La maternidad será deseada

Desde su despenalización, ¿cómo ha impactado la Interrupción Legal del Embarazo (ILE) a las mujeres de la CDMX?

Ilustración de mujer con niño sobre los hombros
Ilustración: Eréndira Derbez @erederbez

Ficciones de todo tipo nos han dicho que la maternidad es un rol inherente para las mujeres. Pero la realidad es otra: no todas aspiran a convertirse en Sara García. Esa idealización, que viene acompañada de estigmas socioculturales y repercusiones legales, ha impedido que millones asuman ese papel sin realmente desearlo. Actualmente, en el mundo, elegir entre ser madre o no es un derecho al que solo pueden acceder mujeres en 68 naciones y algunos territorios de otras naciones, como la Ciudad de México y Oaxaca, en el caso de nuestro país.

Gracias al esfuerzo que sumaron miles de personas por más de 70 años, desde 2007, las mujeres de la CDMX tienen acceso a un aborto legal, seguro y gratuito. Es decir; uno de los lemas insignia de las activistas por el derecho a elegir, “la maternidad será deseada, o no será”, es una realidad en la mayoría de los casos.

“Esto ha permitido que muchas mujeres continúen con su plan de vida. Entre los números que la Secretaría de Salud ha dado en estos años, menciona que 47.1% de las mujeres que acuden tenían entre 18 y 24 años de edad, quiere decir que eran muy jóvenes aún; alrededor de 5% son adolescentes entre 15 y 17 años que claramente veían interrumpido su proyecto de vida por este embarazo no deseado; y un .7% son niñas de 12 a 14 años”, afirma la doctora Lourdes Motta Murguía, vocera de la campaña Mujeres Vivas y Libres y actual vicepresidenta para la evaluación y el desempeño de desarrollo de políticas públicas en materia de salud de la mujer.

Además de garantizar los derechos humanos a la libertad y a la equidad, esta legislación atiende a un tema de salud pública. Hasta antes de que entrara en vigor la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), las cifras de muertes maternas en la ciudad eran muy similares a las que actualmente hay en el resto del país, “de cada cuatro, dos están ligadas a la práctica de un aborto inseguro”, señala la experta en salud pública.

A partir de la despenalización del aborto en la capital, los decesos por esta causa se redujeron. “El estándar internacional indica que, si bien cada muerte es lamentable, lo aceptable es que haya una muerte por cada 100 mil abortos realizados, y lo cierto es que en la Ciudad de México no hemos tenido ninguna defunción por esa causa, ni en servicios públicos ni en privados”, detalla la doctora.

Aunque el escenario es favorecedor para las mujeres de la ciudad y para aquellas que se vean en la necesidad de trasladarse desde sus lugares de origen a la CDMX, para abortar en condiciones seguras y sin repercusiones legales —que pueden ir hasta los cinco años de prisión, como lo señala el Grupo de Información en Reproducción Elegida en una revisión de 2018—, hay turbulencias que pueden atentar en contra de la ILE. Una de ellas es la objeción de conciencia, una reforma a la Ley General de Salud que permite a médicos y enfermeras a negarse a ofrecer algunos servicios médicos que vayan en contra de sus creencias religiosas, profesionales o personales, como el aborto o la eutanasia.

“Cuando llegan a lugares donde hay estos objetores de conciencia, siempre hay maltrato que puede ir desde palabras hasta el hecho mismo de ir retrasando el servicio (los objetores tienen la obligación de transferir a la paciente con un médico no objetor). Esto va contra la norma”, explica Motta Murguía.

Ante esto, y porque apoyamos las maternidades por elección, nos acercamos a expertos en distintas áreas y a mujeres que han recurdido a la ILE, para conocer cómo se vive este proceso y los caminos que faltan por recorrer.

Testimonios de mujeres

“Soy mamá y estoy a favor del aborto”
Qué hacer

“Soy mamá y estoy a favor del aborto”

