Maximo Bistrot
Alejandra CarbajalMaximo Bistrot

Restaurantes y cafés en la Roma

Las mejores opciones de esta colonia de la CDMX para ir a comer o tomar un café

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Esta colonia, vecina de la Condesa, fue elegida el año pasado por los infalibles editores de Time Out como uno de los 50 barrios más cool del mundo. Y no es de extrañarse, ya que entrar en la Roma es como entrar en otro pequeño universo en la alcaldía Cuauhtémoc. 

Encontrarás tesoros de todo tipo, desde Antros y bares en la Roma para amantes de la fiesta, el top 10 Restaurantes en la Roma para que pruebes todo tipo de platillos extravagantes y deliciosos postres hasta librerías, museos, cantinas, tiendas de discos, mercados, teatros y cafeterías que entran en la lista de los 15 lugares imprescindibles de la Roma.

Checa la lista y elige tu lugar favorito para pasar una tarde traquila tomando café o devorando un exquisito platillo. 

Recomendado: Los 50 mejores restaurantes en la CDMX

Lugares para comer en la Roma

  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

¿Qué porcentaje de la experiencia de ir a un nuevo restaurante le das al diseño interior? Si siempre te fijas en la textura de las sillas, la arquitectura y hasta el color de la vajilla, este nuevo hotspot de la Roma se va a ganar tus halagos.  Lina es el nuevo hotspot de la Roma y hay que decirlo, hicieron un gran trabajo para dejar  bellísimo el espacio a un lado de Casa Benell, con grandes ventanales que dan a un pequeño patio con plantas, mientras dentro se impone la barra de la cocina abierta.  El día de mi visita, como no es sorpresa en este lado de la ciudad, había mayoría de extranjeros, pequeña red flag de que debes preparar la cartera.  Pedimos un vino —en la carta predominan los franceses— además del coctel de la casa que más nos atrajo, el Sake Spritz (sake Nami, Poleo, prosecco, soda). Mientras esperaba los alimentos, cada que volteaba, veía detrás de la barra a una muy concentrada Mariana Villegas. Este es el primer restaurante de la chef, después de trabajar en grandes cocinas del mundo y de la CDMX (Fulgurances, Union Square Café, Pujol, Cosme). Verla trabajar hace palpable la dedicación que le está poniendo a su proyecto, así como lo atenta que está de todo lo que sucede con su equipo y con cada ingrediente.  Ya sea de entrada o para acompañar, te recomiendo el Bok choy sobre un apapachador curry de cúrcuma y macadamia, acompañado con un súper suave puré de chirivía. También probamos el tartar de trucha, de un hermoso tono rosado porque lleva jícama y crème f

  • Cafés
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Este nuevo espacio es muy peligroso para mí, pues junta tres cosas que me encantan: los libros, la comida y la ilustración. Los creadores de Tizne Tacomotora, Pilar y Jorge, abrieron enfrente Mise en Print, una cafetería que esconde al fondo una colección muy bien curada de libros, fanzines y revistas gastronómicas, no sólo de México sino de otros países. Aquí hay tesoros que han recolectado a través de los años, desde un libro de fotos de manzanas extrañas (mi cora no resiste tanta ternura) hasta enciclopedias de tacos de la CDMX o Tijuana; no faltan tampoco los recetarios o los stickers de trompo al pastor, pero, en general, encontré apuestas editoriales que proponen nuevas formas de entender la cocina y todo lo que toca la alimentación.  Algunos están en la sección de “biblioteca” y no están a la venta, pero los puedes hojear y leer tranquilamente, como yo lo hice mientras disfrutaba mi flat white y una gran rebanada de su pastel de chocolate y aceite de olivo. Humectado y esponjoso, es adictivo porque no empalaga. Se dice que de la carta, otro sello del lugar es el Mantou o pan chino que hacen con toppings variados.  Si quieres comprar algo, más atrás están exhibidos los libros y prints que sí te puedes llevar, además de productos de alacena importados, entre las cuales vi especias egipcias, mermelada de yuzu o conservas con hermosas latas ilustradas.  Si entre tanto que ver te da hambre, hay pocas opciones saladas, pero lo mejor es pedir un sándwich para probar la Machil

