Limantour CDMX
Foto: Alejandra Carbajal
Foto: Alejandra Carbajal

Antros y bares en la Roma

Baile, cerveza, cocteles y lo mejor de la vida nocturna en una de las colonias con mejor espíritu de fiesta en la Ciudad de México

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La Roma es una de las colonias más interesantes de la CDMX: los restaurantes y cafés en la Roma tienen propuestas de alta gastronomía, y si buscas bien encuentras restaurantes buenos, bonitos y baratos en la Roma

Además, ir de shopping en la Roma es parte de la experiencia, ¡ofertas ilimitadas! Si cae la noche, acude a los lugares para precopear en la Roma para calentar con lo mejor de la vida nocturna.

Recomendado: Los 20 mejores bares de la CDMX.

Los mejores antros y bares en la Roma

  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Musak
Musak
Una nueva casa para jazz, soul, disco, funk y electrónica: Musak, el hi-fi listening bar del restaurante Tres Tonalá, cuya mixología fue curada por Mica Rousseau (Fifty Mils) y supervisada por el italiano jefe de barra Raffaele Chinea. Bajo el mismo formato de un speakeasy, hay que preguntar al llegar, pues la magia de la entrada ocurre tras una pared que se mueve. En cuanto ingresas la música penetra de manera diferente: el espacio parece un ecualizador gigante que da total libertad a la música sin perturbar el volumen de tus conversaciones. Elegante y Gatsby-neano, toma asiento en los aterciopelados sillones y rodéate por los tonos dorados y azul marino. Deja que Billy Preston (la figura del soul) sonando al fondo te guíe sorbo por sorbo al frank sinatra, un trago seco con tequila, tonos de clavo, nuez y pimienta con una crusta de chocolate que se derrite entre mordidas. BB King no apareció con su guitarra, pero sí en una muy agradable mezcla de bourbon con coco y vainilla para aquello de lo tropical, sumado con piña tatemada, amaro y limón amarillo. Serge gainsbourg conserva la misma actitud de este versátil compositor parisino, es un trago de mezcal con licor de chile ancho y rebajado sutilmente con té roiboos. A la sensualidad de Musak se le añaden sesiones en vivo de djs y grupos invitados, ofertas frescas que complacen a melómanos y sibaritas por igual. Total, del buen trago y la buena música nadie te quita lo bailado. 
  • Antros
  • Roma
  • precio 1 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Patrick Miller
Patrick Miller
Por más de dos décadas, su piso ha atestiguado los mejores pasos de la urbe dentro de sus círculos de dance-offs. Ahí, todo tipo de personajes de la ciudad –bailarines, hipsters, fresas, rucos y taxistas– se unen por el amor al desgaste de suelas. Lo mejor es ir en las noches de los ochenta, noventa y dos miles, que son mucho más amigables que las intensas de high energy, que podrían parecen muy sanas para los inocentes: todo mundo tiene una botella de agua en la mano. (Para saber qué toca hay que checar el calendario en la página). Vale la pena asomarse un rato al círculo de competencia de baile y ver los asombrosos pasos de quienes van cada viernes. Ellos, los héroes del lugar, se toman el baile en serio y van de pants, aunque nunca faltan las que no supieron y fueron de vestido y tacones. Lo más recomendable es ir cómodo. Todo esto da un feeling de esas películas taquilleras adolescentes de concursos de baile. Tras la adictiva primera visita podrás llegar a pensar que los viernes fueron exclusivamente creados para celebrar en esta bodega de paredes pintadas de colores neones, que bien podría haber sido un lugar de laser tag. Una bola disco y vigorosas luces estrambóticas son más elementos del encanto propio del lugar. Entre tanto baile, y a falta de aire acondicionado, el sudor fluye sin pudor alguno. Para saciar la sed en este magno-sauna hay dos opciones: agua y cerveza. Comprarlas implica hacer una fila (kilométrica, a veces), conseguir una ficha y cambiarla en la...
