Taro uno de los mejores restaurantes en el DF
Foto: Marianela Trueba

Restaurantes y cafés en Coyoacán

Conoce los mejores lugares para comer en esta emblemática colonia de la CDMX

Escrito por
Time Out México editores
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Una de las colonias más queridas en la ciudad es Coyoacán. Su oferta cultural alcanza varios de los más famosos museos y centros culturales en Coyoacán. Ya sea que la visites para comer un delicioso churro, dar una vuelta por el Jardín Hidalgo o sentarte frente a las fuentes de los coyotes, es seguro que pasarás un momento agradable. 

Al igual que San Ángel y Del Valle, esta zona te ofrece peculiares opciones para comer dentro de la Ciudad de México. Además de tener una gran oferta cultural, seguro te toparás con distintos sabores gastronómicos que van desde lo mexicano hasta lo japones. Si al terminar tu comida quieres divertirte, date una vuelta por los antros y bares en Coyoacán o los 20 lugares imprescindibles  de Coyoacán

Recomendado: Los 50 mejores restaurantes en la CDMX.

Lugares para comer en Coyoacán

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Carmen

Bajo el lema de “pesca consciente”, esta esquina marisquera ha ido conquistando Coyoacán con su menú inspirado en recetas de Baja California Sur. Las mesas rojas al aire libre y una simpática gráfica de pingüinos pesqueros son las señales que te llevarán a pasar una tarde amigable entre licuachelas y mariscos que, punto importante, se sienten frescos y son responsables con el ecosistema marino.  En la Pinguina (así, sin diéresis) te reciben con un vasito de caldo de camarón de cortesía, de esos bien concentrados levantamuertos para curar la cruda o simplemente recordar que el Pacífico no está tan lejos como creemos.  Luego de vaciar el caldito, lo que sí o sí debe llegar a tu mesa es el taco de camarón estilo Baja: en tortilla de harina, con camarón capeado, col morada, aguacate, cebollitas encurtidas y apenas la necesaria mayonesa de chipotle para que no monopolice el sabor del taco. Otro que podrías considerar es su aguachile negro, puro camarón grande en cuya salsa se siente la presencia del habanero tatemado. En picor, según la carta, está a medio camino entre el verde y el rojo. Para mí fue lo suficientemente picoso para que hiciera (como debe ser) carita de enchilada, pero sin exagerar.  Aceptémoslo, esta zona de Coyoacán no es precisamente la imagen del bellakeo, pero la Pinguina intenta sacar el barrio con pitufos y licuachelas siguiendo la tendencia de la mismísima Lagunilla. Llevan cerveza y mezcal, y puedes pedirlas de jamaica, mango, tamarindo o piña-coco. Dato cu

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Santa Catarina

Como a muchas personas del universo home office, me ocurre que a veces, para no pensar en quehaceres domésticos y concentrarme, necesito cafeína y mudar la oficina fuera de mi casa. Cuhtli en Coyoacán es uno de mis lugares de confianza para una mañana productiva.  Este café es un fresco rincón a un lado de los Viveros que respira la calma del arbolado barrio de Santa Catarina. Por eso, el verde domina tanto afuera como entre las mesas del interior y es un gran refugio luego de echar la corrida en el parque (supongo, hace meses que no intento correr).   Al interior se extiende una amplia mesa comunal donde puedes instalar cómodamente tus chivas de trabajo, pues tiene suficientes contactos y aunque pase el tiempo no te sientes presionada a dejar el lugar. De fondo se escuchan estaciones de radio francesas, jazz o rock a un volumen que no interfiere para nada si quieres leer o estudiar.  Aquí son tostadores de todo el café que sirven y además tienen la consigna de trabajar solo con productores mexicanos y mediante comercio justo. Entre sus opciones de café, para mí el ganador es el flat white porque la cremosidad no resta protagonismo al intenso sabor del café. Si ya entraste de lleno al plan healthy (o lo intentas) tienen una kombucha de la casa que no cuesta un ojo de la cara como las embotelladas y una variada selección de tés.   La carta de alimentos es sencilla pero se precian de usar muchos insumos orgánicos y tiene una vena franco-mexicana representada por las crepas (gal