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  • Cafés
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Admiro mucho lo meticulosa que es la cultura japonesa en todo lo que produce, desde automóviles hasta pan de mesa. Y en esta nueva cafetería lo puedes comprobar. El nuevo proyecto del chef Takeya Matsumoto (KOKU) asemeja un café tokiota de todos los días, con mesas al interior y al exterior, y un diseño con madera en crudo que lo hace acogedor y relajado. Pero lo más vistoso son las perfectas barras de pan de molde (shokupan) y pan dulce que está dispuesto para picar tu curiosidad. Su creadora del pan es Terumi Kameoka y desde mi visita no me canso de alabar su trabajo.  Revisé la carta, donde todo venía en español y japonés, y vi que tenían toda una sección dedicada a los pan cakes, algo que ーcomo hemos aprendido en instagramー los japoneses han perfeccionado como nadie. Aquí hay desde el clásico con mantequilla y miel hasta los de chocolate, vainilla o crema de matcha. Me decidí por los últimos porque team matcha. Estos hotcakes son prácticamente perfectos, suaves, súper aireados y nada empalagosos para que los puedas terminar. Una joya en esos días en que quieres un desayuno apapachador. Los acompañé con un latte frío al que le dan una shakeada (como a los cocteles), así consiguen darle un volumen espectacular a la espuma. Del lado salado pon especial atención a los sandos fríos y calientes. Yo probé el Katsu sando. Mucho más delicado que otros que había comido en cuanto a la textura del pan, la jugosidad del cerdo empanizado y un gran aderezo de la col morada, todo hecho e

  • Vegana
  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

La carta "El Mundo" en el tarot está representada una mujer desnuda con dos bastones y cuatro elementos en las esquinas (león, toro, querubín y águila). Se trata del último arcano mayor y está relacionada con el éxito, la realización de los sueños y la plenitud. Por todas sus cualidades da nombre a un nuevo restaurante bar vegano en la Roma.  Apenas nos instalamos en el interior de la bella casa art nouveau que da hogar a El Mundo, notamos que por todas partes había imágenes o alusiones a la baraja del tarot, cosa que debe irte preparando para lo que va a acontecer. Aquí la dinámica es, si confías en tu destino, que el tarot elija el coctel de la casa que vas a tomar. (Obviamente no es obligatiorio, pero es imposible que no te gane la curiosidad).  Partí la baraja y saqué mi carta: Los Enamorados, la carta de la armonía y el discernimiento según la explicación que venía debajo del coctel, el cual tenía mezcal, jarabe de vainilla, té negro Lapsang y Maracuyá. Mi acompañante hizo lo propio y obtuvo, justamente, la carta El Mundo. El cóctel correspondiente, muy fresco, llevaba ginebra, Kombucha de Laurel y jugo de limón.  Ya con tu trago revisa el menú de alimentos, ya que en los platos de la chef Rebecca Noel no hay proteína animal pero sí mucho sabor y, sobre todo, texturas impecables. Para nosotros, la estrella fue el tartar de sandía. La fruta en cuadritos se hornea para deshidratarla durante algunas horas y luego se vuelve a hidratar con una mezcla de miso blanco, jengibre,

