Limantour CDMX
Foto: Alejandra Carbajal
Foto: Alejandra Carbajal

Antros y bares en la Roma

Baile, cerveza, cocteles y lo mejor de la vida nocturna en una de las colonias con mejor espíritu de fiesta en la Ciudad de México

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La Roma es una de las colonias más interesantes de la CDMX: los restaurantes y cafés en la Roma tienen propuestas de alta gastronomía, y si buscas bien encuentras restaurantes buenos, bonitos y baratos en la Roma. 

Además, ir de shopping en la Roma es parte de la experiencia, ¡ofertas ilimitadas! Si cae la noche, acude a los lugares para precopear en la Roma para calentar con lo mejor de la vida nocturna.

Recomendado: Los 20 mejores bares de la CDMX.

Los mejores antros y bares en la Roma

  • Coctelerías
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Departamento
Departamento
La comunidad fiestera de la CDMX a veces prefiere quedarse en casa, aunque eso no quiere decir que el desmadre se encuentre temporalmente suspendido; la próxima vez que pregunten dónde es la fiesta, la respuesta que tienes que dar es Departamento. El nombre de este bar te explica lo que te espera, un interiorismo que te recordará al depa de un amigo listo para agarrar la fiesta, con todo y tornamesa en la sala y luces tenues que te incitan a quedarte durante horas discutiendo sobre los artistas en los discos de vinil; cada elemento de Departamento está pensado para despertar tu calor hogareño e íntimo. Ya que te sientes como en casa decides si bailas o platicas. La propuesta musical embona con el concepto y con la colonia; suena en su mayoría beats relajados de música electrónica con dj en vivo, hasta un poco de rock en inglés y en español. Además, cada miércoles tienen sus famosas sesiones Improvisión. Sin falta, en cada ombligo de semana, se presentan musicos de la escena nacional e internacional, sin ensayos previos. Acá la espontaneidad es lo más importante. El evento semanal por excelencia. Departamento es el lugar ideal para beber una cerveza y quitarte la sed, unos whiskys cuando quieres enfriar los pensamientos y relajarte, o unos mezcales para brindar por la noche y por tus anfitriones que pusieron la casa; sólo recuerda avisarles antes de llegar, contáctalos por Facebook y haz reservación.
  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Musak
Musak
Una nueva casa para jazz, soul, disco, funk y electrónica: Musak, el hi-fi listening bar del restaurante Tres Tonalá, cuya mixología fue curada por Mica Rousseau (Fifty Mils) y supervisada por el italiano jefe de barra Raffaele Chinea. Bajo el mismo formato de un speakeasy, hay que preguntar al llegar, pues la magia de la entrada ocurre tras una pared que se mueve. En cuanto ingresas la música penetra de manera diferente: el espacio parece un ecualizador gigante que da total libertad a la música sin perturbar el volumen de tus conversaciones. Elegante y Gatsby-neano, toma asiento en los aterciopelados sillones y rodéate por los tonos dorados y azul marino. Deja que Billy Preston (la figura del soul) sonando al fondo te guíe sorbo por sorbo al frank sinatra, un trago seco con tequila, tonos de clavo, nuez y pimienta con una crusta de chocolate que se derrite entre mordidas. BB King no apareció con su guitarra, pero sí en una muy agradable mezcla de bourbon con coco y vainilla para aquello de lo tropical, sumado con piña tatemada, amaro y limón amarillo. Serge gainsbourg conserva la misma actitud de este versátil compositor parisino, es un trago de mezcal con licor de chile ancho y rebajado sutilmente con té roiboos. A la sensualidad de Musak se le añaden sesiones en vivo de djs y grupos invitados, ofertas frescas que complacen a melómanos y sibaritas por igual. Total, del buen trago y la buena música nadie te quita lo bailado. 
