Fonda Marina
Foto: Alejandra Carbajal

Restaurantes de la CDMX recién reseñados

Conoce los nuevos lugares para comer en la Ciudad de México reseñados por nuestros expertos de forma anónima

Escrito por
Time Out México editores
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¿Quieres descubrir nuevos lugares para comer? Sabemos que tienes tus favoritos, pero siempre te puedes sorprender por los nuevos proyectos gastronómicos en la ciudad. Encuentra los nuevos restaurantes que visitamos en diferentes zonas de la CDMX. 

Lugares para comer en la Ciudad de México recién reseñados

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Roma

Hay pocas cosas tan íntimas como el omakase, esa palabra japonesa que significa confiar o ponerte en las manos del chef. Cuando vas a un omakase, pruebas lo que el jefe de cocina considera: sus mejores y más frescos pescados y mariscos. No hay un menú, y no sabes qué nigiris o sashimis están por venir. Solo sabes que todo está hecho con cuidado, con amor y con la promesa de no romper ese vínculo de confianza entre el comensal y el cocinero. Tú confías en el chef y él o ella, a cambio, te sorprenden. Eso es lo que fuimos a probar a Kuren, la nueva barra de omakases, sake bar y restaurante de ramen en la Roma. Ir a Kuren es como entrar a un speakeasy –excepto por lo sangrón que tenían estos lugares cuando recién se pusieron de moda-. Para entrar, hay que bajar unas escaleras que te llevarán a la planta baja de una casa de la Roma. Primero te encontrarás con el sake bar y, al fondo, el omakase, en donde solo caben siete personas. Ahí, con los chefs Siete Sánchez y Raúl Castillo (Olímpica, Lou's Pizza) a cargo de la cocina, probamos un menú de siete tiempos acompañados con sake y cerveza mexicana hecha de arroz, hecha por los compas de Nami Sake. Empezamos el omakase con una ensalada de hojas verdes con un aderezo de yuzu, un cítrico parecido a la naranja, muy rico y aromático. Le seguimos con unos sashimis de toro (a.k.a. atún); nos sirvieron cortes de tres partes del atún, de la más magra a la más grasa; ¡es increíble cómo cambia el sabor! Luego le dimos a los nigiris: que si d

María Fortunata
  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Pastelerías y reposterías
  • Narvarte

Sin duda la Narvarte es una de las colonias que resguarda grandes joyas para darle gusto a esos antojos dulces, y una de ellas es María Fortunata, un increíble taller de postres con un toque girly y sofisticado que los sorprenderá con cada una de las creaciones de Marisol Martínez, una repostera apasionada por el mundo del chocolate que decidió darle vida a sus sueños tomando como inspiración a su abuela -o su nonna, como le llaman en su familia-. Lo que me encanta de este lugar es que desde que entras percibes una vibra muy relajada que invita a darle rienda suelta al antojo; puedes pasar por algún postrecito de la vitrina, disfrutar de un reconfortante chocolate caliente con lavanda o encargar un increíble pastel para esa ocasión especial. Su carta es dulce, deliciosa y cambiante (hay sabores de temporada para que no te aburras), podrás encontrar una gran variedad de postres individuales, pasteles, galletas, panqués, bombones, y buenas opciones de bebidas como chocolate de mesa con diferentes toques de sabor, la barra de cafés, matcha, golden milk, chai y limonadas. Las delicias que se robaron mi corazón y que son un verdadero must to eat en María Frotunata, son el eclair de maracuyá, el cheesecake de cabra con frutos rojos y la paleta de avellanas; ¡qué agasajo disfrutarlos con un latte tradicional o de lavanda! si son fans del chocolate tanto como yo, les recomiendo apapacharse con el chocolate caliente 65% cacao con cardamomo y una galleta de plátano con nutella: amarán

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  • 5 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Roma

