Comida japonesa en la CDMX
Foto: Alejandra Carbajal | Koku
Foto: Alejandra Carbajal

Restaurantes de comida japonesa en la CDMX

Hay más opciones además de ramen y sushi: este es el repertorio de los restaurantes japoneses de la Ciudad de México

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¿Buscas los mejores lugares para comer ramen en la CDMX? En esta lista no solo los encontrarás, sino que hay más maravillas de recetarios japoneses que tu paladar agradecerá probar.

Desde los lugares para comer sushi y los hechos en México. No te cierres, conoce los mejores restaurantes de Asia, la cocina fusión en la Ciudad de México o encuentra tu comida favorita por continente.

Recomendado: Top 10. Restaurantes en la CDMX.

Dónde comer comida japonesa en la CDMX

  • Japonesa
  • Lomas de Chapultepec
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Una vez que reservas por Whatsapp (el link está en su IG: momiji_mx) una mesa en este restaurante secreto, debes dar con el lugar. Cerca del número indicado hay un portón negro donde al acercarte estará un discreto letrero que indica que has llegado: Momiji.  Al pasar notarás que se trata literalmente del patio de una casa. Raymundo Pérez y Cristina Hanhausen emprendieron en la pandemia una dark kitchen de cocina asiática (especialmente ramen) que luego se transformó en este singular speakeasy. Mientras que en su primera etapa había un menú que cambiaba cada semana, ahora el menú es fijo, conformado de platos consolidados; lo que sí continúa es que lo mantienen secreto para que llegue el público que de verdad aprecia la gastronomía.  Aunque el talento de ambos es innegable (los dos estuvieron en el certamen internacional San Pellegrino Young Chef, y absorbieron mucho conocimiento en destacados restaurantes italianos y japoneses). Ambos aportan de su cosecha para fusionar sus experiencias en rincones del mundo tan distintos y a la vez tan volcados hacia la gastronomía como son Italia y Japón. No cualquiera sale victorioso en cocina fusión, se necesita mucho coco, mucha técnica y conocer profundamente cada ingrediente, cosas que aquí tienen dominadas.  En esta visita, Cris nos recomendó comenzar con la ensalada de uvas, jitomate y pistache aderezado con vinagreta de albahaca y fermento de cítricos y jengibre hecho en casa con los residuos. Solo un ejemplo de cómo reutilizan...
  • Japonesa
  • Polanco
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Hay una palabra que define la cocina de TORI, la nueva versión de Tori Tori Temístocles: libre. Si bien aquí el chef Marcelo Hisaki (representante de México en el Bocuse d’Or y chef del año por Vatel, ambos reconocimientos obtenidos en 2024) pone, por sobre todas las cosas, el respeto a los productos y a las técnicas japonesas, también echa mano de ingredientes locales y, de pronto, de su toquecito de picante que, además de acento, sirve de afirmación: aquí no hay reglas. TORI vale la pena desde el diseño, que estuvo a cargo de Michel Rojkind (responsable también de la remodelación de la Cineteca Nacional y del diseño de Mercado Roma), y luego renovado por Esrawe Estudio. El resultado es una terraza elegante, pero a la vez acogedora, que se antoja tanto para los días de sol como para las tardes de frío. Nuestra experiencia inició desde el servicio del sake, que llegó como debe ser: frío. Tradicionalmente, este fermentado se sirve en una cubitera con hielo, tal como tu vino blanco favorito. Pero acá (Polanco tenía que ser) se decidieron por una opción más vistosa:en una especie de decantador al que se le acomoda, por dentro, otro recipiente que contiene hielo. Así, el líquido se mantiene siempre frío sin diluirse.  Con sake en mano, estuvimos listos para probar lo mero bueno: un plato de nigiris y sashimis, bonito y variado, que incluía productos como toro, hamachi, shake (salmón) e ikura. Todos, productos súper frescos, bien presentados y muy cuidados. Venían acompañados...
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  • Japonesa
  • Santa María la Ribera
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Jametaro
Jametaro