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  • Antros
  • Roma
  • precio 2 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Si no estás en la lista de invitados, si no eres amigo de Zemmoa –la cadenera travesti– o si no cuentas con tarjeta o anillo de membresía, pasarás un momento incómodo afuera de una puerta cerrada mientras una pequeña cámara te observa. Entrar a uno de los mejores antros de la ciudad no es fácil, pero si lo logras querrás regresar cada fin de semana. M.N. Roy, “Em. En. Roy”, “Monroy”, “Roy” o como quiera que le llames, lleva el nombre de la persona que habitó la casa que hoy ocupa este ecléctico espacio arquitectónico: Manabendra Nath Roy, revolucionario, activista y teórico indio que a principios del siglo pasado fundó el Partido Comunista Mexicano. Un siglo después, en lo que alguna vez fue una guarida socialista, hoy podrás encontrarte a León Larregui de Zoé (socio del lugar) dando vueltas por ahí o a Adanowsky y otras figuras de la escena artística poniendo discos. Al cruzar la puerta negra de la entrada, la creación de los arquitectos Emmanuel Picault y Ludwig Godefroy contrasta con la descuidada fachada exterior. Un pasillo claroscuro, con paredes de piedra volcánica grabadas con arte puuc te llevarán al cuarto principal. De lado derecho, el DJ booth se alza debajo de paredes de madera de doble altura que asemejan una pirámide, mientras que del lado izquierdo, la barra principal se extiende debajo de altos techos y paredes con recubierta de cobre. Para tomarte un descanso, sube al segundo piso, donde una fila de columpios se prestan para platicar con trago en mano y...
  • Coctelerías
  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Hay días en los que prefiero ir a lo seguro, a lo conocido, leer el mismo libro que ya sé que me hará llorar, o ver de nuevo mi capítulo favorito de una sitcom noventera. No quiero experimentar mucho, ir a la seguridad que da, por ejemplo, un coctel clásico… y Librería Valladolid parece el lugar perfecto para ello. En un sótano lleno de libros puedes sentarte a elegir un coctel clásico de una extensa carta, no sin antes aprender un poco de dónde viene, las teorías y chismecitos que hay alrededor de él y los barmans que se han peleado su creación.  Desde el popular Moscow Mule (1940), hasta el tropical Pornstar Martini (2002), con vodka con maracuyá acompañado de prosecco, que le da las burbujas necesarias, pasando por el Aviation, un coctel floral y especiado que hay que beber sin prisas para acostumbrar al paladar y, por supuesto, el clásico Negroni. Cada coctel de Librería Valladolid se siente hecho con los mejores ingredientes y con cuidado extremo.  Los sabores resaltan como debe ser, pero, si te gusta acompañar un coctel con algo de comer, las opciones son escasas, latería de España y Portugal y no mucho más. En cuanto al concepto, encontré un espacio que utiliza libros únicamente como escenografía, para probar el punto de que se llama "librería", esperaba que los libros además tuvieran algún sentido y no fueran solo adorno, como en la mesita de té de tu tía, pero no fue así. Parece pensado para que salga bien en las fotos, eso no le quita que los cocteles sean...
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  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Una enorme casona de principios del siglo XX es ahora un espacio que da cabida a lo mágico, lo oculto, lo raro y lo esotérico. Sube la escalera de terciopelo rojo y abre bien los ojos pues por todo el lugar hallarás detalles excéntricos o cosas relativas al tarot.  En el primer piso hay un sound room, con un impresionante sistema de sonido y una colección de vinilos que debes escuchar con trago en mano para que todos los sentidos estén en sintonía. Todos los cocteles de la casa también tienen algún giro fuera de lo común, como el Escorpión, que recuerda a un negroni pero literalmente se sirve con un pequeño escorpión comestible (pura proteína, di). Nos recomendaron el Emperatriz, con Zubrowka, cocchi rosa y pisco, con una cucharita de caviar. De esos para tomarse con calma y disfrutar el momento. El menú de alimentos tiene el sello del chef Rodrigo Morales (Tencüi, Panorama) quien equilibra lo monchoso y lo saludable. Te recomendamos las tostadas de atún, el crab roll y el volcán de chocolate amargo. En el segundo piso la decoración es más oscura y magia continúa con una biblioteca de esoterismo y misterio, desde Allan Poe hasta libros sobre hermetismo y quiromancia rodean un cuadro de Hécate, la diosa griega de la magia y la hechicería. Si te interesa ponerlo en práctica, a partir del jueves hay lectura de tarot a $500 pesos, además de Djs invitados que lo vuelven una fiesta los fines de semana.  Ver esta publicación en Instagram Una publicación...