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  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Si esta mexicana no puede ir a Corea, que la calle de Corea venga a ella. Un nuevo restaurante coreano que abre sus puertas en esta ciudad siempre es una buena noticia, pero uno que sirva comida callejera, es una fiesta. Las luces rojas de neón que señalan el lugar (último integrante de Grupo Midam) desde la calle dan la sensación de ir caminando por la noche en las calles de Seúl. La carta es muy variada, desde entradas variadas y ligeras, hasta diversas carnes salidas del BBQ. Pero pocas cosas sorprenden tanto como las delicias que se pueden hacer usando tofu y arroz. Los Yubochobap son una muestra de hasta dónde puede llegar un tofu relleno; acá puedes encontrarlos de Yeyuk, un delicioso pork belly enchilado, o de carne de res marinada (Bulgogi). Otro de los reyes de la carta es el pollo frito estilo coreano, jugoso, y crujiente, y su versión picante te va a encantar. Nos quedamos con muchas ganas de probar los fideos, hay desde ramen, hasta pho… pero volveremos pronto.   Lo que siempre se agradece en un restaurante como este, en el que entrar a la terraza es salir por un momento de la rutina, es una buena carta de bebidas. Prueba los cocteles de la casa, preparados con soju o sake, y no te pierdas los carajillos de sabores, como el de mazapán. Chingu nos confirma que aunque el ambiente, la decoración y los espacios no lo son todo, sí influyen mucho en la experiencia de probar algo nuevo, y nos deja definitivamente con ganas de darle otro recorrido a su carta, así como re

  • Cafés
  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Se sabe que una cafetería en la Roma que tenga café de especialidad, desayunos con personalidad, buen pancito dulce y una playlist a volumen moderado va a traer a las personas que trabajan a distancia (única buena herencia de la pandemia) como abejas a la miel.  Lo pude corroborar el día que conocí la nueva sede de Brewers. La que se define como cafetería experimental (porque no le temen a jugar con la ciencia del café), comenzó dentro de la tienda de tenis Stush en la calle de Álvaro Obregón. Pero hace unos meses se mudaron a esta nueva locación en una zona mucho más tranquila de la Roma, que invita a concentrarse y trabajar a gusto.  Pedí un café filtrado, con un chiapaneco lavado de Concordia Café, de los que te hacen la mañana desde que percibes el aroma. Tip: pregunta por los cafés de especialidad en grano. Mi acompañante se decidió por una bebida con adaptógenos. Si aún no los conoces, se trata de hongos o raíces naturales que se han vuelto populares por sus beneficios ante el estrés, la ansiedad o para mejorar la concentración. La que ofrecen aquí contiene melena de león, cordyceps y reishi, y la puedes pedir en versión matcha, taro o chai. Los hongos solo le dan un toque terroso que no es desagradable. Si quieres algo frío, también del lado experimental está, por ejemplo, el Ginger Brew, con café de extracción en frío y Ginger Beer de Alma Quieta.  Para comer, nos recomendaron el omelette, hecho con huevo de libre pastoreo, relleno de queso mozarella, bañado en una sa

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  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Las cantinas tradicionales son espacios tan sagrados que, por supuesto, me surgen dudas cuando un lugar nuevo se define como tal. Especialmente si está en la Roma o la Condesa. Aunque iba cautelosa a encontrarme con la recién abierta Cantina MonteRey, puedo decir que tiene su encanto y la “agusticidad” del ambiente del noreste.  Aquí el objetivo es que se arme una pachanga chila, o sea franca y sin pretensiones como son los norteños. Al llegar, saludamos a Chalino y al Viejo Paulino en los retratos de las paredes y nos acomodamos en el amplio salón. La carta de tragos combina los clásicos de cualquier cantina tradicional, pero no deja de estar en la Roma, así que también hay chela artesanal y hasta vinos interesantes. ¿Lo mejor? Los precios (de comida y bebida) son bastante accesibles para la zona; de hecho tuve que leer dos veces la carta para corroborar que los cocteles no pasaban de $140 pesos. ¡Arre! Pedí el Huerquito, que lleva Capitán Morgan Spiced, jugo de limón agrio, y frappé de chamoy-sandía que me llevó a mi infancia; otro hit de la barra son las margaritas de la casa, como la Licha, con piña tatemada y habanero.  Casi me distraje con el trago juguetón, pero para llamarse cantina, la comida debe ser igual de buena que la bebida. Y si algo sé de mi familia norteña es que la carne es muy importante. Por supuesto en el menú están presentes el chicharrón regio, la birria, el cortadillo con tuétano y el pollo estilo Monterrey (aprobado, según nos contaron, por Jonás de

