1. Space 10
    Foto: Cortesía Space 10
  2. MUFO EN LA CDMX
    MUFO
  3. Rayo cocktail bar en la Roma
    Foto: Alejandra Carbajal
  4. La puesta en escena infantil ¿Qué con Quique Quinto? en el CCB
    Foto: Cortesía INBA/Gabriel Morales

¿Qué hacer este puente en la CDMX?

Van todas las actividades divertidas y únicas para disfrutar de la CDMX.

Mauricio Nava
Editado por
Mauricio Nava
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Ya está aquí la Semana Santa 2022 y para disfrutarlo te dejamos las mejores actividades gratis, los mejores restaurantes, eventos culturales y cartelera para que sepas qué hacer este puente en la CDMX. 

No te pierdas Insecta Festival del Bosque 2022 solo durará cuatro días: del 14 al 17 de abril. Las actividades están programadas para suceder de las 10am a las 7pm. Todas son de entrada libre. 

Además, el MUFO llegó a la CDMX y todos están hablando de sus salas y la nueva manera de vivir el arte con ayuda de la tecnología.

10 actividades para Semana Santa

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • San Ángel

En esta ocasión tuvimos la oportunidad de probar los platos más icónicos del hermano más sofisticado de Séptimo en San Ángel.  Séptimo ya tiene su buena fama en el centro de Coyoacán: comida auténticamente italiana en un ambiente tranquilo pero nada pretencioso, utilizando buenos ingredientes y procesos, sumado a una gran coctelería, todo en un mismo lugar. Como todo buen hermano “menor”, Séptimo Ostería parte del mismo concepto, pero un poco menos bullicioso y con platos más complejos. Su ubicación permite estar alejado del alboroto del tráfico sureño; además cuenta con un amplio lugar, apto para todo público, coctelería de autor, música (un tanto menos juvenil) y una carta con una esencia distinta a cargo del chef ejecutivo, Jelsen Costales.  De entrada, probamos el carpaccio de salmón, servido con cebolla, pepino, pistache, aceite de oliva y pimienta, acompañado de crutones frescos, recién salidos del horno. Una entrada que tiene la complejidad de cada uno de los ingredientes, puesto que ninguno se siente más que otro, todos brillan y se complementan espectacularmente.  Seguimos con dos platos fuertes, el primero fue el risotto calabrés, preparado con salami calabrés italiano, tocino, pimiento morrón, cebollita y grana padano (queso con denominación de origen italiano). Otra estrella por su cremosidad que se derrite al contacto con tu boca y los toques salados del queso hacen una joya como si la preparara nuestra nonna (léase con acento italiano), con esas notas de amor qu

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Zona Metropolitana

Quizás los chilangos todavía no entendemos el concepto de las tortas ahogadas, quizás es la eterna y artificial rivalidad gastronómica entre la Ciudad de México y Guadalajara, quizás es que no hemos buscado hasta el último rincón jaliciense en la capital. Quizás fueron todas las razones anteriores las que llevaron a Pedro Reyes (Taquería Tampiquito, la condenada Macha) a crear su propia versión de la torta ahogada en Las Bebas.  Lo que comenzó como dark kitchen en la pandemia ya tiene un local al sur de la ciudad y nos lanzamos a conocerlo. Reconocerás la esquina por su decoración blanco con rojo; la música de banda o corridos y el símbolo de un cochinito terminará de guiarte a tu destino.  No hay mucho qué pensar, aquí solo hay tortas y tacos ahogados (de carnitas y de papa), pero como seguro irás para sacar a tu tapatío interior, debes probar la torta. Está hecha con un pan que no es el clásico birote, sino una receta especial de masa madre, que cumple su cometido de no desarmarse una vez enchumbado.  Cuando la pides, la torta llega en seco en un plato hondo con cebollita en juliana, limón y  a un lado dos tipos de salsas: una en una taza, para que tú mismo la ahogues a gusto o la chopees. Ésta no es nada picante y puede que la encuentres un poco plana, pero el chiste es combinarla con la más pequeña, la que sí pica y está bien condimentada. Yo fui jugando con ambas hasta dar con el nivel de picante ideal. Sí, es una torta de más de cien pesos, pero la ración de carnitas e