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  • Coctelerías
  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Hay días en los que prefiero ir a lo seguro, a lo conocido, leer el mismo libro que ya sé que me hará llorar, o ver de nuevo mi capítulo favorito de una sitcom noventera. No quiero experimentar mucho, ir a la seguridad que da, por ejemplo, un coctel clásico… y Librería Valladolid parece el lugar perfecto para ello. En un sótano lleno de libros puedes sentarte a elegir un coctel clásico de una extensa carta, no sin antes aprender un poco de dónde viene, las teorías y chismecitos que hay alrededor de él y los barmans que se han peleado su creación.  Desde el popular Moscow Mule (1940), hasta el tropical Pornstar Martini (2002), con vodka con maracuyá acompañado de prosecco, que le da las burbujas necesarias, pasando por el Aviation, un coctel floral y especiado que hay que beber sin prisas para acostumbrar al paladar y, por supuesto, el clásico Negroni. Cada coctel de Librería Valladolid se siente hecho con los mejores ingredientes y con cuidado extremo.  Los sabores resaltan como debe ser, pero, si te gusta acompañar un coctel con algo de comer, las opciones son escasas, latería de España y Portugal y no mucho más. En cuanto al concepto, encontré un espacio que utiliza libros únicamente como escenografía, para probar el punto de que se llama "librería", esperaba que los libros además tuvieran algún sentido y no fueran solo adorno, como en la mesita de té de tu tía, pero no fue así. Parece pensado para que salga bien en las fotos, eso no le quita que los cocteles sean...
  • Antros
  • Roma
  • precio 2 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Si no estás en la lista de invitados, si no eres amigo de Zemmoa –la cadenera travesti– o si no cuentas con tarjeta o anillo de membresía, pasarás un momento incómodo afuera de una puerta cerrada mientras una pequeña cámara te observa. Entrar a uno de los mejores antros de la ciudad no es fácil, pero si lo logras querrás regresar cada fin de semana. M.N. Roy, “Em. En. Roy”, “Monroy”, “Roy” o como quiera que le llames, lleva el nombre de la persona que habitó la casa que hoy ocupa este ecléctico espacio arquitectónico: Manabendra Nath Roy, revolucionario, activista y teórico indio que a principios del siglo pasado fundó el Partido Comunista Mexicano. Un siglo después, en lo que alguna vez fue una guarida socialista, hoy podrás encontrarte a León Larregui de Zoé (socio del lugar) dando vueltas por ahí o a Adanowsky y otras figuras de la escena artística poniendo discos. Al cruzar la puerta negra de la entrada, la creación de los arquitectos Emmanuel Picault y Ludwig Godefroy contrasta con la descuidada fachada exterior. Un pasillo claroscuro, con paredes de piedra volcánica grabadas con arte puuc te llevarán al cuarto principal. De lado derecho, el DJ booth se alza debajo de paredes de madera de doble altura que asemejan una pirámide, mientras que del lado izquierdo, la barra principal se extiende debajo de altos techos y paredes con recubierta de cobre. Para tomarte un descanso, sube al segundo piso, donde una fila de columpios se prestan para platicar con trago en mano y...
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  • Gastropubs
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Jazzatlán Capital lleva más de 10 años en México. El espacio bohemio nació en Cholula, Puebla, para que cualquier visitante deleitara el gusto y oído. A finales de 2018 se extendieron más allá de las tierras poblanas y el proyecto fundado por Rodrigo Moctezuma aterrizó en la Roma. Con restaurante y tap room, ya tienes un nuevo lugar para escuchar jazz en la CDMX. En el lugar se toma chela artesanal y se ofrecen principalmente antojitos mexicanos, pero lo más importante es el jazz. La cartelera cambia cada mes. En el segundo nivel de esta casona se encuentra el pequeño escenario para escuchar bandas en vivo, como Champetos del Jujú,  con música africana y caribeña con ritmos de jazz, y JAB/Jenny Beaujean.  Si el antojo poblano acecha antes de las horas fiesteras, hay menú completo con sándwiches a la parrilla, hamburguesas y tacos, como el de quintoniles y tlalitos: esos crujientes trozos de chicharrón que agarran sabor del picante rico. Para beber, el espadín de la casa es la compañía ideal; si puedes, tómalo derecho. De la selección de cocteles, probé el ella fitzgerald por el simple antojo del gin (aunque como consejo: dedícale las noches de jazz al mezcal). El coctel lleva guanábana, limón, jarabe y aroma de cardamomo y albahaca; fresco y de presentación coqueta, grande de tamaño y cumplidor para relajarse.  Espera a que caiga la noche para adentrarte en el universo jazzero. Yo llegué a las 11pm de un viernes y la energía se desvaneció poco tiempo despúes (¿mala...
