Premios Oscar 2021

Conoce a los nominados, las películas que tienes que ver de la 93 edición de los Premios de la Academia 2021

PROMISING YOUNG WOMAN (2020)
Foto: Cortesía Focus FeaturesCarey Mulligan stars as "Cassandra" in director Emerald Fennell’s PROMISING YOUNG WOMAN, a Focus Features release. Credit: Courtesy of Focus Features

Si creías que el maldito COVID-19 nos iba a dejar sin los Premios de la Academia, la competencia más popular del cine occidental, pues estabas muy equivocado. A pesar de las complicaciones, las películas llegaron a las plataformas de streaming y algunas salas de cine para ser exhibidas, además de que la Academia fue más flexible con los criterios de selección en esta ocasión.

El próximo 25 de abril llegará la 93 edición de los Premios Oscar, que en los últimos años ha galardonado a los mexicanos Guillermo del Toro con La forma del agua y Alfonso Cuarón con Roma, y al coreano Bong Joon-ho con Parásitos

Este 2021, de las cintas más nominadas sobresale Mank de David Fincher, Nomadland de Chloé Zhao y Hermosa Venganza de Emerald Fennell. Para que llegues como todo un experto a la premiación, aquí todo lo que necesitas saber.

Y los nominados son...

Nominados
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Nominados

Uno de los galardones con mayor peso en la industria cinematográfica son los Premios Óscar, que desde 1929 reconocen a los directores, actores, productores, artistas y músicos que trabajaron en conjunto para presentar cintas que se convierten en referentes cinematrográficos. 2020 se convirtió en uno de los años más difíciles para todo el mundo, parando todas las industrias culturales, pero el cine se adaptó a las nuevas modalidades; los Premios a la Academia decidieron incluir en sus nominaciones a todas las películas que hayan estrenado en salas de cine o en plataformas digitales —¡Toma eso Steven Spielberg!—.El próximo lunes 26 de abril se llevará a cabo la 93 entrega de los Premios de la Academia, uno de nuestros eventos favoritos. Ahora solo falta esperar cuántas estatuillas se llevarán películas como Nomadland, Mank, El juicio de los 7 de Chicago y Soul. Recomendado: Las mejores películas de 2020.

¿Dónde ver las películas?
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¿Dónde ver las películas?

Aunque pensamos que no pasaría, el Covid le hizo los mandados a la industria cinematográfica y, si bien no fue tan fructífera como otros años, logramos adaptarnos a las nuevas modalidades y disfrutamos de muchos estrenos desde la comodidad de nuestra casa.A pesar de que directores como Steven Spielberg, James Cameron y Martin Scorsese no estaban muy contentos con que las plataformas estrenaran películas (pero ¿qué tal El Irlandés?), la pandemia nos obligó a modificar como consumimos cine y desde 2020, Netflix, HBO Max, Prime Video, Apple TV y Disney + han estrenado varias cintas. Como todo está en constante cambio, los Premios de la Academia también se adaptan a la nueva normalidad y presentan su edición 93 integrando películas que tuvieron una corrida corta en cines —cuando se podía ir al cine— o estrenaron directamente en alguna plataforma. Si como todos los años, te pones al tanto de las películas nominadas para disfrutar de la entrega, aquí te decimos donde verlas. Recomendado: Películas nominadas a los Premios Óscar 2021.

Películas en cartelera
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Películas en cartelera

A propósito de las nominaciones de los Premios Oscar 2020, todos los citadinos nos hemos dado a la tarea de ver las películas que están competiendo a las principales categorías, como Mejor director y Mejor película. Este año, a pesar de los estragos que ha dejado el COVID-19 en la industria cinematográfica, varias películas pudieron ser exhibidas en las salas de cine convencionales. A propósito de que en México están abiertos los cines, aquí las cintas que puedes ver con susana distancia para armar la quiniela de este año. Recomendado: Dónde ver las películas nominadas al Oscar 2021.

Los protagonistas de los Oscar 2020

Matteo Garrone
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Matteo Garrone

¿Necesitamos otra adaptación del clásico italiano Las aventuras de Pinocho? Tal vez no, pero si te prometen una versión más fiel a la historia original —que tiene más de 100 años— y oscura, alejada del relato infantil que seguramente todos tenemos en la mente gracias a Disney, es difícil no mirar. Y qué mejor si es de la mano del cineasta italiano Matteo Garrone (Gomorra, Dogman), quien reunió a Roberto Benigni para crear esta adaptación. Pinocho llega el 21 de enero a todos los cines mexicanos, motivo por el que buscamos a Matteo, para que nos contara los detalles detrás de esta historia de fantasía ubicada en la Toscana italiana. ¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de Pinocho? Mi primer memoria está conectada a cuando tenia seis años. Mi mamá me contó la historia y yo hice un story board. Después de 45 años, armé esta película. Esta historia ha tenido varias adaptaciones, ¿qué enfoque le diste a tu versión? Quería ser muy fiel a la historia original de Carlo Collodi, así que hicimos una investigación muy larga sobre las imágenes de la época, las pinturas y todas las ilustraciones. Una de mis principales influencias fueron las ilustraciones de Enrico Mazzanti, el primer ilustrador de Pinocho. Él trabajó junto a Collodi; mientras él dibujaba, Collodi escribía. Así que sus ilustraciones fueron las referencias más importantes. Trabajamos mucho tratando de ser fieles a la atmosfera, las locaciones en la Toscana y procuramos mostrar la verdadera historia de Pinocho al mundo, porque hay muchas versiones de esta historia. Cuando releí el libro, ya de adulto, hace como seis años, descubrí muchas cosas que no sabía y otras más que pueden ser sorpresa para la audiencia. Foto: Cortesía DosD3 Ya que es una historia italiana, ¿sentiste más responsabilidad cultural por ser italiano? Más bien me ayudó, porque Pinocho es parte de mi vida y mi cultura, es una obra maestra de la literatura italiana, es muy de aquí y al mismo tiempo es universal. Un director italiano puede contar la historia de una forma y tal vez un cineasta de otro país puede armar la suya, pero no significa que no sea una buena interpretación. Pero estoy seguro que nuestra interpretación es muy diferente a la de Disney o la de Guillermo de Toro (próxima a estrenarse). Tu versión es un poco oscura, ¿de qué manera conectará con los niños de esta época? Es un libro que habla acerca de nosotros, así como todos los cuentos de hadas; le habla al pasado, al presente y al futuro. Habla de un arquetipo de ser humano. De cierta manera, siempre es moderno. Todos los cuentos de hadas tienen ese lado oscuro, especialmente en Pinocho: Collodi quiso enseñar a los niños qué tan peligrosa puede ser la realidad allá afuera y qué tan importante es poner atención a lo que te dicen tus papás, a los consejos que la gente que te ama te da. Esto es muy actual, porque el mundo sigue siendo violento. También es una dulce historia entre un padre y su hijo, que es algo universal, tal vez por eso tenemos cada cierto tiempo una nueva adaptación de Pinocho. El maquillaje de los personajes es bastante asombroso, ¿nos podrías contar más sobre esto? Trabajamos con uno de los más grandes artistas de efectos especiales, experto en prostéticos y ganador dos veces al Oscar, Mark Coulier. Quisimos tener a uno de los más importantes, porque necesitábamos que los personajes fueran muy expresivos. Decidimos mezclar prostéticos y efectos digitales, pues no me gusta cuando todo es digital, siento que es muy falso. Quise ver algo real en el set y luego combinarlo. Federico Ielapi, quien hace a Pinocho, pasaba cuatro horas diarias en maquillaje y solo tenía ocho años. Roberto Benigni interpreta a Gepeto. ¿Escribiste el personaje pensando en él? Somos amigos y durante una cena hablamos sobre el cast de Pinocho y su esposa dijo que él podría ser el Gepeto ideal, y dije sí, porque él viene de la Toscana, de una familia muy pobre de granjeros; sabemos que Pinocho es una historia sobre la pobreza. Además, Roberto es uno de los mejores actores que tenemos en Italia y en el mundo. Él puede ser cómico y dramático. Para mí fue un sueño trabajar con él. De todas las adaptaciones que se han hecho de Pinocho, ¿cuál es tu favorita? Mi favorita es la de Luigi Comencini, que hizo para la televisión italiana en 1972. Crecí viendo esta adaptación. Es muy conmovedora. El único problema es que en ese tiempo no tenían efectos especiales y no pudieron tener una marioneta, entonces Pinocho fue un niño desde el inicio, actuando como si fuera una marioneta, pero cuando eres niño no te das cuenta de eso.

