Costela cocina norteña del mar alexander suástegui
Foto: Alejandra Carbajal
Foto: Alejandra Carbajal

Los mejores nuevos restaurantes de la CDMX

Conoce las mejores y más nuevas propuestas de la resiliente y, sobre todo, divertida escena restaurantera de la CDMX

Andrea Vázquez
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¿Han pensado que uno de los motivos por los que debemos de sentirnos muy orgullosos de vivir en la CDMX es por su escena restaurantera? Es creativa, resiliente, propositiva, irreverente y entrona. Prueba de ello son estos restaurantes, que se animaron a abrir a pesar del contexto adverso que ha dejado la pandemia. 

Aquí hay un poco de todo: lo tradicional, las opciones más elegantes y sofisticadas o lo más cariñoso e informal. Lo que es un hecho es que todos estos restaurantes demuestran que, cuando la cocina está bien planeada y ejecutada, sí puede calentar hasta al corazón más frío.

Pásale y conoce estas propuestas rifadas y determinadas, que no solo han sobrevivido a tiempos inciertos sino que lo han hecho con propuestas y con intención.

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Los mejores nuevos restaurantes de la CDMX

  • Mundial
  • Condesa
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Muchas veces en una ciudad cosmopolita, los restaurantes dejan de priorizar el sabor o la calidad de sus ingredientes para ofrecer espacios con un diseño aesthetic que cumpla con los estándares actuales. Si lo pensamos, es un problema recurrente tener lugares increíbles con propuestas ya conocidas, que sabemos que funcionan, pero que falta que te sorprendan. Alterna, liderado por el chef Cosimo Branca (Magazzino), abrió sus puertas en la Condesa. La propuesta es una cocina internacional con toques personales. No se cataloga como fine dinning, aunque en sentido estricto podría serlo. Un lugar pequeño e íntimo, el mobiliario de madera lo vuelve cálido y las luces juegan un papel clave en la atmósfera. La música te envuelve y sin duda contribuye a hacer la experiencia más amena. El menú degustación que pedí fue el de 5 tiempos ($1,995). Como bienvenida te dan un bocado de choux relleno de sabayón; sinceramente, una explosión en la boca. De ahí partimos en la aventura. El primer tiempo fueron unos espárragos con salsa de pistache, que tenían dos cocciones diferentes para lograr texturas distintas. Es un plato para abrir el apetito, la ralladura de lima de kaffir que aporta frescura y la salsa de pistache es cremosa, con un sabor sutil al fruto seco. El siguiente plato fue un crudo de hamachi con rábano y vinagreta de tomate lactofermentado. Fue el más bonito visualmente, pero me quedó a deber algo. Esperaba la acidez del tomate -y más tratándose de uno lactofermentado- o el...
  • Mediterránea
  • Roma
  • 3 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
A la señora de las plantitas que llevas dentro le va a gustar mucho Urso, porque aquí la experiencia empieza desde que entras al lugar: a donde veas, verde. Además, el piso de grava y los tonos madera y beige de la decoración interior te harán sentir en algún restaurante fancy de tu playa favorita. (Tip: aprovecha la cúpula abierta que deja pasar la luz natural para tomar fotos increíbles). En Urso tienen opciones para todos los gustos, desde productos del mar como kampachi o atún hasta cortes de carne e incluso algunos platos vegetales. Nosotros comenzamos con los ostiones con ceviche de kumquat (una naranja cherry chiquita que se come con todo y cáscara) y el callo de hacha, que venía cubierto con una espuma ligera y calientita de papa. Seguimos con un carpaccio de wagyu, que viene súper delgadito y suave, y se sirve con unas muy generosas láminas de foie gras (ñam) y una reducción de zapote negro que aporta dulzor y acidez para convertir este plato en algo complejo y divertido. Para los fuertes nos decidimos por probar una de las técnicas por las que apuestan en Urso: las brasas. Pedimos un tremendo chuletón de vaca que llega a la mesa en el término de tu preferencia (te pueden llevar una plancha caliente por si quieres darle otra pasadita), acompañado de salsa macha y una mantequilla cítrica que complementa la intensidad del corte. El menú se acompaña de una carta de cocteles y mocktails. Tienen algunas opciones de la casa, como el Urso Spritz, que lleva vermouth,...