  • Antros
  • Roma
  • precio 1 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Patrick Miller
Patrick Miller
Por más de dos décadas, su piso ha atestiguado los mejores pasos de la urbe dentro de sus círculos de dance-offs. Ahí, todo tipo de personajes de la ciudad –bailarines, hipsters, fresas, rucos y taxistas– se unen por el amor al desgaste de suelas. Lo mejor es ir en las noches de los ochenta, noventa y dos miles, que son mucho más amigables que las intensas de high energy, que podrían parecen muy sanas para los inocentes: todo mundo tiene una botella de agua en la mano. (Para saber qué toca hay que checar el calendario en la página). Vale la pena asomarse un rato al círculo de competencia de baile y ver los asombrosos pasos de quienes van cada viernes. Ellos, los héroes del lugar, se toman el baile en serio y van de pants, aunque nunca faltan las que no supieron y fueron de vestido y tacones. Lo más recomendable es ir cómodo. Todo esto da un feeling de esas películas taquilleras adolescentes de concursos de baile. Tras la adictiva primera visita podrás llegar a pensar que los viernes fueron exclusivamente creados para celebrar en esta bodega de paredes pintadas de colores neones, que bien podría haber sido un lugar de laser tag. Una bola disco y vigorosas luces estrambóticas son más elementos del encanto propio del lugar. Entre tanto baile, y a falta de aire acondicionado, el sudor fluye sin pudor alguno. Para saciar la sed en este magno-sauna hay dos opciones: agua y cerveza. Comprarlas implica hacer una fila (kilométrica, a veces), conseguir una ficha y cambiarla en la...
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  • Mezcalería
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Un poco de misterio rodea este bar especializado en agaves. Desde la calle no hay indicación de que has llegado, la esquina solo muestra unas ventanitas rectangurales con colecciones de figurillas y objetos muy particulares. Empuja las pesadas puertas y llegarás a un espacio que busca generar la sensación de una cueva o de algo subterráneo con las formas voluminosas que cubren el techo.  Mientras le entras a los mezcales de Oaxaca, Guerrero o Michoacán, detente a apreciar cada rincón del lugar, ya que el arte contemporáneo es uno de los pilares de Pistilo. La penumbra va develando los detalles y los significados detrás de cada cosa en la que fijas la atención. Por ejemplo, la mesa que rodea el bar donde se ilustra el proceso de elaboración de los destilados es obra de Rótulos Bautista, del oaxaqueño Arturo Bautista.  También encontrarás murciélagos en varias posiciones, aquí se les rinde homenaje ya que son los principales polinizadores de los agaves. De hecho, nos contaron que por todo el bar hay escondidos 17 murciélagos, dicen que si los encuentras todos –sin ayuda de nadie– te regalan un mezcal especial.  Los bidones no se detienen en mezcal, aquí también es un gran lugar para probar raicilla, sotol, lechuguilla o bacanora. Aunque hay coctelería clásica, te convencerán de probar cocteles de la casa, pues se enfocan también en mezcales. Comienza con el nostálgico Ay Sí! un slushy de cereza (como el ICEE de toda la vida) con mezcal cenizo y si quieres –claro que...