Ya viene el Día de las Madres; un momento que consideramos ideal para hablar y reflexionar sobre la maternidad deseada y las posibilidades que tenemos en la CDMX de elegir el momento para serlo o no, con apoyo de la Interrupción Legal del Embarazo. Aquí te presentamos el testimonio de Verónica C., una mujer que es comunicóloga, madre y está a favor del aborto: Soy egresada de Ciencias de la Comunicación; trabajo en el equipo comercial de una agencia de marketing y además tengo mi emprendimiento de cosmética artesanal y repostería que se llama Cio Cio Sian. También soy mamá de Santiago, que tiene 12 años. Estoy divorciada, y después de mi divorcio regresé a casa de mi familia. Aunque tuve la posibilidad de irme a vivir a otro lado, preferí quedarme para que mi hijo no estuviera solo mientras yo trabajaba. Yo salía temprano y regresaba súper tarde, fue un alivio que mi mamá me apoyara. Pero estuve mucho tiempo ausente y me perdí de muchos momentos importantes de Santiago para darle una mejor calidad de vida.   Santiago ha sido un motor para hacer muchas cosas, un gran maestro de vida. Sin embargo, a veces siento que si no fuera madre, hubiera podido realizarme de otras formas. La maternidad en México significa sacrificar cosas. En cuanto al aborto, existe y siempre ha existido, así como la decisión de las mujeres sobre nuestras cuerpas. Hablar sobre legalidad es un avance histórico porque significa libertad real para decidir. Desde mi punto de vista, el aborto es hasta un acto político para liberar a nuestra descendencia de esclavitudes y abusos de la estructura patriarcal, y su legalización es parte del proceso de emancipación que las mujeres exigimos. En lo individual, creo que el aborto debe ser legal porque nosotras queremos la misma independencia que los hombres para decidir si queremos cuidar y ser responsables del crecimiento de otro ser humano o no. La obligación de ser madres solo ha tenido como consecuencia el nacimiento de infancias no deseadas. Gran parte de las familias mexicanas están sostenidas por mujeres solas, donde el padre no solo está ausente, sino que se le considera inexistente. México está en primer lugar de países donde hay abuso sexual infantil, según la OCDE. Esto significa que no hay una protección garantizada para la integridad física y emocional de las infancias. Creo que esto debería de llevarnos como sociedad a cuestionarnos si realmente la educación sexual y el aborto deben seguir siendo un tabú; satanizamos la interrupción legal del embarazo, pero no podemos garantizar a las infancias los derechos humanos. Estoy a favor del aborto porque reconozco que la maternidad no es sencilla, porque las infancias tienen derecho a tener todos los derechos humanos; les niñes merecen un entorno seguro, y no solo en lo económico, sino también para sentirse amados y protegidos, incluso por el Estado. Recomendado: No siempre fui feminista.

“Habría sido irresponsable de mi parte continuar con mi embarazo”
Qué hacer

“Habría sido irresponsable de mi parte continuar con mi embarazo”

En el marco del Día de las Madres, dedicamos nuestro contenido especial de mayo a la maternidad deseada. Buscamos a mujeres que han recurrido a la Interrupción Legal del Embarazo en la CDMX; para escucharlas y conocer sus experiencias. Aquí te presentamos el testimonio de Aurora R.: Después de varios años de estar separada del padre de mis dos hijos, estaba en una nueva relación. Para el momento en que noté los primeros síntomas del embarazo, en 2012, yo tenía cinco semanas y las cosas no iban tan bien con mi pareja; él era muy inseguro (celoso, pues) y muy inestable en sus trabajos o de plano estaba desempleado por temporadas. Mi situación económica y como madre autónoma era de por sí complicada; en resumen, mi sueldo apenas alcanzaba para mantener a mis hijos. Traer otro niño al mundo, y al lado de mi pareja de ese entonces, implicaría alimentar yo sola a dos personas más; porque él quería que siguiéramos juntos. Así que decidí no continuar con mi embarazo; habría sido muy irresponsable de mi parte hacerlo. Y si lo hubiera tenido y dado en adopción, considerando la alternativa que muchos dan, ¿cuánto tiempo habría pasado hasta que encontrara un hogar? Por eso fui a un centro de salud de la CDMX. Llegué temprano, porque me explicaron que solo tenían determinado número de fichas por día. Mientras me registraba, me dijeron que era necesario hacerme un ultrasonido para conocer la etapa precisa del embarazo. Ahí no tenían el equipo, pero me comentaron que una asociación podía hacérmelo en una especie de tráiler, afuera del mismo centro de salud. Al momento en que llegué con ellos, antes de hacerme el ultrasonido, me dejaron sola porque, según dijeron, tenían que ir por un material que se les había olvidado. En ese momento empezó a reproducirse un video en una televisión que tenían: eran imágenes muy explícitas de fetos muertos, de abortos realizados en embarazos más avanzados. Yo solo bajaba la cabeza. Era claro, no querían que yo abortara, y la asociación que realizaba los ultrasonidos era provida; pero yo tenía mi decisión tomada. Al salir del tráiler, en el centro de salud me dijeron que ya no tenían fichas y no podían atenderme. Me contactaron con otras sedes que aún tenían lugar; no lo dudé, tomé un taxi y fui para allá. En sí, la decisión de abortar no fue complicada; yo sabía que no quería tener un hijo dadas las condiciones en las que me encontraba. Aunque sí fue una acción contraria a las creencias que yo tenía en mi adolescencia, incluso en mis primeros años de juventud. Si tú estás en una situación similar o simplemente no quieres ser mamá, quiero decirte que es una decisión que únicamente tú debes tomar, es tu cuerpo. No te sientas juzgada, solo tú sabes por qué estás tomando esta decisión. Muchas veces, quienes emiten juicios sobre nuestras decisiones, son los mismos que se burlan de las madres autónomas y nos llaman, en un tono despectivo, “mamás luchonas”.  Recomendado: No siempre fui feminista.