Tomm Moore
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Tomm Moore

En 1650, en un pueblo de Irlanda, la superstición manda y los lobos están considerados como una fuerza demoníaca que debe ser eliminada. Robyn es una joven aprendiz que viaja junto a su padre, un cazador que trata de erradicar a la última manada; pero todo cambia cuando Robyn salva a una integrante de este grupo de lobos, Mebh. Inicia así una amistad que lleva a la protagonista a conocer el mundo de los denominados wolfwalkers, transformándose en aquello que su padre quiere destruir. Esta es la historia del filme animado Wolfwalkers que la plataforma AppleTV+ estrena de manera exclusiva el 11 de diciembre en todo el mundo. Platicamos con los directores —tres veces nominados al Oscar— Tomm Moore y Ross Stewart, quienes dirigieron está maravillosa pieza cinematográfica que muchos medios especializados califican como la mejor película del año. Me llama la atención que dos hombres directores son quienes nos entregan un filme con gran carga feminista... Tomm Moore: ¿No crees que los hombres también podemos ser feministas? Mi madre fue una gran feminista, por lo que tuve esa gran influencia en mi educación. Recuerdo que la iglesia católica en Irlanda era opresiva con las mujeres y mi madre siempre estaba en contra, peleando contra ellos y esa semilla se me plantó bastante fuerte en mi cabeza desde siempre. Ross Stewart: También, en la investigación que hicimos sobre la vieja manera pagana de vivir en Irlanda del pasado, vimos que las mujeres tenían mucho poder. Eran reinas poderosas, en la historia legendaria como la Reina Maeve y varias más, por eso había patriarcas espirituales como diosas. Hablamos de cómo la espiritualidad pagana fue reemplazada por la iglesia cristiana, acabando con el matriarcado, y un mundo con visión femenina reemplazado por la visión masculina y eso es lo que metimos en la historia. ¿Por qué tener a dos niñas de protagonistas? Ross Stewart: Al inicio del proceso nos dimos cuenta de que el guion que habíamos escrito con un pequeño niño de protagonista no estaba funcionando, así que decidimos cambiarlo por una niña por varias razones: la relación entre ellas dos era más genuina y encontraban algo en cada una que nunca antes habían visto, haciendo más fácil que la amistad surja entre ellas. Tomm Moore: Correcto. Fue al segundo año que empezamos a trabajar en la historia que lo cambiamos y a partir de ese momento las cosas fluyeron de manera casi mágica. ¿Qué inspiró el guion de la película?Ross Stewart: Lo primero fue el tema, queríamos hablar sobre especies en peligro de extinción y el medio ambiente y su destrucción; y a la vez, la imposición de tener solo un punto de vista y que esto sea masivo. Aunque lo que siempre me llamó la atención es que un cazador sintiera empatía por lo que tiene que cazar. Esa fue la idea principal. Después de eso le añadimos el folklor irlandés y la encajamos en un periodo de tiempo. Tomm Moore: Hacer una película animada toma demasiado tiempo y te quita mucha fuerza, por lo que debes encontrar un proyecto que te apasione lo suficiente para entregarte al 100. La película nos costó siete años de nuestra vida, por lo que debes siempre estar apasionado. El tema ambiental mezclado con el matriarcado nos apasionaba y eso nos dio fuerza para continuar. Ross Stewart: No recuerdo de dónde sacamos la palabra Wolfwalkers, se nos ocurrió conforme iba avanzando el proyecto. Las historias americanas tienen ese estilo de conjugación de palabras, pero en las leyendas irlandesas siempre el hombre podía convertirse en algún animal. ¿Siempre quisieron hacer una película animada en 2D o exploraron otras opciones?Tomm Moore: Desde el momento uno fue pensada y diseñada fue como animación en 2D, porque queríamos que perteneciera a la trilogía y al estilo grafico que habíamos hecho con The Secret of Kells y Song of the Sea, queríamos usar todas las ideas de estos proyectos. En la productora Cartoon Saloon, que fundamos hace 20 años, hicimos un manifesto de hacer animación hecha a mano. Al final es una celebración a este tipo de animación y eso hará que no pase el tiempo por ella. Es una película infantil que toca temas como la muerte. ¿Consideraron no hacerla tan oscura para no incomodar a los padres de los niños?Ross Stewart: Las películas para niños no deberían de evitar el trauma, porque deberían enseñarles a los niños que existe el trauma, cómo superarlo y curarte en el proceso, cómo sales adelante tal vez con el apoyo de amigos o con coraje y valentía interna. A mí me gusta enseñarles cómo lidiar con la vida y en la vida hay trauma. Me parece tonto hacer una historia para niños evitando cualquier tipo de trauma, ya que eso no es de lo que trata la vida. Su nueva película se estrena en una plataforma de streaming, ¿cómo ven el futuro del cine?Tomm Moore: El futuro del cine, especialmente en un tiempo con pandemia en el que los cines realmente están batallando, y con el anuncio de Warner Bros. de estrenar sus películas en cine y su plataforma simultáneamente, me parece hará que se ponga más difícil. Pero algo que puse en mi Twitter es que cuando la gente hace un esfuerzo por ir al cine, aunque sea un gran riesgo con la pandemia y lugares abiertos, estando ahí, recuerda cuánto aman el cine y la experiencia. Esto me parece genial, porque no importa qué gran sistema de audio y pantalla gigantesca tengas en casa; hay algo sobre la experiencia colectiva de sentarse en un salón con un grupo de personas y ver una película nueva. Hay algo ahí genial. Ross Stewart: Es un fantástico momento para los realizadores de cine, porque con estas plataformas streaming tenemos gran oportunidad de llegar a la audiencia y la tecnología para ver en casa cada vez es mejor y mejor, y no es como que hagas algo para una pantalla pequeña. Ya hay varias maneras de disfrutar la experiencia cinematográfica y ahora depende de cada persona la manera en la que quiera vivirla. Wolfwalkers. Apple TV+. Esteno: 11 de diciembre.