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Cafés
  • Del Carmen
  • precio 2 de 4

Croasan Panadería nos recuerda a algo con lo que todos hemos desayunado más de vez. Este agradable espacio que hace unos ayeres fue una fábrica de tejas, hoy ofrece desayuno, brunch y comida. Aunque también puedes ir para disfrutar su barra de café y echarte buen espresso con la mezcla de granos veracruzanos y oaxaqueñaos, y acompañarlo, ¿por qué no?, con una galleta. Si cuidas las calorías, las opciones son los jugos; tienes que probar el de toronja, jengibre y cúrcuma. O el verde, que se distingue del típico de puesto de la esquina porque aquí le ponen manzana verde, kale, espinaca, perejil, jengibre y jugo de naranja, todo fresco. Para comer, un bowl de frutos rojos con yogurt griego y granola hecha en casa o un toast de aguacate con salmón. Para el antojo, prueba el croque madame que se sirve en pan brioche horneado el mero día, o pídete el omelette de espinaca que se comía Popeye, pero en su versión nice con todo y queso mascarpone. En Croasan Panadería también te espera algo más generoso: los chilaquiles yucatecos con cochinita pibil, ¡joya! Si te vas por lo dulce, el pan francés con hecho con brioche te recordará al que alguna vez pediste en el diner gringo. Aún mejor: acompáñalo con plátano o berries. Sé que suena a gula, pero honestamente la visita a Croasan Panadería no estará completa si te vas sin probar el pan hecho en casa, o al menos pídetelo para el camino. Prueba las barras de pan con mezcla de chiles quebrados, las garras de tigre, el croissant, en chocolatí

  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Cafés
  • Del Carmen
  • precio 1 de 4

Si pudiese imaginar el lugar donde mejor quedaría una lluvia de café, sería Coyoacán gracias a la sensación folclórica y colorida que evoca; pero mientras este hecho de la naturaleza no suceda, date una vuelta a Que Llueva Café, nuevo espacio cafetero ubicado en esta alcaldía cuyo cometido es servir café en todas sus modalidades. El interior es una suerte de pins de Pinterest cuando buscas decoraciones vintage y campiranas, con detalles en ladrillo, fierro negro, focos colgantes y huacales acomodados como repisa. Un elegante y distinguido sifón para cold brew exhibe lo que se trabaja: diferentes métodos de extracción con sus respectivas máquinas, que van de chemex, prensa francesa, aeropress y sifón japonés. Aunque los artilugios se manifestaron a vista, el día que fui me dijeron que no había otros métodos disponibles y pedí el cold brew con leche light que habría preferido en menor cantidad para no rebajar la acidez del café. El menú es muy amplio, así que es imposible irse con las manos vacías: en especialidades de la casa tienen un aromático chai dragón con shot de espresso y choco menta caliente para evocar sensaciones navideñas. Si quieres monchar algo dulce, las donitas horneadas satisfacen y las hay de diferentes golosos sabores, pero mi consentido fue el suave y esponjocito panqué con cajeta. La finta de cafetería grab-n-go implica que las únicas dos mesas estén afueras, y en una de ellas plasmaron sobre la pared Que Llueva Café como un buen photo opportunity que pued

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La Pitahaya Vegana
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Vegana
  • Zona Metropolitana
  • precio 1 de 4