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  • Estadounidense
  • Condesa
En la guerra de formatos de propuestas culinarias, las pop ups están creadas a partir de una necesidad específica. En esta ocasión, Club Once está pensado para toda persona que guste del buen ambiente, una botana de pronto un poco más gourmet y obviamente festejar el torneo del verano con chela o trago coqueto en mano.  La idea es simple, un sitio que no sólo tuviera como objetivo ver los partidos, sino también crear una oferta de amplio espectro, con el menú de cocteles a cargo de Marco Aurelio Dorantes; comida simple pero bien lograda y un ambiente pambolero de a deveras. Así logran un lugar que permite convivir en un espacio que se siente pequeño, pero lo suficientemente espacioso para sentir la emoción del partido, como si fuera un fan fest curado y sin la saturación publicitaria y humana. Probamos las cervezas, las mezcalitas, spritz, hasta mojitos, todos bien ejecutados e ingredientes naturales palpables, junto una cantidad de alcohol perfecta (guiño, guiño). Respecto a la botana, picamos las corn sticks, boneless de pollo, guacamole de chicharrón norteño. Pero la joya de la corona, desde mi punto de vista, es la Hamburguesa Titular, una propuesta sencilla, pero cuya ejecución sofisticada y jugosa es digna de un espacio en tu paladar. Con carne de res condimentada, queso manchego, mayonesa de la casa, tocino, cebolla caramelizada y pan brioche. La vibra: totalmente pambolera, lleno de pantallas en lugares estratégicos para que nadie se pierda de cada jugada, con las...
  • Bistros
  • Juárez 
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Pareciera que en la CDMX no se oye suficiente música afroamericana, y de repente encontramos este tipo de templos al hip hop con toda la onda que solo las rimas y los beats contagiosos impregnan. Biggie’s es un restaurante-bistro-bar (defínelo como quieras) que toma su nombre del apodo del enorme Notorious B.I.G. El chef Ricardo Garrido empezó a escuchar este género gracias a su pareja, Kenya Martin, quien además de abogada ahora es directora creativa del lugar. La relación de ambos con Nueva York es tan estrecha que fue el lugar donde se comprometieron. Así es como Biggies tiene referencias, no solo a los barrios neoyorquinos, sino a su historia de amor. Todo fue tomando forma con la intervención de amigos como el ilustrador Autinauta o el mixólogo Said Buenrostro, quien creó el menú de cocteles basado en las canciones favoritas de Kenya y Ricardo.  Mientras descubres rolas de Tupac o Kendrick Lamar, te aconsejo iniciar con un clamato, con un toque de mezcal y salsas de la casa para revivir a un muerto; el menú de alimentos está basado en platos reconfortantes, la mayoría son tan grandes como el mismísimo Notorious.  Nos fuimos por las alitas, que se preparan con dos recetas caseras, las buffalo (potente y picosita) y las de estilo coreano con gochujang. Te recomiendo que las pidas mezcladas pues se complementan bien. Le seguimos con los camarones con mantequilla y una generosa hamburguesa de carne wagyu cross y cebolla caramelizada sobre salsa comeback con pimienta....
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  • Mexicana
  • Cuauhtémoc
  • precio 1 de 4
  • Crítica de Time Out
Andariego Cocina es una joya oculta en el Centro; un espacio de comida istmeña de gran sabor y a precio excelente. Aquí, Carlos Cabrera cocina desde lo que sabe, conoce y ha vivido, con un fuerte arraigo y amor por la gastronomía. Su propuesta fusiona la energía inagotable de la CDMX con el auténtico sabor de Oaxaca, motivada por la pasión multicultural y su origen istmeño. Su deseo genuino es compartir la mesa y democratizar la mesa entre sus comensales.  La experiencia inicia con los molotes de plátano ($110), muy bien doraditos, rellenos de quesillo y montados sobre un espejo de mole coloradito con un ligero toque a piloncillo. Después, pasamos al fideo seco ($100), servido con elote, epazote, chile pasilla y bastante aguacate. El viaje siguió con las enmoladas ($185): cuatro porciones bañadas en mole casero, un poco más dulce que el del Valle, coronadas con harto queso de bola y su cebollita. Pedimos también la tlayuda de tasajo, frijoles, col y quesillo ($165), de un tamaño tan generoso que resultó imposible de terminar entre dos. Ojo, porque entre semana hay un menú de tres tiempos más postre por $150, y los fines de semana ofrecen especiales imperdibles, como pozole o relleno de puerco istmeño. Time Out Tip: Pide un mezcal y deja que el show drag te atrape. Qué pedir: Molotes, tlayuda y fideo seco.  ¿Por qué nos gusta? Su cocina es buena, bien servida y a un precio justo. 