  • Mariscos
  • Roma
  • precio 2 de 4

“Del Mar a tu corazón” se lee en el neón rosa que decora la terraza, en el segundo nivel, del restaurante y es la premisa que se cumple después de un viaje por todas las costas del país a través de su gastronomía.  Con un ambiente bastante familiar, petfriendly y para los amantes del bajón en fin de semana, El Corazón del Mar en la Roma tiene una carta con bastantes opciones que no está guiada por un menú definido por tiempos; son las combinaciones que armes lo divertido. Igual puedes saltar de la sopa azteca de camarón con toque de picante y bastante aguacate al aguachile Mar Negro con camarones cristal marinados en limón, pepino blanco, cebolla morada, cilantro, aguacate y jugo de salsas negras o una lonja de robalo marinado con salsa zarandeada al grill.  Para empezar nos pedimos un tiradito de atún en salsa de jamaica con chile de árbol y ajonjolí, como somos golosos, después nos aventamos la torre de mariscos tropical, servida con camarones, atún, ceviche, pulpo, camarones empanizados bañados en la salsa de la casa. Ambas en emplatados bastante vistosos y porciones suficientes para dos personas.  Para amenizar hay música en vivo por las tardes —a partir de las 7 pm— y en general los espacios son cómodos, con gabinetes para los románticos o las familias, mesas pequeñas en la terraza de la azotea, o de pisa y corre en el roof al exterior. Ideal para echar el trago y el antojo de mariscos un fin de semana.  El apartado de bebidas va de la cerveza de barril y cocteles básico

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  • Cafés
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Jesús Elizondo es toda una institución en la panadería mexicana. Ha conseguido posicionar su marca de pan desde 2016 en el norte del país, Pan Benell, con ingredientes naturales, masa madre y procesos de fermentación largos. Luego Chuy retomó la idea de sus inicios en un nuevo proyecto llamado Casa Benell, donde el pan es protagonista de sus platillos salados (y dulces). La fórmula fue un éxito rotundo en Nuevo León y, después de mucha espera, apenas abrió uno en la CDMX. Lo alberga una casona clásica de la Roma con terraza al exterior. Una vez que cruzas el umbral, verás al panadero realizar las creaciones de Chuy, su vitrina y los estantes con su merch. Siéntate en la barra o en las mesas bajando los escalones.  Chuy busca que sus desayunos sean abundantes para que tengas la energía necesaria para sobrellevar el día. El café es muy básico, pero son aplaudibles las opciones de leches vegetales. Probé el pan de muerto porque para ellos todo el año es temporada. Se nota que lo hacen con naranja y es esponjoso, pero a mi gusto, le faltó un poquito de sabor. Después pedí el croque norteño que en lugar de jamón, lleva barbacoa de res. Es un plato novedoso, llamativo y delicioso. La barbacoa se lleva bastante bien con la bechamel y el huevo estrellado. Lo acompañé con una Beermosa: jugo de naranja, cerveza Prima Benell y jarabe —la mimosa de los regios—; la cerveza sola se lleva bien con el pan, pero combinada es una locura refrescante. Para cerrar pedí el frenchy french (pan fr

  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

No es necesario ser otaku para fantasear con parar a cenar en uno de esos locales estrechos que pueblan las calles de Tokio, donde el calor lo proporciona el vapor de una reparadora sopa de fideos. Como salido de una película de Studio Ghibli, Sōōp es el hotspot de la Roma que nos acerca un poco a los noodle bars de la gastronomía nipona, en una barra para un puñado de personas y cuatro mesas sobre la calle de Orizaba.  Su carta es breve: unas cuantas entradas, seguidas de los sandos, las opciones de ramen y un par de postres. Pero, al final de tu visita, no te quedará duda de que cada plato se prepara con bastante cuidado en el sazón y el ingrediente.  Para comenzar, pedimos una cerveza japonesa y el crudo de hamachi, que llevaba, entre cada rebanada de pescado (súper fresco y suave) láminas de mandarina sobre un aceite de hierbas y terminado con limón amarillo. También, para ponernos aventureras, mi acompañante y yo pedimos la seaweed salad, que es una ensaladilla de un alga llamada wakame, ligeramente dulce y con una consistencia algo gelatinosa, parecida a los fideos de arroz. Sólo si le entras a sabores asiáticos, dale una oportunidad, si no, vete por unas más seguras alitas.  Justo cuando llegó lo que más nos emocionaba, el ramen, se soltó la tormenta (habrás visto que Tláloc está muy activo este año), así que nos mudamos de la calle a la barra del interior, de diseño minimalista, aunque no pierde el humor con figurillas de Gokú en los estantes de la pared (perdón si no