Luego de haber comido y bebido en muchos lugares (que las diosas me perdonen por esta vida de excesos) puedo decir, con absoluta seguridad, que muy pocos me han sorprendido tanto como Mux, un restaurante ubicado en la esquina de San Luis Potosí y Jalapa, en la siempre escandalosa colonia Roma. Cuando fui, me explicaron que la palabra mux viene del maya, y significa punto sagrado: esa consistencia que adquiere el maíz una vez que pasa por el metate. Luego, me dijeron que justo estaban por comenzar a moler el nixtamal en la cocina, y me invitaron a ver. Ahí, en la cocina, vi también varios frascos de vidrio con fermentos: kumbucha, kéfir, col y cebollas encurtidas y varios más. Y, sobre una de las mesas a un lado de la cocina, descansaba una copia de La Guía de la Fermentación de Noma, de René Redzepi y David Ziber. O sea que acá se toman a sus fermentos muy en serio. La onda de Mux es retomar recetas de varias comunidades de México y traerlas a la CDMX por temporadas. La encargada de la cocina es Diana López, que ha visitado muchas regiones del país y que conoce las recetas a través de la mejor fuente posible: las y los cocineros que las preparan. Por estos meses, la cocina de Mux estará basada en la cultura alimentaria de Lagos de Moreno, y después se rifarán con recetas de Ecatepec, de donde López es originaria. Por supuesto, y como la zona de Mux le exige, aquí han refinado o sofisticado algunos de los elementos: la decoración es sobria y elegante, toda en colores arena con

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Roma

Para los fieles amantes del brunch, buenas noticias: María Fortunata llegó a la Roma, y se vino con un refresh para deleitarlos con una nueva propuesta de menú que incluye una gran variedad de opciones tanto dulces como saladas, una increíble barra de chocolate de mesa 100% mexicano, y su ya conocida selección de deliciosos postres.  De inicio, la locación está preciosa. Por fuera, una fachada azul cielo que hace contraste con un juego de mesas blancas de jardín muy al estilo francés; al interior los recibirá una padrísima barra/vitrina que alberga todas las creaciones dulces que tanto se antojan, y que se complementa con un comodísimo gabinete en tonos rosas, una pared de espejo y una esquina con plantas colgantes que los invitará a tomarse su mejor selfie. Al fondo podrán ver la cocina abierta con una barra con bancos altos que será la mejor aliada para los comensales solitarios.  Lo padre es que en María Fortunata hay deliciosas alternativas para cualquier antojo y para cualquier hora del día: desde esponjosos hot cakes, los clásicos chilaquiles, healthy toasts, sandos, diferentes opciones con huevo o platillos monchosos como el grand slam (plato muy conocido en Tijuana, lleva dos huevos estrellados, tocino enmielado, papas y aguacate). Lo interesante del menú es que nunca estará estático; en María Fortunata aman tanto experimentar que prefieren no aburrirse ni aburrirnos, creando platillos conforme al antojo y a los ingredientes de temporada, así que les aconsejo que prue

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Roma

Aún recuerdo que la primera vez que visité Helado Bonito, andaba dateando a un actual Voldermort (quedé, inserte emoji de payaso). La verdad es que todo el personal hizo que me luciera en esa cita; desde que entramos nos recibieron con mucha buena vibra y sonrisas, se sentía un ambiente de confianza, como si estuviéramos entre nuestros mejores amigos, y recuerdo que me encantó el mood rústico que da al lugar el enorme árbol al interior. Justo al estar frente a la vitrina de helados comenzó la parte divertida, entre risa y risa, fácil nos aventamos a probar el 90% de los deliciosos helados disponibles, parecíamos niños chiquitos en una feria. Lo padre es que al hacer el tasting utilizaron cucharitas de metal para reducir la generación de basura; fun fact: los únicos recipientes que utilizan para servir sus helados son crujientes conos y canastas comestibles, hechos con una masa artesanal vegana súper deli que, de desecharse, no hará daño al ambiente.  La carta de Helado Bonito es bastante extensa: empecemos con la especialidad de la casa, los gelatos, ya sea en su versión tradicional (con leche entera 100% de vaca), o la línea de helados veganos y sin azúcar (endulzados con fruta del monje, azúcar de coco o miel de agave). Aquí, la minuciosa selección de los ingredientes habla por sí sola. La consistencia de los helados es muy rica, son cremosos y no se derriten rápido.  Se nota que todos los productos son frescos y de calidad. La variedad de sabores se adapta a las temporalid