  • Steakhouse
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Ya se armó la carnita asada. Este nuevo asador se encuentra en lo que otrora fue el Club Petanca. Detrás de una tienda de vinos llegarás a una especie de bodega trasera donde todas las mesas gozan de vista hacia la parrilla. El espacio mezcla detalles industriales con arte y mucha vegetación que alegra la vista mientras el aroma del carbón abre el apetito.   La Pantera tiene un menú a cargo del chef bajacaliforniano David Castro Hussong (Fauna, el Tigre Silencioso). Cocina de fuego donde la técnica y calidad de las proteínas es lo más importante. Llegamos a media tarde, así que el festín comienzó con un coctel fresco como el Gin & Ginger, y con el vino blanco de la casa, claro, de la Baja Norte.  La puerta de entrada son los platos de mar o vegetales asados para dar paso a los protagonistas, los cortes. Nosotros comenzamos con el aguachile, picosito y untuoso. Y a continuación llegó el filete de res prime acompañado de tortillas de harina y maíz, y guarniciones para que armar tacos al gusto con arroz, ensalada de nopal o pepino encurtido, frijoles puercos y hasta una opción fit con lechuga. Nada extravagante, pero bien ejecutado. Puedes pedir refill de los acompañamientos si lo necesitas.  Si no eres particularmente amante de la carne roja, hay también bastantes opciones de tacos muy antojables como el de abulón y shitake con crema de espinaca. No te vayas sin probar su divertida dona, que pasan por la parrilla y lleva una bola de helado encima.  Te recomendamos: Tletl,...
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  • Mexicana
  • Ciudad de México
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Vamos a revelarte el secreto mejor guardado de este mes. Aquí pasarás una velada que conjuga arte, vinilos, coctelería y la magia de la cocina del chef Christian Herrera.  Tletl es un restaurante fuera de lo común, por el momento se aloja en FIN, un espacio en el que te sientes literalmente en la sala de una casa rodeado de piezas artísticas y una colección de vinilos para pasarla a gusto. Abre solamente los fines y para asistir, debes reservar previamente en la página tletl.mx. Una vez que los contactes te revelarán la ubicación. Todo este misterio es porque están cuidando cada detalle y lo notamos en nuestra visita.  En Tletl, al igual que en sus proyectos en el Valle de Guadalupe, el chef rinde homenaje a los productos de mar de la Baja Norte tratados con esmero y cariño. Ostiones, pata de mula y un fotogénico aguachile de callo de hacha fueron un gran preámbulo para llegar al fuerte: un pastel de jaiba suave, sobre el que se posaba una jaiba frita entera. El chef nos trajo junto con este plato con un side de coliflores en escabeche que es una pausa adictiva en contraste con la cremosidad del pastel.  Estos son algunos de los hits del menú, y es probable que los encuentres, pero el resto se transformará cada semana según la disponibilidad del producto. La cocina va de la mano de la selección de vinos del sommelier Arturo Ehecatl y la coctelería propositiva de Koki Yokoyama y Aranza Gálvez. De aquí, si amas los martinis, no te debes perder el You Know my Name (con vodka...
  • Mexicana
  • Roma
