieron cuenta que podían cambiar a todos los géneros guapachosos (salsas, cumbias, una que otra rolita pop, banda, etcétera). Los fines de semana tienen DJ. Así que siempre te la vas a pasar bomba. Ahora sí, sobre nos trajo aquí: de entrada probamos la tostada culichi, hecha con camarón cocido y crudo, callo de almeja, pulpo, pepino, cebolla morada, cilantro, salsas negras y aguacate. Para el plato fuerte, compartimos: camarones...
  • Del Valle
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Si algo disfruto mucho de la Del Valle es su tranquilidad y la paz que me da caminar por sus amplias calles arboladas. Así fue como conocí Café C, la esquina más consentida y concurrida del condado, con una verdadera joya instagrameable: su arte latte 3D; ya sea que tu bebida lleve una familia de hermosos michis, divertidos cerditos o tiernos perritos, es imposible no derretirse de amor al recibir cada taza. El increíble talento de Manolo Huerta, barista principal de este lugar, hizo posible que ahora podamos disfrutar de las bebidas más kawai, cuya magia está en la leche espumada. Pero Café C es mucho más que solo bonitos y deliciosos lattes, también cuenta con una extensa carta de alimentos disponible para todo tipo de antojos; si son de los que aman los desayunos todo el día, aquí serán felices con los chilaquiles rojos con huevito estrellado o el tecolote C (icónico mollete con chilaquiles rojos o verdes, dos huevos estrellados, cebolla, queso y crema), ¿Prefieren algo dulce?, el banana bread french toast o los hot cakes chocoholic son un verdadero must. Si son más de antojos internacionales, la garantía está en su espectacular avocado toast, el grilled cheese y la shakshuka.  Café C también piensa en la gente fit, y para eso cuenta con opciones equilibradas como las reconfortantes sopas (no te pierdas la de jitomate rostizado), frescas, los bowls saludables, los sándwiches abiertos en pan de hogaza artesanal, y algunos platos fuertes como la arrachera marinada, el...
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  • Heladerías
  • Del Valle
  • precio 1 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Si te asomaras al local donde está ubicado Glace seguramente no te imaginarás los sabores y la calidad de helados que vas a encontrar. Esta heladería está en un localito en la Del Valle, y solamente tiene la barra de helados al fondo, para que compres tu vaso o tu cono y te lo lleves para caminar por la Del Valle. Pero si entras al lugar te darás cuenta de que aquí el gran diferenciador son los sabores del helado. Lo primero que llamó mi atención fue un sabor que nunca había probado, y cuya existencia no me había pasado por la cabeza ni una sola vez: helado de sal. Seguro ya te entró la duda, pero sí: este helado se come de postre. La base sabe un poco entre leche y vainilla; tiene una consistencia cremosita deliciosa que patrocina la crema orgánica con la que este helado está hecho. Mientras comes, te vas encontrando por ahí granitos de sal de mar, suficientes como para que en cada cucharada te toque alguno, pero no demasiados como para saturar tu paladar. Encima, este helado lleva un poquito de caramelo, que le da una textura más crujiente y que ayuda a equilibrar el sabor de la sal, ¡una delicia! aunque si no eres de sabores fuertes a lo mejor este helado no será para ti. Otra delicia que por la temporada me tocó probar fue el helado de nogada. Yo soy de las que opinan que la nogada nació siendo y siempre debió de ser un postre para preparar con ella uno de estos deliciosos postres con nogada (queso, crema, nuez, jerez y azúcar… ¡pónganselo a un pastel!) y con este...