  • Coctelerías
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Departamento
Departamento
La comunidad fiestera de la CDMX a veces prefiere quedarse en casa, aunque eso no quiere decir que el desmadre se encuentre temporalmente suspendido; la próxima vez que pregunten dónde es la fiesta, la respuesta que tienes que dar es Departamento. El nombre de este bar te explica lo que te espera, un interiorismo que te recordará al depa de un amigo listo para agarrar la fiesta, con todo y tornamesa en la sala y luces tenues que te incitan a quedarte durante horas discutiendo sobre los artistas en los discos de vinil; cada elemento de Departamento está pensado para despertar tu calor hogareño e íntimo. Ya que te sientes como en casa decides si bailas o platicas. La propuesta musical embona con el concepto y con la colonia; suena en su mayoría beats relajados de música electrónica con dj en vivo, hasta un poco de rock en inglés y en español. Además, cada miércoles tienen sus famosas sesiones Improvisión. Sin falta, en cada ombligo de semana, se presentan musicos de la escena nacional e internacional, sin ensayos previos. Acá la espontaneidad es lo más importante. El evento semanal por excelencia. Departamento es el lugar ideal para beber una cerveza y quitarte la sed, unos whiskys cuando quieres enfriar los pensamientos y relajarte, o unos mezcales para brindar por la noche y por tus anfitriones que pusieron la casa; sólo recuerda avisarles antes de llegar, contáctalos por Facebook y haz reservación.
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  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Rosso puede ser tu nuevo refugio en esos días en los que quieres que el mundo desaparezca, o tú desaparecer un rato en un spot secreto. Dentro de Pavorosso, el restaurante especializado en platos con pavo, hay un nuevo bar al que llegas por un pasillo de la cocina. Con un diseño de iluminación de colores rojos, azules y círculos, aunado al reflejo de múltiples espejos es difícil no jugarle al fotógrafo y lograr muy buenos resultados.  Rosso tiene forma de cuadro con asientos a lo largo de todo el perímetro, donde la atención se centra en la barra del medio. Nos encanta que el equipo está compuesto solo por mujeres mixólogas muy talentosas. Además está acondicionado con páneles que resguardan la calidad del sistema de audio Hi Fi, lo que lo hace perfecto para caerle en los días que tienen Djs invitados.  En el menú vas a encontrar una decena de cocteles de la casa, así como clásicos como un Manhattan o un Negroni y cuatro cocteles sin alcohol para que nadie se pierda la experiencia. El Picarilla es un drink divertido para comenzar, ya que tiene tequila, miel, cítricos y un punch de chile de árbol. Si eres más de sabores florales, prueba el Paola, con distintos vermuts, compota de fresa y un toque de rosas. Mientras que si quieres algo más profundo, el L’origine du monde es un trago elegante con gin, licor de coco y aroma a chocolate. Como advertencia, piensa que los drinks rondan los $260-300 pesos –incluso los mocktails–.  Del menú de botanas te recomendamos el dip de...
