los mejores lugares para proponer matrimonio en CDMX
MODO, Museo del Objeto | Pide matrimonio en estos spots únicos
MODO, Museo del Objeto

Los mejores lugares para pedir la mano en la CDMX

¿Listo para dar siguiente paso en tu relación? Estos son los mejores lugares para proponer matrimonio

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Si quieres formalizar tu relación y no sabes dónde hacer esa pregunta tan importante, te recomendamos estos lugares que son grandes escenarios y harán tu experiencia inolvidable.

También visita los restaurantes para dar el anillo y los lugares más románticos de la Ciudad de México.

  • Qué hacer
  • Caminatas y paseos
  • Juárez 
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

Su nombre oficial es Monumento a la Independencia. Es un punto de partida y puerto de llegada. Aquellos que lo pisan quizá no lo saben, pero están custodiados por los restos de quienes nos dieron patria. Antes de ser sede de importantes concentraciones sociales, este monumento es un mausoleo conformado por un zócalo escalonado, una columna de cantera de 35 metros de alto y la estatua de la Victoria Alada como remate —diseñada por el arquitecto Antonio Rivas Mercado—.

Actualmente es posible visitar las urnas y las esculturas de los 14 héroes nacionales que tienen allí su casa eterna: Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Juan Aldama, José Mariano Jiménez, José María Morelos y Pavón, Mariano Matamoros, Francisco Javier Mina, Guadalupe Victoria, Vicente Guerrero, Nicolás Bravo, Leona Vicario, Andrés Quintana Roo, Víctor Rosales y Pedro Romero.

El también conocido como “El Ángel” posee un pequeño mirador 360. Para subir debes pedir un permiso especial en la Delegación Cuauhtémoc (Aldama s/n, esq Mina, Buenavista), en el área de Patrimonio Cultural, de 10am a 2pm.

Sólo se debe presentar el encargado del grupo que subirá y mostrar su identificación oficial (INE) en Patrimonio Cultural, para que se le extienda gratuitamente una papeleta con el día y hora de tu visita. Este trámite es totalmente gratis.

  • Museos y centros culturales
  • Arte y diseño
  • Cuauhtémoc
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Munal. Museo Nacional de Arte
Munal. Museo Nacional de Arte

Dominando la plaza frente al Munal, está la estatua ecuestre diseñada por el ilustre arquitecto que da nombre a esa explanada: Manuel Tolsá. Mejor conocida como “El Caballito”, se trata en realidad de una imagen de Carlos IV de España, quien en su corcel, ha deambulado por media ciudad: primeramente, en 1803, estuvo en el Zócalo; luego en 1822 fue a dar a los patios de la Universidad, para salvarla de la furia anti-hispana que predominba tras la Independencia; posteriormente en 1852, calmados los ánimos, fue trasladada a las afueras, a lo que ahora es el cruce del Paseo de la Reforma y Bucareli. Finalmente en 1979 fue trasladada a su actual ubicación, en donde ya no desentona. Al mismo tiempo, el escultor Sebastián, sustituyó el caballito novohispano por su más famosa obra, la estructura en color amarillo que también se llama el Caballito y que, con indulgencia, parece un equino.

El edificio detrás de esa estatua es el antiguo Palacio de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, diseñado por el arquitecto italiano Silvio Contri, quien inició su construcción en 1904. Por dentro presenta una hermosa escalera cuyos escalones de mármol ya muestran la huella del tiempo. También hay en su vestíbulo, impactantes esculturas en mármol, de influencia francesa evidente hasta en el título: la famosa “Malgré Tout” (“A pesar de todo”) de Jesús Fructuoso Contreras (1882-1948), que representa a una joven encadenada y desnuda, que se arrastra por el suelo, o la muy escandalosa “Après l’orgie” (“Después de la orgía”) de Fidencio Lucano Nava (1869-1938), una joven desnuda que está recostada y suspendida en el mármol.

El acervo del museo es vasto e incluye todo tipo de obra desde el virreinato hasta mediados del siglo XX.

El último miércoles de cada mes, el Munal abre de 7 de la tarde a 10 de la noche, para que los que trabajamos podamos darnos una vueltecilla.

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  • Arte
  • Arquitectura
  • Tlatelolco
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

En el piso 22 del edificio Coahuila de Tlatelolco se encuentra una discreta pero interesante galería. Funciona tanto como un espacio para disfrutar y difundir arte, como un tributo al trabajo del arquitecto Mario Pani de quien su fundador, Rodrigo Torres, se volvió adepto desde la universidad. Visitamos ya Mirador Tlatelolco que ya nos gusta para ser de los espacios favoritos de arte y arquitectura en la CDMX.