Día con día aumenta la oferta de comida saludable y responsable. Pasando por prejuicios y creencias, existen restaurantes que vuelcan todo eso en una deliciosa propuesta comprometida con el bienestar de sus comensales y del planeta. Ahora imagina hacer todo eso mientras comes taquitos, uno de los platillos que más amamos los mexicanos. ¡Imperdible! Laura Cárdenas es la mente creativa de La Pitahaya Vegana, en Mercado Roma y MercadoRoma Coyoacán, un restaurante que seguramente entrará en las mejores recomendaciones de comida vegana en la CDMX. Tiene coloridas tortillas rosas hechas a base de maíz blanco, betabel —que les da color—, ajonjolí negro, chía y amaranto que se hacen a mano en el momento. Son suaves pero resistentes para aguantar todos los ingredientes y tienen el tamaño ideal para dejarte satisfecho. La oferta de platillos es sencilla pero con eso basta para tener una experiencia culinaria sin igual. Los tres tacos favoritos son: pastor de setas con piña, coliflor con requesón de coco y el crudivegano de hummus de aguacate y crema de nueces y arándanos. La mezcla de texturas, sabores frescos y colores saturados viene servido en un pequeño plato circular, el trío perfecto del veganismo. Si eres de los pecadores que no aman los tacos, no te preocupes, pide las enfrijoladas rellenas de plátano macho cubiertas con frijoles negros y pico de gallo o las enchiladas rojas rellenas de puré de papas y salsa de cacahuate con tomate y ajonjolí. Ambos tienen la opción de llevar

Temictli
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Carmen
  • precio 1 de 4

Cuando lees plant based food (comida a base de plantas) y no eres vegano o vegetariano, de inmediato te ruedan las pupilas al cerebro para ver cómo se evapora en él la credulidad sobre el potencial de sazón que el lugar pueda tener. Me complace escribir que en Temictli no fue el caso. Se trata de un modesto local que además de restaurante tiene una tiendita de productos veganos. El montecristo con pan francés es una obligación del menú All Day Breakfast, lleva queso amarillo y salchicha vegana. Esta última hecha con seitán, que es el gluten del trigo, también hongos y mezcla de frijoles (negro y peruano) y especias; ni te enteras que es vegana. Aplica la misma obligación con la hamburguesa con tocino (¡de coco!), es enorme y viene con chips de camote. Para rematar date la vuelta a la tiendita de productos sin lácteos, colesterol y orgánicos; encontrarás desde hemp, goji, espirulina y carbón activado, mismo que te puedes comer o untar para tener una cara tan suave como ir a comer a Temictli.

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BeaverTails
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Cafés
  • Insurgentes Cuicuilco
  • precio 1 de 4

Corría el año de 1978 cuando en Killaloe, provincia de Ontario, en Canadá, Grant Hooker y su esposa Pam iniciaron un negocio familiar con unos bocadillos que dieron a conocer como colas de castor (queues de castor en francés y beaver tails en inglés). Tenían la forma de una cola de castor hecha de masa frita con la receta típica de las ferias y reposterías de Norteamérica, a la que además, le espolvorearon azúcar y canela o le untaron crema de avellanas con chocolate (Nutella). Una receta para el éxito: la forma, el tamaño del antojo y los toppings, los colocaron rápidamente como un postre favorito que se contagiaría hacia Ottawa, luego a otras ciudades de Canadá y Estados Unidos. Ahora nos cayó el maple canadiense con la primera sucursal en México. No te costará trabajo entender este antojo porque en México tenemos los churros fritos y los buñuelos. Ahora, si te vas a engolosinar con las colas de castor hazlo bien, sin rodeos y en tres pasos: el avalanche con cheesecake de caramelo; el triple trip con Nutella, crema de cacahuate y Reese’s Pieces; y por último, el maple, con glaseado a base del dulce néctar canadiense por excelencia. Tampoco te parecerá una mala idea la cola de castor de galletas con glaseado de vainilla o de manzanas con canela, sólo no olvides rematar con un chocolate caliente con bombones.

Michoacaníssimo
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Mexicana
  • Zona Metropolitana
  • precio 2 de 4