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Jardínes del Pedregal
  • precio 3 de 4

Kitchen 6 es, antes que cualquier otra cosa, una invitación directa a dejar las pretensiones atrás. Especialmente porque fue diseñado para ese fin. Sus dueños lo conceptualizaron a través del sueño que representaba para ellos abrir un gastropub desenfadado donde comer y beber sus sustancias favoritas. Así idearon este restaurante, donde no hay lugar para las intimidaciones, solo para sentirse bien. Rodrigo Carrasco, chef a cargo de las ideas de esta cocina y respaldado por diez años de presencia en el Kitchen 6 de la Condesa, tiene una notable carrera dentro del mundo del fine dining. (quizá lo conozcas por el ahora extinto Bowie). Pero, así como es válido quedarse en esta jurisdicción toda una vida, también lo es salirse. Y Rodrigo se siente más cómodo entre pizzas y cortes, y vaya que lo refleja en cada sabor. Mi experiencia en Kitchen 6 inicia con un Cabernet a temperatura perfecta, que me acompaña mientras hojeo el menú. Noto que no solo se trata de comida sino de una oferta en coctelería que va desde malteadas con alcohol hasta a mezclas donde el bourbon y la cerveza son protagonistas. No hay un solo plato de la carta que no traiga consigo una sugerencia de maridaje. Un factor con el que suelo vaticinar la experiencia que está por venir es la atención, que me define muchas cosas antes de siquiera sentarme en la mesa. En este caso percibo calidez y mucho esmero en que mis convidados y yo estemos completamente a gusto. Quienes me acompañan se adelantan pidiendo un plato de

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Zona Rosa

El acervo hamburguesero de la CDMX está cada día más nutrido (sí, como uno, después de entrarle tantas burguers). Así que si ya probaste las mejores nuevas hamburguesas de la CDMX, debes de conocer la novedad: Kersh, una opción de hamburguesas a domicilio o para pick up. Yo me decidí por el delivery; hay pocas cosas tan ricas como recibir una hamburguesa en tu casa en un día de lluvia. Recibí una bolsa con mi burguer, toda guapa, unas papas a la francesa de corte en zigzag y una galleta gigante, estilo Nueva York. Pero vámonos por partes. Lo primero que noté fue el pan: redondo, muy esponjoso (bastante más que en muchas otras hamburguesas) y que dejaba de notar su manufactura artesanal y su frescura. Indudablemente, era pan del día. Quizá por lo esponjoso del pan, que es una gran virtud, comer estas hamburguesas se vuelve un poco más messy de lo usual: el bollo aporta mucho sabor y calidad, pero también complicaciones mecánicas, así que, si estás en tu primera cita, mejor evítalas, porque seguramente no serás tu versión más sexi comiéndolas. Pero aclaro, ese pan no lo cambiaría por nada del mundo. Lo siguiente que me enamoró, después de darle su buena mordida, fue el queso, que era queso de verdad, nada de esos plásticos amarillos que francamente no aportan nada. Además, la burguer que pedí, la clásica doble, venía con unas rebanadas bastante gruesas de tocino y con un aderezo con una cantidad muy generosa de pepinillo, que aportaba a la hamburguesa una acidez muy rica. Ademá