“Me enfrenté a sesgos cuando el marco legal ya me permitía abortar”
Qué hacer

“Me enfrenté a sesgos cuando el marco legal ya me permitía abortar”

Como parte de nuestro contenido especial de mayo, sobre la maternidad deseada, buscamos a mujeres que han recurrido a la Interrupción Legal del Embarazo en la CDMX; para escucharlas y conocer sus experiencias. Aquí te presentamos el testimonio de Verónica M.: He interrumpido dos embarazos. La primera vez fue cuando el aborto todavía no era legal en la CDMX; yo era muy joven, tenía 18 años y estaba empezando la carrera. De hecho esa fue mi primera experiencia sexual. Cuando supe que estaba embarazada, en una clínica de salud sexual para jóvenes me pasaron el número de un doctor que podía ayudarme a interrumpir mi embarazo, pero en realidad quienes me ayudaron fueron los padres de mi mejor amiga, que me invitaron de viaje y ahí tomé Misoprostol. Lo malo fue que no se terminó de salir todo y yo tuve dolores muy fuertes, entonces fui con el doctor que me recomendaron en la clínica y él me hizo un legrado. En ese proceso me ayudó la mamá de mi ex pareja. Semanas después, él me confesó que lo que ocurrió fue que eyaculó dentro de mí —aunque cuando tuvimos relaciones me aseguró que no lo había hecho—. Me sentí totalmente estafada. En ningún momento me trataron mal; eso ocurrió la segunda vez que me practiqué un aborto, cuando ya era legal en la CDMX. En ese momento yo tenía 29 años y muchos problemas de salud. Cuando me enteré que estaba embarazada ya tenía 13 semanas, y justo en esas semanas yo había pasado por una cirugía, estudios, Rayos X y muchos medicamentos, situación que ponía a mi embarazo en riesgo. Cuando mi ginecóloga me hizo saber de mi embarazo, me trató de convencer de llevarlo a término. Entonces fui con el doctor que me hizo el legrado la primera vez y me recetó Misoprostol; además me hizo saber que la situación de riesgo para el feto y para mí era real. Es curioso que cuando me enfrenté a sesgos fue cuando el marco legal ya me permitía abortar. Por eso creo que debemos buscar el aborto libre: que realmente haya libertad de decidir, y que nadie cuestione nuestra inteligencia para hacerlo. Te recomendamos: No siempre fui feminista.