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Un nicho para promover arquitectura, arte y diseño

¿Por qué un tributo a Mario Pani? Es que este espacio es una de las siete torres que estaban en el plan original del célebre arquitecto. Lo que busca Mirador Tlatelolco es ser un nicho para la investigación sobre arquitectura, el arte y el diseño, además de tener una vista maravillosa de la ciudad, en particular del completo de Tlatelolco. Rodrigo nos explicó cómo buscan hablar de urbanismo y del impacto que tuvo el complejo habitacional.

Refrescante que se salga de los lugares comunes 

De forma personal, veo en este tipo de iniciativas una enorme oportunidad de disfrutar de la vida, de hacer comunidad y de aprender de una forma amena y didáctica. La agenda llena del lugar solo reafirma que hay un hambre por tener estos proyectos. 

Por supuesto, también es de aplaudir que se aleja de Roma, Condesa, Polanco o Chapultepec. Tampoco está en las periferias, pero su zona está más ligada a la clase trabajadora, además de que verdaderamente expone a artistas que no forman parte de los grandes y conocidos círculos del arte, sino que buscan proponer desde otras estructuras.

 

Y claro, también puedes comprar las piezas exhibidas y constantemente cambian de exposiciones. Síguelos en IG para conocer sus novedades y agendar cita, esta es la única forma de visitarles. También mantente atento porque planean abrir más su terraza, organizar charlas y muchas cosas más.

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  • Salas de cine
  • Zona Metropolitana
  • precio 2 de 4

¡Habemus Nueva Cineteca! La Cineteca Nacional C hapultepec se convierte en la tercera sede en la CDMX, un recinto para disfrutar del cine como un arte, con propuestas que deben ser alejadas de las corridas comerciales y espacios para disfrutar, divertirte y aprender. Tiene salas de proyección con la última tecnología lo que la vuelve, de todas las sedes, la mejor equipada para ver el cine en la máxima calidad. 

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¿Dónde está y cómo llegar a la Cineteca Nacional Chapultepec?

Lejos, algo lejos del Chapultepec que solemos visitar, encontrarás la Cineteca Nacional de Chapultepec. Un espacio construido en lo que alguna vez fue la antigua ensambladora de armas del Campo Militar 1-F, en la Cuarta Sección del Bosque de Chapultepec. Hasta hace poco, llegar aquí era prácticamente imposible si no tenías auto (aún en bicicleta sigue siendo algo complicado) pero hoy la mejor forma de hacerlo es por Cablebus, ya que tiene su propia estación en la Línea 3. 

La forma de llegar de Metro es bajarse en la estación Constituyentes, caminar hacia Los Pinos y ahí subirse al Cablebus Los Pinos/Constituyentes. En cuatro estaciones habrás llegado. 

¿Y qué encontrarás? 

El complejo es francamente gigantesco (incluso pareciera una enorme bodega desde el cielo), con un total de 22,838 m² (11.8 hectáreas), dispone de ocho salas de cine, un foro al aire libre, terrazas, una galería, una videoteca, librerías, un centro de documentación, cafeterías, dulcerías y restaurantes. Básicamente, es como la Cineteca de Xoco pero en esteroides. 

Sus salas, la joya para los amantes del cine

Y claro, las salas. Los fanáticos del audio y video estamos (algo) encantados con esto pues todas tienen proyección digital láser 4k, 6 de ellas sonido 7.1 y dos con Sonido Dolby Atmos inmersivo. Además, una de ellas podrá proyectar en celuloide de 35mm, un agasajo total. Las salas fueron nombradas según el proceso de creación de una película. Te dejamos los nombres y especificaciones: 