John David Washington
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John David Washington

Después de cuatro cambios en la fecha de lanzamiento, las palabras ansiosamente anticipado no se acercan a describir a Tenet de Christopher Nolan. No es que el exjugador de la NFL, estrella de El infiltrado del KKKlan e hijo de Denzel, John David Washington, esté sintiendo la presión de encabezar la película que podría salvar al cine. Encerrado como el resto de nosotros (Rutina-películas-PS4), está a punto de dar un paso en el centro de atención a lo grande. ¿Pasar de Spike Lee a Christopher Nolan? Ese es el sueño. Platicamos con el actor sobre su nueva entrega, Foto: Cortesía Warner Bros. Pictures. ">Tenet, una de las películas más esperadas de 2020 que nos da la esperanza de que, este año, no todo está perdido. Tu coprotagonista, Robert Pattinson, habla de cómo estuvo encerrado en una habitación cuando leyó por primera vez el guión de Tenet. ¿Cuál fue tu experiencia? Nos dieron agua, por lo que no era como una habitación de pánico. Recuerdo haber leído el título, luego el nombre (de Christopher Nolan) y pensar: Dios mío, esto no es la vida real en este momento. Saqué mi iPad, puse algo de música clásica y comencé a leer. Debe haber sido un poco como estar en una película de Christopher Nolan... Sería un cliché decir eso, pero realmente lo sentí. Fue la óptica de la misma ... pasar de la reunión a conseguir el trabajo. Vengo de la NFL y te pueden cortar en cualquier momento. Pensé que en algún momento iban a ser como, "Sí, esto era una prueba". ¿Lo entendiste? La gente sigue discutiendo sobre Inception... En mi emoción, tuve la falsa sensación de pensar que lo sabía. Después de cuatro horas y media, pensé: ¡Lo tengo! (Risas) Luego, cuando hablé con Nolan, me pidió que se lo explicara y no pude hacer que el motor se acelerara, fue muy complicado. Pero sentí que entendía a los personajes, a las personas que lo integran.  Foto: Cortesía Warner Bros. Pictures. Escuché que el director de The Old Man and the Gun, David Lowery, te llevó a conducir karts cuando te preparabas para esa película. ¿Cuál fue tu momento de unión con Christopher Nolan? Para mí, empezó en ese primer encuentro: su amor por el cine. Hablamos de nuestro amor por Star Wars y sabía de un documental que crecí amando: Hoop Dreams. Los dos somos personas de familia grande y también hablamos mucho de eso. ¿Todavía es significativo ser el protagonista de un éxito de taquilla siendo afroamericano? Estoy sobre los hombros de tantos artistas afroamericanos. Definitivamente ahora es más aceptado incluir afroamericanos en un género en el que generalmente se los ha pasado por alto. Pero no pensé en eso mientras me acercaba a esta película. No estaba en el guión en ninguna parte —un negro de unos treinta años— y Chris y yo nunca lo discutimos. Pero estoy orgulloso de haber sido elegido por ello, puedo decirte eso. Has estado en sets de filmación desde que hiciste cameo en Malcolm X cuando eras niño. ¿Qué tan diversos se sienten ahora? Depende del set. Me gustaría ver más caras de color, masculinas o femeninas, en esas salas de juntas donde la gente da luz verde a las películas. Pasaste un día trabajando con Michael Caine, ¿Cómo fue? Emocionante. Entre "acción" y "corte" todo lo que pasaba por mi cabeza era: "¡Sir Michael Caine me está hablando!" Casi lo compararía con el día en que hicimos la toma doble con plataforma rodante para Spike Lee, porque esa es su toma característica. Cuando estás sentado frente a Michael Caine en una película de Chris Nolan, esta es la firma aquí. Yo era como un niño pequeño. Cuando obtuvimos todos sus primeros planos y nos volvimos hacia mí, Chris dijo: “Está bien, estás despierto. Sin presión”. ¿Aprendiste alguna jerga londinsense? No sé si debería decirlo. Ponlo así: Me sorprendió mucho su léxico. Es un personaje, hombre. Puedo decir que estaba en una película de Harry Belafonte; Puedo decir que estaba en una película de Robert Redford; y ahora puedo decir que estaba en una película de Sir Michael Caine. Foto: Time Out London/Andy Parsons. Filmaron algunas escenas en Londres, ¿qué tal la experiencia? Exploré un poco. Debo admitir que estoy obsesionado con el restaurante Nando's, y como asan el pollo, no estaba rompiendo mi dieta. Se trata de esa salsa nandoniana, hombre. Fuiste nominado a un Globo de Oro por El infiltrado del KKKlan. ¿Tuviste alguna aventura salvaje esa noche? Un gran recuerdo fue tener a mi mamá y a mi papá allí para apoyarme por primera vez en una entrega de premios. Eso fue un poco surrealista. Además, dar el paso y repetir en la alfombra roja y ver a Julia Roberts venir hacia mí. Ni siquiera caminaba, simplemente flotaba. Ella me vio y dijo: “¡Dios mío, hola! Bien, vienes conmigo” y me llevó hasta el final de la alfombra. Luego se dio la vuelta y mató la pasarela. Agaché la cabeza y caminé hasta el final de la fila porque estaba demasiado avergonzado para meterme frenta a todas esas personas. ¿Fue la primera vez que compartiste una noche así con tus padres? Había estado en los Globos de Oro con mi padre, pero esta era la primera vez que me reconocían. Tenía a Spike Lee a mi derecha, mi mamá a mi izquierda y mi papá a su izquierda. Nunca olvidaré ese momento. Cuando Tenet estrene, ¿cuál de tus papás te dará los comentarios más directos sobre la película? Ambos lo harán, simplemente lo transmitirán de manera diferente. El lenguaje del amor de mi madre es diferente al de mi padre, pero será todo amor. ¿Es cierto que, de niño, solías hacer cosplay como el personaje de  tu padre, el soldado de la Guerra Civil Silas Trip? Lo hice. Todavía puedo recordar algunos de los discursos de mi padre en la película. Cuando tenía ocho años, sabía cada palabra. Me compré un traje azul para Navidad y un pequeño rifle y un sombrero. ¿Recuerda alguno de sus diálogos de Training Day? Tengo transporno de estrés postraumático porque en mi año de novato en la NFL me hicieron recitar la escena del diálogo de King King todas las semanas. He retirado ese monólogo. Recomendado: 5 películas de ciencia ficción en FilminLatino.  

Las cintas nominadas de los Premios de la Academia 2021

Hermosa venganza
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Hermosa venganza