  • Gastropubs
  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Jazzatlán Capital lleva más de 10 años en México. El espacio bohemio nació en Cholula, Puebla, para que cualquier visitante deleitara el gusto y oído. A finales de 2018 se extendieron más allá de las tierras poblanas y el proyecto fundado por Rodrigo Moctezuma aterrizó en la Roma. Con restaurante y tap room, ya tienes un nuevo lugar para escuchar jazz en la CDMX. En el lugar se toma chela artesanal y se ofrecen principalmente antojitos mexicanos, pero lo más importante es el jazz. La cartelera cambia cada mes. En el segundo nivel de esta casona se encuentra el pequeño escenario para escuchar bandas en vivo, como Champetos del Jujú,  con música africana y caribeña con ritmos de jazz, y JAB/Jenny Beaujean.  Si el antojo poblano acecha antes de las horas fiesteras, hay menú completo con sándwiches a la parrilla, hamburguesas y tacos, como el de quintoniles y tlalitos: esos crujientes trozos de chicharrón que agarran sabor del picante rico. Para beber, el espadín de la casa es la compañía ideal; si puedes, tómalo derecho. De la selección de cocteles, probé el ella fitzgerald por el simple antojo del gin (aunque como consejo: dedícale las noches de jazz al mezcal). El coctel lleva guanábana, limón, jarabe y aroma de cardamomo y albahaca; fresco y de presentación coqueta, grande de tamaño y cumplidor para relajarse.  Espera a que caiga la noche para adentrarte en el universo jazzero. Yo llegué a las 11pm de un viernes y la energía se desvaneció poco tiempo despúes (¿mala...
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  • Bares de vino
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Llega una nueva propuesta para los que nos gusta tomar leeento y a gusto. Una de mis cosas favoritas en esta vida es conocer barecitos donde precopear, ir por traguitos coquetos después de comer, o cenar en un ambiente festivo sin que sea un antro tumultuoso.  Con la selva como fondo, el personaje principal de este bar es un oso perezoso, un animal al que no le apetece ir al mismo ritmo, baja las revoluciones y disfruta con calma la vida. El lugar cuenta con dos pisos, donde se cuida la luz, las formas y los colores.  Sobre el ambiente, puedo decir que al ser tan reciente su apertura, apenas está empezando a tomar forma, pero el team es sumamente amigable, te mostrarán las diferentes opciones a partir de tus gustos mientras escuchas todo tipo de música, desde pop hasta banda, o las novedades del DJ invitado.  Lo fuerte acá es el vino, con una curaduría que no tendrías en cualquier bar. Espumosos, blancos, rosados, naranjas y claro, tintos. Con etiquetas de España, Argentina, Italia, Alemania y México, las cuales irán cambiando según su stock. También lee: Bares para melómanos en CDMX También hay coctelería clásica, de autor, chelas y tragos derechos. Nos decidimos por su cóctel insignia, el Perezoso, preparado con vino rosado mezclado con guayaba, cordial de fresa con ruibarbo (una planta parecida al apio de tono rosa, dulce) y aperol. Es un trago para paladares que aman lo dulce, se siente la fresa, la guayaba, y aunque tiene un grado alcohólico alto, lo disimula...
  • Mezcalería
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Un poco de misterio rodea este bar especializado en agaves. Desde la calle no hay indicación de que has llegado, la esquina solo muestra unas ventanitas rectangurales con colecciones de figurillas y objetos muy particulares. Empuja las pesadas puertas y llegarás a un espacio que busca generar la sensación de una cueva o de algo subterráneo con las formas voluminosas que cubren el techo.  Mientras le entras a los mezcales de Oaxaca, Guerrero o Michoacán, detente a apreciar cada rincón del lugar, ya que el arte contemporáneo es uno de los pilares de Pistilo. La penumbra va develando los detalles y los significados detrás de cada cosa en la que fijas la atención. Por ejemplo, la mesa que rodea el bar donde se ilustra el proceso de elaboración de los destilados es obra de Rótulos Bautista, del oaxaqueño Arturo Bautista.  También encontrarás murciélagos en varias posiciones, aquí se les rinde homenaje ya que son los principales polinizadores de los agaves. De hecho, nos contaron que por todo el bar hay escondidos 17 murciélagos, dicen que si los encuentras todos –sin ayuda de nadie– te regalan un mezcal especial.  Los bidones no se detienen en mezcal, aquí también es un gran lugar para probar raicilla, sotol, lechuguilla o bacanora. Aunque hay coctelería clásica, te convencerán de probar cocteles de la casa, pues se enfocan también en mezcales. Comienza con el nostálgico Ay Sí! un slushy de cereza (como el ICEE de toda la vida) con mezcal cenizo y si quieres –claro que...
