Todo sobre sexo gay en la CDMX

Lugares de encuentro, experiencias sexuales diferentes y más recomendaciones de sexo para la comunidad LGBTTTI

Foto: Time Out Chicago

Si lo tuyo no son los karaokes y cantabares gay o ya te aburriste de visitar los mejores antros y abres gay de la CDMX, tal vez necesitas probar cosas nuevas. Aquí una lista de propuestas ardientes para la comuniad LGBTTTI, desde baños de vapor y cuartos oscuros hasta un lugar para experimentar sadomasoquismo. 

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Lugares de encuentro

Cuartos oscuros en la Ciudad de México
Gay y lésbico

Cuartos oscuros en la Ciudad de México

Andan álgidas las cosas por estos días. Hay que relajarse. No a todos los homosexuales se nos escapa el sueño pensando en matrimonio igualitario y carreolas de miles de pesos. Nuestros desvelos no incluyen a chamacos llorando porque les está saliendo el primer diente o porque hay que terminar una maqueta del sistema solar con bolas de unicel. Nosotros nos amanecemos en fiestas al interior de un club de encuentro. También conocidos como cuartos oscuros, estos puntos son un histórico testimonio de la conquista y apropiación de los homosexuales por los espacios públicos de muchas ciudades del mundo y la CDMX no es la excepción. Surgieron ante la obligatoria necesidad de convivencia entre pares, sin inhibiciones, sacrificios ni prejuicios; para ejercer ese erotismo que al final define la homosexualidad, en un entorno alejado de la censura y el escarnio. Cierto: estos espacios, al desafiar las buenas costumbres hetero, están destinados a ubicarse más o menos en una marginalidad práctica, no obstante, ese tufo de misterio es lo que alborota las mariposas en el estómago de la expectativa y la excitación, pero también fungen como sitios que reinventan el flujo urbano, aportan un dinamismo que con el paso del tiempo se convierten en parte de la historia de la batalla por la  dignificación del colectivo homosexual. Cómo olvidar el ajetreo del cuarto oscuro de los buenos tiempos de El Taller o La Estación, que estaba en la calle de Hamburgo en la Zona Rosa, con sus policías pintados e

Sobre el cruising en la CDMX
Gay y lésbico

Sobre el cruising en la CDMX

Se le conoce como cruising a la actividad de buscar y obtener sexo gay y anónimo en espacios públicos. Mark W. Turner en su libro Backward Glances: Cruising Queer streets in London and New York, propone que la palabra proviene del holandés kruiser, que significa cruzar o navegar. Probablemente el término sea por aquello de los marineros holandeses que buscaban sexo con hombres en los puertos a los que llegaban.  Fue, por decirlo de alguna manera, uno de los primeros movimientos de visibilización cuando los espacios de convivencia y ligue entre homosexuales eran clandestinos. En los sesenta y setenta, los gays empezaron a apropiarse de determinados puntos públicos para ejercer su sexualidad, que escapaba abismalmente de los métodos de coqueteo de los bugas. Comenzaron, sobre todo, invadiendo los parques una vez entrada la noche. De ahí que el cruising se asocie con la imagen de muchos hombres deambulando solos en jardines públicos a oscuras (siempre con la adrenalina de ser arrestados por la policía con cargos de falta a la moral). Después, la práctica se extendió a otros lugares, como baños públicos, corredores o puentes.De algún modo, la adrenalina del cruising es una tradición under de la cultura gay que se resiste a perecer y la Ciudad de México tiene una fuerte tradición vigente. Aquí van algunas aproximaciones personales.