⭑⭑⭑⭑✩ La vengadora que aquí te contaremos está muy lejos de encajar en aquél grupo de superhéroes que conoces. Aquí no hay CGI ni atmósferas sombrías para enmarcar batallas estridentes; al contrario, la dulzura de los colores pastel y la intensidad de las luces neón son el telón de fondo de los encuentros de la protagonista. Y a pesar de su discreción en presupuesto y tecnología, ella logra confrontar a aquello que ningún vengador de un multiuniverso ha reparado: las violencias que ocurren en una sociedad misógina, las injusticias que hay después de una violación y las consecuencias del famoso pacto patriarcal, ignorado en la realidad incluso por líderes políticos. Hablamos de la protagonista de Dulce venganza (Promising Young Woman), la cinta debut de Emerald Fennell (a quien seguro viste como Camilla Parker en The Crown), cuyo argumento seguramente te hará recordar una de las consignas de las manifestaciones feministas: “Por mis amigas, yo todo lo quemo”. Tranquilos protectores de monumentos y puertas, no es que literalmente algo se incendie aquí, sino que la sororidad de la protagonista se convierte en el espíritu y estandarte de la película. Cassie (Carey Mulligan, quizá en su mejor actuación hasta el momento) es una vengadora nocturna, que en los antros y bares de su ciudad simula un agudo estado de ebriedad para que la cruda realidad haga lo suyo: no falta el hombre que, viendo su condición, quiere propasarse con ella. Es entonces cuando nuestra heroína sin capa y con tacones hace lo suyo; “de repente reacciona” para lanzar miradas matadoras y sermones atemorizantes... ¿y quizá algo más? Eso lo dejamos a tu imaginación. Por supuesto que esto no es gratuito. Sus motivaciones se van develando a cada minuto y tienen su origen en un crimen ocurrido siete años atrás. Cuando ella estudiaba medicina, su mejor amiga, Nina, fue violada por uno de sus compañeros en una fiesta universitaria. Por eso ahora Cassie hace lo que hace, pero su afición de fin de semana se pausa al momento en que el nombre del agresor reaparece y surge en la protagonista una necesidad urgente de venganza. A partir de ese momento, el personaje de Mulligan —quien además es productora— va avanzando por un camino que en esencia se presta para el horror y el thriller, pero que encuentra momentos de comedia para aligerarnos la carga emocional y al mismo tiempo le sirve al filme para evitar el melodrama. Este recorrido le permite Fennell marcar un tono único para Dulce venganza, que deambula entre la estética de The loves one a la elegancia y temple de Señora venganza, y para rematar lo acompaña de un soudtrack pop que no caducará: desde “Angel of the Morning” con Juice Newton hasta el gran hit de Paris Hilton, “Stars Are Blind”. Foto: Cortesía Focus Features En su relato, Fennell no se cansa de lanzar directas e indirectas sobre las formas en que la sociedad protege a violadores y lo muestra desde diferentes perspectivas, esperando —quizá— que tanto mujeres como —y especialmente— hombres asumamos nuestra responsabilidad al respecto. Y como la cineasta prometedora que es, Fennell lo hace de una forma fríamente calculada y hasta con cierta perversión: ridiculiza los cuadros que ejemplifican el pacto, para que nos cause risa y tomemos distancia, y entonces sí, segundos después, nos caiga el 20. Asimismo, la también guionista ofrece secuencias que invitan a la empatía. Para lograrlo, no necesita mostrarte el hecho tal cual, lo imaginas. Más bien propone entre líneas preguntas necesarias para ponerte en los pies de Nina y Cassie. ¿Qué siente una víctima? ¿Qué pasa con ella después? ¿Qué harías si te sucede a ti? ¿Cómo actuarías si le ocurre a una persona que amas? Si bien Cassie no fue el blanco del crimen, desde éste, ella no es la misma de antes: “Queríamos a Nina como si fuera nuestra hija, y la extrañamos, pero te extrañamos más a ti”, le dice su padre en una escena. Presentada por primera vez en el Festival de Sundance de 2020 y con cinco nominaciones al Oscar, Promising Young Woman parte de una premisa que quizá ya hemos visto antes, pero en conjunto con la potencia actoral de su protagonista forja un trayecto impredecible. El dúo dinámico Fennell y Mulligan intenta ser optimista, pero al mismo tiempo está consciente que no puede desprenderse mucho de la crudeza de la vida real. No esperes un final reinvindicador tradicional de una cinta de vengadores, pero sí un discurso que debería sobrevivir a cualquier chasquido: el arma más potente que tenemos es la palabra, los lazos fraternales —no necesariamente los de sangre— y el no ceder al olvido. Hermosa venganza Dir. Emerald Fennell. Estados Unidos, 2020. Con Carey Mulligan, Bo Burnham y Alison Brie. Recomendado: Dónde ver las películas nominadas al Oscar 2021.

Judas y el mesías negro
Cine

Judas y el mesías negro

⭑⭑⭑⭑✩ Con unos kilos de más y con un fuerte acento de Illinois hasta la última sílaba, Daniel Kaluuya (¡Huye!) se compromete de lleno a interpretar al líder de las Panteras Negras de Chicago de los sesenta, Fred Hampton, en esta apasionante investigación encubierta de suspenso y política de la vida real. Es una actuación imponente: todo el poder en espiral, la habilidad de la oratoria y la autenticidad meticulosamente investigada.Hampton es el “mesías negro” al que hace referencia el título. Al menos, lo es ante los ojos del director del FBI, J Edgar Hoover (Martin Sheen, en algún lugar debajo de tanta prótesis). Hoover es un reaccionario y racista que teme el surgimiento de un tizón de fuego para galvanizar a la comunidad negra en los Estados Unidos de los sesenta. Ya sea Malcolm X o Martin Luther King Jr (ninguno de los cuales aparece en esta historia), él quiere desacreditarlos, arrestarlos o algo peor. Hampton es un socialista tan radical que sus compañeros lo llaman “presidente Fred”.  En algún lugar de la cadena alimenticia del FBI, el agente Roy Mitchell (Jesse Plemons) tiene la tarea de infiltrarse en los Panthers. Entra William O'Neal (LaKeith Stanfield), un delincuente de poca monta que ha sido sorprendido en una estafa que implica hacerse pasar por Fred. O encuentra un camino hacia el equipo de Hampton, le dijeron, o enfrenta seis años en cárcel. Encadenado poderosamente por clips de una entrevista con el verdadero O'Neal y precedido con imágenes de noticias contextualizadoras de Huey Newton y los disturbios de Detroit, Judas y el mesías negro hace un gran trabajo equilibrando la investigación política con una historia más personal de camaradería, traición y, en última instancia, culpa aplastante. ¿O'Neal solo se hace pasar por una pantera, te queda por descubrir, o el celo de Hampton se está contagiando de verdad?  El director Shaka King presenta los feroces discursos de Hampton con un crujido y una energía que prácticamente se puede saborear. También tiene un buen ojo para la violencia escorsesiana, sabiendo cuándo apoyarse en los elementos de suspenso y crimen de su película y cuándo no. Enfrentamientos en bares, tiroteos en la calle y una balacera similar al de los White Heat en una refinería, muestran un Estados Unidos que se está convirtiendo en una zona de guerra. Actúan como disyuntores energizados para largas escenas de conversación sobre bienestar social.  No es que esos momentos sean aburridos. Kaluuya interpreta a Hampton como un hombre de convicción inquebrantable que sabe que necesita conocer gente a mitad de camino, incluida su propia novia poco impresionada, Deborah Johnson (Dominique Fishback, la estrella de la película). En un minuto, le dice a su círculo íntimo que “el poder político fluye a través del cañón de un arma” y confisca sus armas, y al siguinte tiene una tensa negociación con una pandilla de Chicago. El guion de Will Berson y King muestra brillantemente cómo, bajo la furia, Hampton estaba dispuesto a comprometerse para construir una plataforma política viable. La evolución del radicalismo negro se describe aquí de manera emocionante. Si el guion falla en algo, es en que no junta a Hampton y O'Neal tanto como quisiéramos. Stanfield es genial cuando O'Neal se envanece con una convicción política recién descubierta como cuando el viscoso Mitchell lo devuelve a su realidad. Pero es una figura enigmática que Judas y el mesías negro nunca intentan descifrar por completo. Tampoco parece estar seguro de cuán unidos eran realmente la pareja, o cuán dependiente era Hampton de su supuesto amigo. Entonces, cuando llega la traición, falta un poco de sentimiento. O'Neal, como el verdadero Judas, está pintado más como una figura trágica que como una maldita. Es otro hombre negro obligado a estar bajo la supervisión de un hombre blanco más poderoso y manipulador. El tipo de sujeto por el que Hampton lucha por liberar. ¿Mitchell y Hoover, sin embargo? Siéntete libre de silbar. Judas y el mesías negro Dir. Shaka King. Estados Unidos, 2021. Con  Daniel Kaluuya, LaKeith Stanfield y Jesse Plemons.