  • Sala 1: Guion. Capacidad: 209 personas; sonido de 7.1 canales y un sistema de proyección digital láser de última generación con resolución 4k.
  • Sala 2: Producción. Capacidad: 209 personas; sonido de 7.1 canales y un sistema de proyección digital láser de última generación con resolución 4k.
  • Sala 3: Dirección. Capacidad: 209 personas; sonido de 7.1 canales y proyector de 35 mm, adicional al sistema de proyección digital láser de última generación con resolución 4k.
  • Sala 4: Dirección de arte. Capacidad: 209 personas; sonido Dolby Atmos o sistema de sonido surround que expande la experiencia envolvente con canales y sonido provenientes de arriba, creando una cúpula envolvente de sonido que eleva la experiencia auditiva y un sistema de proyección digital láser de última generación, con resolución 4k.
  • Sala 5: Fotografía. Capacidad: 125 personas; sonido de 7.1 canales y un sistema de proyección digital láser de última generación, con resolución 4k.
  • Sala 6: Sonido. Capacidad: de 125 personas; sonido de 7.1 canales y un sistema de proyección digital láser de última generación, con resolución 4k.
  • Sala 7: Actuación. Capacidad: 357 personas; sonido 7.1 canales y un sistema de proyección digital láser de última generación, de resolución 4k.
  • Sala 8: Edición. Capacidad: 357 personas; sonido Dolby Atmos o sistema de sonido surround y un sistema de proyección digital láser de última generación, con resolución 4k.

Además, tiene un Foro al Aire libre tipo auditorio, con 16 filas de gradas, también con sonido 7.1 y una pantalla de 12x7 metros. Cuenta con un sistema de iluminación que permite realizar proyecciones incluso con luz de día. 

Vale la pena mencionar que en estas instalaciones también se encontrará la nueva Escuela de Cine Chapultepec y el Centro de Formación y Producción Artística “El Arsenal”. 

¿Descentralizar la cultura?

Sin duda la apertura de nuevos espacios para las artes y la cultura nos emocionan y se aplauden, pero pareciera que esta Cineteca, lejos de “descentralizar la cultura” (cómo el gobierno presume), está aún más recluida y inaccesible, y vuelve a dejar de lado a los habitantes del oriente y norte de la CDMX. 

Durante su primer mes de operaciones la entrada será gratuita a todas sus funciones. Podrás revisar su cartelera en la misma página de toda la vida de la Cineteca Nacional.

No te pierdas: Cineteca Nacional de las Artes

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  • Museos y centros culturales
  • Cuauhtémoc
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

El Museo del Cacao y Chocolate ubicado en el Centro, cerca del Zócalo, es un homenaje a la memoria y tradición de esta semilla, mostrando su importancia y relevancia para nuestro país y el mundo. A través de seis salas inmersivas donde vas a jugar, tomarte fotos y aprender, el recinto entrelaza la historia, la tradición y el consumo de esta planta.

La narrativa se aborda desde ángulos muy interesantes: el pirateo, la conquista, la llegada del chocolate a Europa y, por supuesto, la comercialización de las deliciosas barras que tanto nos gustan. Podrás ver desde su relevancia en el mole hasta cómo en Francia se nombró a un chocolatero en el reino, no más por el gusto de una tacita caliente y bombonera.

Hay proyecciones, utensilios y artefactos de colección, desde la molienda y el metate hasta las tazas para que los caballeros no se mojaran su bigote al meter la cara en un chocolate espeso y caliente, en aquellas tertulias de 1800. Jarras y escenas animadas que te recuerdan cuadros de Hogwarts. Es una experiencia para que recorras, veas y disfrutes.  

Una de las cosas más atractivas es que es un espacio inmersivo, con salas pensadas tanto para la interacción de niños y adultos, como para que te sientas en la corte de la mismísima María Antonieta o te “metas” a un barco pirata. Pero si creías que solo ibas a tomarte selfies, te esperan más sorpresas. Hay un taller donde aprenderás a decorar y crear tus propias barras de chocolate desde cero. Obvio, es adicional y cuesta $800 pesos. 

Al salir, la aventura continúa en el showroom, una cocina de muestra donde te enseñan cómo se elaboran los chocolates. Y ajá, podrás probar más de estas delicias. La magia llega al final, cuando pruebas una muestra de un chocolate producido en nuestro país y te llevas varias barras a casa. El museo pertenece a una red que se dedica a contar la historia del cacao con sedes en el mundo maya y en Bélgica

  • Condesa
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

¿Todos los días te bajonea el terrible futuro del planeta? Se sabe que los procesos de la industria alimentaria necesitan cambiar urgentemente para evitar peores consecuencias en las próximas décadas, especialmente en el tema de desperdicio de comida. Aquí hay un equipo que está intentando hacer las cosas de otra manera.

Baldío es el primer restaurante completamente cero desperdicio en la ciudad. Se trata de una colaboración con el restaurante londinense Silo, reconocido por lograr reducir a cero sus desechos (por ello tienen una estrella verde Michelin) y los hermanos Lucio y Pablo Usobiaga, de la red de agricultura regenerativa en las chinampas, Arca Tierra.