  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Una enorme casona de principios del siglo XX es ahora un espacio que da cabida a lo mágico, lo oculto, lo raro y lo esotérico. Sube la escalera de terciopelo rojo y abre bien los ojos pues por todo el lugar hallarás detalles excéntricos o cosas relativas al tarot.  En el primer piso hay un sound room, con un impresionante sistema de sonido y una colección de vinilos que debes escuchar con trago en mano para que todos los sentidos estén en sintonía. Todos los cocteles de la casa también tienen algún giro fuera de lo común, como el Escorpión, que recuerda a un negroni pero literalmente se sirve con un pequeño escorpión comestible (pura proteína, di). Nos recomendaron el Emperatriz, con Zubrowka, cocchi rosa y pisco, con una cucharita de caviar. De esos para tomarse con calma y disfrutar el momento. El menú de alimentos tiene el sello del chef Rodrigo Morales (Tencüi, Panorama) quien equilibra lo monchoso y lo saludable. Te recomendamos las tostadas de atún, el crab roll y el volcán de chocolate amargo. En el segundo piso la decoración es más oscura y magia continúa con una biblioteca de esoterismo y misterio, desde Allan Poe hasta libros sobre hermetismo y quiromancia rodean un cuadro de Hécate, la diosa griega de la magia y la hechicería. Si te interesa ponerlo en práctica, a partir del jueves hay lectura de tarot a $500 pesos, además de Djs invitados que lo vuelven una fiesta los fines de semana.  Ver esta publicación en Instagram Una publicación...
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  • Gastropubs
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Cuando la naturaleza vuelva a adueñarse de la ciudad, cuando la maleza invada casas y monumentos, cuando la hierba reclame lo que tomó el asfalto, nos quedarán los recuerdos de lo que fuimos y las delicias que comimos. Estoy segura de que en alguno de esos recuerdos estará una noche que pasé en Café Ocaso. No exagero, en esta ciudad acelerada en la que nacen nuevos lugares más rápido que margaritas después del deshielo, sorprenderse con un lugar nuevo parece casi imposible. Por eso la mezcla de simplicidad con imaginación, de ejecución perfecta con ingredientes frescos y de calidad, asombran tanto. Café Ocaso, la experiencia del chef Emiliano Padilla se mezcla las ganas de hacer algo que se una orgánicamente con su entorno.Está inspirado en algunas de las barras más representativas de la ciudad, como la de La Ópera o el Café Habana, que siempre mezclaron lo local con lo internacional. Ofrece menús para cada momento del día, breves pero precisos. El del desayuno incluye, entre muchas otras cosas, arroz con huevo (un platillo por demás probado y garantizado) además de hot cakes y una barra de café, mientras que en el almuerzo puedes comerte una tlayuda o una tortita de aguacate. Pero hablemos del ocaso, cuando el sol se pone y la noche asoma, cuando las luces empiezan a iluminar las calles del antes Distrito Federal, Café Ocaso te recibe con una barra que recuerda incluso a la mítica cafetería La Blanca; muestra un ambiente que se siente familiar, con una rocola con 100...
  • Cervecerías
  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Falling Piano Brewing Co.
Falling Piano Brewing Co.
¿Se imaginan un piano colgado en medio de una fábrica de chela artesanal? Pues por más raro que suene, eso y más es Falling Piano Brewing Co., un lugar que fabrica sus propias cervezas artesanales inspirado en los clásicos Tap Rooms, concepto gringo que se refiere a un espacio donde se produce y sirve chela artesanal. La experiencia en Falling Piano Brewing Co. comienza desde que entras, ya que de primera impresión parece que solo es la fábrica y que también venden uno que otro souvenir relacionado con cerveza. Al fondo están las escaleras que te llevan al letrero neón “Chela de la CDMX” así como el piano colgante; acércate al mostrador para que te expliquen las diferentes variedades de cerveza que puedes probar. Destacan una mexican pumpkin (notas sabor a calabaza de castilla y ligeramente acida), coco bongo (porter no tan amarga como la Stout pero con suficiente cuerpo para el añadido de coco y cremosa al retrogusto), tu perro está ladrando (IPA clara amarga, refrescante y muy aromática). Conforme avanza la travesía de sabores, descubrimos de las más originales: almost a band (es una sour con acento de nopal y sal, pero sin lo baboso del nopal), entre piso (cerveza ácida con acentos sabor Jamaica y trigo, baja en alcohol), y mudanzas archundia (una mexican lager, de sabor acerealado y refrescante), muchas opciones ¿cierto? Si no se consideran expertos en cerveza artesanal y no están muy seguros de cuál elegir, nuestra recomendación es pedir un taster de $100, el cual les...