  • 4 de 5 estrellas
  • Vida nocturna
  • Vida nocturna alternativa
  • Condesa

En un sótano de la Condesa, sobre Insurgentes, se esconde un club con DJ's de talla mundial y propuestas musicales particularmente innovadoras. Es un lugar por demás interesante, impulsado nada menos que por Funktion-One, una de las marcas de altavoces de alta fidelidad británicas más importantes del mundo. Te contamos lo que nos pareció Fünk Club, costos y los eventos que se avecinan. Lo primero que destaca de Fünk Club es su lugar. Un sótano sobre insurgentes. En otra época, incluso hoy en día, pero en otro lugar, esto podría considerarse contracultural, subversivo… beatnik. Hoy no es así, pero pareciera sí tiene un aura hípster increíble. Su propuesta visual y musical parece, si bien no nueva, sí bien estructurada. Los artistas son verdaderamente interesantes y sus propuestas se sienten nuevas, divertidas, incluso algo intelectuales. Son artistas que han tocado en varias partes del mundo, con proyectos musicales propios e ideas propias.  Un ejemplo de esto son personas como Curses (alias de Luca Venezia), un un proyecto con sede en Berlín que combina patrones de new wave, post - punk, vocales y guitarras fantasmales con brillantes destellos de EBM y New Beat. Man Power, Músico y DJ. Pareciera que a este espacio no se va – solo– a divertirse y disfrutar sino a conocer propuestas nuevas. Actualmente preparan ya dos shows: El primero será el 2 de diciembre a las 11pm, tendrá a Curses, W.O.L.F., y Anna Forest. Y el seguno será el 3 de diciembre, también a las 11pm, con Recondi

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Del Carmen

Bajo el lema de “pesca consciente”, esta esquina marisquera ha ido conquistando Coyoacán con su menú inspirado en recetas de Baja California Sur. Las mesas rojas al aire libre y una simpática gráfica de pingüinos pesqueros son las señales que te llevarán a pasar una tarde amigable entre licuachelas y mariscos que, punto importante, se sienten frescos y son responsables con el ecosistema marino.  En la Pinguina (así, sin diéresis) te reciben con un vasito de caldo de camarón de cortesía, de esos bien concentrados levantamuertos para curar la cruda o simplemente recordar que el Pacífico no está tan lejos como creemos.  Luego de vaciar el caldito, lo que sí o sí debe llegar a tu mesa es el taco de camarón estilo Baja: en tortilla de harina, con camarón capeado, col morada, aguacate, cebollitas encurtidas y apenas la necesaria mayonesa de chipotle para que no monopolice el sabor del taco. Otro que podrías considerar es su aguachile negro, puro camarón grande en cuya salsa se siente la presencia del habanero tatemado. En picor, según la carta, está a medio camino entre el verde y el rojo. Para mí fue lo suficientemente picoso para que hiciera (como debe ser) carita de enchilada, pero sin exagerar.  Aceptémoslo, esta zona de Coyoacán no es precisamente la imagen del bellakeo, pero la Pinguina intenta sacar el barrio con pitufos y licuachelas siguiendo la tendencia de la mismísima Lagunilla. Llevan cerveza y mezcal, y puedes pedirlas de jamaica, mango, tamarindo o piña-coco. Dato cu

  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Juárez 

Confirmen si las rodillitas ya no son las mismas, o si ya están en el punto en que piensan que si no cambian los hábitos ahora, los achaques se dejarán venir uno tras otro. Por dos. Por suerte, directo de tierras jaliscienses, llegó a la Juárez (y próximamente a Polanco), Sanopecado, para hacer la transición a lo saludable mucho más navegable.  Si quieres vista a la calle están las mesas al exterior o una pequeña terraza, pero lo interesante está adentro, en un desnivel que no se siente como un sótano ni falta el aire. No sé qué pasa con los tapatíos y el diseño, pero generalmente son muy cuidadosos con ese aspecto. Acorde con un interiorismo apacible y minimalista, la música va por los rumbos de Belle and Sebastian, Phoenix o Flight Facilities. Este concepto abarca mucho más que lechuga y queso panela. Aquí aprovechan el enorme abanico de colores y nutrientes que nos ofrece nuestra privilegiada geografía para mostrar que se puede comer bien sin perder sabor. Para empezar, la carta de bebidas es enorme. Además de barra de café, hay “jugoterapia”, o sea combinaciones de jugos según tus necesidades vitamínicas, así como unos smoothies monstruosos, mocktails, tés y otras bebidas con leche (animal o vegetal) según prefieras. De estas últimas pedí una moon milk: una infusión de leche con anís, cardamomo, clavo, canela, vainilla, un toque de miel y espirulina verde. Por este chai de bello color menta sí volvería. Lo amé desde el primer trago por el balance de las especias y que no

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Museo Gastronómico
  • 3 de 5 estrellas
  • Qué hacer
  • Cuauhtémoc
  • precio 1 de 4

No hay duda de que la gastronomía mexicana es una de las más importantes del mundo, y uno de los estándares nacionales que nos dan identidad. Es por esta enorme importancia que nos preguntamos ¿acaso no hay un museo dedicado solo a la gastronomía mexicana en la CDMX? Pues la respuesta es: Sí, existe. El Museo de la Gastronomía hace un breve recorrido por tres etapas de la evolución de la comida mexicana y aquí te contamos de qué va, dónde visitarlo y qué te puedes esperar. La historia de este recinto es uno de sus fuertes. Y es que se presume que este edificio se erigió desde la época de la colonia. En él vivieron generales de Hernán Cortés, e incluso miembros religiosos de la Catedral Metropolitana. Y es que se ubica a un costado de la Catedral, justo al lado del Museo UNAM Hoy, en Seminario 18. La fachada puede pasar desapercibida pero cuando entras ves que de un lado se encuentra la biblioteca, un lugar enfocado únicamente a libros de gastronomía y que alberga una basta colección que puedes visitar libremente y sin costo. Puedes sacar copias y fotos de cualquiera de los ejemplares, y tienen digitalizado el libro “El Cocinero Mexicano”, uno de los grandes clásicos. Eso sí, no puedes sacar libros. Pero lo que de verdad nos importa es el museo, que hallamos en el primer piso. Aquí se divide en tres salas, una dedicada a la cocina prehispánica, otra a la cocina colonial, y una última a la cocina moderna, o sea, la que se ha ido desarrollando en el siglo XX y XXI. Cada sala tie