Para Douglas McMaster, “el desperdicio es una falla de la imaginación”, así que entre ambos restaurantes realizaron una investigación previa minuciosa antes de abrir Baldío, ya que todos los insumos, la carta de bebidas, incluso el mobiliario viene de proyectos sustentables, trazables y, en su mayoría, cercanos a la ciudad. Además, lo que no proviene de la chinampa se trabaja en colaboración directa con los agricultores, adaptándose a la biodiversidad local y las estaciones. 

Para las proteínas como la res o el cerdo, por ejemplo, buscaron iniciativas que evitaran lo más posible el sufrimiento animal. Los vegetales, cargados de nutrientes, por supuesto vienen de la zona lacustre de la CDMX; luego, en todos los platillos aplican métodos diferentes para evitar generar desechos, esto a través de un conocimiento profundo de tecnologías y prácticas de fermentación y reutilización de ingredientes o se reintroducen en otros platillos o bebidas como kombucha, pulque, tepache o aguas frescas. 

5 favoritos de Baldío

Tepache de café verde y miel. Excelente para el medio día, muy refrescante.

Papa morada con miso de ajo y glaseado de hongos. Las papitas van servidas sobre un suave puré de miso y masa azul.

Brócoli de la chinampa con pipián verde y ajo negro. Texturas y muchas vitaminas que nos hacen bien.

Helado de Cacahuate y Miel. Con maracuya y merengue de hoja de higo. 

Tip: cada mes colaboran con otros proyectos que trabajan por hacer más sustentable la industria restaurantera. 

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  • Polanco
  • precio 4 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Quintonil
Quintonil

Cuando un cocinero entremezcla su trayectoria con sus más entrañables recuerdos culinarios, aparecen platillos como el arroz de aguacate con huevo perfecto, de Jorge Vallejo. Su tostada de salpicón de jaiba, nuevo integrante de su carta, nos recuerda que la cocina mexicana es una de frescura, acidez, contrastes y sutilezas. Quizá esta sea una de las mejores mesas de la ciudad, la única manera de saberlo es yendo.

  • Mexicana
  • Polanco
  • precio 4 de 4
  • 5 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Pujol
Pujol

La cocina como expresión filosófica, la preparación de los alimentos como una metodología de la sutileza, el restaurante como un espacio de introspección y el chef como un creador. Cuando Enrique Olvera abrió Pujol en 2000, la gastronomía mexicana dirigió la mirada hacia sí misma para cuestionar sus procesos tradicionales. Cobró, por así decirlo, conciencia crítica.

Influido por las corrientes más vanguardistas de ese tiempo, Olvera deconstruyó las recetas de la cocina popular para dejar irreconocibles los platillos de todos los días. En pocos años, pasó de ser un chef excéntrico a una figura pública, indispensable en la escena gourmet capitalina. Las portadas de revistas y nuevos proyectos restauranteros le otorgaron una suerte de ubicuidad.

Por un periodo, hacia finales de la década, incluso descuidó a su restaurante original, su laboratorio de creación de platillos. Sin embargo, en cuanto volvió a poner las manos y la mente en la cocina, Pujol recuperó su antiguo prestigio, su maestría, su fuerza originadora. En sí, en palabras del propio chef, el cambio del concepto transitó del replanteamiento de las delicias de la calle, a la búsqueda creativa personal, lo que amplió el campo de la experiencia.

El trabajo de recuperación obró sus frutos. En 2011 Pujol fue considerado como uno de los 50 mejores restaurantes del mundo por la lista The 50 Best Restaurants.

Los platillos que pudiéramos recomendar para esta reseña muy probablemente no volverán a aparecer en el menú, porque la carta está en permanente mutación de acuerdo a la temporada del año, a la disponibilidad de los productos de ese día o al capricho momentáneo de sus creativos.

Pensemos que el menú del día obedece en muchas ocasiones a lo que está disponible en el mercado. Imaginemos que mucho de lo que ahí se prepara está lejos de las técnicas convencionales de la cocina y más cerca de los procesos de la química, o de la alquimia. Los ingredientes son autóctonos, prehispánicos y en ocasiones orgánicos, muy tradicionales.

He probado en Pujol un taco placero líquido (que sabe exactamente como el taco placero, pero se bebe), un taco al pastor deconstruido (que es delicioso y más sano que la garnacha callejera), o unas costillas de cordero que me hicieron llorar. Es una cocina viva, que se transforma. Y no para.