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  • Coctelerías
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Bien dice la canción popular “La Bruja”: qué bonito es volar a las dos de la mañana. ¿Y saben qué también lo es? Salir del bar a esa hora. Pero mientras esperamos que la dinámica madrugadora en los bares de la ciudad se retome, nos quedamos hasta las 10pm volando dentro de Brujas. Esta nueva apertura yace en la planta baja de “la casa de las brujas”, el edificio en la Roma con techo en forma de pico y donde, cuenta la leyenda, habitaba una chamana de nombre Pachita. El hechizo inicia con un interior de hipnotizantes tonos cobrizos y mucho uso de madera, mientras el resto de los elementos juegan con el misticismo de este concepto mágico: tienen libros de pasta dura sobre las repisas a la altura del techo, taxidermia, artefactos antiguos y botellas de diversas etiquetas que me gusta pensarlas como elixires nocturnos. Brujas puede visitarse bajo cualquier modalidad: en solitario, con pareja o con el aquelarre (por el momento evitando grupos mayores a cuatro personas/brujas/brujos), aunque desde la barra tienes mejor vista de las manos maestras: cuatro barmaids que alternaron el caldero por maceradores y shakers. Liderado por Gabriela Lozada (Hanky Panky, Pujol) y remarcado con Karen Paz, Ingrid Aparicio y Carmen Uribe, este grupo trabaja coctelería contemporánea y de autor bajo la inspiración de los años 30 y 40, cuya fusión de ingredientes tiene un sentido juguetón en el paladar dependiendo del trago que elijas. El yellow witch nos llevó a una isla tropical gracias al limón...
  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Rosso puede ser tu nuevo refugio en esos días en los que quieres que el mundo desaparezca, o tú desaparecer un rato en un spot secreto. Dentro de Pavorosso, el restaurante especializado en platos con pavo, hay un nuevo bar al que llegas por un pasillo de la cocina. Con un diseño de iluminación de colores rojos, azules y círculos, aunado al reflejo de múltiples espejos es difícil no jugarle al fotógrafo y lograr muy buenos resultados.  Rosso tiene forma de cuadro con asientos a lo largo de todo el perímetro, donde la atención se centra en la barra del medio. Nos encanta que el equipo está compuesto solo por mujeres mixólogas muy talentosas. Además está acondicionado con páneles que resguardan la calidad del sistema de audio Hi Fi, lo que lo hace perfecto para caerle en los días que tienen Djs invitados.  En el menú vas a encontrar una decena de cocteles de la casa, así como clásicos como un Manhattan o un Negroni y cuatro cocteles sin alcohol para que nadie se pierda la experiencia. El Picarilla es un drink divertido para comenzar, ya que tiene tequila, miel, cítricos y un punch de chile de árbol. Si eres más de sabores florales, prueba el Paola, con distintos vermuts, compota de fresa y un toque de rosas. Mientras que si quieres algo más profundo, el L’origine du monde es un trago elegante con gin, licor de coco y aroma a chocolate. Como advertencia, piensa que los drinks rondan los $260-300 pesos –incluso los mocktails–.  Del menú de botanas te recomendamos el dip de...