Conoce más sobre la interrupción del embarazo

El aborto como derecho
Qué hacer

El aborto como derecho

Recurrir a un aborto en cualquier parte del país solo es legal bajo ciertas causales; si es producto de una violación o si la salud de la mujer está en riesgo, por ejemplo. Todo depende del código penal de cada estado. “En la CDMX y en Oaxaca el aborto se puede practicar hasta la semana 12 de gestación por cualquier motivo, porque existe una excluyente que se llama voluntad de la mujer”, explica Sara Caballero, vocera de Mujeres Vivas y Libres. Esto quiere decir, que si una mujer decide interrumpir su embarazo, “el Estado está obligado a ayudarla, sin preguntarle el motivo de su decisión. Pero también existen excluyentes para el personal médico, que puede negarse a practicar un aborto bajo la objeción de conciencia”. En otros territorios de nuestro país el aborto es considerado un crimen y hay punibilidad (castigo) por su realización. “En algunas entidades federativas, una mujer que pierde a su bebé por un aborto espontáneo o un accidente puede ser criminalizada en caso de ser denunciada”, comenta Sara. “Y existen otros estados en donde, aunque la vida de la mamá esté en riesgo debido a un embarazo complicado o aunque el bebé pueda nacer con alguna enfermedad o incluso pueda no llegar a término, el aborto no está permitido legalmente”. Para Sara, “abortar debe de ser un derecho en tanto que hay que garantizar los derechos sexuales y reproductivos. Todos tenemos dentro de nuestros Derechos Humanos el derecho a la salud; por lo tanto, tenemos derecho a métodos anticonceptivos y a decidir cuándo queremos ser madres y si queremos serlo. Entonces sí es un derecho, pero no está garantizado, porque los códigos penales lo truncan. Tan es un derecho, que existe la NOM 046, una norma que garantiza el acceso a la ILE a cualquier mujer o persona gestante si fue víctima de una violación”. Sara explica que la NOM 046 está vigente en todo el país. Esta norma protege a las mujeres que han sido víctimas de violación y que deciden interrumpir sus embarazos; ellas tienen derecho a practicarse un aborto, y además, de unos años para acá, el personal de salud no les puede pedir ninguna prueba: basta su palabra. “Pero el problema sigue siendo el mismo: el personal de salud puede negarse a practicar las interrupciones de embarazo, y a veces terminan revictimizando a las mujeres que han sido violadas. En esos casos, el Estado tendría que garantizarles a las mujeres su derecho a decidir, y llevarlas con un médico que respete su decisión”. Acerca de los abortos clandestinos; Sara explica que “hoy, un aborto clandestino en otros estados puede ser con Misoprostol. Es decir, es seguro y es nuestro aliado. El problema que tiene es la connotación que le da el ser clandestino. Hace unos años sí, existían clínicas que no cumplían con las medidas de seguridad y que ponían en riesgo la vida de las mujeres; por lo que el término que empleamos es ‘aborto inseguro’. Actualmente lo que tiene de negativo el aborto clandestino es eso, su ilegalidad”.  Te recomendamos: La maternidad será deseada: la ILE en la CDMX.

Clínicas en donde te puedes puedes practicar un aborto en CDMX
Qué hacer

Clínicas en donde te puedes puedes practicar un aborto en CDMX

La interrupción del embarazo es un derecho que puedes ejercer libremente hasta las 12 semanas de gestación. En la Ciudad de México hay distintas clínicas de que proporcionan el servicio de manera legal, segura y confidencial.  Si bien, la Sectetaría de Salud de la CDMX ofrece este servicio de manera gratuita (aquí puedes encontrar la más cercana a tu casa), también hay clínicas privadas que cuentan con  procedimientos para realizar una interrupción legal del embarazo. Elige la que más te convenga de acuerdo a tu presupuesto. 1. FUNDACIÓN MARIE STOPES La Fundación Marie Stopes es una ONG en la que te puedes realizar una Interrupción de Embarazo Legal con todas las medidas higiénicas necesarias. Ellos son la única organización que cuenta con la certificación de la Federación Nacional de Aborto. Entre sus opciones se encuentran procedimientos con pastillas, por aspiración con analgésico y bloqueo paracervical. Bolívar 21, Centro. 55 6051 2740. $1, 999-$6,999. 2. CENTRO MÉDICO MUJER En esta clínica la prioridad son las mujeres y si confías en el trabajo de ellas, es el espacio que buscabas. Todas las prácticas son realizadas por mujeres para mujeres. Además, cuentan con los permisos necesarios para que estés tranquila en cuanto a tu seguridad. Recuerda que depende de cada mujer y de la semana de embarazo en la que se encuentra para poder realizarle el método necesario. En Centro Médico Mujer una ginecóloga valorará cuál es el más conveniente. Baja California, 111B, Roma. 55 5564 3219. $843-$2,500. 3. FUNDACIÓN ILE Para la Fundación ILE la interrupción del embarazo es una decisión tuya, por lo que se preocupan por informarte y acompañarte en el proceso. En la organización te brindarán orientación profesional y de manera confidencial para que puedas externar tus dudas y tomes la opción adecuada. Los métodos que utilizan son a través de medicamentos o aspiración, y posteriormente, te ayudarán a escoger un método de planificación gratuito. Torres Adalid 707, Del Valle. 55 3447 0938. $299-$12,000. 4. CLÍNICA SARI MUJER Aquí solo tienen dos opciones que ofrecerte: por medicamento o quirúrgica. Pero serán los médicos quienes escogerán la mejor opción para ti. El primer método es a través de una prescripción y el médico vigilará cada paso que se dé; el segundo se trata de una aspiración manual que dura alrededor de 20 minutos. De los Montes 60, Portales. 55 8804 7998. $1,500 -$5,000.  5. GINECAFEM Elegir la mejor clínica siempre será una decisión que tuya. En la Ciudad de México existen varias especializadas y certificadas, como es el caso de GINECAFEM, en donde recibirás apoyo previo y posterior a la práctica. Aunado a ello, también realizan consultas para brindarte un método anticonceptivo que te ayude al control de un embarazo. Platanales 133-A, Nueva Santa María. 55 4204 8592. $3,000-$3-5000. Te recomendamos: La maternidad será deseada: la ILE en la CDMX.