Baños de vapor en la CDMX
Gay y lésbico

Baños de vapor en la CDMX

Conocí a Kevin, un canadiense ansioso por un poco de sol, mientras deambulaba por la Zona Rosa. Yo buscaba cosas nuevas para esta sección, mientras él descubría la oferta del barrio gay de la ciudad. Tropezamos por el gentío que se aglutina en la acera donde se juntan el 42ND Street Café, el Lollipopy el Papi Fun Bar. Volteó la cabeza para ver mi camiseta de My Bloody Valentine y le sostuve la mirada, porque tenía esa forma de coger el cigarro que me derrite, presionando la boquilla con las yemas del pulgar y el índice. Platicamos un rato en la calle y decidimos entrar a la Botica Mezcalería. Kevin parecía algo desilusionado: la Zona Rosa no era precisamente lo que había pensado. En ese momento recordé la tradición de los saunas defeños, mejor conocidos como vapores. Comenzaron como una alternativa de relajación, pero por su aislamiento y sus áreas divididas para hombres y mujeres, se convirtieron en espacios de los que se adueñó la comunidad homosexual. Los vapores son una parte importantísima en la identidad gay de la ciudad. Así que invité a Kevin para que me acompañara a visitar algunos vapores y que conociera una cara distinta de la vida gay.

Experimenta algo nuevo

Taller de masaje erótico hombre a hombre
Gay y lésbico

Taller de masaje erótico hombre a hombre

Estoy escribiendo esto con temor a que mi novio lo lea. Había hecho una clase de yoga al desnudo, pero este taller es una experiencia homoerótica de un nivel más alto (por no decir ardiente). En un acto de confianza, le expliqué a mi pareja lo que “por cuestiones de trabajo” debía probar, accedió y esto fue lo que sucedió.  Al llegar al cálido y pequeño departamento en la condesa me encontré con seis personas dispuestas no sólo a desnudarse por completo, sino a intercambiar con desconocidos —durante cuatro horas— miradas, caricias, aliento, sudor y una que otra erección bien inducida y necesaria. La sesión inició con una corta charla bajo la pregunta: ¿por qué un masaje entre hombres?, que aventó para romper el hielo el masoterapeuta holístico Oscar Sánchez mientras seguíamos con ropa. Después se asignaron las parejas de acuerdo a nuestra complexión física, pero lo bueno arrancó cuando debíamos hacer a un lado la ropa interior y decidir quién iniciaría dando y recibiendo el masaje. Para este momento los prejuicios, sentimientos de culpa por mi pareja y los retraimientos respecto a mi cuerpo (a mi parecer desbordado) no estaban del todo olvidados. Mis pies fueron los primeros en recibir las bondades del roce tipo tántrico. Al llegar a la entrepierna la instrucción más importante quedó bien entendida por todos: “se trata de erotismo, utilicen su creatividad y sus recursos corporales cuando estén en las zonas más sublimes”. En este punto no pude contener la erección y por sup

Sádica Tentación
Gay y lésbico

Sádica Tentación

Mientras los bugas (heterosexuales) se ponen de acuerdo sobre la forma de ejercer una sexualidad sana, sin intimidaciones o acosos, los gays podemos reinventar nuestra sexualidad, de pronto soterrada frente a otros temas absurdos como las declaraciones de Yuri contra la adopción entre parejas del mismo sexo.Quizás sea un buen momento para retomar el erotismo fuera de los esquemas. No hay porqué espantarse: las prácticas sadomasoquistas son una fantasía recurrente, que no siempre se llevan a cabo por los pudores privados, incertidumbres y poca o nula experiencia, lo cual no es algo menor si tomamos en cuenta que el también conocido como BDSM (bondage/sadomaso) requiere de pericia para que ante todo, la integridad física se mantenga a salvo. Y es aquí cuando Sádica Tentación entra en acción: se trata de un grupo que se ha propuesto compartir sus conocimientos sobre todas las prácticas posibles inmersas en el fetiche de BDSM; en un entorno regido por el respeto, el consenso y la confianza. Aquí nadie obliga a nadie así como nadie va a señalarte si es la primera vez que tienes frente a tus ojos un látigo o unas esposas. Imparten talleres comprensibles en los que te explican el proceso de cada fantasía y el efecto placentero en el cuerpo. Las sesiones incluyen prácticas que van desde juegos sensoriales y masajes eróticos, pasando por el sadomaso/bondage clásico  —con cuerdas o sin ellas, es decir, atar o que te aten—, hasta juegos un tanto más pervertidos como el dog training, qu