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  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

La chef Lula Martín del Campo parece no descansar ni un segundo. Además de colaborar con toda la escena gastronómica de un extremo a otro del país (y siempre con su gran sonrisa), la chef acaba de estrenar un rooftop impresionante en la Roma. Preguntamos por el lugar en el coworking que hay en la planta baja y nos indicaron tomar el elevador hasta la terraza del edificio. Se abrieron las puertas y nos introdujimos con caras de wow al restaurante de dos pisos: un espacio tropical, aireado, donde cada mesa y superficie está engalanada con piezas de diseñadores mexicanos, los cuales se ven vibrantes con la luz dorada que atraviesa los inmensos ventanales. La vista es imponente y el lugar está circundado por plantas naturales de un verde casi imposible. La visión de la chef de la cocina mexicana comienza desde el set de mesa: tortillas de maíces criollos con frijoles y tres deliciosas salsas. Para comenzar, probamos unas gorditas de chicharrón prensado y queso cotija a las que no hay que verles la grasa, sino dejarse apapachar por su sazón redondo, sin pasarse de sal. Del lado marino, nos fuimos por el taco estilo Baja y el ceviche de Totoaba, un pez blanco que ーmuy importanteー siempre debe ser de cultivo, ya que su pesca salvaje es ilegal y la chef está consciente de ello. Si has ido a Marea, te imaginarás que aquí replica su compromiso con la sustentabilidad en los insumos. Lo prepara con jugo de limón, cebolla morada, chile cuaresmeño, aguacate y aceite de olivo. Del lado terr

  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

El destino gastronómico que encabeza mi lista de pendientes es, sin duda, Tijuana. Pero si Mahoma no va a la montaña, el Compita vino a mí. Comenzaron con un puesto de tacos de birria en la esquina de Puebla y Monterrey (que se mantiene), y acaban de abrir su primer local a unos pasos del Mercado de Medellín.  Una vez más, vimos el poder de las redes sociales haciendo lo suyo. Llegamos incluso antes de que abrieran y en menos de quince minutos ya estaba a reventar y hasta había cola en la calle. ¿Sería el rush de Instagram o sí estaban así de buenos? Spoiler: se acerca más a la segunda opción.  Aquí ampliaron el menú con tacos de asada, adobada y hasta lengua. Pero primero lo primero, (más si se trata de atender la cruda) hay que pedir un consomé, bien especiado y con carácter.  Ahora sí, los taquitos. Aunque los de adobada se preparan en trompo, no les vayas a llamar “de pastor” o corres el riesgo de ser persona non grata en El Compita. Justamente la receta del adobo es lo que los hace distintos y que de cajón llevan guacamole.  Otro imperdible para cuando te caes de hambre son las Mulitas, pueden ser de birria, asada o adobada con queso, cebolla, cilantro, frijoles y guacamole. O sea, toda la carta metida entre dos tortillas grandes, a elegir entre harina o maíz. (Hay que decir que en tortillas siempre tengo mi favorita en las taquerías y aquí me costó decidir).  Punto a favor, es vegetariano-friendly, de hecho hay cinco opciones como el taco de chile güero con queso o el d

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  • Roma
  • precio 2 de 4
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Mercado Roma
Mercado Roma