Este palacio de la Santa María la Ribera está dedicado exclusivamente al ramen, manejado por chefs del también delicioso Rokai. Su carta es sencilla, solo maneja cuatro diferentes; miso, soya, sal y vegano, además de tres entradas; gyozas, arroz al vapor y frito. Y es que los chefs prefirieron ponerle atención a solo un platillo que tener una carta abundante. Cuando llegué, había fila. Una lámpara y una cortina japonesa te dan la bienvenida. La verdad es que Jametaro no es un restaurante ostentoso. A pesar de tener un espacio amplio, solo cuenta con dos mesas para cuatro personas y una barra en forma de ele para albergar a seis más. Después de 20 minutos, por fin conseguí un lugar en la barra. Eran las 3pm y ya no había entradas, solo platos de ramen, así que mis acompañantes y yo nos pedimos un miso, un soya y un vegano. El soya viene con una rebanada de chashu, medio huevo, una hoja de alga y cebillín. El caldo es salado y deja ver los fideos del fondo; mientras que el miso, además del chashu viene solo con germen de soya, pero el caldo es más espeso; el vegano tiende caldo blanco y zanahoria, col y ejotes blanqueados. El sabor de los fideos y el caldo de los tres es realmente delicioso, esa confort food que necesitas cuando tuviste un día difícil. Los tres platos de ramen que probé fueron deliciosos, pero serían un poco más balanceado el costo-beneficio si tuviera más topings como bambú, ajo tostado o incluso tofu para los veganos, ya que para la oferta actual de ramen...
  • Japonesa
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
El sushi de Culiacán es tan especial que tiene su propia pronunciación. Para llegar al "suchi", tomaron como base el plato japonés hecho con las delicias marinas de aquella ciudad sinaloense, y le fueron agregando todo tipo de ingredientes hasta que los volvieron cada vez más extravagantes: carne, pollo, verduras, quesos, empanizados y aderezos, todos siempre acompañadas de zanahoria o betabel rallado. Ha proliferado tanto este estilo que se dice que todo el mundo en Culiacán tiene una carreta de suchi a menos de 5 minutos de su casa, y ahora lo puedes probar en esta esquina de la CDMX. Aquí el chef Aquiles Chávez creó sus propias versiones del suchi culichi, desde unos más tranquilos, como el que lleva encima ensalada de surimi y hueva negra de pescado, pero el descontrol comienza en algunos como el empanizado que lleva guacamole y fritos por encima; hasta llegar al que te va a romper la cabeza: el Dorito Roll, con camarón y queso crema por dentro, con un empanizado frito de Doritos triturados, servido sobre un Dorito y con ensaladilla de camarón por encima. Tres doritos después...te podemos decir que definitivamente esto no es apto para puristas. Aunque el Dorito Roll es curioso, mi favorito fue el Marley, de un sabor mucho más comprensible, lleva por encima tiras de distintos vegetales encurtidos inspiradas en los dreadlocks del artista jamaiquino. Acompáñalo con un drink de la casa como el Suchi Tonic (sake, agua tónica y hielos de sabores).  Suchi está dentro de...
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  • Japonesa
  • San Miguel Chapultepec
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Una tabernita japonesa escondida en la San Miguel Chapultepec es el último proyecto del chef Klaus Albert Mayr (Anónimo). Con un diseño limpio, hay varios spots para elegir, entre la terraza, la barra (para ver en acción a los maestros de sushi) o, lo más fotogénico, las mesas de sexy iluminación, incluso hay un cuartito interior más privado. Yo no nací amante de las sopas, las tardes lluviosas de la CDMX me hicieron así. Ahora soy de las que inicia siempre con una sopa miso, reconfortante y muy calientita bajo las nubes negras. Seguimos con las gyozas de pollo y verduras, que van servidas debajo de una costra de fécula de papa, la cual aporta mucha textura, aunque no tanto sabor. Para beber pedí la limonada de yuzu y hojicha (té tostado), una joyita muy fresca por la que regresaría al medio día. Sukai con templa básicos y no tan básicos de esta cocina con el toque personal del lugar: ramen o donburi, además de currys o brochetas y más de una decena de rollos; nos fuimos por probar varios de éstos y, en general, aplaudo que brilla más el sabor natural de los productos marinos antes de abusar de la mayonesa spicy. Ahora que si quieres más complementos, hay una lista muy variada de extras para elegir, entre mayo yuzu, mayo trufa o mayo wasabi. Nuestro rollo favorito del día: el de chicharrón de jaiba, con relleno de camarón y jaiba frita y hueva de pescado por encima. Para cerrar, probamos el cheesecake de matcha que, aunque agradable, el sabor del té estaba algo escondido....