Time Out dice
4 de 5 estrellas
Todo lo que querías saber sobre los poppers y no te atreves a preguntar
Gay y lésbico

Todo lo que querías saber sobre los poppers y no te atreves a preguntar

Esta nota está siendo escrita bajo los efectos de una terrible cruda de poppers. Casi ocho horas después del último popperazo en una orgía gay, seguía con las uñas moradas, visión borrosa —por un momento sentí que para la próxima orgía llegaría con un perro lazarillo— y un silbido en el pecho muy de bronquitis. Por primera vez, en más de 20 años de estar inhalando esa chingadera, creí que estaba sufriendo una sobredosis de poppers, aparentemente imposible.   No hay muchos estudios alrededor de los nitritos de amilo depositados en frascos ambar, de uso común entre los homosexuales para darle color al placer. En 2007, la revista The Lancet publicó un artículo coordinado por la Unidad de Farmacología de la Universidad de Bristol (Reino Unido), en el que ubicaba a los nitritos de amilo en el mismo espectro de las drogas legales de uso indebido; junto al alcohol, el tabaco y los solventes. Como alguna vez dijo el escritor Guillermo Fadanelli: los poppers son básicamente un chemo costoso. Fue el doctor escocés Thomas Lauder Brunton quien en 1867 empezó a prescribir unas cuantas respiraciones para aliviar el dolor provocado por la angina de pecho por su capacidad para relajar los músculos, entre ellos los esfínteres: he aquí el punto. El efecto relajador —que disminuye el dolor al momento de la penetración anal— y la sensación de euforia efímera salieron a la luz y se popularizaron entre los homosexuales de Nueva York en los setenta. Las cosas como son: se trata de una droga re

De Hombres México, yoga al desnudo
Gay y lésbico

De Hombres México, yoga al desnudo

Desde hace 10 años, De Hombres México ofrece sesiones masculinas de yoga en las que los asistentes se despojan de prejuicios para ejercitarse al desnudo. Esto lo hacen para generar una consciencia corporal más profunda y demostrar que las manifestaciones de la sexualidad no sólo se limitan al coito.Para ver si esto era cierto me lancé a comprobar lo que José Moreno, fundador y director del proyecto, define como "una práctica que promueve la salud sexual masculina no hegemónica, la cual está dirigida para hombres sin importar su orientación sexual". Sin embargo, la mayoría del público asiduo pertenece a la comunidad LGBTTTI. Desnudarme ante otras personas era una experiencia que planeaba conservar para la alcoba, así que no fue fácil asistir a este departamento en la Condesa, que no es clandestino pero carece de señalización. Cuando entré lo primero que llamó mi atención fueron los acabados en madera y la iluminación cálida, sin los blancos naturales comunes de un salón de yoga. Pareciera que se trata de un hogar familiar más que de un centro de salud espiritual.Me tranquilizó un poco el hecho de que sólo seríamos tres personas con sus partes íntimas descubiertas. Pedí conocer las demás estancias del espacio (para retrasar el hecho de quitarme la ropa). Así que encontré el cuarto donde se realizan masajes de relajación. No hay vestidor, sólo un baño. No podía procrastinar más. Me atreví. Quedamos en calzoncillos para iniciar la sesión. La consigna era concentrarnos a través d

Sexo grupal

Club Antifaz
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Club Antifaz

Un ligue me invitó a El Mundano, un foro punk bastante agraciado y auténtico en Eje Central Lázaro Cárdenas 130. La banda de punk-pyschobilly-psicótico en la que toca el bajo se presentaría esa noche. La idea era que después del concierto nos fuéramos a mi casa, pero las cervezas y los chingadazos del slam nos pusieron a punto de ebullición. Hicimos un espectáculo soft porn cerca de la barra y nos metimos al baño, pero a los pocos minutos empezaron a tocar la puerta. Le habíamos echado seguro.  - Creo que abajo hay un bar gay o algo así, porque no vamos al baño de ahí, seguro no nos molestan tanto.– me dijo. Así conocí el Club Antifaz. Como todos los clubes de sexo gay, la entrada es prácticamente anónima, aquí algunas coordenadas: se ubica al costado del icónico Hotel Virreyes y están un piso debajo de El Mundano. Si no das con la entrada, ubica el toldo verde del antro punk y sube las escaleras. Se trata de un espacio que en proporción, se extiende de la misma forma y tamaño que El Mundano, de hecho hasta comparten de algún modo el mismo impulso trash y punk. Vayan con la idea de que le falta lujo y le sobra actitud. Tocas el interfón del lado izquierdo y en una ventanilla debes anotar tu nombre o pseudónimo y según la poca sobriedad que conservaba aquella noche, también debes anotar tu rol sexual. Al entrar hay una especie de mazzanine opaco que la hace de vestidor. Por lo que entendí los precios varían constantemente a lo largo de la semana, pero una guía básica puede