Mank
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Mank

Las discusiones sobre si Ciudadano Kane es la mejor película jamás realizada se mantendrán por siempre. Pero la mejor película sobre Ciudadano Kane, y casi cualquier otra cinta, definitivamente ha llegado. El undécimo título de David Fincher es una generosa carta de amor al viejo Hollywood en todo su esplendor: cinismo y extravagancia salvaje. Está diseñada con el tipo de elegancia monocromática que pide asimilarse en la pantalla grande, aunque por el momento, tu televisor funcionará bien. Mank hace referencia a Herman J. Mankiewicz (Gary Oldman), un dramaturgo pícaro, adicto al juego y a quien no le importa nada, y trabajó con Orson Welles (Tom Burke) en el guion de Ciudadano Kane. Es uno de los mejores guionistas de Hollywood, un talentoso dramaturgo seductor que llega a hasta Broadway por la promesa de ganar mucho dinero. Él es, para decirlo cortésmente, una verdadera patada en el trasero y Oldman lo disfruta. El guion de esta película es el logro póstumo del padre de David Fincher, Jack, cuya historia ha estado esperando un patrocinador desde 1997. O tal vez solo estaba esperando a que llegara Netflix. Esta obra de época en blanco y negro sobre un guionista relativamente poco conocido no es lo que llamarías una propuesta convencional, y Fincher tiene espacio y tiempo para poner todos los juguetes y técnicas a su disposición. ¿Pero necesitas ser un cineasta incondicional para disfrutarlo? Ni remotamente. Mank situa a su protagonista en 1940, en un camino hacia la ruina; un accidente de coche lo deja postrado en cama y Welles se asegura de mandarlo a un rancho en California, donde una secretaria británica, Rita Alexander (Lily Collins), y una fisioterapeuta alemana (Monika Gossmann) lo mantendrán alejado del licor el tiempo suficiente para cumplir con su exigente fecha límite. Luego, retrocedemos una década, a los primeros días de Mank, con nuevas ideas de películas al lado de sus compañeros escritores en la oficina del jefe de Paramount, David O. Selznick, antes de que caiga en la órbita del jefe de matones de MGM, Louis B Mayer (un Arliss Howard intimidante). Esta fase de la película es un “quién es quién” de los poderosos jugadores de Tinseltown, que nunca cae presa de la caricatura que afecta a otras cintas sobre películas. Las estrellas vienen tan espesas y rápidas que no te sentirás mal por perderte a Joan Crawford o a Charlie Chaplin. Mank se compromete completamente con su estilo wellesiano, con desvanecimientos teatrales al final de las escenas, mezcla de sonido con eco, una partitura tipo Bernard Herrmann hecha por Trent Reznor y Atticus Ross (de Nine Inch Nails) y una fotografía de enfoque profundo. El director de fotografía Erik Messerschmidt emula a su homólogo en Ciudadano Kane, Gregg Toland, capturando cada intercambio de conspiración y mirada desdeñosa en el fondo de escenas de fiesta suntuosamente escenificadas Las cosas rara vez son una coincidencia en lo que respecta a Fincher, y la cantidad de británicos en el elenco es casi seguro que no lo es. Muestran un estilo de actuación de época, un ejemplo es Vivien Leigh y Deborah Kerr; sus tiernas escenas con Oldman son lo más destacado y puede que les valga el reconocimiento del Oscar. La moderación también está ahí, en el magnate de los periódicos de Charles Dance, William Randolph Hearst, el hombre que inspiró el personaje de Charles Foster Kane. El ciudadano Hearst es una bestia completamente diferente del ejecutivo de la pantalla: una presencia taciturna y vampírica en las fiestas que organiza en su castillo parecido a Xanadu. Es en uno de ellos en los que Mank finalmente, y fatalmente, sobrepasa su mano. Ni una sola línea de lectura de frascos o escena deja de impactar. Burke es maravilloso, como siempre, a pesar de una nariz protésica que de perfil lo hace parecerse tanto a Sam, el águila de Los Muppets, como a Orson Welles. Tuppence Middleton es demasiado joven para interpretar a la esposa de Mankiewicz, Sara (la misma edad que el guionista), pero hace un trabajo excelente con diálogos que se desarrollan principalmente a través del teléfono, mientras la vida de su esposo se desliza hacia un caos. Amanda Seyfried está en la mejor etapa de su carrera como la amante de Hearst, Marion Davies, una clienta mucho más inteligente que el personaje de Ciudadano Kane, Susan Alexander, en quien está basada —según los rumores. Pero, inevitable y satisfactoriamente, es el espectáculo de Oldman. Ya sea en escenas en cama, escupiendo, siendo ingeniosamente gruñón con sus anfitriones en veladas decadentes o retrocediendo ante las corrosivas alianzas políticas de Hollywood, es magnético como un pícaro adorable que tiene una boca que lo mete en problemas, y una pluma encantadora que lo saca de los mismos. La última vez que Oldman interpretó a un bebedor empedernido de la década de los cuarenta, ganó un Oscar por ello. No se sorprenda si lo vuelve a hacer. Mank Dir. David Fincher. Estados Unidos, 2020. Con Gary Oldman, Amanda Seyfried, Lily Collings, Tom Pelphrey. Netflix. Estreno: Viernes 4 de diciembre.