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  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Playa, aperitivos, música y sombrillas son la escenificación perfecta de Ricochet, un nuevo proyecto gastronómico que se inspira en la Italia de los setentas y su vibra mediterránea. Aquí no existe la prisa y, de hecho, recomiendan no sacar el celular para tomar videos e interrumpir la experiencia. Su creador, el chef Robert Craig, hace un llamado a la desconexión y a mantenernos enfocados en el aquí y ahora.  Por fuera podría pasar desapercibido, pues solo hay una pequeña ventanita de pan, que opera con normalidad durante las mañanas; por la tarde, si te atreves a entrar, se transforma en un lugar desenfadado, perfecto para ponerse al día, ir a solas, en date o con amigos. La comida es italiana en su mayoría, aunque con guiños a toda la costa mediterránea. Se centra en mariscos, vegetales y platos para compartir, mientras que la barra está definida por martinis, spritz y vinos refrescantes, como albariño o chardonnay.  Ricochet es un espacio para comer, beber y quedarse. Al llegar, te reciben con una botanita de nueces, para romper el hielo. Empieza con unas endivias y un plato de ostiones, acompaña con un prosecco bien frío, para entrar en ambiente. Después unos camarones para picotear y seguir con una milanesa schnitzel o un filete a la griega. Prueba los spritz clásicos como el hugo o el Aperol, que son un must.  Los sabores son balanceados; el servicio, atento y uno de los grandes highlights, si sueles estar atento a la música, es que el repertorio te transporta a la...
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Hace más de cien años, en la Roma, existía un café que se anunciaba como Café Europa, pero que era conocido por la comunidad literaria de la época como El Café de Nadie. Se dice que ahí, poetas como Manuel Maples Arce y Germán List Arzubide iniciaron con la corriente literaria Estridentista, que llamaba a los artistas e intelectuales del momento a dar cuenta de la transformación del mundo a través de las artes y el escándalo. Ahí, en el Café de Nadie, intelectuales y artistas se juntaban en tertulias llenas de café, tragos y cigarros. Un siglo después después, y también en la Roma, otro Café de Nadie acaba de abrir sus puertas. Y el espacio se antoja para debatir y compartir junto con un café o un buen trago como lo hicieron aquellos poetas. El Café de Nadie es un poco de muchas cosas. La columna vertebral de este proyecto es la música, curada por un grupo de djs que durante 10 años trabajaron en la selección de viniles que hoy funcionan como el eje sonoro del espacio. A veces, la música corre por cuenta de Café de Nadie, y en otras ocasiones tienen djs invitados. También se rifan con la carta de alimentos. Todas las frutas y verduras provienen de Arca Tierra, una red en Xochimilco de productores agroecológicos que trabaja bajo un esquema de comercio justo. Por lo mismo, en el menú predominan las verduras y las opciones vegetarianas, como el tiradito de jícama o el aguachile de coco y sandía. Pero también tienen opciones carnívoras, como el sándwich de pollo, o, si...
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  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Los hermanos Ricardo y Yayo Nava, con su vasto conocimiento en el mundo coctelero, se embarcan ahora en un espacio propio donde rinden homenaje a su abuelo Mauro, quien se muestra con una actitud interesante detrás de sus gafas oscuras en varias de las fotos que adornan los rincones de este bar.  Antes de la comida, en Orizaba, su abuelo se daba un tiempo para relajarse con un aperitivo a la manera italiana. Un vermut, un amaro o un negroni que nos abstraiga de las tensiones laborales y nos prepare para lo que sea que venga después, sea una comida en familia o un gran banquete. Ricardo nos cuenta que la inspiración tras el concepto fue justamente la época en que su abuelo rondaba los cuarenta años. El diseño interior hace referencia al Milán de los años 70, muy ad hoc con el impulso que quieren darle a los licores clásicos para tomarse a media tarde.  No es novedad que con poco tiempo abierto ya es difícil conseguir mesa si no es por reservación. De los cocteles bajo el nombre de “Sabores Legendarios”, el icono es el Maurito, un trago claro y burbujeante con mezcal, Lillet Blanc, jerez y un toque de guayaba. Otro que nos recomienda Ricardo es el Negroni 1929 (Gin, vermut rosso, campari, nibs de cacao y fresa); si quieres algo más mexa, prueba el Mango Salad, con tequila, tomate y mango en un coctel transparente, ligero y un poco peligroso.  Para acompañar, hay botanas también muy italianas. Mi favorito fue el plato de quesos maduros que despiertan las notas umami de los...