  • Japonesa
  • Polanco
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
En el corazón de la colonia más chic de la ciudad, una nueva botica luce discreta en Masaryk. Antes de la medicina que conocemos hoy, estos espacios se dedicaban a preparar y vender remedios con hierbas y especias de todo el mundo, algo así como la alquimia. Justo esa es la misión de Botica Masaryk: preparar cocina con inspiración del mundo, empleando técnicas japonesas, para ofrecer un “alivio” a tu paladar sibarita.  El recorrido cultural puede llevarte desde los sabores mexicanos, y nuestro amor por la salsa, hasta el ají presente en la cocina peruana. La experiencia comienza en la barra, donde los platos con nigiris preparados al momento no dejan de llegar. Iniciamos con el salmón escocés marinado y con puré de betabel, para seguir con el de jurel y ralladura de limón mexicana, el enoki de trufa con mantequilla y nuestro favorito: el de kampachi con ají amarillo y miel de abeja. Cada uno fresco y ecléctico, pero cumplidor. Funciona en ejecución y combinación.  Las texturas de cada nigiri acentúan lo fresco del pescado y la garnitura es el complemento sensorial o toque final; también destacamos que el itamae responde tus dudas y explica cada plato. Antes de llegar a la pesca del día, una sorpresa viene con el kimchi en lima donde se monta un callo de hacha con crunch de ajo, mantequilla y rocoto peruano. Éntrale como si "chuparas el limón", y verás el resultado de sabores.  En el apartado de bar, puedes encontrar desde un discreto negroni o martini seco hasta la...
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  • Japonesa
  • Lomas de Chapultepec
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Tomarte un día para vivir un omakase japonés es el sueño para quienes verdaderamente aprecian el producto de mar con sus sutiles contrastes. Eso es lo que puedes vivir en el menú de 9 tiempos de OTTO, una barra escondida en las profundidades de Casa Hotbook, en las Lomas. Aquí el chiste es aislarte un ratito del mundo y abrir el paladar en un recorrido guiado por los maestros del cuchillo, quienes manejan con sumo cuidado la pesca del día de Ensenada e importados. Nuestra experiencia abrió con una pequeña tostada de atún, a la que siguió un filete de hamachi sellado, y eso apenas fue el preámbulo del desfile de tiempos fríos y calientes realzados con ingredientes japoneses. Así pasamos por sashimi y nigiris presentados para percibir los diferentes cortes del atún de aleta azul, admemás de robalo y un ostión fresco con hueva de pescado; mientras del lado caliente probamos delicados vegetales y ostión tempura, bacalao marinado con shishitos tatemados, y cerramos con un plato de tofu y wagyu de innegable untuosidad. Acompaña el recorrido con algún sake japonés o, si estás en modo dry, te recomendamos la limonada de jengibre de la casa.  La parte dulce no faltó: mochi hecho en casa relleno de helado de frijol dulce. Además de este omakase tradicional, hay uno más enfocado solo en nigiri (este es mucho más económico) Y también cuentan con un menú fijo por si quieres un rollo o una sopa en específico.  Te recomendamos: Savvia, cocina que honra la memoria en el Centro
  • Japonesa
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