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Zona Metropolitana

¿Conocen a Mandrake el mago? Probablemente no, porque este personaje era el héroe de un cómic del mismo nombre que comenzó a editarse en 1934. Y de alguna manera la jerga de los médicos se apoderó de este superhéroe, y lo convirtió en la figura del doctor cuando no está en el hospital: “¿En dónde está la doctora Ramírez?, se fue de mandrake”. Y la doctora Ramírez está echándose un café, en Mandrake. La historia de Café Mandrake comenzó en la zona de hospitales, en Tlalpan, con sus fundadores Jimena Jiménez y Alfonso Moreno. Ahí pusieron la primera sucursal que fue acogida con cariño por las y los médicos que se iban de mandrakes a Mandrake. Hoy, esa sucursal sirve como tostadora y centro de producción para las otras dos sucursales que tienen. La novedad es el café que está en Insurgentes Sur, y que seguro se va a convertir en uno de los consentidos en la Del Valle. El lugar está en una cuchilla, atributo que el arquitecto Carlos Ramírez aprovechó muy bien, pues dispuso la barra del lugar en la parte más ancha y, en la parte angosta, un sillón con una mesita en donde te puedes sentar a trabajar o a echar chisme. Afuera hay solo dos mesas, por si prefieres tu café al aire libre. Pero lo principal en Mandrake es el grab and go. La onda aquí es un gran, pero gran grano, ejecutado perfectamente, y sí, de especialidad, pero sin llegar a ser de esos que tienen miles de métodos de extracción o cientos de granos distintos. Aquí quieren hacer café bueno, pero que te lo puedas echar en

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  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Condesa
  • precio 2 de 4

Los puristas de la birria pensarán que este platillo, que quita los pecados del mundo, se debe de consumir como si fuera la misa: los domingos por la mañana. Yo pienso que todos los días y todas las horas son buenas para un plato caldoso y calientito de esta delicia de la cocina mexicana. Por eso, cuando descubrí que puedo cenar birria un lunes a las 10pm fui la más feliz. El lugar para hacerlo es La Gozadera del Manu, un local pequeño sobre Avenida México que tiene varias mesas afuera para que te sientes a comer y a observar la ajetreada vida de la Condesa. La Gozadera del Manu tiene dos proyectos: la birria del Manu, que es estilo Jalisco, y las Majaderas que, como reza su slogan, son unas señoras teleras. Yo ni me lo pensé dos veces y me pedí una orden de birria: suave, caldosa, calientita y con el intenso sabor a canela que caracteriza a este platillo cuando lo preparan los tapatíos. Si prefieres, puedes pedir tu birria en flautas ahogadas, quesabirrias o el ya tradicional de las calles citadinias: birriamen. Si andas de ánimos aventureros, también tienen los birriaquiles: totopos, pero en vez de estar bañados en salsa, van con carne y caldito de birria. Además de la birria tienen las majaderas, que son tortas hechas en teleras. Muchas de ellas te recordarán a tu restaurante de comida española favorito, como la maja de patatas, que está rellena de tortilla de patatas pero, para darle su toquecito mexa, le ponen también aguacate y queso. O la Maja Friza, que lleva chorizo

  • 3 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Heladerías
  • Del Valle
  • precio 1 de 4

Si te asomaras al local donde está ubicado Glace seguramente no te imaginarás los sabores y la calidad de helados que vas a encontrar. Esta heladería está en un localito en la Del Valle, y solamente tiene la barra de helados al fondo, para que compres tu vaso o tu cono y te lo lleves para caminar por la Del Valle. Pero si entras al lugar te darás cuenta de que aquí el gran diferenciador son los sabores del helado. Lo primero que llamó mi atención fue un sabor que nunca había probado, y cuya existencia no me había pasado por la cabeza ni una sola vez: helado de sal. Seguro ya te entró la duda, pero sí: este helado se come de postre. La base sabe un poco entre leche y vainilla; tiene una consistencia cremosita deliciosa que patrocina la crema orgánica con la que este helado está hecho. Mientras comes, te vas encontrando por ahí granitos de sal de mar, suficientes como para que en cada cucharada te toque alguno, pero no demasiados como para saturar tu paladar. Encima, este helado lleva un poquito de caramelo, que le da una textura más crujiente y que ayuda a equilibrar el sabor de la sal, ¡una delicia! aunque si no eres de sabores fuertes a lo mejor este helado no será para ti. Otra delicia que por la temporada me tocó probar fue el helado de nogada. Yo soy de las que opinan que la nogada nació siendo y siempre debió de ser un postre para preparar con ella uno de estos deliciosos postres con nogada (queso, crema, nuez, jerez y azúcar… ¡pónganselo a un pastel!) y con este helado,

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