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Había grandes expectativas sobre la nueva apertura de Grupo Sicario y Bar Oriente no decepcionó. Regresan con una idea multifacética que se podría describir como un híbrido: restaurante izakaya, bar de cocteles, cuartitos de karaoke y foro de música en vivo. Una vez que llegas, pierdes motivos para irte antes de que las puertas cierren. Nuevos antros abren a menudo en la Roma, es imprescindible salirse del montón y este bar ayuda bastante. El chef Bruno Nomura controla la cocina y ha integrado perfectamente su patrimonio mitad japonés, mitad baja californiano en su rica comida. Adopta la técnica de la cocina japonesa, el Robatayaki (cocción lenta en una parrilla de carbón), y lo combina con sabores mexicanos que resultan en platillos exóticos de temporada; como el tako, una brocheta sabrosa de pulpo y adobo picante. Reserva en la barra y tendrás una experiencia gastronómica de inmersión, platicando con el chef y echando ojo de cómo se prepara la comida. En el primer piso se encuentra el bar de cocteles experimentales; el occidente lleva ron, sake y leche de coco. Disfrútalo hasta las 11pm, cuando el restaurante vanguardista se transforma en un foro de música en vivo con pista de baile (y lo que es aún mejor, no pagas entrada a menos que toque un grupo más conocido). El objetivo de este club nocturno es celebrar la música jazz, disco, soul y reggae, para crear una vibra chida y desenfadada —la música electrónica no será la norma aquí. Visita el área de fumar al fondo que...
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  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
¿Se acuerdan de la película El Jardín Secreto?, aquella donde Mary encontraba, en una casa vieja, el camino para un jardín increíble y que se volvió todavía más increíble cuando ella lo pimpeó. Pues así es el Patio Escondido de Monstruo de Agua, que está efectivamente escondido, detrás de un pasillo, en una casona en la Roma. Los ajolotes inspiran el nombre de este proyecto (ajolote o axolote viene del náhua, y significa, oh, sorpresa, monstruo de agua), y han fascinado a muchos más. Entre ellos a Cortázar, que hasta cuenta en Axólotl cómo se convirtió en una de estas criaturas: “Los ojos de los axólotl me decían de la presencia de una vida diferente, de otra manera de mirar.” Estos mismos seres inspiran Patio Escondido, el bar de Monstruo de Agua, una cervecería artesanal en la CDMX. Lo cool de estas chelas es que además de ser muy ricas, son producto de un proyecto que se piensa desde el campo hasta la copa. En esta cervecería hacen chelas híbridas, que incorporan ingredientes agroecológicos típicos de nuestro país y de su diversidad biológica y cultural para retomar la cultura culinaria y herbolaria mexas. O sea que una chela de Monstruo de Agua puede estar hecha con higo, hongos, cempasúchil, hoja santa… Además, estas cheves se hacen pensando en la sustentabilidad y privilegiando agricultores que tengan prácticas regenerativas. Es decir, son responsables con el medio ambiente y compran el 90% de sus insumos en México, ayudando así a la economía local. Pero lo que nos...