Wolfwalkers
Cine

Wolfwalkers

⭑⭑⭑⭑✩ La casa productora irlandesa Cartoon Saloon ganó fama a nivel mundial cuando sorpresivamente, en 2010, obtuvo una postulación al Oscar a Mejor película animada por The Secret of Kells. A ésta le siguieron Song of the Sea (de 2014) y The Breadwwiner (de 2017), las cuales también obtuvieron nominación en la misma categoría. Este año traen bajo el brazo Wolfwalkers, con la que terminan su trilogía basada en el folklore irlandés (Kells y Sea), y que se estrena el 11 de diciembre en todo el mundo a través de AppleTV+. La cinta inicia cuando el cazador Bill y su hija Robyn acaban de llegar a la ciudad irlandesa Kilkenny. El tirano Lord Cromwell tiene controlado a todo el pueblo y lo único que necesita es eliminar a una manada de lobos que vive en el bosque para expandir su terror a otras regiones; Bill es contratado para asesinar a los feroces animales. Por otro lado, Robyn sueña con convertirse en una cazadora, pero como es 1650, su destino es ser una sirvienta del gobernador. Un día, la pequeña se escapa al bosque y ahí conoce a Mebh, una niña Wolfwalker con poderes mágicos que le permiten convertirse en lobo mientras está dormida. Ambas entablan una hermosa amistad que se ve amenazada por el miedo de los humanos a lo diferente. Este es la primera vez que Tomm Moore (director de las otras dos películas y productor de Breadwwiner) colabora con Ross Stewart. Ambos trabajaron en el guion de Wolfwalker por mucho tiempo para entregar una hermosa fabula familiar con un estilo visual único e hipnótico, el cual expresa la sensación de libertad en un lugar donde ésta es prohibida. Es una película que tiene la fuerza para enamorar a niños y adultos. En un momento en el que 70% de las películas animadas que se realizan son hechas por computadora, es emocionante tener una producción hecha a mano que mezcla colores con la magia y la mitología irlandesa, para adentrarnos al fondo de una historia tan fantástica como real en la que las diferencias de género, la opresión social y el abuso de poder son el pan de cada día en nuestro mundo.  Seguramente, cuando veas Wolfwalkers, será inevitable que tengas esa sensación que provocan las películas de Studio Ghibli; en especial con Princess Mononoke, que al igual que ésta, entre tanta fantasía esconde mensajes ecológicos y el respeto que se le debe de tener al planeta en el que vivimos.  Wolfwalkers es belleza pura. Más allá de una animación que te deja sin aliento, la historia está cargada de mensajes que se quedan contigo incluso horas después de verla; todo esto sin dejar de ser encantadora. Aplaudo que se atreva a ser inteligente, rompiendo la idea de que como es un filme familiar los niños no la entenderán; respetan el intelecto de los pequeños.  Sin duda estamos ante una de las mejores películas del año. Y como estrenó en salas del Festival Internacional de Cine de Toronto, llega con la palabra Oscar escrita en su frente. Wolfwalkers Dir. Tomm Moore y Ross Stewart. Irlanda, Francia, 2020. Con Honor Kneafsey, Eva Whittaker, Sean Bean y Simon McBurney. AppleTV+. Estreno: Viernes 11 de diciembre.

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Borat 2
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Borat 2

⭑⭑✩✩✩ En 2006, el comediante Sacha Baron Cohen consagró a su personaje Borat Sagdiyev, un periodista kazajo racista y lo llevó de los programas de televisión a la pantalla grande, acción que desató un gran éxito. Borat recaudó 128 millones de dólares solamente en la taquilla de Estados Unidos, y consiguió un Globo de Oro y una nominación al Oscar. A Kazajstán no le hizo gracia, pero a todos los demás sí. Esta secuela sorpresa lleva las cosas en la dirección opuesta: es una comedia de 90 minutos con suficiente material bueno para algunos bocetos. Los Estados Unidos a los que Borat regresa, recién salido del gulag es, por supuesto, un lugar irreconocible 14 años después. Donald Trump, cuya torre de Nueva York fue el escenario de una caca improvisada de Borat en la primera película, ahora es presidente. Rudy Giuliani es una figura de diversión desacreditada en lugar del héroe popular del 11 de septiembre. Y el pensamiento racista y antisemita se ha derramado en todo el país.  Todo esto tiene dos efectos colaterales pero intrascendente en Borat 2; en primer lugar, las sorprendentes ideas sociales que provocaron risas incómodas en la primera entrega se han ido. ¿Quieres sorprenderte viendo a los supremacistas blancos que hacen alarde de su ideología nazi en una protesta? De alguna manera, la visión de Borat liderando a un grupo de tejanos gritando: “El covid es un engaño liberal” ha perdido su capacidad de conmocionar. Eso es lo lejos que hemos llegado y es difícil satirizarlo. Baron Cohen también tiene que lidiar con los estadounidenses que vieron la primera película y que acuden a adorar a Borat, robándole el factor sorpresa. La película se inclina hacia esto a través de una búsqueda continua de disfraces divertidos que producen algunas risas, excepto Country Steve. Algunas de las configuraciones fracasan (Borat enviando SMS por fax es un chiste que cansa rápidamente) o fallan por completo (un encuentro con un sobreviviente del Holocausto). La trama agrega a la hija de 15 años de Borat, Tutar (Maria Bakalova), un regalo de Kazajstán al Vice Pussy Grabber Michael Pence, diseñado para recuperar algo de orgullo nacional. Sin embargo, el encierro de covid comienza a la mitad de la cinta, la pareja se separa y Borat se acomoda con un par de hospitalarios tipos del QAnon, pasando el tiempo compartiendo teorías de conspiración, golpeando partículas de coronavirus con una cacerola y caminando con un cinturón. Sacha Baron Cohen nunca va a estar completamente libre de conmociones. Una escena en la que Borat compra una jaula para Tutar establece el tono de una película, que fácilmente relaciona a Estados Unidos en la era de Trump con el sexismo. Una secuencia asombrosa en un baile de debutantes muestra a un grupo de pervertidos tejanos en presencia de sus hijas y preparando el escenario para el momento más grande de la película.  Por supuesto, es Rudy Giuliani, leal a Trump y rentable, quien cae en la trampa de Borat cuando accede a una entrevista arreglado y coqueto. Pero al igual que con muchas cosas aquí, se siente como una hamburguesa sin nada: Giuliani aparece como sórdido e inapropiado, pero las imágenes de los pantalones no llegan a incriminar. Para la película, es un poco seis grados de separación de cualquier persona que importe en el período previo a las elecciones estadounidenses. Giuliani no es Pence y Pence no es Trump. Y, lamentablemente, Borat ya no es Borat. Borat 2 Dir. Jason Woliner. Estados Unidos, 2020. Con Sacha Baron Cohen, Maria Bakalova  y Jena Friedman. Estreno: Lunes 23 de octubre.

Mulán
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Mulán

⭑⭑⭑✩✩ Enfrentada a la tarea casi imposible de reinventar Mulan de una manera que atraiga al público chino y occidental por igual, Niki Caro de Whale Rider mantiene las cosas perfectamente claras con esta aventura de acción seria, culturalmente respetuosa y sin canciones.  Disney se basa en la misma historia de la animación de 1998: algunas de las tomas se repiten casi exactamente como un regalo para los fanáticos con ojos de águila y los aspirantes a cineastas; nada como el El rey león, pero con un resultado un poco más aburrido. Es una epopeya de pantalla ancha lo suficientemente sólida, pero más pesada y menos inspirada de lo que esperarías de una película que se rumora que costó más de $200 millones de dólares. En muchos sentidos, es una gran lástima que Mulán se haya ido directamente a Disney+, porque sus mayores atractivos son sus paisajes panorámicos y su robusta batalla; escenas que merecen ser absorbidas en la pantalla más grande posible. A través de los paisajes, los viajes Hua Mulán (Liu Yifei), una joven china bendecida con un poder universal, más similar a lazos Rey de Star Wars que cualquier otra princesa de Disney. Ella puede luchar, saltar o hacer algo genial con palos.  Al ubicarse en la China medieval, su padre (Tzi Ma) y su madre (Rosalind Chao) quieren que ella oculte estas habilidades y se establezca en un matrimonio arreglado. Sin embargo, la idea de Mulán de "traer honor a la familia" es un poco más moderna. Cuando el Emperador (Jet Li) exige que el primogénito de cada familia se una al ejército para repeler a una horda particularmente desagradable de nómadas de Rouran, ella interviene, haciéndose pasar por un hombre para engañar a su instructor de entrenamiento (Donnie Yen) y nuevos camaradas. El combate aguarda y, como de costumbre, los villanos obtienen las mejores líneas. Gong Li interpreta a una hechicera que cambia de forma y puede transformarse en águila o murciélago cuyas mangas son armas letales. Sus motivaciones son confusas, pero es un formidable conjunto de habilidades y, a veces, Mulán parece dividida en cuanto a si luchar contra ella, conquistarla o llamar a Rentokill. Mientras tanto, el gran guerrero malvado y vengativo de Rouran, Bori Khan, es un adversario más bidimensional que mira con toda la intensidad que Jason Scott Lee puede reunir.Fans de la Mulán original lamentarán la falta de canciones y la ausencia de Mushu, el dragón compañero —con la voz de Eugenio Derbez en la versión animada—. Aquí es reemplazado por un fénix con la voz de, bueno... nadie. Los animales que hablan, las tonterías y payasadas están fuera y los temas rígidos de la familia, el deber y el honor están de moda. El resultado es un asunto serio que se reconecta con el material de origen definitivo, el poema folclórico La balada de Mulán, y cumple a lo grande espectáculo, pero carece de poesía propia. Mulán Dir. Niki Caro. Estados Unidos, 2020. Con Yifei Liu, Donnie Yen, Li Gong y Jet Li.