Las horas no pasan dentro de este lugar, una vez que entres te olvidarás del exterior por un buen rato y es que Mercado Roma es como un gran fuerte en el que hallarás opciones de comida, bebida, postre y, si te gusta la diversión nocturna, fiesta.  Desde 2014 el despacho Rojkind Arquitectos creó el mercado, un espacio gastronómico que rápidamente se popularizó. Hasta este año, sigue siendo un punto al que amigos, parejas y familias deciden ir para pasar un buen rato con diversidad de propuestas al alcance de unos pasos.    ¿Qué comer? -Jacks Butcher: Cuando se te antoje corte de carne, acude a este local. Hay picaña, arrachera, rib eye y filete. De igual manera puedes pedir hamburguesas.  -Sandwich Station by Mía: No puedes perderte los sandwiches de este local, nos lo agradeces después. El pan es hecho en casa, elige entre finas hierbas y parmesano. Nosotros probamos el Sandwich Texano ($165) con picaña, hongos, jalapeño, queso provolone y cebollas crujientes; en el sabor notarás la dedicación que le ponen, con mucho sabor en cada bocado. El más pedido es el Sandwich Pulled Pork ($165) que conlleva 13 horas de preparación sólo del pulled pork. Con uno de estos sandwich quedarás satisfecho. -Baguettapas: Su menú abarca baguettes, tapas, montaditos, focaccia, bagels y croissants. Y para que acompletes tu compra, en la compra de tapas, baguettes y tablas mixtas, te incluirán postre de mascarpone y una bebida, elige entre: dos copas de clericot, una copa de vino, refresco, agua

  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

En Chihuahua acaba de abrir un lugarcillo cuyo eslogan es "tacos veganos y cócteles", con una propuesta fresca sobre la comida y trato amable. El lugar es un localito, de donde salen los pedidos, te cobran y preparan los alimentos; y afuera es donde hay varias mesitas en la tan de moda zona de “terraza”. Con la tarima que da privacidad y hace que no te sientas en la calle. El ambiente es agradable, un sitio donde las personas que te atienden son familia. La música va del indie al pop o electrónica a buen volumen. Para comenzar, nos pedimos la tostada de atún vegano, que está hecha con sandía marinada en salsa de soya (receta de la casa), servido en una tostada de maiz azul, con jitomate, cebolla morada, pepino, ajonjolí negro y aderezo de chipotle. Los sabores conjugan el uno con el otro, con texturas y una curaduría que le da a la sandía un sabor distinto (ojo, sigue sabiendo a sandía, pero con notas distintas). En segundo lugar, probamos el taco Baja de berenjena: empanizada con tempura, servido con col morada, zanahoria, lechuga, aguacate, ajonjolí negro, el mismo aderezo del anterior y limón para acompañar. Un taco muy rico, balanceado y contundente. Como todo lo mejor siempre queda para el final, pedimos la sopa azteca, servida con su respectiva crema, queso, aguacate y tiritas de chile guajillo. Esta es completamente la joya de la corona, con una consistencia un poco más espesa y un sabor que te llena las papilas gustativas en cada cucharada; el secreto, comino y epazot

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  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Si no has probado el reciente concepto gastronómico del chef Lucho Martínez (Emilia, 686) en la Roma, aquí te contamos cómo nos fue. En resumen, lo navegamos con gusto. Nos dieron una mesa en la banqueta, lo que usualmente me preocupa porque me hace pensar que los meseros no me van a hacer caso, pero no fue así, la atención fue siempre de primera. Comencemos con el coctel. Pedí la Margarita spicy, para la que emplearon el tequila Altos blanco y debo decir que fue una excelente elección. Me encantó el toque picante, sin opacar al tequila. La entrada de berenjenas fue perfecta para empezar. Tenía bastante yogur griego que le daba una textura cremosa y especias que aportaban nuevos sabores. Elbalance logrado con los sabores entre la fresa y la miel junto con la vinagreta era un festival de sabores en la boca. Para el plato principal, elegí un vino Don Leo por copeo que maridaba bien con el Steak con papas, las cuales venían acompañadas de una deliciosa salsa Bernesa. Para no quedarme con las ganas, también quise probar los ñoquis con una salsa de requesón, parmesano y tapenade de kale que fue espectacular; tenían una salsa espumosa y esa combinación de ligereza por las pequeñas burbujas y los sabores le daban una textura agradable. Además, la combinación maneja un nivel de acidez que equilibraba su naturaleza grasosa. El pastel de chocolate fue el remate final. El pan era bueno, pero lo mejor fue la base para el helado de vainilla y, sobre todo, para el mousse de chocolate que e