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  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Gin Gin
Gin Gin
“El gin tonic ha salvado más vidas y mentes de hombres ingleses que todos los doctores del imperio”, dijo alguna vez Winston Churchill quien —además de ser un gran líder político— era un loquillo al que le encantaba bromear, razón por la que decía cosas como la anterior. Todos sabemos que el gin tonic no sólo ha salvado las vidas y las mentes de ingleses, sino de gente de todo el mundo, incluyéndonos a los mexicanos. Es cierto que nosotros tenemos el tequila y el mezcal, pero ambos están destinados a la fiesta absoluta o al tratamiento contra el mal de amores. El gin es para otros momentos. Es uno de los destilados favoritos por su frescura, su suavidad y las benévolas bayitas de enebro de las que está hecho y que, desde épocas ancestrales, se consideran medicinales (punto extra para Churchill). Así que podemos concluir que el Gin Gin es una suerte de botica disfrazada de bar, cuya carta presume una gran variedad de pócimas curativas en forma de gin tonics que, si bien respetan al clásico (hecho con gin, agua tónica y una rodajita de limón), nos regalan nuevas maneras de disfrutar este viejo gran trago. Tres imperdibles son el vellocino de oro (gin, aceitunas, romero, aceite y rodajas de limón griego y agua tónica), el acapulco golden (gin, infusión de mate y coco y agua tónica) y el acidito mexican pimms (gin infusionado con rooibos y frutos rojos, cinzano, extracto de jengibre, jarabe natural, jugo de limón, mix de frutas y ginger ale casero, decorado con un trébol...
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  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Es un cliché, pero muchas veces, “de la vista nace el amor”. La Vista no es la excepción. En un momento donde la coctelería mexicana ha logrado estar en las primeras posiciones mundiales de listados internacionales como The 50 Best Bars, las propuestas no paran, y cada vez son más complejas. Hoy los bartenders y mixólogos ya no sólo se preocupan por ofrecer cocteles con buen sabor, sino que intervienen factores como la sustentabilidad, el consumo de azúcar, el diseño, la cristalería, las nuevas tendencias, las técnicas y el uso consciente de ingredientes de temporada. “La coctelería ya está al nivel de la gastronomía en la industria de alimentos y bebidas. Anteriormente, quizá, la coctelería estaba un poco atrás y se dejaba de lado, pero hoy están a la par”, nos cuenta Xchel Montoya, el bar manager de La Vista. Por fuera, pasa desapercibido. Por dentro, es un escape sensorial donde el diseño y la música juegan un papel relevante. Luces tenues, bocinas de madera confeccionadas artesanalmente en Berlín, muebles sencillos y materiales como concreto dan vista al diseño arquitectónico. La música es ecléctica, lo mismo hay boogaloo que disco, funk, rock, blues, house y electropop, el sonido proviene siempre de la colección de viniles, que se deja ver tras la consola del dj. Para Montoya, quien se formó en barras de bares como Ticuchi, Ololó, Artemisia y Minos, el tema de la sustentabilidad es esencial. “Dentro del bar hay mucho desperdicio de frutas y verduras, lo que yo estoy...
  • Mezcalería
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Es innegable que el mundo se está poniendo cada día más difícil. A veces es todo tan cansado que la única salvación es tomar un trago divertido con una amiga para sobrellevar la semana. Este nuevo barecito abre todos los días, así que fue justo lo que necesitábamos.  Se define como un “archivo líquido de destilados mexicanos”, y aunque sí tienen una gran colección de tequilas y mezcales expuestos en los muros, nos gustó que no es para nada solemne, de hecho, aquí buscan rescatar la Margarita, un coctel clásico que remite a un espíritu ligero, de fiesta y juego, algo que a todos nos hace mucha falta.  Aquí el concepto se amplía con múltiples variaciones de la versión original, aunque las que son la sensación son las margaritas frozen, servidas directo de la máquina. Nos conquistaron con su textura frappeada y sabores frutales que cambiarán según la temporada. Nos tocó una de mandarina con mezcal y escarcha de tajín; y otra de limón con tequila que nos recordó a las paletas de limón con suficiente piquete. ¡Ojo! con lo heladas que están no les notas el peligro, así que se hace fácil pedir otra, y más con las rolas cantineras que ponen el ambiente.  Si quieres una opción que no te congele el paladar, hay coctelería clásica con el twist de los destilados mexicanos, por ejemplo una batanga o negroni con mezcal. Para acompañar, hay botanita como carne seca o aceitunas y platos de comal como el sope de papa con chorizo o la tetela con mole negro. Te recomendamos: Taller de...
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