Minari
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Minari

⭑⭑⭑⭑⭑ La hierba coreana comestible de la que toma su nombre este drama familiar agridulce y seductor tiende a crecer rápidamente y luego se extingue, y después renace rozagante. Esta perfecta metáfora del regreso de la hierba se encuentra en el corazón de la historia de Lee Isaac Chung sobre la siembra de raíces y la resiliencia, una película que explora la dolorosa habilidad de la vida para hacerte luchar por encontrar tu lugar, incluso antes de que puedas pensar en prosperar.  Cuando conocemos a la joven familia coreano-estadounidense de Minari, definitivamente no está prosperando. Papá Jacob (Steven Yeun) tiene grandes sueños de convertir unas remotas tierras de cultivo de Arkansas en un lucrativo negocio de verduras coreano, y su esposa Monica (Yeri Han) lo sigue en una camioneta cargada con sus pertenencias y sus principales reservas. Para sus dos hijos nacidos en Estados Unidos, el pequeño David (Alan S Kim) y Anne (Noel Cho), un poco mayor, la idea de mudarse a una casa rodante y vivir en aislamiento es tan emocionante como una lata vacía. Es imposible decir exactamente cuánto nos está mostrando Chung de su propia infancia en Arkansas, con las luchas, disputas y alegrías de su familia. Pero lo más importante es que comparte lo que siente: los intercambios vacilantes con los bienintencionados y los casualmente racistas por igual, las conversaciones que se apagan o la sensación de perder algo viejo sin ganar lo nuevo que se supone que debe reemplazarlo. La llegada de la abuela (Yuh-jung Youn) con maletas de golosinas coreanas y un hanyak, para ayudar en los cuidados de David, quien padece de un soplo en el corazón, aumenta la sensación de una familia golpeada por una especie de placas tectónicas culturales.La melodiosa música de Emile Mosseri baña la película de nostalgia y tristeza en un momento, y de esperanza y optimismo en el siguiente. Hay tanto que amar en las actuaciones que es imposible destacar ninguna, pero Yuh-jung es una fuerza de la naturaleza, dirigida por el granjero pentacostal de Will Patton, un veterano de la Guerra de Corea que actúa como un hombre en contacto constante con un cable eléctrico vivo y quien encuentra significado divino literalmente en todo. Su espíritu generoso, a menudo expresado de manera extraña pero sincera hasta la médula, es emblemático en una película que valora la bondad y la conexión por encima de todo.  Con el uso liberal de los amplios cielos del Medio Oeste y el sol de la tarde vaporosa, Chung evoca algo elemental y arrebatador de este tapiz de pequeños momentos. Minari toma sus propias experiencias como un niño que creció en Arkansas, mientras explora nuestro vínculo y responsabilidades con la tierra y entre nosotros. Es a la vez íntima y expansiva: una película con un gran corazón y no hay una mala palabra que decir sobre alguien. Minari Dir. Lee Isaac Chung. Estados Unidos, 2020. Con Steven Yeun, Han Ye-ri Alan Kim y Noel Kate Cho.

Sound of Metal
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Sound of Metal

⭑⭑⭑⭑✩ El cine es un arte visual, pero también sonoro. Darius Marder editor de películas como El lugar donde todo termina y Loot, debuta como director con esta historia de un músico que lucha por aferrarse a su instrumento más importante; su oído. Soun of Metal se centra en un baterista de heavy metal interpretado por un fantástico Riz Ahmed (a quien seguro reconocen por películas como Rogue One o Venom), que comienza a perder la audición y, en consecuencia, empieza a replantear su lugar en el mundo y su relación con todo lo que lo rodea. Ruben Stone (Ahmed) y Lou (una irreconocible Olivia Cooke) son una pareja de novios y músicos que se dedican a rodar en un camper; van de ciudad en ciudad para llevar su pesado metal a diferentes bares y espacios. En cada tocada, Ruben comienza a notar un incómodo zumbido en sus oídos, hasta que se ve afectado por una pérdida total y repentina de la audición. Para el ahora músico sordo, las cosas se vuelven difíciles pues mientras se aferra a su profesión, su novia Lou trata de ayudarlo de diferentes maneras, pero él se niega a darle solución a su problema. Debido a esto, deciden separarse como parte de una estrategia para que Ruben piense mejor lo que hará ante esta nueva oportunidad de vida que se presenta, pero que es imposible de asumir. A medida que este baterista explora las intervenciones médicas para restablecer su audición y comienza a aprender sobre la experiencia de tener la mente en absoluto silencio, la cultura de la sordera y el lenguaje a señas, se enfrenta a la brecha entre los sonidos externos y ese pequeño ruido interno que no puede sacudir y aún recuerda; el sonido del metal. Pero los atributos de Marder van más allá de su cuidadoso y puntual manejo del drama, el director y su producción hacen un trabajo innovador para transmitir esa experiencia sonora subjetiva. Al mismo tiempo, Ahmed es simplemente brillante y completamente entregado a su personaje, haciendo notar que antes de ser actor, es un músico de profesión.  Sound of Metal es una película donde los silencios destacan y éstos son enmarcados con apariciones impecables de sonido, la edición y mezcla de sonido no se queda atrás —labor magistral que corrió a cargo de los mexicanos Jaime Baksht, Michelle Couttolenc y Carlos Cortés—. Después de un año de festivales y con seis nominaciones a los Premios Oscar, incluyendo Mejor película, actor y sonido, Sound of Metal ha encontrado distribución y puedes disfrutarla por Amazon Prime. Sound of Metal Dir. Darius Marder. Estados Unidos, 2019. Con Riz Ahmed, Olivia Cooke y Paul Raci. Prime Video. Recomendado: ¿Cómo es tu relación con la CDMX? ¡Descúbrelo en ese quiz! También lee Dónde ver las películas nominadas al Oscar 2021.