  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

La curiosidad mató al gato, o en este caso, lo llevó a comer y beber deliciosamente. El truco en este lugar es que no sepas qué esperar, ese debe ser su lema. Redes con poca información, algunas opiniones dispersas por internet, del menú, nada; sigue tu reflejo hasta las escaleras, y aléjate de la luz. El Salón Palomilla es misterioso, oscuro, en un segundo piso de la Roma, con la cocina abierta con las brasas ardiendo, y con una barra maravillosa. Vegetación interior, verde por todos lados, muebles descoordinados, una mesa del calendario azteca, espejos de bazar, y un hueco en el techo que recuerda más a un estadio que a un restaurante-bar. Me imaginé, por el lugar, que la coctelería sería el fuerte, pero la verdad es que la comida es el highlight. A pesar de las contadas opciones, cada platillo suena espectacular y elegir se vuelve el problema: gyros, tostadas, purés y croquetas. Pedí jamón ahumado, que tenía unos encurtidos de ensueño y la mostaza dijon más perfumada que he probado. Pero la estrella de mi noche fue la brocheta de vacío de res, a las brasas y en su punto, la carne se deshace en la boca. Si combinas ese manjar con un poco de arúgula, berros, cilantro y rábanos, nada puede fallar, pero si además le pones un puré de camote y una salsa de chile de árbol, ya no necesitas nada más. ¿Volvería? Sí. Nunca voy a olvidar esa brocheta de vacío, la increíble selección musical y la sensación de estar en otro lugar y otro tiempo. -Aura Mendoza Te recomendamos: Husman Bist

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  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

La nostalgia de los argentinos en México tiene un nuevo templo. Esta heladería es originaria de La Recoleta, Buenos Aires desde 1969. Ya tienen dos sucursales en CDMX (Roma, Condesa) y están a punto de abrir otra en Miguel Ángel de Quevedo. Fuimos a probar los de la Roma, un spot muy lindo para un sábado soleado, con mesitas y sombrillas al exterior. Nos contaron que todos estos cremosos gelatos los importan de Argentina, bajo un estricto proceso de frío para que lleguen perfectos. Aquí las estrellas son los sabores porteños. Para entender este tango tienes que probar cualquiera de los cuatro de típico dulce de leche argentino: hay uno clásico, uno con trocitos de chocolate, el de oreo y uno que lleva más dulce de leche líquido. Otros sabores que llenan los corazones rioplatenses porque no se encuentran fácilmente en nuestra ciudad son el sambayón (yema de huevo y vino blanco) o el nocciola (con trozos de avellana y crocante de chocolate). Pero si lo tuyo es el chocolate amargo, pregunta por el chocolate extra cacao, una joya con 90% cacao ecuatoriano.  En base agua tienen los sorbetes. Aunque ya estábamos por irnos, nos sacrificamos con una bebida de jugo de naranja y una bola de frambuesa patagónica. Ambos sabores se van mezclando mientras la tomas y es súper refrescante.  Te recomendamos: Friyolo