  • Del Valle
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Quién diría que entre el ir y venir a Maria Fortunata, una de mis tiendas de postres favoritas, encontraría este increíble spot para darme gusto con mis antojos preferidos. Bastó con echar un vistazo a su menú para convencerme de entrar y disfrutar la experiencia; la palabra clave fue: “chilaquiles”, mi mayor y más grande placer cuando del desayuno o brunch se trata.  El espacio se compone de una cocina abierta con una gran barra que resguarda algunos ingredientes, las comandas y chispazos de naturaleza en forma de plantas; un mix and match del mobiliario que rodea la banqueta como una escuadra, en los que destacan la madera, el mármol y la herrería; me fascina el bañito de sol al medio día y lo cómodo del lugar para disfrutar la experiencia a cualquier hora. Larga vida a los restaurantes que son all day breakfast, y Vlüm no es la excepción. Dentro de su menú destacan una variedad de emparedados, opciones saludables como su tosta nutricional (pan de 14 granos, aguacate, huevo estrellado, queso de cabra y pesto), antojos dulces como sus waffles belgas (con queso crema, nutella y/o coulis de frutos rojos) y platos monchosos como el desayuno de la casa (huevo estrellado, salchicha asada, tocino, panela, jitomate asado, champiñones, aguacate, frijoles puercos, papas campesinas, chilaquiles sencillos y pan tostado).  Pero la estrella del lugar es ese plato que me motivó a entrar: los chilaquiles, ya sean en versión crunchy o aguaditos; puedes elegir entre cinco salsas y seis...
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  • Del Valle
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
“¡Pásele!, ¿de qué le damos?, ¿cuántos le damos?”, el pregón mágico de Izta (hija de Don Quique), que sí o sí los hará detenerse más de una vez en esta concurrida banqueta de Avenida Coyoacán. Tacos de Canasta Don Quique es un pequeño negocio familiar con casi 60 años de servicio. El local se compone de una pequeña mesa de madera con una canasta, rebosante de deliciosos tacos de canasta, ese manjar callejero que nos deleita en cada mordida cuando la prisa o el antojo apremian; sus actuales propietarios son Izta y Ramón, un alegre matrimonio que pertenece a la tercera generación de una familia de taqueros, y que te atenderán con una actitud muy amable y servicial. Su carta de tacos de canasta es corta y puntual: papa adobada con chorizo, papita sola, frijol, y mis favoritos, los de chicharrón y mole verde, todo a siete pesitos. Los tacos se sirven calientitos y súper bien servidos y siempre con el pilón, porque sin picante no hay paraíso. Para los amantes del chile, cuentan con una espectacular salsa de guacamole (mi favorita), llena de grandes tropiezos de aguacate, cachitos de cebolla y chile serrano, también tienen unas rajas con zanahoria en escabeche, cuyo juguito es lo máximo, además de la ya clásica salsa verde cocida bien picosa. Y, si se enchilan, pueden bajarse el picor con algún refresco de cola o un jugo embotellado.   Se sabe que seguimos en pandemia, pero que no cunda el pánico: en Tacos de Canasta Don Quique cuentan con servicio para llevar (sean zero waste y...
  • Del Valle
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Punto de Encuentro es un rincón instagrameable en la del Valle Norte que además de pimpear varios feeds de Instagram, también resguarda mil historias que han sido acompañadas de una barra de café y una excepcional panadería, aquí les cuento más detalles. A inicios de la pandemia, descubrí esta acogedora cafetería que se volvió mi escape después de estar varios meses en total encierro. La decoración del lugar es con mosaicos y paredes blancas a las que adorna una necesaria dosis de naturaleza gracias a los árboles y plantas que decoran el lugar. El mobiliario es de metal, madera y esponjosos acentos en sus asientos que hacen de este spot con tintes nórdicos un lugar de paz tan necesario en esta caótica pero fascinante CDMX. El café Punto de Encuentro no se creó para fanfarronear; pude platicar con uno de sus creadores, quien comenta que “no nos consideramos una barra de especialidad, aunque varias veces nos meten en esa canasta”. Es decir, el café aquí es modesto, pero delicioso —nada de métodos de extracción, solamente tazas ricas—; ese que te invita a sentirte en casa sin estar en ella, que te incita a generar vínculos con quienes lo compartes, que te deja disfrutarte si lo bebes a solas o que te echa porras cuando de trabajo se trata.  Parte del mood que busca transmitir Punto de Encuentro y que de verdad se siente en cada rincón es la calidez y la convivencia, de ahí el nombre. El ambiente es de lo más random; un día puedes encontrarte un grupo de ciclistas cargando...
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