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One Night in Miami
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One Night in Miami

⭑⭑⭑⭑✩ Kemp Powers es el dramaturgo que iluminó a Regina King en esta aventura como directora en la adaptación de One Night in Miami, en la que a través de una reunión ficticia entre cuatro íconos afroamericanos, explora hábilmente la manera en que esta comunidad vive el poder, las conversaciones y los conflictos que se iniciaron durante el Movimiento de Derechos Civiles en los sesenta, en Estados Unidos. Presentada en el Festival Internacional de Cine de Toronto, la película inicia con una breve introducción de cada una de estas figuras: Cassius Clay (Eli Goree) al momento en que está perdiendo una pelea en Wembley; Sam Cooke (Leslie Odom Jr.), quien está dando un show de R&B en el restaurante Copacabana ante un público inconforme; la estrella de la NFL Jim Brown (Aldis Hodge) visitando a un fanático en Saint Simon, quien lo rechaza por racista; y Malcolm X (Kingsley Ben-Adir) que empieza a romper con el Nacional del Islam para encontrar su propio camino. Después de que Clay se convierte en el campeón mundial de peso pesado, estos cuatro hombres se reúnen en Miami en una cálida habitación de hotel. Ahí tienen discusiones intensas y, ocasionalmente subidas de tono, sobre cuál es su responsabilidad para con la comunidad negra y cómo sobrellevar el éxito de sus carreras con su necesaria búsqueda de la igualdad. Aunque gran parte de la película se desarrolla en esta habitación de hotel, King demuestra que cuenta con la habilidad para realizar buenos movimientos de cámara sin saturar su imagen. Seguramente, esto es resultado de todas esas grandes producciones en las que ha participado (Watchmen, If Bale Street Could Talk). Lo mismo se puede decir de la confianza que tuvo hacia sus actores, quienes logran una actuación espectacular; sobre todo Kingsley Ben-Adir en su rol de Malcom X, un activista y orador del Islam que es quien empuja a los demás artistas negros a usar su poder y voz para promover su causa. Pese a que One Night in Miami se sitúa en los sesenta, pone sobre la mesa temas de reflexión que bien podrían servir en la actualidad, por ejemplo, ¿sirve realmente usar el arte como expresión social o política?, ¿qué obligaciones tienen estos hombres cuando ya es bastante difícil hacer el trabajo de ser el mejor boxeador o el mejor cantante afroamericano? Actualmente vivimos en un momento en el que el activismo y la fama no pueden desconectarse, y si una celebridad quiere permanecer callada sobre algún tema social que aqueje a su país o comunidad, es vista como irresponsable. One Night in Miami Dir. Regina King. Estados Unidos, 2020. Con Kingsley Ben-Adir, Eli Goree Aldis Hodge y Leslie Odom Jr.

Tenet
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Tenet

⭑⭑⭑✩✩ Dos terceras partes de películas de Bond y una (difícil) de ciencia ficción abrumadora. Tenet es una superproducción con grandes ambiciones: no se trata solo de salvar al cine, sino que quiere reinventar la manera de procesar tu gramática visual.  Las películas de Christopher Nolan generalmente vienen con un borde experimental, aunque lubricado por presupuestos de siete cifras, y Tenet se siente como su esfuerzo más elaborado hasta ahora. La información visual llega en múltiples direcciones, en secuencias de acción que ofrecen un pequeño respiro de las ideas que doblegan el cerebro, y la acompañada la estridente musicalización de Hans Zimmer y Ludwig Göransson —perfecta para Imax.  Al inicio, Tenet te arrulla con una hora de apertura llena de lugares exóticos: Mumbai, Italia, Londres y una variedad de lugares escandinavos y bálticos, mucha demostración de inteligencia y hombres con trajes tan afilados como un bisturí. En un operativo hábilmente montado en un teatro de ópera ucraniano se presenta al agente estadounidense John David Washington (El infiltrado del KKKlan). Pronto él está saliendo de un aprieto que involucra a algunos pesos pesados ​​rusos y un juego de alicates, y se le encarga de investigar una amenaza existencial que implica a un misterioso palíndromo, Tenet, y el concepto de “inversión del tiempo”: la idea de que el tiempo puede retroceder, así como ir hacia delante. No hace falta decir que este descubrimiento no se utiliza para modificar los pedidos de UberEats. El protagonista aprende de un científico (Clémence Poésy) que ha abierto nuevos y aterradores caminos para un villano resentido con la humanidad. "Tu deber trasciende los intereses nacionales: se trata de supervivencia", le dice al protagonista un agente. Así, Tenet comienza a sentirse como esa película de un espía en acción que has visto muchas veces. Una bonita escena en un club de miembros de Mayfair, en la que Michael Caine ofrece inteligencia y bromas como un agente experimentado, solo refuerza la sensación de que está tomando forma de un thriller de espías convencional (los paralelismos con Inception son sorprendentes hasta este punto).  Robert Pattinson aparece como en una especie de 008, ofreciendo la elegante disolución del antihéroe de Graham Greene como el compinche del protagonista. Un Goya falso se convierte en un divertido McGuffin para poner en marcha la trama. Hay una escena de pelea corta y nítida en las cocinas, algo así como Promesas peligrosas lo hizo en los baños de vapor. Foto: Cortesía Warner Bros. Pictures. Y ahí es cuando Tenet desata su carga de física teórica de grado Kip Thorne (el colaborador en Interestelar de Nolan obtiene un reconocimiento en los créditos) y trucos visuales. Es como pasar del divertido Sudoku a uno más diabólico, jamás creado. Este no es un éxito de taquilla para relajarse, incluso sería difícil argumentar que Nolan lo hizo. Al igual que con Inception e Interstellar, Tenet es una película diseñada para desmenuzarse en múltiples visualizaciones y tal vez en uno o dos podcast. Los detalles de su trama detallista pasan rápidamente, especialmente durante un tercer acto maximalista, que repite algunos de los defectos de The Dark Knight Rises.Es una pieza con la moral corroída como el Gotham de Nolan, y una sensación de sobrecarga se activa cuando las secuencias de acción multiplex se escenifican, se invierten y vuelven a escenificarse desde una perspectiva diferente. En comparación, seguir las tres líneas narrativas de Dunkerque es muy fácil. El desafío no es tanto mantenerse al día, sino aguantar. El hechizo de Tenet es más resistible y su núcleo emocional más silenciado, que el mejor trabajo de su director. Lo que está en juego es enorme y mínimo, todo a la vez. El elenco lucha por elevar a sus personajes más allá de los cifrados de películas de espías. Tan carismático como es Washington, el protagonista se convierte en una compañía fría y extrañamente incognoscible mientras cruza espadas con el traficante de armas ruso (Kenneth Branagh). Elizabeth Debicki (The Night Manager) se preocupa por un hijo que apenas nos presentan; es un descuido flagrante, en una película que depende de la relación para el lastre emocional. Mientras tanto, el superbad ruso de Branagh cuenta entre sus rasgos clave de carácter: beber vodka, usar pantalones de cintura alta y obsesionarse con su Fitbit. Los devotos de Nolan seguirán disfrutando de las ideas cerebrales de Tenet y, sin duda, perdonarán su clímax sobrecargado. A la par, los cinéfilos más informales sacarán mucho provecho de su dinero en medio de sus vastos efectos visuales; el director de fotografía Hoyte van Hoytema empapa la ubicación nórdica con grises impresionantes, mientras que una foto de la costa de Amalfi desde lo alto de un acantilado es absolutamente seductora. Después de cinco meses atascado frente a la pantalla chica, tal vez estar un poco abrumado no sea nada malo. Pero es difícil escapar a la sensación de que menos podría haber sido más. Tenet Dir. Christopher Nolan. Con John David Washington, Robert Pattinson y Elizabeth Debicki. Estreno: septiembre.  

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