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  • Antro
  • Roma
  • precio 1 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
El Jacalito
El Jacalito
Al Jacalito, más que reseñarlo, habría que escribirle una oda. Después de tantos recuerdos, no se me ocurre otra cosa. La fiesta más prendida la he encontrado ahí siempre pasada la medianoche. Ni en los bares más exclusivos de la ciudad la he pasado tan bien. Quizá justo porque de exclusivo, el Jacal no tiene nada. Alguna vez, hablando de una fiesta de una conocida-feria-de-arte en la que había estado “todo mundo, goe”, mis amigos y yo concluimos que esa, justamente, era la frase más incluyente y excluyente al mismo tiempo. “Todo mundo”, en una fiesta de una feria de arte en la ciudad de México, es muy poquito mundo. En El Jacalito, “todo mundo” se aplica en su versión incluyente. No porque quepan todos (el espacio es mínimo), pero sí porque siempre hay representantes de todas las tribus urbanas que conformamos la ciudad, bailando y pidiendo cubetas de cervezas sin parar. Hipsters, fresas, los que trabajan en el mercado de Medellín, los que se refunden ocho horas en las oficinas aledañas, los periodistas, los artistas, los que andaban bailando en el Mama Rumba, los extranjeros que por lo visto se perdieron en la noche del DF. Todos confluyen e interactúan ahí como debería ser la convivencia sobria en la ciudad siempre. El Jacalito es una lección. Sin importar dónde vivimos, de dónde venimos y hacia dónde vamos, todos buscamos lo mismo: divertirnos, no ser juzgados, no juzgar, amanecer riendo, bailando… La música es ecléctica. Una serie de hits de los sesenta para acá donde...
  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Café Tacobar
Café Tacobar
Todo el trabajo de carpintería, diseño y equipamiento en la barra, las repisas y el acomodo eléctrico del local lo hizo Khristian de la Torre, uno de los personajes más brillantes de la escena de la coctelería nacional. Su trayectoria nos remonta a los inicios de Maison Artemisia, que solía ser uno de los mejores, y a otros renombres de la vida nocturna capitalina como Jules Basement y M.N Roy. Estuvo varios años fuera de foco, incluso fuera de México, trabajando con diferentes marcas de destilados como asesor y mientras terminaba de aterrizar un proyecto personal: armar su propio bar. Después de cuatro meses de arduo trabajo, Café Tacobar abrió en la Roma como una pequeña cafetería que desde las 9am ofrece café, tacos, cervezas artesanales y tragos de añoranza clásica. Detrás de un gran bar hay una mano experta y aquí esto cobra un sentido literal pues el único que abre, cocina, prepara cocteles, sirve, lava y cierra es Khristian; y así seguirá hasta que su plan de negocios indique lo contrario. Como buen bartender sabe que la clave del éxito en este tipo de lugares es la interacción con los clientes; así que bienvenido a su casa, siéntate en la barra (donde tendrás tu propio cajón con servilletas y plumas) y descubre lo que el anfitrión convida. Para comenzar el día, dar inicio a una noche de relajación o como digestivo hay que pedir un café el cairo, con un doble expreso de intenso café chiapaneco, perfumado con cardamomo y un toque de azúcar morena que le da notas...