  • 5 de 5 estrellas
  • Arte
  • Condesa

¿Serán sus títulos seleccionados uno a uno por su calidad editorial? ¿Serán sus estilizados anaqueles diseñados para que el lector se quiera llevar hasta el mueble? ¿O quizás son el café y las ilustraciones que añaden a la experiencia de compra un toque divertido y ameno? No sabemos a ciencia cierta qué es lo más fascinante de La increíble librería; pero de lo que sí tenemos certeza es que la visita a este peculiar espacio es un viaje en sí mismo por el mundo de las letras, el diseño, la ilustración y los finísimos libros que puedes encontrar. ¡Un cenit literario! El espacio se alimenta de sellos independientes mexicanos. Editoriales que comparten un gusto refinado por el diseño, las literaturas periféricas, historias de largo aliento, escrituras novedosas, la ilustración y el libro como arte-objeto. Sus catálogos están acomodados de forma sofisticada por temas; de manera que cualquiera que guste del arte, diseño, fotografía y poesía puede encontrar su oasis propio. La Increíble se mudó al circuito Ámsterdam, donde la experiencia lectora parece encajar perfecto en la calle con mesas dispuestas para los amantes del café y las letras. Encuentra prints y merch de marcas conocidas y disfruta de su curaduría editorial.   

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  • 4 de 5 estrellas
  • Restaurantes
  • Roma

Como buena millenial, muchas tardes de mi adolescencia las pasé frente a la televisión, preguntándome si en cada esquina de Estados Unidos existía un diner, de esos medio desolados pero donde se desarrollan las mejores conversaciones, como Luke´s, de la serie Gilmore Girls, o los que aparecen en Twin Peaks o en la primera escena de Pulp Fiction. Si bien ya hay varios restaurantes en la CDMX dedicados a esa particular estética retro, Ojo Rojo tiene un tinte más austero y sin ochocientos artículos referenciales a los años cincuenta como otros. En vez de eso encontrarás una esquina espaciosa y cómoda, que recibe mucha luz a través de grandes ventanales. Con esto último y su gran barra con bancos redondos no pude evitar pensar en el famoso cuadro Noctámbulos (1942) de Edward Hopper, con la diferencia de que por ahora este diner sea más bien diurno.  Ojo Rojo sirve desayunos todo el día y platos súper monchosos para el buen diente. Además tiene otro sello de autenticidad, detrás del proyecto está la chef americana Scarlett Lindeman (Cicatriz) que aquí reinterpreta clásicos de nuestros vecinos del norte, pero con gran atención a los ingredientes: usan huevos de rancho, los pepinillos y otros fermentados se hacen en casa, el copeo viene de etiquetas de vinos naturales de Escorpio. Todo esto hace que se aleje de un diner económico, pues barato no es, aun cuando se mantiene en el rango de precios de la zona.  Primero que nada, probamos la sopa del día, de lenteja y chícharo. Suficient

  • 4 de 5 estrellas
  • Vida nocturna
  • Juárez 

Si vas caminando por la Juárez y encuentras dos asteriscos en una pared negra o en un letrerito iluminado con un fondo verde, ponles atención. Seguramente se trata del nuevo bar de Klaus Albert y los creadores de Anónimo Restaurante.  Al estar en una calle chiquitita, Sinónimo se deja descubrir por quienes de inicio lo están buscando. Cada uno de sus dos pisos tiene una onda propia y, a la vez, se complementan en su decoración de una elegancia medio lúgubre. La planta baja está abierta a la calle y algo que me gustó es que si vas a cenar, todo lo que ocurre en la cocina es parte de la experiencia; en un mismo espacio se conecta desde la preparación de los platillos hasta el cigarrito callejero post-cena. A la izquierda, el misterio continúa con unas escaleras negras te llevan al segundo piso. Aquí la decoración y la luz crean una atmósfera más íntima, pero cuyo mobiliario comunal se presta para que al final de la noche salgas con un puñado de nuevos amigos personales. En esta barra, al compás del último hit de reguetón, pop clásico o hasta una salsa, nace la coctelería de la casa, obra de Xchel Montoya, quien sorprende con tragos como una paloma rosa con mezcal, jugo de toronja, cordial de frambuesa y sal ahumada. También tienen una muy curada selección de vinos, con etiquetas que solo podrías encontrar en tiendas especializadas. La cocina, a cargo de la chef Itzel Meléndez Vergara, es corta pero segura. Los platos (aún más fotogénicos que en Anónimo) consiguen sabores precis

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