Time Out dice
3 de 5 estrellas
Una noche en el Hotel Mazatlán
Gay y lésbico

Una noche en el Hotel Mazatlán

No hay un letrero vertical y luminoso, propio de los moteles, que anuncie que has llegado. Sin embargo, es fácil saber que se trata de algo similar cuando, al entrar al Callejón Igualdad 29 en el Centro, ves a una desquiciada cuadrilla de hombres con los ojos saltones de lujuria y las braguetas a punto de explotar, esperando que un cuarto quede libre. Recargan su espalda sobre la fachada aséptica del edificio, que alberga uno de los mitos homosexuales más ardientes del DF: el Hotel Mazatlán. “Los tipos aprovechan para desnudar con la mirada a todo aquel varón que pase frente a ellos." Sostienen su posición viril: pierna izquierda elevada, rodilla al frente, suela del zapato sobre el muro de la barda del estacionamiento, que -por cierto- en un sábado por la tarde está abarrotado. Algunos fuman, otros intercambian palabras y otros más sueltan sentencias, como eso de que el Mazatlán ya se volvió más famoso que La Casita (aquel extinto lugar de encuentro gay en la Roma). También hay quienes hablan de moverse y apropiarse de otros moteles, como el Savoy, porque el Mazatlán "ya parece antro fresa". Sin embargo, siguen esperando. Los que permanecen en silencio masturban sus pupilas con el porte de mi amigo, un rubio irremediablemente gringo, con vocerrón y que habla cero "spañoul". Atravesamos el angosto corredor hasta la recepción, donde un tipo nos guiña un ojo y nos advierte: "La ñora anda de malas". Efectivamente, en su interior está la señora rolliza, de cabello quebrado y

Orgía en la CDMX
Gay y lésbico

Orgía en la CDMX

La palabra "orgía" siempre es usada para expresar desprecio o vulgaridad, pero eso no quiere decir que este tipo de reuniones no existan. Más allá de los baños de vapor o los clubes swingers, la ciudad ofrece una gran variedad de fiestas para heterosexuales, bisexuales u homosexuales, que se mantienen en el anonimato para que sus asistentes no sean juzgados.En esta ocasión, nos dimos a la tarea no sólo de buscar uno de estos banquetes carnales, sino de asistir para ver lo que ahí sucede. Banquetes Carnales Las orgías exclusivas para homosexuales en la Ciudad de México no son un asunto nuevo. La diferencia es que, con la llegada del nuevo milenio, abandonaron las cavernas urbanas para acercar a nuevos integrantes ya que, después de varias sesiones, los invitados eran los mismos de siempre (más el amigo del amigo, que al tercer fin de semana ya era amigo de todos). Se convertían en reuniones para tomar el té en las que los asistentes sopeaban las galletitas de mantequilla en calzones o desnudos. Hoy son muchas las fiestas que se anuncian gracias a la versatilidad de las redes sociales. Viendo perfiles de vatos cachondos, ligando por aquí y por allá, di con la fiesta Go Crazy, en un departamento cerca del Centro Médico. Por las redes sociales conseguí la dirección exacta, puesto que no tienen un letrero neón que pueda verse a cuadras de distancia.Para entrar al edificio tuve que tocar el timbre y, tras una revisión mediante un sistema de circuito cerrado, se abrió la puer

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