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  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
¿Se acuerdan de la película El Jardín Secreto?, aquella donde Mary encontraba, en una casa vieja, el camino para un jardín increíble y que se volvió todavía más increíble cuando ella lo pimpeó. Pues así es el Patio Escondido de Monstruo de Agua, que está efectivamente escondido, detrás de un pasillo, en una casona en la Roma. Los ajolotes inspiran el nombre de este proyecto (ajolote o axolote viene del náhua, y significa, oh, sorpresa, monstruo de agua), y han fascinado a muchos más. Entre ellos a Cortázar, que hasta cuenta en Axólotl cómo se convirtió en una de estas criaturas: “Los ojos de los axólotl me decían de la presencia de una vida diferente, de otra manera de mirar.” Estos mismos seres inspiran Patio Escondido, el bar de Monstruo de Agua, una cervecería artesanal en la CDMX. Lo cool de estas chelas es que además de ser muy ricas, son producto de un proyecto que se piensa desde el campo hasta la copa. En esta cervecería hacen chelas híbridas, que incorporan ingredientes agroecológicos típicos de nuestro país y de su diversidad biológica y cultural para retomar la cultura culinaria y herbolaria mexas. O sea que una chela de Monstruo de Agua puede estar hecha con higo, hongos, cempasúchil, hoja santa… Además, estas cheves se hacen pensando en la sustentabilidad y privilegiando agricultores que tengan prácticas regenerativas. Es decir, son responsables con el medio ambiente y compran el 90% de sus insumos en México, ayudando así a la economía local. Pero lo que nos...
  • Mezcalería
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
El sótano del hotel Street Art Hotel parece el set de una película futurista donde las calles de México y Asia se fusionan. Hay murales fluorescentes, vacas voladoras, papel picado y lavadoras que aparecen repentinamente. No es una ensoñación lisérgica, es Fayuca, un nuevo bar que, sin perder la picardía, puede darte una clase de mezcales artesanales en cada visita.  Todo el equipo son apasionados de los palenques; en sus recorridos por Oaxaca, Michoacán o Guerrero se han acercado a las familias productoras y a los procesos que hacen único a cada planta de agave. De ahí que en Fayuca solo encontrarás lotes pequeños de mezcales muy especiales, algunos tan pequeños como 5 o 10 litros.  Lo que más nos gustó de la propuesta es que aquí quieren que elijas el mezcal que vaya más con tu personalidad, en lugar de irte por el costo. Por ello todos tienen un precio único. En la carta está perfectamente explicado el maestro mezcalero, la región, el tipo de agave y el grado alcohólico. Si quieres convertir tu experiencia en una cata, hay paquetes de degustación de 3 hasta 7 ejemplares.  Pero el trabajo con los productores no acaba ahí, nos cuentan que para armar el menú de cocteles –todos hechos con destilados mexicanos– se sentaron con ellos a hacer pruebas hasta que dieran su visto bueno, ya que son quienes conocen mejor su producto, por lo mismo los drinks reflejan muchas de sus historias. Para conocerlas acércate a Paola o Carlos, las mentes detrás de la barra y enciclopedias...
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  • Gastropubs
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Cuando la naturaleza vuelva a adueñarse de la ciudad, cuando la maleza invada casas y monumentos, cuando la hierba reclame lo que tomó el asfalto, nos quedarán los recuerdos de lo que fuimos y las delicias que comimos. Estoy segura de que en alguno de esos recuerdos estará una noche que pasé en Café Ocaso. No exagero, en esta ciudad acelerada en la que nacen nuevos lugares más rápido que margaritas después del deshielo, sorprenderse con un lugar nuevo parece casi imposible. Por eso la mezcla de simplicidad con imaginación, de ejecución perfecta con ingredientes frescos y de calidad, asombran tanto. Café Ocaso, la experiencia del chef Emiliano Padilla se mezcla las ganas de hacer algo que se una orgánicamente con su entorno.Está inspirado en algunas de las barras más representativas de la ciudad, como la de La Ópera o el Café Habana, que siempre mezclaron lo local con lo internacional. Ofrece menús para cada momento del día, breves pero precisos. El del desayuno incluye, entre muchas otras cosas, arroz con huevo (un platillo por demás probado y garantizado) además de hot cakes y una barra de café, mientras que en el almuerzo puedes comerte una tlayuda o una tortita de aguacate. Pero hablemos del ocaso, cuando el sol se pone y la noche asoma, cuando las luces empiezan a iluminar las calles del antes Distrito Federal, Café Ocaso te recibe con una barra que recuerda incluso a la mítica cafetería La Blanca; muestra un ambiente que se siente familiar, con una rocola con 100...