Para comer birria estilo Michoacán en la Ciudad de México hay un lugar que se proclama el rey; la horaria fila de espera que se forma cada fin de semana lo sustenta. El Michoacaníssimo opera todos los días de la semana en Pedregal de Santa Úrsula. Los mejores días para una visita hambrienta son de lunes a viernes, porque sábados y domingos se convierten en un maestro teórico y práctico de cómo curar la cruda y la afluencia se cuadriplica a pesar de que el local tiene tres áreas de mesas por dentro. Si tu objetivo es reponerte, seguirla o tener una comida mexicana, abundante y casera, entonces este lugar es un imperdible para el fin de semana. Su éxito cumple 30 años de historia en 2018, cuando Juan Martín Cabrera decidió compartir una receta familiar de birria (La Huacana, Michoacán) en un puesto de calle en la misma ubicación que tiene el restaurante en la actualidad. Es una sopa que te hace perder la cabeza ya seas mexicano o extranjero, con el sabor (ligero) de chivos crecidos por el mismo proveedor de siempre, lo que asegura la calidad y preservación de la receta original. Sólo se requiere una visita para volverte un cliente fiel,  la lejana ubicación para quien no es del rumbo. La orden de birria se pide surtida ($100) pero si te freseas hay maciza ($110); el plato es muy abundante en carne y si lo crees necesario, el mesero te rellena el plato con caldo caliente. Unas gotas de limón, cebolla y cilantro son suficientes, pero no le puedes decir que no a una orden de a

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Hêrmann-Thômas Coffee Masters
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Cafés
  • Del Carmen
  • precio 1 de 4

Esta cafetería nacida en Veracruz y con sucursal coyoacanense es, seguramente, una de las más bonitas de la ciudad, con su barra decorada con series de luces, mesas con cubierta de espejo estilo retro y libreros de piso a techo con títulos de distintos temas, para que los leas mientras pruebas sus especialidades. La atmósfera que se crea es encantadora, y detalles como su vajilla de peltre —a la venta ahí mismo y en línea; también venden Keepcups de todos los modelos— la hacen todavía más especial. Los baristas saben lo que hacen, te recomiendan las mezclas del mes, con granos de distintas fincas y tostados artesanales, y manejan todos los métodos de extracción, aunque con el sistema de ordenar primero en caja no te prestan mucha atención cuando ya estás sentado. La comida salada no es su fuerte, aunque el panino de pollo al pesto te saca del apuro, y los postres, que se ven muy apetitosos, desilusionan un poco ya en el plato: la tarta de plátano (banoffee pie) que pedí estaba reseca, la crema agria, a punto de echarse a perder y los plátanos oxidados (vi que después de servirme colocaron nuevas tartas, más frescas, en su aparador), mientras que la tarta de pera y el pay de manzana estaban ricos, pero muy empalagosos. De cualquier manera, es un espacio muy cómodo para platicar o trabajar y su buen café merece más visitas.

Café Ruta de la Seda Miguel Ángel de Quevedo
  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Salas de té
  • Santa Catarina
  • precio 1 de 4

Cuando un restaurante tiene éxito, sobre todo en la CDMX, tarde o temprano sucede lo inevitable: su capacidad se ve rebasada. Muchos restaurantes no tienen capacidad de reacción, así que su calidad se comienza a deteriorar. Y otros pocos, como Café Ruta de la Seda, toman el toro por los cuernos y lo solucionan. En este caso, ante la altísima demanda de té de calidad, pan dulce delicioso y emparedados bien servidos, fue abrir una nueva sucursal. El nuevo lugar es mucho más amplio que el original. Cuenta con dos vitrinas donde presumen su dominio sobre la masa y el azúcar. Su carta es extensa, desde opciones para desayunar, como el waffle (gofre) belga, los huevos en cazuela y la tostada de plátano, hasta los infaltables sándwiches de diferentes nacionalidades. Está el cubano con pierna y jamón; el japonés con challah, salmón y wakame; el turco con berenjenas asadas; y entre otros, el francés con mantequilla y jamón. Además de los típicos hummus, salmón y burrata para compartir. Mención aparte merecen los tés, por los que se bautizó a este negocio en primer lugar. Té negro, chai, Gyokuro, Sencha, Oolong, y el preciadísimo Pu erh (rojo); todos en su jarrita de cerámica que alcanzan para dos o tres refills. También hay que hablar de su repostería. Desde opciones originales como el mousse de mascarpone, el bizcocho de chocolate con mousse de maracuyá o el pastel de chocolate con cerezas, hasta los diferentes panes y pasteles con matcha. No debemos olvidar que este fue uno de los p

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