ONGs que te acompañan durante y después de la ILE
Qué hacer

ONGs que te acompañan durante y después de la ILE

Desde 2007, vivimos en una ciudad que ofrece una Interrupción Legal del Embarazo a las mujeres que decidan realizarlo sin importar la causal; ya sea que la salud y vida de la mujer se encuentre en riesgo de llevar a término la gestación, o simplemente porque sea su decisión no convertirse en madre en ese momento. A pesar de esto, aún hay sectores de la población de la CDMX que juzgan a quienes apoyan o recurren a un aborto. Por eso, para muchas mujeres que recurran a la ILE puede ser complicado encontrar apoyo de necesitarlo, ya sea médico, emocional, logístico o económico. Por eso, esta vez buscamos a Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) que te acompañan antes y después de este proceso. Aquí no te sentirás sola y tampoco te juzgarán. Recomendado: No siempre fui feminista.

Mitos y realidades sobre el aborto
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Mitos y realidades sobre el aborto

El aborto está rodeado de mitos y creencias que poco tienen que ver con la realidad y que pueden confundirte antes de tomar una decisión sobre tu cuerpo. Aquí los más comunes: Mito: El aborto aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama Ni el aborto inducido ni el espontáneo están asociados con un aumento en el riesgo de cáncer de mama. Como sabemos, hay distintos factores que aumentan la posibilidad de que una mujer desarrolle este tipo de cáncer: inicio temprano de la menstruación, menopausia tardía, historial familiar, etc. De acuerdo con estudios del Comité sobre la Práctica Ginecológica, del American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG), el aborto no es uno de ellos. Mito: El aborto reduce la fertilidad de las mujeres La práctica del aborto realizada tanto de forma quirúrgica como con medicamentos, no tiene ningún impacto sobre la fertilidad futura, asegura el Doctor Alfonso G. Carrera, Director médico de Marie Stopes México. De hecho, una mujer puede volver a embarazarse a las tres semanas si no usa métodos anticonceptivos Mito: El aborto causa depresión   No hay evidencia científica que muestre vínculo alguno entre tener un aborto y experimentar problemas de salud mental. El aborto en condiciones legales y seguras no está relacionado con el desarrollo de trastornos mentales o síntomas depresivos.   Foto: Istockphoto. Mito: El embrión sufre durante el aborto El embrión no puede sentir dolor por lo menos hasta la semana 24 de gestación, ya que hasta entonces las conexiones nerviosas de la corteza cerebral, el área que procesa la respuesta al dolor en el cerebro, no están formadas. “Antes de la semana 24 no existen conexiones del tálamo (parte central del cerebro) con la corteza cerebral”, comenta el doctor Alfonso G. Carrera. Te recomendamos: La maternidad será deseada: la ILE en la CDMX.

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Libros y películas para sensibilizar sobre el aborto
Qué hacer

Libros y películas para sensibilizar sobre el aborto

¿Qué escenarios motivan a una mujer para interrumpir su embarazo? ¿Qué implica, de inicio a fin, este proceso? La literatura y el cine nos ayudan a dimensionar acerca del aborto, pues desde hace ya varios años han presentado narrativas acerca de la libertad de las mujeres para decidir sobre sus cuerpos.  Ficciones con mundos distópicos o realidades trasladadas a las páginas o a la pantalla grande, estos libros y películas invitan a conocer los sentires y pensares de las mujeres que tienen (o no) libertad al momento de decidir ser madres o no. De esta forma, leer las publicaciones o ver los filmes resultan en un ejercicio que fácilmente invita a ponerse en los zapatos de ellas.  Recomendado: La maternidad será deseada.