  • Coctelerías
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Playa, aperitivos, música y sombrillas son la escenificación perfecta de Ricochet, un nuevo proyecto gastronómico que se inspira en la Italia de los setentas y su vibra mediterránea. Aquí no existe la prisa y, de hecho, recomiendan no sacar el celular para tomar videos e interrumpir la experiencia. Su creador, el chef Robert Craig, hace un llamado a la desconexión y a mantenernos enfocados en el aquí y ahora.  Por fuera podría pasar desapercibido, pues solo hay una pequeña ventanita de pan, que opera con normalidad durante las mañanas; por la tarde, si te atreves a entrar, se transforma en un lugar desenfadado, perfecto para ponerse al día, ir a solas, en date o con amigos. La comida es italiana en su mayoría, aunque con guiños a toda la costa mediterránea. Se centra en mariscos, vegetales y platos para compartir, mientras que la barra está definida por martinis, spritz y vinos refrescantes, como albariño o chardonnay.  Ricochet es un espacio para comer, beber y quedarse. Al llegar, te reciben con una botanita de nueces, para romper el hielo. Empieza con unas endivias y un plato de ostiones, acompaña con un prosecco bien frío, para entrar en ambiente. Después unos camarones para picotear y seguir con una milanesa schnitzel o un filete a la griega. Prueba los spritz clásicos como el hugo o el Aperol, que son un must.  Los sabores son balanceados; el servicio, atento y uno de los grandes highlights, si sueles estar atento a la música, es que el repertorio te transporta a la...
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  • Roma
  • precio 2 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Checkpoint
Checkpoint
¡Presiona start! En algún momento de tu vida cambiaste el control de la consola por una chela, pero estimado gamer de la CDMX: ahora puedes tenerlo todo en un sólo lugar (no se garantiza el ligue). En las mesas está la pantalla conectada a un emulador con juegos de las plataformas Atari hasta Play Station 1, date vuelo y procura ignorar las caras extasiadas de la población mayoritariamente masculina en el sitio. Para vivir la experiencia hay que pedir una mesa y tener un consumo mínimo de 300 pesos, a partir de la segunda hora 150 u 80, que te cobrarán si no consumes. Pero, qué mejor que una hamburguesa big boss con 200 gramos de carne, tocino y cheddar para una partida de Super Mario, un chilli dog con salchicha jumbo o un sándwich philly bob-omb con filete y pimientos. Hay botanas al estilo junk food como dedos de queso, boneless o los sonic rings de cebolla; acompáñalos con los cocteles de la casa como un magic potion con Hpnotiq, licor de manzana y pepino. Las horas se pasan rápido, no te vayas sin echar ojo a la tienda. Hay desde una caja de Nerds de dos kilos o palillos chinos en forma de sable de luz (sí, encienden), hasta moldes para hielo con forma de Lego, Pacman o la Estrella de la Muerte. Si estuviste enamorado de algún videojuego y te encanta beber, temo decirte que este bar será el nuevo dueño de tus quincenas. 