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Aunque es un distintivo de la cocina tapatía, la carne en su jugo no tiene una historia tan larga. Es uno de esos platos tan sabrosos que parece increíble que no hayan estado siempre ahí. Nació a mediados del siglo XX en restaurantes familiares, luego la receta se fue extendiendo y modificando en cocinas de todo Guadalajara y, ahora, de varios estados del país.  No tiene falla: carne jugosa, frijoles, tocino y complementos como cebolla, rábano o cilantro, donde el resultado depende más del proceso que de ingredientes complejos. Ya no tienes que viajar a aquellas tierras para matar este antojo, Wadalahara es un local muy relajado donde se especializan en este plato y hasta experimentan en varias preparaciones.  En cuanto llegamos nos recibieron con la cortesía de frijoles y totopos para abrir apetito, que maridamos con un tejuino especito, con una bola de nieve de limón, para más placer, volvería sin duda por la tejuichela. Ahora sí, lo que nos trajo, la base de todo es la carne en su jugo tradicional, de sazón casero, frijoles suaves y tiras de tocino crocantes. La tienen en tres tamaños según el nivel de tu hambre (con la grande comen hasta tres personas). Yo me quedo con la versión normal, pero si tu hambre es feroz, está la quesadillota, con tortilla de harina y bañada en el mismo jugo de carne, la versión de chilaquiles y hasta en ramen con huevo cocido.  Otro plato tradicional es el lonche, con birote traído desde la Perla Tapatía –has de saber que es casi imposible...
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  • Juárez 
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
No todos pueden ser expertos en café de especialidad...hay mucha gente que solamente toma té y también necesitan sus guaridas. Okalité es el primer emprendimiento de Gaby Cárdenas y su hija Ana Gaby. Surgió a partir del gran interés de la última por la cultura del té; de hecho, aquí no vas a encontrar bebidas con café, pero para ello hay infinidad de cafeterías.   Con el apoyo de una sommelier de té curaron un menú con alrededor de cuarenta opciones de distintas regiones, mezclas y perfiles. Hay blancos, rooibos, verdes, oolong, negros o herbales. Si apenas te estás familiarizando con esta planta, puede ser difícil elegir entre tantos, pero tu nariz será siempre la mejor guía para tomar la decisión, por eso es importante que platiques con el equipo y te den a oler los que te llamen la atención. Algo que valoramos es que respetan el tiempo de preparación de cada té, ya que cada uno tiene su porqué, y si te toca esperar un poco, es parte del ritual de hacerlo correctamente mientras bajas el ritmo que nos impone la ciudad. De los acompañamientos dulces nos encantó la tarta de frutos rojos, con dulzor moderado que no opaca la sutileza del té.  Hay teteras de medio o un litro, además de otras bebidas frías y calientes. Claro que el matcha en todas sus versiones es de los más pedidos. Probamos uno con pulpa de mango natural que preparan, como todas sus bebidas, sin endulzante, para mí con la fruta es suficiente. Si quieres adentrarte más en el tema, tienen una experiencia...
  • Pastelerías y reposterías
  • Lomas de Chapultepec
  • 4 de 5 estrellas
  • Crítica de Time Out
Si eres alguien para quien los detalles, sobre todo en el aspecto visual, son importantes, esta casa de repostería llenará tu corazón goloso. Cristina León es venezolana con más de cuatro años en la CDMX. CLÔ es su proyecto de catering de postres para todo tipo de eventos. Puedes pedir versiones de sus postres de muchos tamaños, desde las mini galletas, brownies y alfajores, hasta pasteles de más de un metro de diámetro para cientos de personas, siempre adaptados a tus necesidades.  Si necesitas primero enamorarte de ellos, tienen un lugar fijo donde probarlos en cualquier momento e incluso desayunar en una pequeña terraza.  Nina nos cuenta que la reina de su catálogo, y la que se roba las miradas, es la pavlova, ese postre de merengue creado en honor a la bailarina rusa Ana Pavlova. Aquí lo elaboran con una base de merengue francés, una capa de dulce de leche, almendras, una de crema chantilly y se corona con bastantes frutos rojos. El segundo favorito es el Entre Capas, inspirado en los pasteles de cumpleaños en Venezuela, lleva apiladas varias capas finas de panqué de vainilla y crema de chocolate (brigadeiro); se decora a duya pacientemente hasta cubrirlo de sus característicos piquitos.  Del lado salado, te recomiendo que hagas lo que nosotros y te quedes a probar el quiche. Hay varios sabores, pero volvería siempre por el de alcachofa con espinaca y queso de cabra. También podrías encontrar cachitos o, según la temporada, Pan de Jamôn, ambos panes rellenos...
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