¿Qué es? Un speakeasy, sushi y bar donde el kuidaore (palabra japonesa que significa “comer bien y rico”) se manifiesta en las creaciones de la chef Karla J. González y del chef Germán Caravallo (Arda). Hay cocina caliente, ahumados con robata (asador japonés) y sushi. ¿Por qué nos gusta? La personalidad del lugar se refleja en la historia de la "cueva", un espacio en el sótano de Maison Celeste que, oculto, crea una atmósfera íntima. Uno de los platillos estrella son los dumplings de birria con salsa macha y ostión que, maridados con el Yamata Spritz con hoja santa, son una excelente entrada para los platos fuertes. Nosotros pedimos unas brochetas de pollo asadas en robata que les da un ahumado especial para disfrutar junto a una sopa miso picante. Comenzamos con el sashimi, donde la lubina, el salmón y el caviar no podían faltar. También conoce: Lempicka Bistró, una galería con curados vinos  Después llegó el Oni roll con camarón, aguacate y pepino, bastante fresco y bien presentado, para terminar con un rollo sellado de atún marinado en ciruela y soya. El menú es sencillo, pero perfecto para una cita o salida casual. Cerramos la velada con un mochi y el drink que nos cautivó, el Darama, que lleva sake y frutos rojos. Pide un carajillo para finalizar y deja que la selección del DJ, pasadas las 7pm, cambie el ambiente del lugar. Time Out tip: Pide que la ceremonia de omakase se realice en la barra y pregunta por el sake de la casa. Camina cerca de la cortina, entra y nos...
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  • Japonesa
  • Del Valle
  • precio 2 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Auténtico sabor de Japón es lo que ofrece el chef Genshin Oyakawa en su restaurante, y auténtico sabor es lo que uno se lleva en el estómago. Aunque en un primer encuentro la carta puede resultar confusa, basta dedicarle algunos minutos y tomar en cuenta que cada página ofrece una categoría específica de platillo y las variaciones de carne (res, pollo, pescado o mariscos) así como de verduras con los que puede prepararse. Un buen apetito encontrará sosiego con la comida completa o Teishoku, que incluye: misoshiru (sopa de soya con tofu y wakame), ensalada, sashimi, gohan (arroz al vapor) y platillo principal a elegir (sea con res, pollo, pescado o mariscos). También habrá disfrute en los Domburi, sendos tazones de arroz con diferentes tipos de carne cocinados con verdura y huevo, flanqueados por misoshiru y ensalada. Perfectas para compartir y disfrutar bocado a bocado son las cazuelas enlistadas bajo la categoría Nabemono: porciones de carne y verduras que se preparan en una pequeña estufa de gas sobre tu mesa; justo ahí se encuentra el famoso y abundante shabu-shabu. Mención aparte merece la barra comunitaria de sushi al centro de este acogedor lugar, a la cual puedes sentarte y ordenar una especialidad tras otra según te decidas, o a recomendación del propio Oyakawa. Otros encantos de sentarse aquí son contemplar cómo son cortados con maestría pescados y mariscos, y la hipnotizante colección de maneki neko –gatitos de la buena suerte– y daruma –representantes del...
  • Japonesa
  • Juárez 
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
La cocina fusión o que mezcla dos gastronomías distantes me provoca sospecha, uno puede terminar comiendo cosas extrañas que en el mejor de los casos se quedan en la anécdota, pero luego no dan ganas de volver. Chopsticks fue todo lo contrario.  Esta nueva barra de sushi completa la variada oferta en la esquina de Versalles y Chapultepec junto a Taller de Ostiones y Baby, un bar del que hablaremos próximamente. La barra está dispuesta para que veas todo lo que ocurre detrás y platiques con los chefs de cada tiempo. El chef Sergio de la Peña es de La Paz. Al hacer su camino en barras japonesas en Los Cabos, si algo sabe bien es tratar el producto marino.  Antes que nada, un sake de la casa, ahora sí, puedes elegir entre dos tipos de menú omakase (que cambiarán estacionalmente): el de 10 o el de 8 tiempos. Mi recomendación sería que en tu primera visita vivas la experiencia y en las siguientes –nosostros seguro volveremos– pidas a la carta los platos que más te gustaron. Claro que nos aventuramos con el de 10 tiempos. Por cuestión de espacio, te contaré de las que fueron verdaderas sacudidas mentales en sabor y creatividad. El sashimi shiromi es un callo de hacha con habanero, umeboshi (ciruela encurtida) y una salsa espesa de coco y chocolate blanco. Casi pedimos un pan para raspar el plato. A éste siguió uno que lo que tenía picante tenía de sabroso, de esos que no puedes dejar de comer aunque tengas el labio hinchado: una almeja chocolata inspirada en un atardecer en La...
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