  • Mezcalería
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Es innegable que el mundo se está poniendo cada día más difícil. A veces es todo tan cansado que la única salvación es tomar un trago divertido con una amiga para sobrellevar la semana. Este nuevo barecito abre todos los días, así que fue justo lo que necesitábamos.  Se define como un “archivo líquido de destilados mexicanos”, y aunque sí tienen una gran colección de tequilas y mezcales expuestos en los muros, nos gustó que no es para nada solemne, de hecho, aquí buscan rescatar la Margarita, un coctel clásico que remite a un espíritu ligero, de fiesta y juego, algo que a todos nos hace mucha falta.  Aquí el concepto se amplía con múltiples variaciones de la versión original, aunque las que son la sensación son las margaritas frozen, servidas directo de la máquina. Nos conquistaron con su textura frappeada y sabores frutales que cambiarán según la temporada. Nos tocó una de mandarina con mezcal y escarcha de tajín; y otra de limón con tequila que nos recordó a las paletas de limón con suficiente piquete. ¡Ojo! con lo heladas que están no les notas el peligro, así que se hace fácil pedir otra, y más con las rolas cantineras que ponen el ambiente.  Si quieres una opción que no te congele el paladar, hay coctelería clásica con el twist de los destilados mexicanos, por ejemplo una batanga o negroni con mezcal. Para acompañar, hay botanita como carne seca o aceitunas y platos de comal como el sope de papa con chorizo o la tetela con mole negro. Te recomendamos: Taller de...
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  • Roma
  • precio 3 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Durante décadas fue una apacible cantina cuyos clientes se dedicaron a envejecer al tiempo que bebían y jugaban dominó. Pero algo pasó a principios de los dosmiles. Una cada vez más nutrida banda de escritores, cineastas, artistas plásticos, diseñadores, arquitectos, periodistas, bellas modelos extranjeras y personajes afines, fueron arrinconando a los parroquianos originales, y por esa costumbre informal de beber antes del fin de semana, se instauraron los “jueves de Covadonga”. Por unos años, los jueves a la medianoche se volvió prácticamente imposible moverse entre el tumulto de covadongueños que brincaba de una mesa a otra, saludando a los colegas del gremio. Un ambiente en extremo animado y sociable, por demás inusual si consideramos que la decoración tiene el mal gusto de un consultorio médico, las luces que iluminan el sitio son tubos de neón tipo oficina y que no se escucha música alguna, sino únicamente el ronroneo de las conversaciones y el plim plim de los cubiertos. Entre esa multitud se mueve un pelotón de meseros increíblemente diestros y de memoria prodigiosa. En algún momento, a la usanza de muchas cantinas, la fiesta se interrumpe cuando alguno de los clientes grita a todo pulmón el nombre de otro comensal. Pongamos por caso: “¡Juan Pérez!” A lo que los cientos de presentes, a coro, responden: “¡Uleeeero! ¡Uleeeero!” (bueno, la palabra no empieza precisamente con U), y luego vuelven tan campantes a sus conversaciones. Pero de un par de años a la fecha eso...
  • Antros
  • Roma
  • precio 2 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Todos los caminos llevan a Mama Rumba. Quien no ha ido puede considerarse extranjero en la ciudad. Lo revisitamos por ser catedral del mojito en el DF y para comprobar que luego de 21 años sigue siendo referencia obligada del guateque cubano en la Roma. Nació como un centro de gastronomía caribeña y creció por gracia de un grupo de teatreros cubanos que llegaron para trabajar ahí, nos cuenta Luis Tukio, su gerente. Su ambiente ha ganado tal fama que igual ha celebrado ahí su cumpleaños el director de cine Martin Campbell (La máscara del Zorro) o la actriz Catherine Zeta Jones. Y si tienes suerte, en una visita casual, podrías encontrarte a Johnny Depp y Javier Bardem, pues justo ahí estuvieron días previos a la grabación de la película Antes de que anochezca. Todas las noches hay grupo en vivo y cada quince días está Manolito el imitador de Celia Cruz. La oferta musical la completan  grupos como Van Van, Paulito F.G., Bamboleo, Charanga Habanera, Elito Revé y en su momento el legendario ensamble Buenavista Social Club. Pero sin duda, al menos para las chicas, el día idóneo es el miércoles, pues no pagas cover. La disposición de las mesas permite que los dos pisos del lugar sean una pista de baile enmarcado por la barra de madera y tabique. Las bebidas clásicas son el mojito clásico, la cuba libre, daiquirí, o la cervezas cubanas Bucanero y Cristal. De platillos, el chef recomienda las masitas de puerco, los sándwiches cubanos, croquetas, mariquitas o el plato cubano. El...
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