En 2017 Pujol decidió cambiar de locación, de Petrarca a Tennyson, aún Polanco. La nueva casona de Polanco permite ver a través de sus ventanales un jardín con huerto orgánico del cual provienen los aromas que sazonan los nuevos platillos. Los elementos que componen el menú de degustación son aún referentes nacionales: cacahuazintle, almeja chiluda, hongos, cordero, tamales y pinole. Y, para acentuarlos, piruetas de sabor de la sal de gusano, los quintoniles, el habanero y los moles.

El cambio de dirección llegó con otra sorpresa, pues apareció una nueva modalidad de servicio, una barra de tacos estilo omakase. Esta palabra japonesa quiere decir encargo y en el rubro gastronómico le otorga al chef la posibilidad de servirle al comensal (con su entregada confianza) lo que él quiera. Los chefs de Pujol combinan los ingredientes más mexicanos o foráneos para servirlos en forma de taco, así que todos los días el menú omakase de Pujol tiene algo nuevo que brindar.

El mejor restaurante de México no pasa de moda ni se le incrementa por temporadas. Permanece como un constante testimonio de la nueva cocina mexicana, o la cocina mexicana contemporánea, dos términos que por más de 17 años han tomado un nuevo significado desde las cocinas de Pujol.

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MODO

Así como leíste, la reja con candados ubicada en la acera frente al Museo del Objeto puede ser uno de los mejores lugares para proponer matrimonio a tu persona amada. Cierra el trato, y el candado, en el mismo lugar. Además, sus muestras de objetos y significados varios sirven de antesala para proponerse

Mauricio Nava
Mauricio Nava
Director Editorial, Time Out Mexico City
  • Cine
  • Churubusco Country Club
  • precio 1 de 4
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out

La Cineteca Nacional es uno de los lugares favoritos de la CDMX. Su iconicidad traspasa edades y presupuestos. Ahora una nueva sede abre sus puertas en el CENART. Ha sido renovada y traerá una propuesta distinta a la que ya conocemos de Xoco. Conoce los detalles de la nueva Cineteca Nacional de las Artes.

La historia del espacio

Tal vez recuerdes que hace algunos años este cine que encontrábamos en uno de los extremos del Centro Nacional de las Artes fue un Cinemark y luego un Cinemex. Esta empresa contó con una concesión por un periodo de 15 años, a los que se sumaron otros 12 años bajo una concesión adicional. 

La pandemia golpeó duró al espacio, así que la cadena de cines y la Secretaría de Cultura terminaron llegando a un acuerdo para reacondicionar el lugar y darle vida nuevamente, ahora como un cine más accesible y que abriera sus puertas a propuestas más diversas de cine mexicano.

¿Cómo es la Cineteca Nacional de las Artes?

Al llegar a la Cineteca Nacional de las Artes ves un lobby renovado, con un diseño interior que destaca por sus detalles en madera y luces cálidas. El logo de la cineteca resalta en el techo y en general los corredores y espacios tienen el mismo estilo de madera.

De acuerdo con el director, Alejandro Pelayo, los proyectores son los mismos que se usaban cuando operaba la empresa privada. Tiene 12 salas y la principal la hallamos en piso superior (la 12) con una pantalla enorme, perfecta para películas de gran formato.

Eso sí, debemos señalar que aunque los pasillos y lobby se sienten renovados, no es así con las salas, que adolecen de tener pasamanos, pisos y butacas ya algo desgastados, pero no inservibles.

Por fuera se siente como un cine muy único, los pastos del CENART y la fachada del propio cine se prestan para que las personas lo recuerden, tiene potencial de ser tan querida e icónica como la de Xoco.

¿Qué tendrá de distinto?

Según Pelayo, tendrá una programación distinta a la Cineteca Nacional, apostará más por el cine mexicano, pero sí traerá los acostumbrados ciclos y festivales. La ventaja es que, en teoría, está un poco (de verdad, solo un poco) más cerca del oriente de la ciudad.

Precios

Los precios serán los mismos en ambas Cinetecas. $60 entrada general, y $40 en martes y miércoles, y para estudiantes, profesores, menores de 25 años o adultos mayores. El estacionamiento cuesta $30 o $15 para motos.

Abre el 16 de agosto y durante su primera semana las proyecciones serán gratis. Además. del 24 de agosto al 15 de septiembre tendrán 2x1 en las entradas. Si quieres conocer qué películas estarán, revisa nuestra nota.

¿Y a ti te queda más cerca esta nueva Cineteca? ¿Ya sabes con quién la estrenarás?

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