  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Con este calorón de primavera no se antoja otra cosa mas que un heladito. Ahora, ¿estás a dieta, tienes restricciones alimenticias o simplemente quieres bajarle al azúcar? Ningún problema, aquí encontramos una opción keto para que no te pierdas de nada. En esta heladería todos los helados y malteadas se hacen en casa sin azúcar, lácteos ni gluten. La base es de leche de almendra e inulina de agave, endulzada con fruta del monje (un sabor mucho más neutro que la estevia o los edulcorantes) e ingredientes naturales. Todos los productos tienen indicadas las calorías aproximadas; por ejemplo, los helados tienen entre 15 y 70 calorías por 100gramos y su malteada tiene solo 180, mientras que una malteada convencional tiene más o menos 380 calorías.  Cuando llegues a Friyolo vas a creer que el local está vacío, pero en realidad tienen un ingenioso sisitema de pedido (producto de la sana distancia durante la pandemia). Para pedir tu helado, debes entrar a una cabina de teléfono londinense y descolgar el auricular. Un poco más abajo hay una pequeña puertita donde haces el pago. Unos minutos después, una caja de televisión a un lado de la cabina se abre y aparece tu órden.  Probamos el helado de chocolate con avellana en su versión bubble taco, o sea servido con un waffle de cacahuate y distintos toppings. De estos últimos ni te preocupes, porque solo hay fruta natural o las vesiones cero azúcar de las galletas o chocolates comerciales. Eso sí, ten en cuenta que el waffle es lo único e

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  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Babero es un gran caso de éxito de las redes sociales. Gracias a la avalancha de food porn que sus platos causan en Instagram, es probable que encuentres el lugar a reventar, en especial por las noches. Si añadimos la interesante arquitectura del lugar, con techos altísimos y paredes en concreto crudo, éste se ha vuelto el nuevo lugar para ver y ser visto/a. Como llegué sin reservación (no lo haga en casa), solo encontré lugar en la barra. Ahí pude ver que los bartenders le ponen cariño a sus cocteles y eso me animó -y a mi acompañante- a pedir un negroni de la casa y un sbagliato (el cual preparan con dos aperitivos italianos: cocchi americano, cocchi rosa y prosecco); bien servidos, que disfrutamos sin ninguna queja mientras analizábamos el menú. En Babero hay una decena de entradas y algunos platos fuertes que funcionan para compartir entre dos y hasta tres personas si los pides al centro, pero donde debes centrar tu atención es en la sección de pastas. Rezando por que lo que había visto en redes no me fallara, pedí los rigatoni alfredo, o sea pasta corta en forma de tubos que nadan en una sustanciosa salsa de quesos hecha de parmesano y pecorino. De este plato sí nos acabamos hasta la última cremosa gota. Algo que podrás notar es que aquí se toman sus ingredientes lácteos muy en serio. Al ser una pasta hueca, la salsa se mete dentro y te llena la boca de notas umami. ¿La recomendación? no dejes que se enfríe porque se vuelve muy pesada. En esa línea vimos desfilar en toda

  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

En esta ciudad, el gusto se rompe en colores de pozole. Quien tiene familia en el Estado de México, probablemente se tome muy en serio el rojo; pero quienes tuvimos la dicha de haber crecido con los jueves de pozole verde en Guerrero, le guardamos un cariño especial. El blanco siempre será la base de todo y claro, siempre está quien no se complica y se va por la receta confiable de cierta cadena para trasnochados (ejem, hola Antonio).  Pero ahora hay un chico nuevo en el barrio, se trata de Pozoles Texcoco. Sobre Álvaro Obregón, en una de las esquinas más movidas de la ciudad, verás su toldo verde. Puntos extra porque no tuvieron reparo en crear un logo que hace alusión al pozole original, preparado por las culturas prehsipánicas en ceremonias rituales y, sí, con carne humana.  Fin del paréntesis gore. Por supuesto, en Pozoles Texcoco la carne solo es de cerdo y en cuanto al menú, no hay que pensarlo demasiado. Hay de cuatro sopas: el verde, el blanco, el rojo y el mixteco.  Aquí hacen todo de cero, desde la nixtamalización del cacahuacintle hasta el polvo de chiles tatemados que corona tu plato trunfal. Probamos el mixteco, que viene servido como un pozole blanco al que agregan una cucharada de pasta de chiles rojos, ajo, cebolla, hoja santa y otras especias, para que tú mismo la vayas mezclando en el caldito. Además de rico, interactivo y con un picor tolerable. (Aguas con los chiles secos enteros que van aparte, esos sí nos hicieron llorar.) Probamos también el verde, coci

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